[R-P] KRUGMAN:" Quien espere que la Fed o cualquier otro salgan con un plan que haga desaparecer esta crisis financiera, resultará dolorosamente desilusionado"

Ezequiel Beer ebeer en telecentro.com.ar
Jue Ene 17 17:58:56 MST 2008


Bancos: ¿iliquidez o insolvencia?

SAB 29/12/07 13:33 | Las acciones de salvataje del sistema financiero 
funcionaron para la Fed en 1998. Pero este año no dieron el mismo resultado.


 Por Paul Krugman ECONOMISTA COLUMNISTA PROFESOR DEL M.I.T. |

Este mes, la Reserva Federal anunció un plan para prestarles 40.000 millones 
de dólares a los bancos. Según mis cuentas, es el cuarto intento grande de 
rescatar el sistema financiero desde que todo comenzó a desmoronarse hace 
cinco meses. Quizás éste funcione, pero no lo daría por descontado.

En anteriores crisis financieras - el crash de la Bolsa de 1987, las 
secuelas del default de Rusia en 1998- la Fed pudo desenfundar su varita 
mágica y disipar la inestabilidad. Pero esta vez no está funcionando. ¿Por 
qué? Porque el problema no es sólo la falta de liquidez, también existe un 
problema básico de solvencia.

Explico la diferencia con un ejemplo hipotético. Supongamos que corre un 
malicioso rumor acerca del First Bank de Pottersville: la gente dice que el 
banco otorgó un gran préstamo al cuñado del presidente, que malgastó el 
dinero en un mal negocio.

Aunque el rumor sea falso, puede arruinar al banco. Si todos, creyendo que 
está por quebrar, sacan su dinero al mismo tiempo, el banco tendrá que 
reunir fondos vendiendo sus activos a precios de remate, y sin duda 
quebrará, haya realizado o no ese préstamo nocivo. Y dado que la 
desconfianza puede ser una profecía autocumplida, aún los depositantes que 
no crean en el rumor se plegarán a la corrida, buscando sacar su plata 
mientras puedan.

Pero la Reserva puede rescatar al banco. Si el rumor es falso, el banco 
tiene patrimonio para cubrir sus deudas; todo se limita a falta de liquidez: 
la capacidad de reunir efectivo a corto plazo. Y la Reserva puede solucionar 
ese problema dándole al banco un préstamo temporario, sacándolo del apuro 
hasta que todo se calme.

Pero todo es muy diferente si el rumor es cierto: el banco efectivamente 
hizo un préstamo exorbitante. Por lo tanto, el problema no es cómo 
restablecer la confianza, sino cómo lidiar con el hecho que el banco es real 
y verdaderamente insolvente, que está arruinado.

Mi historia sobre un banco sólido acosado por una crisis de confianza, que 
puede ser rescatado a través de un préstamo provisional de la Reserva, es 
más o menos lo que sucedió con todo el sistema financiero en 1998. El 
default de Rusia condujo al colapso del gigante de fondos de riesgo Long 
Term Capital Management, y por unas semanas hubo pánico en los mercados. 
Pero una vez que todo se dijo e hizo, no se había perdido tanto dinero y una 
extensión temporaria de crédito por parte de la Reserva les dio a todos el 
tiempo para estabilizarse y pronto la crisis terminó.

Dimensiones En agosto, la Fed trató de hacer lo mismo que en 1998 y al 
principio pareció funcionar. Pero luego la crisis de confianza regresó, 
agravada. La razón es que en esta ocasión el sistema financiero, los bancos 
y -quizás peor- las entidades financieras no bancarias, otorgaron muchos 
préstamos que es muy, muy probable que no se recuperen.

Es fácil perderse en los detalles de las hipotecas subprime, los "reseteos", 
las obligaciones colateralizadas de deuda, etc. Pero hay dos factores 
importantes que darán una idea de la dimensión del problema. El primero: 
tenemos una enorme burbuja inmobiliaria. Para restablecer una proporción 
históricamente normal de los precios de las viviendas con respecto a los 
alquileres o ingresos, el promedio de los valores tendría que caer alrededor 
del 30% con respecto a lo que están.

Segundo: la cantidad de préstamos durante la burbuja fue tremenda, dado que 
mucha gente compró casas con muy poco o ningún anticipo, y aquellos que ya 
tenían vivienda refinanciaron sus hipotecas como forma de convertir el 
aumento de precios en dinero. Dado que los precios de las viviendas se 
desplomaron, muchos de estos deudores se encontrarán con un valor negativo 
de la propiedad, esto es, debiendo más de lo que valen las casas.

Estos valores negativos, a su vez, suelen conducir a ejecuciones y grandes 
pérdidas para los prestamistas. Las cifras son enormes. El blog financiero 
Calculated Risk, con datos de First American Corelogic, estima que si el 
precio cae el 20%, habrá 13,7 millones de propietarios cuyas viviendas 
tendrán valor negativo.

Si los precios cayeran el 30%, el número superaría los 20 millones. Esto se 
traduce en grandes pérdidas y explica por qué la liquidez se ha evaporado.

Lo que está sucediendo en los mercados no es un pánico irracional. Es un 
pánico totalmente racional porque hay deudas incobrables y no se sabe cuánta 
de esa deuda poseen quienes se disponen a pedir un préstamo.

¿Cómo terminará todo? Los mercados no empezarán a funcionar con normalidad 
hasta que los inversores estén razonablemente seguros de que los cadáveres, 
quiero decir, las deudas incobrables, sean enterrados. Y esto no es probable 
que suceda hasta que los precios inmobiliarios hayan terminado de caer y se 
hayan declarado todas las pérdidas de las entidades financieras. Todo esto 
probablemente lleve años. Mientras tanto, quien espere que la Fed o 
cualquier otro salgan con un plan que haga desaparecer esta crisis 
financiera, resultará dolorosamente desilusionado.


Traducción: Beatriz Cádiz

http://www.ieco.clarin.com/notas/2007/12/29/01573462.html 






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