[R-P] CHINA y USA en nueva guerra fría por la riqueza petrolífera de África
jota jota
jota2016 en gmail.com
Lun Ene 14 04:38:05 MST 2008
CHINA y USA en nueva guerra fría por la riqueza petrolífera de África
Se trata de una historia de una dimensión cínica adecuada a un
gobierno de Washington que no ha mostrado consideración por su propio
genocidio en Iraq, cuando se trata de su control sobre importantes
reservas de petróleo.
Global Research, June 5, 2007
Para parafrasear la famosa pulla durante los debates presidenciales de
USA de 1992, cuando un desconocido William Jefferson Clinton le dijo
al presidente de aquel entonces George Herbert Walker Bush: "Es la
economía, tontito," la preocupación actual de este gobierno en
Washington por Darfur en el sur de Sudán no es, si la miramos más de
cerca, una preocupación genuina por el genocidio contra las gentes en
esa parte más pobre de una parte pobre de una sección desamparada de
África.
No. "Es el petróleo, tontito."
Se trata de una historia de una dimensión cínica adecuada a un
gobierno de Washington que no ha mostrado consideración por su propio
genocidio en Iraq, cuando se trata de su control sobre importantes
reservas de petróleo. ¿Qué está en juego en la batalla por Darfur? El
control sobre el petróleo; mucho, muchísimo petróleo.
Los argumentos para Darfur, un imponente trozo de tierra resecada por
el sol en la parte sur de Sudán, ilustra la nueva Guerra Fría por el
petróleo, en la que el dramático aumento de la demanda de petróleo en
China para alimentar su exitoso crecimiento ha llevado a Beijing a
embarcarse en una política agresiva de – irónicamente – diplomacia del
dólar. Con sus más de 1,3 billones en reservas sobre todo en dólares
de USA en el Banco Nacional de China, Beijing emprende una geopolítica
activa de petróleo. África es un centro importante, y en África, la
región central entre Sudán y Chad es una prioridad. Esto define un
importante nuevo frente en lo que, desde la invasión de Iraq por USA
en 2003, es una nueva Guerra Fría entre Washington y Beijing por el
control de importantes fuentes de petróleo. Hasta ahora Beijing ha
jugado sus cartas con algo más de destreza que Washington. Darfur es
un importante campo de batalla en esta competencia por el control de
petróleo en la que hay mucho en juego.
La diplomacia petrolera china
En los últimos meses, Beijing ha lanzado una serie de iniciativas
orientadas a asegurar fuentes de materias primas a largo plazo en una
de las regiones mejor dotadas del planeta – el continente africano.
Ninguna materia prima tiene actualmente una prioridad mayor en Beijing
que la garantía de fuentes de petróleo a largo plazo.
Se calcula que actualmente China recibe un 30% de su petróleo crudo de
África. Eso explica una serie extraordinaria de iniciativas
diplomáticas que han enfurecido a Washington. China utiliza créditos
en dólares sin condiciones para lograr acceso a la vasta riqueza en
materias primas de África, dejando al margen el típico juego de
control de Washington a través del Banco Mundial y del FMI. ¿Quién
necesita la dolorosa medicina del FMI si China ofrece condiciones
fáciles y además construye carreteras y escuelas?
En noviembre del año pasado, Beijing fue la sede de una extraordinaria
cumbre de 40 jefes de Estado africanos. Desplegaron literalmente la
alfombra roja para los jefes, entre otros, de Argelia, Nigeria, Malí,
Angola, República Centroafricana, Zambia, Sudáfrica.
China acaba de cerrar un acuerdo petrolero, que vincula a la República
Popular China con las dos mayores naciones del continente – Nigeria y
Sudáfrica. La CNPC [siglas en inglés de la Corporación Nacional
Petrolera China] obtendrá petróleo en Nigeria, a través de un
consorcio que también incluye a la South African Petroleum Co., dando
acceso a China a lo que podrían ser 175.000 barriles al día en 2008.
Es un acuerdo de 2.270 millones de dólares que da a la CNPC,
controlada por el Estado, una participación de un 45% en un gran campo
petrolífero off-shore en Nigeria. Previamente, Nigeria había sido
considerada en Washington como una posesión de las principales
petroleras anglo-estadounidenses, ExxonMobil, Shell y Chevron.
China se ha mostrado generosa en el otorgamiento de préstamos a tasas
de interés reducido, sin intereses o concesiones directas a algunos de
los países deudores más pobres de África. Los préstamos han sido
destinados a la infraestructura, incluyendo carreteras, hospitales, y
escuelas, en agudo contraste con la brutal austeridad de las
exigencias del FMI y del Banco Mundial. En 2006 China asignó más de
8.000 millones de dólares a Nigeria, Angola y Mozambique, en
comparación con 2.300 millones a toda África subsahariana del Banco
Mundial. Ghana está negociando un préstamo chino para la
electrificación de 1.200 millones de dólares. A diferencia del Banco
Mundial, un brazo de facto de la política económica externa de USA,
China es hábil al no condicionar sus préstamos.
Esta diplomacia china relacionada con el petróleo ha llevado a la
extraña acusación de Washington de que Beijing trata de "asegurarse de
petróleo en las fuentes," algo que ha caracterizado la política
exterior de Washington desde hace por lo menos un siglo.
Ninguna fuente de petróleo ha estado últimamente más en la mira del
conflicto petrolero China-USA que Sudán, donde se encuentra Darfur.
Riquezas petrolíferas de Sudán
La CNPC de Beijing, es el mayor inversionista extranjero en Sudán, con
unos 5.000 millones de dólares en el desarrollo de campos
petrolíferos. Desde 1999, China ha invertido por lo menos 15.000
millones de dólares en Sudán. Posee el 50% de una refinería de
petróleo cerca de Jartum junto con el gobierno sudanés. Los campos
petrolíferos están concentrados en el sur, donde tiene lugar una
guerra civil que hierve a fuego lento desde hace tiempo, financiada en
parte clandestinamente por USA, para separar el sur del norte islámico
centrado en Jartum.
CNPC construyó un oleoducto desde sus bloques de concesión 1, 2 y 4 en
el sur de Sudán, a una nueva terminal en Port Sudan en el Mar Rojo
desde donde el petróleo es embarcado hacia China en buques cisterna.
Un ocho por ciento del petróleo chino proviene ahora del sur de Sudán.
China recibe hasta entre un 65% y un 80% de los 500.000 barriles de
petróleo por día producidos por Sudán. Sudán fue el año pasado su
cuarta fuente por su tamaño de petróleo extranjero. En 2006, China
sobrepasó a Japón para convertirse en el segundo importador del mundo
de petróleo después de USA, importando 6,5 millones de barriles del
oro negro por día. Con un crecimiento de su demanda de petróleo que se
calcula en un 30% por año, China sobrepasará a USA en la demanda de
importación de petróleo en unos pocos años. Esa realidad es el motor
que impulsa la política exterior de Beijing en África. (Fuente: USAID)
Una mirada a las concesiones petroleras en el sur de Sudán muestra que
la CNPC china tiene derechos al bloque 6 que se extiende en Darfur,
cerca de la frontera con Chad y la República Centroafricana. En abril
de 2005, el gobierno de Sudán anunció que había encontrado petróleo en
el sur de Darfur, donde se estima que podrá bombear, cuando sea
desarrollado, 500.000 barriles por día. La prensa mundial olvidó
mencionar ese hecho vital al informar sobre el conflicto de Darfur.
Uso de la acusación de genocidio para militarizar la región petrolífera de Sudán
El genocidio fue el tema preferido, y Washington fue el director de
orquesta. Curiosamente, mientras todos los observadores reconocen que
Darfur ha sufrido un gran desplazamiento humano y miseria humana y
decenas de miles, o hasta 300.000 muertes en los últimos años, sólo
Washington y las ONG que le son cercanas, utilizan la expresión
incriminante "genocidio" cuando hablan de Darfur. Si logran conseguir
una aceptación popular de la acusación de genocidio, abren la
posibilidad para una drástica intervención de "cambio de régimen" por
la OTAN y de facto por Washington en los asuntos soberanos de Sudán.
El tema de genocidio es utilizado, con un respaldo a la escala de
Hollywood por gente como las estrellas pop al estilo de George
Clooney, para orquestar el caso para una ocupación de facto de la
región por la OTAN. Hasta ahora el gobierno de Sudán lo ha rehusado
vehementemente, cosa que no sorprende.
El gobierno de USA utiliza repetidamente la palabra "genocidio" para
referirse a Darfur. Es el único gobierno que lo hace. La Secretaria
Adjunta de Estado de USA, Ellen Sauerbrey, jefe del Buró de Población,
Refugiados y Migración, dijo durante una entrevista en línea de USINFO
[Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de
Estado] el 17 de noviembre pasado: "El continuo genocidio en Darfur,
Sudán – una 'brutal violación' de los derechos humanos – está entre
los principales temas de preocupación internacionales para USA." El
gobierno de Bush sigue insistiendo en que el genocidio ha estado
ocurriendo en Darfur desde 2003, a pesar de que una misión de la ONU
formada por un panel de seis miembros, dirigido por el juez italiano
Antonio Cassese, informó en 2004 que no se ha cometido genocidio en
Darfur, sino que más bien se han cometido graves abusos de los
derechos humanos. Pidieron juicios por crímenes de guerra.
Mercaderes de la muerte
USA, actuando a través de aliados sustitutos en Chad y en Estados
vecinos ha entrenado y armado al Ejército de Liberación Popular de
Sudán (SPLA), dirigido hasta su muerte en julio de 2005, por John
Garang, entrenado en la escuela de las Fuerzas Especiales de USA en
Fort Benning, Georgia.
Al inundar de armas primero el sur de Sudán en su parte oriental y
desde el descubrimiento de petróleo en Darfur, también esa región,
Washington avivó el conflicto que condujo a decenas de miles de
muertos y a varios millones forzados a huir de sus hogares. Eritrea
alberga y apoya al SPLA, al grupo NDA [sigla en inglés por Alianza
Democrática Nacional] que aglutina a la oposición, y a los rebeldes
del Frente Oriental y de Darfur.
Hay dos grupos rebeldes que combaten en la región de Darfur de Sudán
contra el gobierno central de Jartum del presidente Omar al-Bashir –
el Movimiento Justicia por la Igualdad (JEM) y el más grande Ejército
por la Liberación de Sudán (SLA).
En febrero de 2003, el SLA lanzó ataques contra posiciones del
gobierno de Sudán en la región de Darfur. El Secretario General del
SLA, Minni Arkou Minnawi, llamó a la lucha armada, acusando al
gobierno de ignorar a Darfur. "El objetivo del SLA es crear un Sudán
democrático unido." En otras palabras, cambio de régimen en Sudán.
El Senado de USA adoptó una resolución en febrero de 2006 en la que
solicitó tropas de la OTAN en Darfur, así como una fuerza más robusta
de mantenimiento de la paz de la ONU con un mandado sólido. Un mes
después, el presidente Bush también pidió fuerzas adicionales de la
OTAN en Darfur. ¡Vaya!... ¿Genocidio? ¿O petróleo?
El Pentágono ha estado ocupado entrenando a oficiales militares
africanos en USA, tal como lo ha hecho con oficiales latinoamericanos
durante décadas. Su programa Internacional de Educación Militar y
Entrenamiento (IMET) ha asegurado entrenamiento para oficiales
militares de Chad, Etiopía, Eritrea, Camerún y la República
Centroafricana, en efecto todos los países en la frontera con Sudán.
Gran parte de las armas que han exacerbado la matanza en Darfur y en
el sur han sido llevadas mediante de tenebrosos, protegidos,
"mercaderes de la muerte" privados, tales como el tristemente célebre
antiguo agente del KGB, ahora con oficinas en USA, Victor Bout. Bout
ha sido citado repetidamente en los últimos años en relación con las
ventas de armas en toda África. Extrañamente, los funcionarios del
gobierno de USA no tocan sus operaciones en Texas y Florida a pesar de
que está en la lista de buscados de Interpol por lavado de dinero.
La ayuda al desarrollo de USA para todo el Sub-Sahara, incluyendo a
Chad, ha sido reducida fuertemente en los últimos años, mientras ha
aumentado la ayuda militar. El petróleo y la rebatiña por las materias
primas estratégicas es la razón evidente. La región del sur de Sudán
desde el Nilo Superior a las fronteras de Chad es rica en petróleo.
Washington lo supo mucho antes que el gobierno sudanés.
El proyecto petrolero de Chevron de 1974
Las principales petroleras de USA han sabido de la riqueza petrolera
de Sudán desde inicios de los años setenta. En 197, Jafaar Nimeiry,
jefe de Estado de Sudán, rompió con los soviéticos e invitó a Chevron
a desarrollar el petróleo en Sudán. Tal vez fue un error fatal. El
embajador de USA George H.W. Bush había informado personalmente a
Nimeiry de fotos satelitales que indicaban petróleo en Sudán. Nimeiry
tragó el anzuelo. Las guerras por el petróleo han sido la consecuencia
desde entonces.
Chevron encontró grandes reservas de petróleo en el sur de Sudán.
Gastó 1.200 millones de dólares para encontrar y probarlas. Ese
petróleo provocó lo que llaman la segunda guerra civil de Sudán en
1983. Chevron fue objetivo de repetidos ataques y asesinatos y
suspendió el proyecto en 1984. En 1992, vendió sus concesiones
petroleras sudanesas. Entonces China comenzó a desarrollar los campos
abandonados de Chevron en 1999 con resultados notables.
Pero Chevron no está lejos de Darfur actualmente.
Concesiones petrolíferas y gaseras en Darfur en 2002 (Fuente : USAID)
Petróleo de Chad y política de oleoductos
Chevron de Condi Rice está en el vecino Chad, junto con el otro
gigante estadounidense del petróleo, ExxonMobil. Acaban de construir
un oleoducto de 3.700 millones de dólares que transporta 160.000
barriles de petróleo por día desde Doba en el centro de Chad cerca del
Darfur sudanés, vía Camerún a Kribi en el Océano Atlántico, con
destino a refinerías en USA.
Para hacerlo, trabajaron con el "presidente vitalicio" de Chad, Idriss
Deby, un déspota corrupto que ha sido acusado de entregar armas
suministradas por USA a los rebeldes de Darfur. Deby se sumó a la
Iniciativa Pan Sahel de Washington dirigida por el Comando Europeo del
Pentágono para entrenar a sus tropas a fin de combatir al "terrorismo
islámico." La mayoría de las tribus en la región de Darfur son
islámicas.
Provisto de ayuda militar, entrenamiento y armas de USA, Deby lanzó en
2004 el ataque inicial que provocó el conflicto en Darfur, utilizando
a miembros de su Guardia Presidencial de elite que provienen de la
provincia, suministrando vehículos todo terreno, armas y cañones
antiaéreos para los rebeldes de Darfur que combaten al gobierno de
Jartum en el sudoeste de Sudán. En realidad, el apoyo militar de USA a
Deby ha sido el disparador para el baño de sangre en Darfur. Jartum
reaccionó y la debacle resultante fue desatada con toda su trágica
fuerza.
ONG respaldadas por Washington y el gobierno de USA utilizan el
genocidio no demostrado como un pretexto para terminar por llevar a
tropas de la ONU y de la OTAN a los yacimientos petrolíferos de Darfur
y del sur de Sudán. El petróleo, no la miseria humana, está tras el
renovado interés de Washington por Darfur.
La campaña por el "genocidio de Darfur" comenzó en 2003, al mismo
tiempo que comenzó a fluir el petróleo por el oleoducto Chad-Camerún.
USA tenía entonces una base en Chad para tratar de conseguir el
petróleo de Darfur y, potencialmente, apoderarse de las nuevas fuentes
chinas de petróleo. Darfur es un territorio estratégico, a horcajadas
sobre Chad, la República Centroafricana, Egipto y Libia.
Los objetivos militares de USA en Darfur – y visto más ampliamente en
el Cuerno de África – son servidos actualmente por el respaldo de USA
y de la OTAN para las tropas de la Unión Africana en Darfur. Allí, la
OTAN suministra apoyo en tierra y en los aires a las tropas de la UA
que son calificadas de "neutrales" y de "mantenedores de la paz."
Sudán está en guerra en tres frentes, cada país - Uganda, Chad, y
Etiopía – con una importante presencia militar de USA y continuos
programas militares de USA. La guerra en Sudán involucra tanto
operaciones clandestinas de USA como de facciones "rebeldes"
entrenadas por USA que llegan del sur de Sudán, Chad, Etiopía y
Uganda.
Deby de Chad mira también hacia China
La terminación del oleoducto financiado por USA y el Banco Mundial
desde Chad a la costa de Camerún fue planificada como parte de un plan
mucho más grandioso de Washington para controlar las riquezas
petrolíferas de África Central de Sudán a todo el Golfo de Guinea.
Pero el pasado compinche de Washington, el Presidente Vitalicio de
Chad, Idriss Deby, comenzó a mostrarse descontento con su pequeña
participación en los beneficios del petróleo controlado por USA.
Cuando él y el parlamento de Chad decidieron, a inicios de 2006, que
utilizarían una mayor parte de los ingresos del petróleo para
financiar operaciones militares y reforzar su ejército, el nuevo
presidente del Banco Mundial, el arquitecto de la guerra en Iraq, Paul
Wolfowitz, entró en acción para suspender los préstamos al país.
Entonces, en agosto, después de que Deby lograra su reelección, creó
la propia compañía petrolera de Chad, SHT, y amenazó con expulsar a
Chevron y a Petronas de Malasia por no pagar impuestos adeudados, y
exigió una participación de un 60% en el oleoducto de Chad. Terminó
por llegar a un acuerdo con las compañías petroleras, pero soplaban
vientos de cambio.
Deby también enfrenta una creciente oposición interna de un grupo
rebelde de Chad, el Frente Unido por el Cambio, conocido por su nombre
francés como FUC, que afirma que es secretamente financiado por Sudán.
Esa región es una parte muy compleja del mundo de la guerra. El FUC se
ha basado en Darfur.
Dentro de esta situación inestable, Beijing ha aparecido en Chad con
un cofre lleno de dinero para la ayuda. A fines de enero, el
presidente chino Hu Jintao hizo una visita de estado a Sudán y a
Camerún, entre otros estados africanos. En 2006, los dirigentes chinos
visitaron no menos de 48 estados africanos. En agosto de 2006 Beijing
recibió al Ministro de Exteriores de Chad para conversaciones y
reiniciar los lazos diplomáticos formales interrumpidos en 1997. China
ha comenzado a importar petróleo de Chad así como de Sudán. No es
mucho petróleo, pero si Beijing se sale con la suya, eso cambiará
pronto.
En abril de este año, el Ministro de Exteriores de Chad anunció que
las conversaciones con China sobre una mayor participación de China en
el desarrollo petrolero de Chad "progresaban bien". Se refirió a las
condiciones que los chinos solicitan para el desarrollo petrolero,
calificándolos de "sociedades más igualitarias que las que estamos
acostumbrados a tener."
La presencia económica china en Chad, irónicamente, podría resultar
más efectiva en aplacar la lucha y el desplazamiento en Darfur que
cualquier presencia de tropas de la Unión Africana o de la ONU. Eso no
sería bien visto por algunos en Washington o en la central de Chevron,
porque no conduciría a que el petróleo cayera en sus manos grasientas
y ensangrentadas.
Chad y Darfur sólo son una parte del vasto esfuerzo chino por obtener
"petróleo en la fuente" en toda África. El petróleo es también el
factor primordial en la actual política africana de USA. El interés de
George W. Bush en África incluye una nueva base de USA en Sao
Tome/Príncipe a 200 kilómetros del Golfo de Guinea, desde donde puede
controlar los yacimientos petrolíferos de Angola en el sur al Congo,
Gabón, Guinea Ecuatorial, Camerún y Nigeria. Es pura casualidad que
son las mismas áreas en las que se concentra la reciente actividad
diplomática y de inversiones china.
"El petróleo de África Occidental se ha convertido en un interés
estratégico nacional para nosotros," declaró ya en 2002 el Secretario
Adjunto de Estado para África. Walter Kansteiner. Darfur y Chad no son
más que una extensión de la política de USA en Iraq "por otros medios"
– control del petróleo en todas partes. China disputa ese control "en
todas partes," sobre todo en África. Equivale a una nueva Guerra Fría
no declarada por el petróleo.
Articulo original en inglés, 20 de maio de 2007
Traducido por Germán Leyens (Rebelión ).
Autor: F. William Engdahl- Fecha: 2008-01-10
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