[R-P] [C. (de "Chino") Fernández] La huelga como creadora de sentido
Néstor Gorojovsky
nmgoro en gmail.com
Vie Ene 11 05:58:35 MST 2008
Metapolítica y sindicatos:
La huelga como creadora de otro sentido
(A los trabajadores municipales de Bs. As.)
por Carlos Chino Fernández
Inst-Jauretche/ CGT
Sabemos perfectamente que hoy día la acción política se ha vaciado de
contenido, y la gran política, la política verdadera ha quedado
reducida a un simulacro, a una virtualidad patética que tiñe todos los
ámbitos de la vida pública.
Ahora bien; si concebimos a la metapolítica como una suerte de
anticuerpo para neutralizar la corruptela generalizada de pequeños
grupos facciosos, es con la protesta social –con la huelga más
precisamente-, que se visualizan las múltiples contradicciones y la
realidad emerge incorruptible.
La metapolítica cobra sentido práctico cuando la resistencia social y
política "ese otro sentido" declamado, se sintetiza en los
comportamientos concretos de las clases sociales y de las fracciones
de clase sometidas en el marco de sus luchas cotidianas.
Ya Sorel2 nos decía que en la huelga proletaria se delimitan
claramente las clases sociales y se ve quien está de cada lado. En la
huelga la pequeña burguesía parlamentaria queda atrapada en sus
propias contradicciones y ambivalencias, que no es más que la
expresión de su ser social o de capa social en transición, que
finalmente es la que obstruye la realización de los intereses de la
mayoría de los trabajadores.
Es Lenin quien subraya la importancia de definir las formas que asume
la lucha en cada periodo histórico a la hora de delinear una
estrategia de poder alternativa, una alianza de clases que supere el
orden establecido, que suponemos injusto.
En las luchas sociales concretas la metapolítica cobra su verdadero
sentido y trascendencia.
De lo contrario las aspiraciones de un nuevo orden social se diluyen
en un conjunto de buenas intenciones pero sin anclaje histórico y sin
sujeto social que encarne la tarea de la transformación. La huelga, de
estos días de los trabajadores estatales de la ciudad de Buenos Aires
es un ejemplo de ello. O se está de un lado o del otro. No hay tercera
posición
Los sindicatos como eje de una alianza social:
En esta época de descomposición de los partidos políticos
tradicionales, ir en conquista de un muerto no tiene sentido.
Plantearse un nuevo partido político en estas condiciones es un
riesgo. Es caer en un nuevo sello de goma, en una nueva división de la
sociedad.
La atomización del PJ y la casi desaparición de la UCR como expresión
nacional, va de la mano del avance del capital financiero y de la
extranjerización de nuestra estructura económica. La subsunción de la
industria al interés del capital financiero, hace insostenible la idea
de recrear un partido político en lo inmediato a la usanza del
peronismo de los años 40 al 70.
Por tal motivo son las organizaciones libres del pueblo, desde su
anclaje laboral las únicas capaces de recupera los niveles mínimos de
representatividad popular.
Es en la lucha concreta de los trabajadores en donde se puede
delimitar los intereses de cada sector de la sociedad, es donde más
claramente queda establecido la función y la posición de cada sector
de nuestra sociedad. Es donde quedan desguarnecidas las castas
sociales y las familias de gerentes que obstaculizan el
desenvolvimiento de la fuerza social vital que se precisa para
transformar el status quo vigente.
Es necesario volver a ver la lucha social no solo en su aspecto
disruptivo, sino en todo aquello que genera de nuevo, de creador de
nuevos sentidos. La alianza o el pacto de no agresión que se establece
entre las organizaciones de trabajadores y los gobiernos de turno son
siempre ocasionales. Estos últimos, generalmente lo establecen por
miedo o precaución a perder sus prebendas, no es el resultado de
acuerdos estratégicos. Es el miedo que los lleva a esta situación
El pánico de la alta burguesía financiera y rentística a los
trabajadores organizados, se ve en el desvío de la observación del
conflicto de fondo. Es cuando aparece la intervención de los
funcionarios de turno, de la pequeña burguesía institucionalista, que
lleva a una mediación política espuria que lleva a alejarnos del
tratamiento del verdadero problema.
Cuando los trabajadores van al paro, se terminaron los titubeos y las
diversas clasificaciones culturales e ideológicas se resumen
esencialmente en dos campos de fuerzas. Pero el problema a resolver
son los del medio, las diferentes capas medias con diferentes
funciones que por so ser una clase en sí mantienen posiciones y
concepciones ambivalentes. Muchos se encuentran pauperizados y
objetivamente pertenecen a la mayoría del pueblo, pero su subjetividad
no se corresponde con aquella situación. Se piensan a sí mismos como
algo que finalmente no lo son. Un gran dilema a resolver.
Habrá que definir cuales de esas fracciones sociales formarán junto a
los trabajadores ya organizados la alianza necesaria que diseñe el tan
cacareado proyecto nacional, que aún nos lo debemos.
En resumen:
La huelga en todas sus formas es un instrumento de lucha de los
trabajadores organizados en defensa de sus intereses de clase. Pero
además en esta época de crisis generalizada de los partidos políticos,
es la base sobre la cual deberá pensarse una nueva forma de
representación para el conjunto de la sociedad.
La huelga-el desarrollo de la lucha social-, contiene mucha más
información que aquellos elementos reivindicativos que tanto preocupan
a los medios de prensa como ser en el actual conflicto de los
municipales en la ciudad de Bs. As.
Está en nosotros en saber decodificar tal información para darle valor
teórico y sentido político. La huelga no es solo lo que se dice que
es, sino que es mucho más de lo que no se dice y sintetiza una época
histórica.
La huelga es de hecho una manifestación de la metapolítica, esencial
para construir una sociedad más justa para todos.
Enero de 2008
N O T A S
1 Ver artículo del prof. Alberto Buela: La metapolítica como rescate
de la política
2 Georges Sorel: Reflexiones sobre la violencia. La Pléyade, Bs.
As.(no figura en el ejemplar el año de la edición)
Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular