[R-P] Brasil: Lula agasaja a su Ejército

Néstor Gorojovsky nmgoro en gmail.com
Vie Ene 11 05:19:56 MST 2008


[El gesto de Lula es fundamental y esperamos sinceramente que la
política militar del gobierno de Cristina Fernández lo imite y supere.

El campo nacional y popular tiene que asumir como propio, del modo en
que lo hace Lula, el esfuerzo nacional que en la práctica industrial
desarrollaron las FFAA argentinas aún después del derrocamiento de
Perón. Lo hicieron objetivamente y más allá de las ideas entreguistas
y antidemocráticas que presidieron su accionar. Iniciativas como el
Plan Europa (dirigido por un general radical), el restablecimiento de
los ferrocarriles del Estado (dirigdo por el Gral. Demarchi con
acuerdo de los sindicatos), el desarrollo autónomo en aviación y
cohetería, el desarrollo nuclear, la industria naval, y muchísimos
etcéteras más, forman parte del esfuerzo de la Argentina por ser un
país digno de ese nombre.

Una vez liquidado el capítulo infausto de la lucha contra la impunidad
de los facciosos que hicieron de las FFAA el sanguinolento brazo
armado de la Antipatria, es urgente abrir las puertas a un reencuentro
entre civiles y militares que reivindique todo lo que estos últimos,
en el mero ejercicio de su función, hicieron en pro del desarrollo de
la industria argentina. No por casualidad una de las primeras medidas
del menemato fue la liquidación de Fabricaciones Militares. No por
casualidad aún los criminales del 76 le pusieron a Martínez de Hoz un
límite ("desocupación masiva, no").

Es en torno a nudos de este tipo que se organiza la unidad de la
nación, y es nuestra tarea común restablecerlos]

Gentileza del Centro de Estudios Estratégicos Suramericanos CeeS Córdoba

Brasil: Lula agasaja a su Ejército

Rio de Janeiro - El Gobierno de Lula crea una nueva estructura de
defensa para repeler agresiones extranjeras y paliar la sensación de
abandono de sus militares.

El Gobierno brasileño acaba de crear el Sistema Nacional de
Movilización (Sinamob), una ambiciosa estructura de defensa capaz de
actuar ante una eventual agresión militar extranjera. En el Sinamob
participan 10 ministerios, aunque con protagonismo del de Defensa. Fue
creado mediante la ley 11.631, publicada en el Boletin Oficial del
Estado el pasado 28 de diciembre edita El Pais de Madrid.

Se trata de un texto que comenzó a ser analizado en el Congreso hace
cuatro años, tras la llegada del presidente, Luiz Inácio Lula da
Silva, al poder. Según dicho decreto, la movilización nacional contra
un enemigo externo deberá estar caracterizada "por la rapidez", y da
poderes al presidente de la República para decretarla con autorización
previa o posterior del Congreso. Los ministerios que integran el
Sinamob son los de Defensa, Justicia, Relaciones Exteriores,
Planificación, Presupuesto y Gestión, Ciencia y Tecnología, Economía,
Integración Nacional y Casa Civil, además del Gabinete de Seguridad
Institucional y de la Secretaria de Comunicación de la Presidencia de
la República, ésta última con rango ministerial.

Cabe preguntarse por qué Brasil, que lleva más de 60 años sin
participar en una guerra y sin haber sufrido ataque alguno en su
territorio nacional desde la guerra con Paraguay, en el siglo XIX, se
preocupa ahora de crear semejante mecanismo de defensa nacional para
prevenir ataques externos y que prevé, entre otras medidas, la llamada
a filas a civiles y militares, la ocupación de bienes y de servicios,
la convocatoria de entes federales para que participen en el esfuerzo
bélico y la intervención en la producción pública y privada.

La explicación oficial es, según el diario O Estado de São Paulo, que
la creación del Sinamob tiene como finalidad llenar una laguna
jurídica existente desde la Segunda Guerra Mundial. Durante el siglo
XX, Brasil tuvo una participación modesta en los dos conflictos
mundiales. Desde entonces, militares brasileños han sido enviados a
participar en misiones de Naciones Unidas y de la Organización de
Estados Americanos (OEA). Otro argumento es que, después de la
traumática dictadura militar y una vez alcanzada la democracia, los
sucesivos Gobiernos fueron debilitando poco a poco los aparatos
militares hasta dejar el mando del Ejército en manos de civiles.

Cuando Lula se presentó a las elecciones de 2002, que acabó ganando,
los militares se quejaban de la escasez de presupuesto y de un cierto
abandono. Lula sabía que necesitaba su apoyo para ser elegido, o al
menos que no estuvieran en su contra. Así, les prometió potenciar la
defensa nacional e incluso, durante la campaña electoral y ante el
asombro de su propio partido (el Partido de los Trabajadores, PT),
llegó a elogiar públicamente la política económica desarrollada por
los militares durante la dictadura, que según él tuvieron "visión de
futuro", con una crítica implícita a los políticos actuales, que no
saben ver más allá de los intereses electorales.

Por último, los militares brasileños, que ven cómo la Venezuela de
Hugo Chávez invierte en la modernización de su Ejército, han puesto de
relieve más de una vez la precariedad de las Fuerzas Armadas del país.
Se estima, por ejemplo, que de 719 aviones de la Fuerza Aérea
Brasileña (FAB), apenas 217 se encuentran en condiciones de volar.
Otros 220 están en parques de mantenimiento y los demás, 282, no
pueden despegar por falta de piezas de recambio. El Ejército critica
la existencia de vehículos con más de 30 años de servicio, entre ellos
carros de combate y artillería antiaérea, inutilizados por falta de
ordenadores. Y la Aeronáutica se queja de la falta de misiles
aire-aire de medio alcance, de helicópteros de ataque y de bombas
inteligentes; menos de la mitad de las naves de combate están en
disposición de funcionar.

Lula quiere poner fin a todo esto, dotando a las Fuerzas Armadas
brasileñas de nuevas reglas y de nuevos medios para ser dignas de
representar al país que algunos ya califican de "corazón de la
economía latinoamericana".


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