Las falsas promesas de la tía Benazir
Hugo Santos
hasantos en uolsinectis.com.ar
Mie Ene 2 14:14:30 MST 2008
En este tema de Pakistán, son tan contradictorias las opiniones vertidas,
que a uno le cuesta encontrarle la punta al ovillo, sobre todo porque en
medio de las fiestas no me detuve mucho a leer sobre el asunto.
Había leído un artículo de Alan Woods, que apareció en la página "Rebelión".
Y después leí un comentario breve de Néstor, que a pesar de la brevedad, iba
en sentido contrario al planteo de Woods. Por muchos miembros de esta lista
es conocido el odio que le dispensa Néstor a este ¿trotskista? inglés.
Leyendo ahora este texto de la sobrina de Benazir, no puedo menos que hablar
de una "Unión Democrática" pakistaní, apoyada por el pseudo trotskista
Woods. Va el texto de la sobrina de la asesinada Bhutto, escrito -como
verán- antes del atentado.
Texto escrito el 14 de noviembre por la sobrina de Benazi Bhutto
*Las falsas promesas de la Tía Benazir*
Fátima Bhutto
Los Angeles Times
Los pakistaníes vivimos en tiempos de incertidumbre. Se ha impuesto un
gobierno de emergencia por decimatercera vez en nuestros 60 años de
historia. Miles de abogados han sido arrestados, algunos acusados de
sedición y traición; el presidente de la corte ha sido depuesto; y una
draconiana ley de medios --- que ha cerrado todos los canales privados
de noticias -- ha sido redactada.
Tal vez la parte más bizarra de este circo ha sido el secuestro de la
causa democrática por mi tía, la dos veces desacreditada ex-primera
ministra Benazir Bhutto. Mientras discutía un acuerdo para compartir el
poder con el Gen. Pervez Musharraf el mes pasado, ella repetía
insistentemente que sin ella la democracia pakistaní sería una causa
perdida. Ahora que la situación ha cambiado, dice que quiere que
Musharraf se vaya y que le gustaría llegar a un acuerdo con sus
oponentes -- pero que aun así, según ella, sigue siendo la salvadora de
la democracia.
La realidad, sin embargo, es que no existe nadie mejor ubicado para
beneficiarse del gobierno de emergencia que ella. Junto a los líderes
de los prominentes partidos islámicos, ella ha estado acaparando las
violentas retribuciones del decreto de emergencia. Ciertamente, ella
ahora aparece cumpliendo siete días de arresto domiciliario, ¿pero qué
significa eso realmente? Mientras ella supuestamente estaba bajo
arresto domiciliario en su residencia de Islamabad la semana pasada, se
le permitió a 50 de sus partidarios reunirse con ella cómodamente. Ella
se dirigió a los medios dos veces desde su jardín, protegida por la
policía por órdenes del estado, y no fue reprendida por llevar a cabo
una rueda de prensa. (Por contraste, la sola sugerencia de llevar a
cabo una rueda de prensa ha llevado a cientos de otros activistas
políticos bajo arresto verdadero, en cárceles verdaderas.)
La postura política de la Señora Bhutto es una mera pantomima. Sus
negociaciones con los militares y su impropia voluntad hasta hace pocos
días para formar parte del régimen de Musharraf ha señalado de una vez
por todas a las crecientes legiones de fundamentalistas a lo largo del
sureste de Asia que la democracia es sólo un disfraz de la dictadura.
Se presume ampliamente que la Señora Bhutto perdió sus dos gobiernos
debido a una masiva corrupción. Ella y su esposo, un hombre que llegó a
ser conocido en Pakistán como "el Señor 10%", han sido acusados de robar
más de 1 billón de dólares del tesoro pakistaní. Ella está apelando una
condena por lavado de dinero por tribunales suizos que involucran cerca
de 11 millones de dólares. (Esta condena fue anulada por los tribunales
suizos a raíz de la muerte de Bhutto, aun cuando su esposo sigue vivo.
Nota del Traductor.) Casos de corrupción en Inglaterra y España siguen
su curso.
Es particularmente desagradable por parte de la Señora Bhutto
solicitarle a Musharraf eludir a los tribunales y desestimar los muchos
casos de corrupción que todavía enfrenta en Pakistán. Él estuvo de
acuerdo, creando la odiosamente llamada Ordenanza de Reconciliación
Nacional, con el fin de cumplirlo. Su colaboración con él fue tan obvia
que la gente en las calles ahora llaman a su partido, el Partido del
Pueblo de Pakistán, el Partido del Pueblo de Pervez. Puede ser que
ahora ella quiera distanciarse, pero ya es demasiado tarde.
¿Por qué la Señora Bhutto y su partidarios exigen que las demandas de
corrupción sean desestimadas, pero no exigen que los casos de activistas
encarcelados durante el brutal régimen del dictador Zia ul-Haq (de 1977
a 1988) sean anulados? ¿Qué pasa con la santidad de la ley? Cuando su
hermano Mir Murtaza Bhutto --mi padre-- regresó a Pakistán en 1993, él
enfrentó 99 denuncias en su contra que habían sido incoadas por el
régimen militar de Zia. Todos los casos conllevaban la pena de muerte.
Aun cuando su hermana despachaba como primera ministra él no le solicitó
que desestimara las denuncias. Él regresó, fue arrestado en el
aeropuerto y pasó los años restantes de su vida limpiando su nombre
legalmente, y confiando en los tribunales de Pakistán.
Las repetidas promesas de la Señora Bhutto para acabar con el
fundamentalismo y el terrorismo en Pakistán son difíciles de creer ya
que, después de todo, el gobierno talibán que mandó en Afganistán fue
reconocido por Pakistán bajo su último gobierno --convirtiendo a
Pakistán en uno de sólo tres gobiernos en el mundo que lo hicieron.
Y yo sospecho de su discurso de asegurar la paz. Mi padre fue miembro
del parlamento y un vocero crítico de las políticas de su hermana. Él
fue asesinado frente a nuestra casa en 1996 en un asesinato policial
cuidadosamente planificado mientra ella era primera ministra. Hubo de
70 a 100 policías en la escena, todas el alumbrado público fue apagado y
las calles fueron acordonadas. Seis hombres fueron asesinados junto a
mi padre. Se les disparó a mansalva, sufrieron múltiples heridas de
bala y dejaron que se desangraran en la calle.
Mi padre fue el hermano menor de Benazir. Hasta este día su papel en su
asesinato nunca ha sido aclarado adecuadamente, aunque el tribunal
convocado tras su muerte bajo el liderazgo de tres respetados jueces
concluyó que el mismo no pudo haber acontecido sin la aprobación de una
"muy alta" autoridad política.
Tengo razones personales para temer el peligro que trae la presencia en
Pakistán de la Señora Bhutto, pero no estoy sola. Los islamistas están
esperando en la puerta. Ellos han estado esperando la confirmación que
las reformas por las que ha estado luchando el pueblo pakistaní hayan
sido una farsa, apoyados por la Casa Blanca. Desde que Musharraf tomó
el poder en 1999, ha existido un fervoroso movimiento de base popular en
pro de la reforma democrática. Lo último que necesitamos es atarnos a
una agenda neoconservadora a través de un títere "demorácito" como la
Señora Bhutto.
Apoyando a la Señora Bhutto, quien habla de democracia mientras pide que
un dictador militar la lleve al poder, lo único que se logrará es la
muerte del naciente movimiento democrático secular en mi país. La
democracia será deslegitimada para siempre, y nuestro progreso en el
establecimiento de verdaderas reformas quedará anulado. Los pakistaníes
estamos claros en esto.
Fátima Bhutto es una poeta y escritora pakistani. Es hija de Mir
Murtaza Bhutto, quien fue asesinado en 1996 en Karachi cuando su
hermana, Benazir, era primera ministra. Este artículo fue publicado en
el diario "Los Angeles Times" el 14 de noviembre de 2007. Traducido por
Jesús Nery Barrios
Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular