[R-P] [Carlos Chino Fernández] Hacia un nuevo tipo de representación social

Néstor Gorojovsky nmgoro en gmail.com
Mie Feb 27 03:21:02 MST 2008


Hacia un nuevo tipo de representación social

Carlos Chino Fernández

Inst-Jauretche- CGT

El desarrollo de un Proyecto Nacional que retome y profundice los
lineamientos centrales en su máxima expresión, como lo fuera el
proyecto justicialista (1945-1954), en la reciente historia argentina,
requiere –entre otras condiciones- de la existencia de una generación
de jóvenes en cantidad y lo suficientemente preparados para asumir esa
misión.

Lo anterior, no es más que otra manera de subrayar el déficit crónico
que existe hoy en día en nuestra sociedad para reproducir los cuadros
sociales y políticos medios que semejante empresa supone.

La idea central:

La necesidad de un nuevo tipo de representación social o política para
nuestro país, no se agota con reemplazar en cada ciclo electoral a los
representantes que consideramos que no han cumplido acertadamente con
su tarea. Tampoco se reduce el problema a diseñar un nuevo
procedimiento de selección de representantes. El problema es más
complejo e invita, -dada la magnitud de la crisis- a estudiar con
mayor detenimiento la naturaleza y las características que toma el
proceso por el cual se eligen a nuestros representantes.

Cuando la sociedad moderna y las relaciones sociales de tipo
industrial (dependiente en nuestro país), fueron subordinándose a las
bondades del capital financiero y a toda la especulación que conlleva,
los ámbitos en que los hombres normalmente se relacionan:

Hábitat (lugar de residencia)

Trabajo (lugar de la actividad productiva-económica)

Social/político (lugar de participación), que la sociedad de tipo
industrial mantenía medianamente integrados, se fracturaron en ámbitos
de relaciones sociales cada vez más encapsulados en sí mismos.

En aquella sociedad que no ha desaparecido del todo, puede constatarse
a través del análisis de las luchas sociales que entre estos tres
ámbitos existía cierta continuidad, que se expresaba en las estrechas
relaciones entre las familias que habitaban los barrios más populosos,
los delegados de las fábricas y las organizaciones políticas.1

En la sociedad de hoy día, el lugar que ocupaban en el territorio los
partidos políticos populares y algún sector de la iglesia católica de
inserción popular, fue desplazado parcialmente por las ONGs, las
Fundaciones, las Iglesias evangelistas, los magos y curanderos, etc.

Por arriba la representación social fue erosionándose por el
crecimiento de los medios de comunicación masivos, quedando así el
territorio que antes fuera una continuidad, una superficie
fragmentada. El diagrama de una nueva infraestructura vial jugó aquí
una función importante.2

¿Qué ha sucedido?

A partir de 1955, y más claramente desde 1976, los intereses
económicos que representan al capital financiero transnacional en
alianza cómplice con una variada gama de castas y facciones de
políticos y funcionarios, pseudo-empresarios, divulgadores de los
medios de comunicación, reproductores de ideas ajenas y especuladores
inescrupulosos; tuvieron como objetivo re-diseñar una sociedad desde
sus bases materiales hasta su cultura.

Fue así, que a partir de la reforma financiera de 1977, el agudo
proceso de endeudamiento externo, el freno sistemático al desarrollo
científico autónomo, la destrucción parcial de la industria y de la
escuela técnica; no han parado -a pesar de algunos tímidos intentos en
sentido contrario -, de alejarse de las conquistas históricas del
proyecto nacional justicialista, re-configurándose así una nueva
sociedad.

El llamado "Proceso de Reorganización Nacional" se planteó entonces
desestructurar el movimiento social en ascenso, separando a su
"inteligencia" y a sus cuadros políticos de mayor envergadura de sus
propias bases y del conjunto social.

Una vez logrado este propósito, solo quedaba dividir y atomizar la
base de militantes territoriales que es por su propia naturaleza más
amplia. Aquella diversidad de protestas y organizaciones populares
cuya tendencia de otrora fuera la de confluir en objetivos generales y
compartidos, se desperdigó en innumerables emprendimientos pequeños y
sin sustento real.

Desde 1982, a la fuerza social desmembrada, se le suma la derrota en
la guerra de las islas Malvinas, con lo que el movimiento nacional más
amplio recibe el golpe de gracia. El proceso democrático formal que le
sigue solo embellece la fachada de una sociedad ya diseñada para unos
pocos. La política indiscriminada de los derechos humanos y la
generalización de las relaciones democrático-virtuales completan por
izquierda la tarea iniciada en 1955 y profundizada en 1976. El
proyecto Nacional no solo queda relegado, ya ni siquiera se encuentra
enunciado en los discursos, ni forma parte del ideario de nuestra
juventud.

El aniquilamiento del accionar de las fuerzas armadas irregulares, fue
muchas veces sobredimensionado en comparación a un objetivo más
importante, cual era debilitar y atomizar las fuerzas sociales
populares, quebrando la voluntad, el apoyo y la solidaridad de los
cuadros sociales, simpatizantes y del pueblo en general.

La finalidad de Régimen de dominio era quebrar la continuidad de la
lucha que se daba entre la resistencia y solidaridad barrial
(Hábitat), los lugares de trabajo, y las organizaciones políticas. La
representación tenía en esos tiempos estas características de
coherencia entre un ámbito y otro de la realidad.

Las mediaciones sociales y políticas que existían entre un ámbito y
otro fueron eliminadas o quebradas en su voluntad de seguir la lucha
El espacio vacante fue sustituido por la virtualidad de los medios de
comunicación masivos y por un sistema electoral que no ha dejado de
vaciarse de contenido.

Hombres, mujeres y jóvenes anónimos fueron la base moral que dio
sustento a la lucha de aquellos que por su función tuvieron que
exponerse, entregando hasta su propia vida. Hoy, otros hombres,
mujeres y jóvenes ya no son acusados de complicidad con la resistencia
o la subversión, pero sirven al tráfico de drogas, al contrabando y a
la delincuencia. Hemos liberado a nuestros jóvenes de la subversión.
Ahora están condenados a la exclusión, al paco o a la cárcel. Siempre
y cuando no junten cartones, ya que con esta actividad a demás correrá
el riesgo de ser deportado fuera de la Gral. Paz.

Entre la lucha gremial y la organización política:

La lucha por el PJ y los nuevos dirigentes.

Cuando la clase trabajadora organizada se plantea participar
activamente en el ámbito de la lucha política, u ocupar un lugar de
preferencia en la reorganización del partido justicialista, se
encuentra ante nuevos problemas.

El movimiento obrero históricamente se hace presente en la lucha
política a través de la huelga general, pero una vez desarrollada
ésta, la organización política y la institucionalidad que le sigue,
que suponemos debe incorporar sus aspiraciones; sigue con su propio
recorrido, hasta una nueva crisis. El movimiento obrero en esa
instancia, suele perder la iniciativa a manos de los funcionarios y
burócratas

Por consiguiente la formación de cuadros político-gremiales que en
estas horas aparece como una meta esencial, choca con la realidad
política institucional, y los cuadros que cada sindicato va formando,
se diluyen en el campo político.

La formación política plena implica un enfoque de conjunto en donde la
totalidad ya no es el sindicato, ni el partido justicialista, ni
siquiera el gobierno de turno.

Este es un momento de reorganización del partido justicialista de
arriba para abajo. El movimiento obrero no debe perder su
independencia, su propia visión estratégica de la realidad.

Entendemos que lo esencial es definir una forma de vinculación de la
organización sindical con las diversas expresiones de protesta y
organización barrial-territorial. Aquí es donde los jóvenes pueden
cumplir una gran labor como nuevos dirigentes.

La soberanía que supone retomar un Proyecto Nacional exige desarrollar
una nueva territorialidad que vincule nuevamente a los trabajadores en
su situación de vida con su condición de productores de la riqueza
nacional y las formas de organización que asumen en cada período
histórico.

Romper los vínculos dentro y fuera del trabajo. Hacer de un hombre una
máquina de trabajar y fuera del trabajo una máquina de consumir
compulsivamente, es la finalidad del Régimen de dominio.

Los partidos políticos existentes, preocupados por los padrones y por
el voto no están a la altura de las circunstancias. El PJ y la UCR
fueron diezmados por la lógica de las finanzas, se impone una nueva
forma de representación popular

Los cuadros que cada sindicato forme de manera aislada, sin referencia
hacia un Proyecto Nacional, quedarán aislados en su pequeño mundo.
Cuando de Proyecto Nacional se trata, la Confederación General del
Trabajo es la primera referencia que es necesario tener.

Febrero de 2008

N O T A S

1  Las luchas protagonizadas por los trabajadores de los FFCC en los
años `40, en los Frigoríficos en los `50 o en los Astilleros Navales
de los `70, son solo un ejemplo de estos conceptos.

2  Esta infraestructura con autopistas, anillos de circunvalación en
derredor de la Capital Federal, se implementaron en paralelo al
desplazamiento de sectores de población considerados de segunda

-- 

Néstor Gorojovsky
El texto principal de este correo puede no ser de mi autoría


Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular