[R-P] [Chaves, C.] Situación del peronismo
Néstor Gorojovsky
nmgoro en gmail.com
Sab Feb 16 09:05:31 MST 2008
[Claudio Chaves, como los miembros de esta lista lo saben bien,
acompañó en su momento el no por previsible menos doloroso -al menos
para quienes lo supimos admirar cuando era un revolucionario- derrape
final de Jorge Abelardo Ramos hacia el campo de la antipatria
menemista.
Sin embargo, en lo que se refiere al origen del peronismo, sabe seguir
lo mejor de su maestro. De lo que viene, como en todo lo que emana de
esa corriente política, cuanto se refiera a los hechos posteriores a
1983 es mera cháchara justificatoria de una traición. Pero las
reflexiones sobre los acontecimientos que vieron nacer al peronismo
son muy instructivas. Y veraces.
Chaves, por supuesto, declara que "no sabe" si la súbita emasculación
organizativa con que Perón respondió al "cordón de acero" que le había
tendido el proletariado (sic) fue "buena o mala". Es lógico que lo
ignore. Porque tras haberse bañado con fruición en la Estigia
menemista tampoco puede saber si el 55, resultado casi inevitable de
esa emasculación, fue "bueno o malo".
Al fin de cuentas, comparte ahora con el Almirante Rojas la convicción
"democrática" tanto en lo político como en lo económico. Los que
seguimos sabiendo qué es bueno y qué es malo tenemos derecho a
despreciar a este tipo de tránsfugas, mientras aprovechamos lo poco
decente que producen sus teclados.]
SITUACIÓN DEL PERONISMO
Por estos días el "peronismo de estado" se dispone a organizar el
partido. Todo indica que lo presidirá el Doctor Kirchner y sus amigos.
Los padrones del PJ no se actualizarán, no habrá re-afiliaciones pues
como dice Kunkel "hacerlo implica que las elecciones internas se
realizarán en el año 2009" y eso sería un disparate. De manera que
como el gobierno está apurado, se hacen ya. A como sea.
No les preocupa la legitimidad de las futuras autoridades partidarias
ni les quita el sueño su origen espurio puesto que los que
participarán del "nuevo" PJ serán aquellos cuya representatividad ha
sido otorgada por el voto ciudadano el 28 de octubre (Kunkel Debate
26/1/08). Así estamos según las últimas declaraciones de los
responsables o irresponsables del nuevo armado.
HAGAMOS UN POCO DE HISTORIA
El peronismo nació de manera súbita. Se hizo presente de golpe.
Inesperadamente. Precisamente el día que el Coronel arribó a la
Secretaría de Trabajo desde donde desarrolló su obra de reivindicación
social. Todo el año 44 fue su carta de presentación. En una gigantesca
movida de realizaciones, decretos, leyes, encuentros, concentraciones
y discursos, Perón desplegó su programa y su proyecto. El tomo 6 de
sus obras completas revela la formidable labor desarrollada por el
Coronel en dicho año.
En los discursos y ponencias ante concentraciones obreras el lector
puede hallar los fundamentos de lo que sería a futuro la doctrina
peronista. Luego vino el 17 de octubre, movilización absolutamente
espontánea, vale recordar, y finalmente, enancado en esa formidable
ola popular, su triunfo electoral de febrero del 46 con el 54,8 % de
los votos y un escasísimo ausentismo, como no se había dado hasta el
momento, lo que le daba a Perón una extraordinaria legitimidad.
El triunfo electoral se canalizó por medio de dos agrupaciones
políticas y un partido. En una palabra tres boletas con el mismo
candidato.
La Unión Cívica Junta Renovadora, los Centros Cívicos y el Partido
Laborista, este último, fundado el 24 de octubre de 1945.
El 71% de los votos recibidos por Perón vinieron de la boleta
laborista. Con estas fuerzas llegó al poder. Su primer Gabinete
expresaba, aproximadamente, esta alianza.
Cuando faltaban pocos días para asumir, el 23 de mayo de 1946 Perón
acompañado del vicepresidente, del gobernador de la provincia de
Buenos Aires, algunos senadores y diputados lee por radio una proclama
que entre otras cosas decía:
"Caducan en toda la República las autoridades partidarias actuales de
todas las fuerzas que pertenecen al movimiento peronista.
Como Jefe, encargo en la fecha a los camaradas legisladores, que
forman las autoridades (mesas directivas y presidentes de bloques) de
ambas Cámaras legislativas nacionales, la organización de todas las
fuerzas peronistas como Partido Único de la Revolución Nacional."[1]
Se le hacía imperativo al Presidente Perón zafar del cordón de acero
tendido por el proletariado. Para lograrlo había que disolver al
laborismo que le había dado el 71% de los votos.
Al poco andar el Partido Único se transformó en Partido Peronista. Así
de esta manera con funcionarios públicos elegidos en las elecciones
del 46 y desde el centro del Estado nació esta nueva formación
política. Esta impronta no se pudo olvidar jamás. Lleva la indeleble
marca de ser una agrupación del poder y para el poder.
¿Es esto bueno? ¿Es malo? No sé. Es así.
Tan importante fue el peso de los funcionarios del Estado en la
construcción del partido que según su ubicación o escala en los cargos
públicos su voz valía más a la hora de las decisiones partidarias.
Veamos un ejemplo: Bustos Fierro, diputado por la Provincia de Córdoba
fue uno de los elegidos por Perón para conformar el primer Consejo
Superior del Partido. En una reunión convocada para discutir aspectos
organizativos, el diputado cordobés fue señalado por los radicales
renovadores como la voz autorizada para dar la opinión del grupo. Así
lo hizo.
"De pronto el Senador Nacional Diego Luis Molinari (radicalismo
renovador) pronunció una extensa y vehemente arenga, adhiriendo en lo
sustancial a la tesis formulada por Mercante. Que contradecía lo
acordado entre los radicales renovadores. Como el Senador Nacional,
además de figura descollante, era Presidente del Bloque de Senadores y
no aclaró que opinaba a título personal su discurso causó azoramiento
y confusión"[2]
De este comentario se desprenden algunas cosas:
a) En la organización del novedoso Partido pesaban más las
decisiones de aquellos funcionarios del estado ubicados en escalas más
altas.
b) Y como ellos se ponían de acuerdo por encima de las identidades
políticas previas.
¿Puede desprenderse el peronismo de esta marca de origen?
Durante los nueve años de gobierno el Partido Peronista no tuvo
prácticamente vida propia.
"Los Consejos Superiores que se fueron sucediendo (invocándose siempre
la razón de emergencia) presididos por Mercante primero, por Tessaire
después y por Leloir en las últimas etapas no tuvieron otra fuente que
la nominación designativa del Jefe de Partido"[3]
Entre muchas cosas esto determinó su parálisis e inacción frente al
golpe del '55.
"Lo cierto fue que tanto la organización como el aparato del
Movimiento, a pesar de su frondosidad y su perfección formal demostró
su inoperancia y debilidad y, salvo algunos casos aislados, su falta
de previsión, de espíritu de lucha y de sacrificio para la acción en
la adversidad"[4]
Perón vio el problema; sin embargo no dijo nada, abordó el
inconveniente sin nombrarlo. Las comunicaciones de Perón
inmediatamente después del golpe hablan de la necesidad de organizar
al pueblo que se halla absolutamente disperso, desorientado y en
diáspora.
En una carta a Juan Garone manifiesta descorazonado:
"Hace cinco meses vengo luchando sin conseguir que el pueblo argentino
se dedique a la resistencia civil"
"Esta falta de decisión para resistir a la dictadura ha surgido del
hecho que los dirigentes estaban más inclinados a esperar un golpe de
fortuna mediante los golpes militares (9 de junio de 1956) que por un
trabajo metódico de resistencia"[5]
Aquí estaba su debilidad. No fue un partido construido para alcanzar
el poder, fue fundado desde el poder para permanecer en él.
El retorno de Perón en el 73 conquistado por las luchas populares y
los sindicatos reveló una vez más la inutilidad de ese estilo de
construcción política. En la oposición el Partido no existía. Esa es
la razón por la cual Perón, siendo Presidente por tercera vez, en su
discurso del 1 de mayo de 1974 el día que echó a los Montoneros
aseveraba:
"Yo quiero que el día del trabajador sea para rendir homenaje a esas
organizaciones y a esos dirigentes, sabios y prudentes, que han
mantenido fuerza orgánica"
Los sindicatos habían logrado lo que el Partido jamás alcanzó: fuerza orgánica.
EL RETORNO DE LA DEMOCRACIA
A partir de 1983, frente a la nueva realidad latinoamericana de
retorno a la democracia -y derrotado el peronismo en elecciones claras
e inobjetables- un proceso de democratización o renovación en búsqueda
de los mariscales de la derrota culminó en la primera interna de este
partido. Un intenso debate y encontronazos modificaron el perfil del
partido. Ahora había que organizarse desde el llano para llegar al
poder. Triunfante Menem en la interna ganó luego las elecciones
nacionales. La década del 90 fue una novedosa experiencia partidaria
para el peronismo que vio florecer internas provinciales y un profundo
debate acerca de si debían ser abiertas o cerradas. La democracia
partidaria era una realidad jamás vista en el peronismo. Las reformas
del 90 generaban su correlato democrático en la vida partidaria.
Sin embargo el peronismo no pudo sobreponerse a su segunda derrota en
1999. ¿Quién fue en este caso el mariscal o los mariscales de la
derrota? La respuesta va a depender según en que sector del peronismo
uno se pare.
El peronismo ya no guardaba una identidad compartida.
La contrarrevolución del 2001 avanzó en el sentido de los nuevos
liderazgos latinoamericanos del progresismo interventor. El triunfo de
Kirchner en ese sentido marchó en la misma dirección que la corriente
latinoamericana.
¿ES POSIBLE LA REUNIFACIÓN DEL PERONISMO?
La realidad argentina actual es diferente a la de los 90'. Un subido
intervencionismo de estado asfixia la vida económica y corrompe a
políticos, empresarios, dirigentes gremiales y el mundillo de
intermediarios de la obra pública y de subsidios estatales. Un
capitalismo de amigos en pos de la burguesía nacional nos retorna al
pasado. Entonces se hace necesario una vuelta a la vieja vida
partidaria. El gobierno nacional pretende una maquinaria política
similar al del peronismo de origen. Como si Kirchner fuera Perón y la
Argentina actual la del 46'. Construir un partido desde el poder y
hablar de democracia y aggiornamiento es un disparate tal que no
merece comentario.
Ciertamente la vieja cultura partidaria no ha desaparecido. Muchos
cuadros políticos peronistas, posiblemente la mayoría, aceptarán el
convite por esta inercia y por patéticas miserabilidades. ¡Al fin y al
cabo las tradiciones y el pragmatismo tiran más que una yunta de
bueyes.
Hay otro aspecto a señalar. En las últimas elecciones Cristina
Kirchner ganó con el voto tradicional del peronismo social y el empuje
de las estructuras políticas del peronismo existente. Esa novedad ha
llevado al gobierno a plantearse la necesidad, no de reconstruir el
partido, sino de maniatarlo y controlarlo desde el centro del Estado.
¿Qué debemos hacer la minoría que creemos y valoramos la democracia en
la vida política y en la económica? ¿Irnos, participar o llamarnos a
silencio en la espera de nuevos y mejores tiempos?
Si fuésemos capaces de construir una fuerte corriente en todo el país
la respuesta sería muy sencilla.
La solución que ha encontrado el gobierno es dejarnos afuera o
incorporarnos bajo su estricta tutela.
CLAUDIO CHAVES
[1] Mackinnon, Moira: Los años formativos del Partido Peronista. Ed.
Siglo XXI. Bs. As. 2002. Pag. 40
[2] Bustos Fierro, Raúl: Desde Perón hasta Onganía. Ed. Octubre 1969. Pag. 58
[3] Bustos Fierro, Raúl: Ob. Cit. Pag. 63
[4] Guardo Ricardo: Horas Difíciles. Ed A Peña Lillo. Bs. As. 1963. Pag. 55
[5] Perón, Juan D.: Correspondencia T.1 Ed. Corregidor Bs. As. 1983. Pag. 34
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