[R-P] [A. Campana, comb. de Malvinas]: La contaminación del Mercosur

Néstor Gorojovsky nmgoro en gmail.com
Dom Feb 10 12:24:57 MST 2008


[Hoy nos enteramos de que para los "asambleístas" de Gualeguaychú, las
decisiones de la Corte de la Haya son válidas para el Estado
argentino, que tiene que cumplirlas, pero NO PARA ELLOS. Es el colmo
de la estupidez, la impunidad, la frescura, la desvergüenza, no sé,
agreguen sustantivos. Ya que se consideran ajenos al Estado argentino,
es de esperar que se les quiten todos los beneficios que tienen por
ser habitantes de nuestro país: documentos de identidad, pasaportes,
el derecho a elegir y ser elegido, y por supuesto todos los aspectos
materiales en los cuales la ciudadanía argentina se diferencia de ser
un paria...

Mientras tanto, distribuyo esta notable carta, cuya autoría me exime
de todo comentario.]

Gentileza de César Trejo

La contaminación del MERCOSUR
Una reflexión sobre el conflicto argentino-uruguayo

Por Adrián Tomás Campana (*)

El conflicto abierto entre el Uruguay y la Argentina por las pasteras
ha escalado a un punto tal que, aún cuando hallemos pronto una
solución específica, pasarán muchos años para cerrar las heridas
abiertas.

La única contaminación producida hasta el presente, no es la potencial
que denuncian las organizaciones autoproclamadas ambientales, sino la
que viene enrareciendo las relaciones entre los dos países hermanos.

Después de la guerra librada entre la Argentina e Inglaterra por la
soberanía sobre Malvinas, el proceso de integración suramericano
abandonó el exclusivo espacio de las ideas abstractas, para
trasladarse paulatinamente a los hechos. De asunto de intelectuales,
pasó a serlo de políticos, diplomáticos y empresarios. El Acta de
Asunción, antecedente del MERCOSUR, se firma apenas tres años después
de la guerra que la República Argentina libró por recuperar sus islas
australes, en lo que se puede contabilizar como uno de los efectos
benéficos de la convulsión "malvinera" sobre los países del Sur del
orbe.

También es importante agradecer los inmensos apoyos recibidos por los
pueblos latinoamericanos, incluido el pueblo uruguayo, que percibieron
claramente que el enfrentamiento entre el Reino Unido de Gran Bretaña
y la República Argentina no se reducía al choque entre una democracia
y una dictadura, como la ex primer ministro Margaret Thatcher
propagandizó, sino que se trató de una guerra entre una potencia con
resabios colonialistas y una Nación que anhela aún su integridad
territorial.

Quienes participamos en una guerra, sabemos cuánto daño y dolor causan
las actitudes imprudentes, tanto en las personas individuales, como en
las sociedades. Aún cuando se trató de una Causa Justa, como la
recuperación de Malvinas ¡Cuánto más cuando se trata de un mismo
pueblo, separado por un río!

El camino de la unidad no está exento de tropiezos, obstáculos y
zancadillas, de avances y de retrocesos. En el conflicto por la
instalación de las fábricas de pasta de celulosa, como en tantas otras
cuestiones que habrá que discutir con nuestros vecinos y socios, el
primer bien a defender es la Unidad Suramericana.

La Corte Penal Internacional de La Haya se ha expresado en dos
oportunidades con el mismo espíritu de prescindencia sobre la denuncia
presentada por la instalación de las pasteras, y es casi seguro que
mantendrá el mismo tono en su dictamen final.

En consecuencia, la única salida que nos quedará para resolver
nuestras diferencias será el acuerdo político entre ambos Gobiernos o
el MERCOSUR, caminos de los que nunca deberíamos habernos apartado.

Llevada al extremo, la ideología ambientalista debería proponer la
desaparición de la vida animal, incluyendo al hombre, ya que nuestra
sola existencia es contaminante. Siguiendo su lógica, habría que
premiar en la Argentina a José Alfredo Martínez de Hoz y a Domingo
Felipe Cavallo, como adalides de la defensa ambiental, pues han sido
los responsables del cierre de cientos de miles de fábricas.

Cuando  se firmó el Tratado del Río Uruguay no existía el MERCOSUR,
pero hoy sí. No hay mejor ámbito para la resolución de los conflictos
regionales; al menos, no habría que pagarle honorarios a estudios de
abogados ingleses o norteamericanos.

No debería ser propio de gobiernos que ae autodefinen como
progresistas y con fuerte apoyo popular, potenciar conflictos con los
vecinos y sucumbir ante las estrategias divisionistas de los
poderosos.

Argentinos y uruguayos debemos exigir a nuestros gobiernos para que
activen los nuevos mecanismos regionales en la búsqueda de solución de
controversias y para concretar las estrategias que nos permitan un
desarrollo sustentable.

Está naciendo un nuevo patriotismo: el Suramericano. Si no logramos
construir una verdadera Unión Suramericana, perecemos lentamente como
"segmentos indiferenciados del mercado internacional" En tal caso, no
sólo no accederemos al derecho de un ambiente sano, sino que nos
veremos privados de todos los demás derechos que nos asisten como
personas y como repúblicas soberanas.

Solamente unidos, recuperando los históricos lazos de hermandad,
podremos enfrentar los desafíos que nos propone el proceso de
globalización creciente, preservando el más alto grado de autonomía e
identidad, es decir, de dignidad para nuestros respectivos pueblos.

Por ello, un grupo de ciudadanos argentinos y uruguayos, entre los que
nos encontramos los Ex Combatientes de Malvinas, nos movilizamos para
expresar una voz distinta a la que se viene escuchando desde hace dos
años, con muestras de odio y de intolerancia, de soberbia rayana en el
delirio, produciendo no solo actos ofensivos y graves, sino hasta
usurpando las facultades que les corresponde exclusivamente a los
Estados.

Una vez más, debemos recordar la sabiduría de nuestro poema nacional,
cuando afirma:

"LOS HERMANOS SEAN UNIDOS,
PORQUE ESA ES LA LEY PRIMERA;
TENGAN UNIÓN VERDADERA,
EN CUALQUIER TIEMPO QUE SEA
PORQUE SI ENTRE ELLOS PELEAN,
 LOS DEVORAN LOS DE AFUERA"
							
							    Martín Fierro


(*) Ex soldado combatiente en Malvinas. Presidente de la Asociación
Civil Combatientes en Malvinas de Buenos Aires.


Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular