[R-P] [redial_s_bolivar] Los que venden la patria por un plato de lentejas
Administrador Reconquista Popular
recpopad en gmail.com
Dom Feb 10 08:08:15 MST 2008
Gentileza de la lista Redial Simón Bolívar
[Una cosa es el Vaticano y otra el curato nacional y patriota. Véase
esta carta abierta de un clérigo venezolano, y compáresela con la
actitud que sostenidamente defiende la jerarquía local.]
Los que venden la patria por un plato de lentejas
numamolinasj en hotmail.com
Como venezolano y como cristiano que ama esta patria que Dios me
regaló para nacer, no puedo más que sentir indignación y pena ajena
por quienes adversan al gobierno.
Es grave cuando un ciudadano o ciudadana confunde su papel opositor
con traición a la patria. Es símbolo clarísimo de que estamos viviendo
con enemigos en casa y eso es muy peligroso para el desarrollo y la
estabilidad de una nación.
Recuerdo la historia de aquel muchacho malcriado de un barrio de
nuestra capital. Su padre era taxista y su mamá, por causa de su mal
estado de salud, no podía trabajar. El sustento de aquella familia de
5 miembros llegaba como producto del taxi. Un día el joven pidió a su
papá un par de zapatos de marca y este le dijo que no podía
comprárselos ahora porque había otras prioridades. Ese mismo día por
la noche cuando su padre regresó de trabajar y estacionó el taxi
frente a su casa, el zagaletón le echó un líquido corrosivo al motor
para que se dañara se fue a celebrar su hazaña con otros amigos tan
cabeza hueca como él. Después de aquel día ya nunca mas encontró la
nevera llena ni el almuerzo a la hora, la luz y el teléfono la
cortaron a los pocos días y fue grande la ruina de aquella familia. Lo
que era de todos para el sustento de la familia, un de sus miembros lo
había arruinado.
No me cansaré de decir que estamos ante una grave crisis de conciencia
de lo público, es decir, de lo que es de todos. No existe sentido de
pertenencia y este fenómeno parece manifestarse de modo más peligroso
en la medida que lo observamos en las clases sociales altas. Hoy
veíamos a los rostros barriales y afroamericanos gritando consignas en
favor de PDVSA, eran los pobres que siempre son agradecidos. Esa
mayoría por fin les dejaron saborear, desde los planes sociales, una
gota del petróleo que durante toda la vida ha manado desde nuestro
subsuelo. En cambio otra porción, minoritaria, menos mal, se
regodeaba.
Cuando miro estos comportamientos desde mi fe en Jesús de Nazaret
termino considerando que una actitud de tal naturaleza no es
cristiana. Donde hay egoísmo y venganza no puede estar presente el
Espíritu de Cristo resucitado. Jesús fue el primero en oponerse a los
poderes establecidos que oprimían desde fuera y desde dentro a su
pueblo y optó por los excluidos. El amaba a su cultura y a su tierra.
Cuando regresó del desierto lleno del Espíritu lo primero que hizo fue
visitar a su pueblo, aun cuando lo rechazaron; y otro día exclamó
"!Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los
enviados! ¡cuantas veces intenté reunir a tus hijos como la gallina
reúne a los pollitos bajo sus alas, y tú te negaste!" (Mt 23, 37), se
trata de una reacción de dolor por un pueblo que sufre, su pueblo,
frente a una clase social que trataba de quitarlo de en medio de
cualquier modo, hasta el punto de solidarizarse con el Imperio con tal
de no perder sus propios privilegios. Lamentablemente esta imagen que
es la verdadera del Jesús histórico, el hombre-Dios, ha sido
sustituida en algunos estratos de nuestra sociedad venezolana,
cambiándola por un Cristo a su manera que les sirva para justificar
los pecados mas infames y al mismo tiempo seguir calmando la
conciencia con una misa dominial que en vez de salvarlos les convierte
en reos de su propia condenación (1 Cor 11,27).
Hoy hubo fiesta en las empresas de comunicación social del país porque
una trasnacional como la EXXON con sede en Estados Unidos introdujo
una medida cautelar en contra de PDVSA. ¿Acaso no se percatan quienes
comercian con el don divino de la comunicación que con ese irrespeto a
la verdad están faltando el respeto a los venezolanos decentes que
seguimos empecinadamente apostando por esta tierra? Ello confirma lo
que señalé antes acerca de la falta de sentido de lo público. Son los
zagaletones de aquella anécdota, que celebran sin percatarse que lo
que es público es de todos y cuando un enemigo exógeno pone en peligro
nuestro patrimonio estamos en el deber de defenderlo no como partido
sino como país, como una sola familia si es que nos reconocemos
venezolanos.
Hoy celebran, mañana todos lloraremos la desgracia si seguimos
tratando con esa mentalidad indiferente y dañina nuestro haber
patrimonial. Si seguimos suspirando por nuestros propios intereses
egoístas. El llanto y el dolor vendrá un día cuando el imperio mas
asesino que haya tenido la humanidad invada nuestro suelo como ha
invadido a tantas naciones de las que hoy solo quedan escombros y
muerte. Y aquel día, sin embrago, esa clase siega y torpe no dejará de
coquetearse con el imperio y seguirá afirmando que la culpa la tuvo
Chávez para no reconocer su propia culpa de haber actuado en contra de
aquello que con sangre nos ganaron nuestros libertadores.
La medida tomada
El motivo de esta medida arbitraria en contra de nuestra empresa
petrolera tiene que ver con la lucha emprendida por el gobierno
venezolano para devolverle a nuestras reservas el carácter de
propiedad venezolana que en otros tiempos le habían hurtado
impunemente. Hasta le habían cambiado el nombre de faja petrolífera
del Orinoco por el de faja bituminosa.
Es el pase de factura de quienes no soportan que nuestro país luche
hoy por su independencia económica.
Qué triste papel mediático, pero también qué papel tan deprimente el
de los hombres y mujeres que desde hace rato se dejaron colonizar el
alma por los intereses estadounidenses.
A tal extremos llega la ignorancia y hasta la vergüenza por lo nuestro
en algunas clases sociales, que el mismo idioma castellano es
pronunciado en algunos sectores con acento gringo (anglosajonizado)
para, de algún modo hacer honor a aquella cultura del norte que, desde
hace un buen rato histórico viene saqueando nuestros recursos y
nuestras mentes. Y considerar que todo esto ha acontecido ante la
mirada cómplice de quienes desde siempre, nunca supieron de amor por
Venezuela. En su mente está la empresa, la ganancia jugosa, los bancos
extranjeros y las propiedades en EEUU.
Estoy segurísimo que cuando pienso y hablo así desde lo que soy,
sacerdote católico, una porción de quienes me conocen me tildarán de
chavista recalcitrante, de revolucionario, etc. y muy pronto
terminarán excluyéndome de sus listas de curas confiables. No me
preocupa en absoluto, porque muchas mujeres y hombres de diferente
color y procedencia social me siguen demostrando que ellos sí saben
amar a Venezuela, razón suficiente como para seguir teniendo
esperanza.
Pues:
si defender lo que es de todos ante un imperio extranjero,
si amar nuestros recursos naturales que Dios nos dio y defenderlos,
si estar de acuerdo con la nacionalización del nuestro petróleo es ser
revolucionario, yo soy revolucionario. Por otra parte mi condición de
cristiano no me autoriza a permanecer indiferente ante actitudes tan
injustas. Con ellas se está ofendiendo a Cristo en el rostro del pobre
donde él me aseguró que estaría presente. Por esa porción de la
humanidad opté el día que decidí hacerme sacerdote y a esta opción
quiero seguir siendo fiel mientras camine por esta tierra.
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