[R-P] ¿Bailando al son que nos tocan?

Julio Fernández Baraibar fernandezbaraibar en gmail.com
Jue Feb 7 15:59:55 MST 2008


Como siempre la diosa del Caribe vuelve a dar en el blanco.

Si el modelo comunicacional venezolano va a seguir el rumbo dictado por el 
Granma, la cosa no va bien.


Julio Fernández Baraibar
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¿Bailando al son que nos tocan?


Imaginen un comercial de pasta dental en el que te muestren una boca con 
solo tres dientes cariados, encajados en unas encías enrojecidas, hinchadas, 
podridas de periodontitis. Una toma muy cercana para que te impacte lo 
suficiente y luego un locutor con voz solemne advirtiendo: Use Dentylimp 
para que su boca no termine así.
¿Saldría alguien a comprar Dentylimp? Tal vez si, aterrados ante las 
consecuencias de no usarla, por una vez o quizá dos, pero un día ve otro 
comercial en el que sale una sonrisa de dientes blancos acompañada de una 
voz femenina: Con Perlident mi sonrisa queda ¡uhmmm! Deliciosa y fresca.
Se jodió Dentylimp, y es que no imagino a nadie que no quiera tener una 
sonrisa deliciosa y fresca.
Pues algo parecido a lo que pasa con Dentylimp, le pasa a los medios del 
estado.
A veces, después de ver VTV termino con la sensación de que si no uso 
Dentylimp se me van a podrir lo dientes. Pasa, muchas veces, que del ‘’patria, 
socialismo o muerte’’ que tan asumido tengo, solo parecieran destacar la 
parte de la muerte.
Termino convencida de que si no triunfa la revolución lo que vendría es ‘’matanga’’. 
Pero eso ya lo sabía antes de que me lo contaran. Tal vez fue bueno que me 
lo explicaran una vez, y otra por si acaso, pero cada vez que pongo la 
tele…es mucho.
Es como el cuento de ahí viene el coco, pero con coco de verdad verdad. Ya 
se que el coco existe, ya se que quiere nuestras cabezas, ya entendí. Creo 
que si querían que explicarlo lo han hecho y muy bien, pero también creo que 
de tanto decirlo muchos se están aturdiendo de miedo.
El miedo a que nos roben la revolución se suma ahora al miedo a seguir 
peleando: Si avanzamos nos invaden, si profundizamos habrá guerra, si ganan 
ellos nos van a matar y si no ganan también.
Todas estas son situaciones probables y aunque, insisto, es necesario que 
estemos al tanto de ellas, es bueno cilantro pero no tanto.
Mientras nos abren los ojos para alertarnos sobre los planes del enemigo, 
usando horas y horas de televisión, nos impiden ver el por qué de los 
riesgos que estamos asumiendo. Ya casi no se habla de la revolución bonita, 
ya no se celebra la alegría, no se habla de hacia donde vamos, de la meta, 
de sus beneficios. Se habla de combate, tensión, miedo, rabia, mentiras, 
traición…
Como Dentylimp, no estamos comunicando las bondades de la revolución sino 
las consecuencias terribles de no llevarla a cabo.
Si el pueblo se nota apagado es porque, en buena parte, nuestros medios lo 
están apagando.
Hacemos lo mismo que Globovisión: ellos asustan a su gente con sus mentiras 
y nosotros, a los nuestros, con nuestras verdades y tal vez con sus 
mentiras. Estamos comunicando miedo y el miedo no atrae, por el contrario, 
espanta.
Si usamos gran parte de nuestro esfuerzo y tiempo para desmentir a 
Globovisión y sus medios aliados, y otra buena parte para alertar al pueblo 
sobre posibles conspiraciones, terminamos restando tiempo para poner sobre 
la mesa propuestas objetivas y positivas, que nos muestren la recompensa, el 
verdadero sentido liberador de nuestra lucha, la sonrisa deliciosa y fresca 
que todos quieren tener.
Hagamos como Perlident, mostremos las bondades de la revolución, sin dejar 
de recordar, de vez en cuando, que existen las caries y que los dientes se 
caen.
Para finalizar, antes de ir a cepillarme los dientes, me pregunto: ¿Acaso 
estamos dejando que sea Globovisión quien dicte nuestra agenda 
comunicacional?


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