[R-P] [Marcelo Saravia] En honor a la verdad histórica

Néstor Gorojovsky nmgoro en gmail.com
Lun Dic 22 10:54:47 MST 2008


Sábado, 20 de diciembre, 2008 - AÑO 9 - Nro.3126
En honor a la verdad histórica

Por Marcelo Saravia  Coordinadora Saravista. Partido Nacional




En nuestro país lamentablemente hemos sido víctimas de la influencia
de la historiografía oficial colorada (con el apoyo de algunos
disfrazados de blancos), muy poco fundamentada por parte de quienes
tienen la obligación de hacerlo, sin partidismos. Nos han mentido. Los
casos y los historiadores son tantos que sería imposible de detallar
en este artículo. Lo haré si es necesario. Por supuesto hay
excepciones, pero en esta ocasión voy a referirme a un texto publicado
en el Suplemento 90 años, El País 14 de setiembre, 1918-2008 Mil fotos
rescatadas del olvido Tomo I.

El mismo se titula "Las razones de una guerra evitable" y su autor es
el "historiador" Lincoln Maiztegui Casas. Resumiendo, el citado
historiador expresa: "La guerra de 1904 aparece como la más ilógica de
toda nuestra historia. Los hechos demostrarán que, más allá de
diferencias no sustanciales, ambos bandos pretendían lo mismo". En
primer lugar, afirmar que la guerra más sangrienta que azotó nuestro
país fue la "más ilógica" de la historia es, además de faltar a la
verdad, decirle a los miles de familiares de las víctimas de ambos
bandos y al país todo ­familias enteras que regaron nuestro suelo con
su sangre generosa­ que lo hicieron sin sentido. Es ignominioso.

En cuanto a las diferencias entre ambos bandos, no solamente eran
sustanciales, sino irreconciliables. Muy pocas veces en la historia
blancos y colorados "pretendieron lo mismo". Luego, el mencionado
"historiador" afirma que "Batlle y Saravia nunca se entrevistaron ni
se cruzaron carta alguna. Quizás allí esté una respuesta a lo
inevitable de aquel conflicto". Imposible, Batlle nunca respetó un
acuerdo, ni escrito ni verbal. Comparemos: entre las reivindicaciones
de Saravia y sus desheredados, además de la lucha por la verdadera
democratización política ­voto secreto, registro cívico permanente y
depurado, y coparticipación política en los asuntos de la
administración estatal­ reclamaban un modelo de país que aún hoy no
tenemos y reclamamos: descentralización territorial, socioeconómica,
política, educativa y de infraestructura, como por ejemplo la vial.

Reforma agraria concebida como colonización agrícola con la
consiguiente reinserción laboral de las miles de familias rurales que
habían sido marginadas y desplazadas de su lugar natural a raíz del
progresivo alambramiento de los campos a partir del año 1870. Familias
que vivían en los llamados "pueblos de las ratas" creados en los
caminos vecinales que era lo único que seguía siendo de todos. El
resto del pobrerío rural se concentraba en los cinturones de las
ciudades del Interior.

Hoy, a más de 100 años de aquellos hechos, el nombre que se le da a
"aquellos territorios" en donde se concentra la misma masa de familias
desocupadas y marginadas socialmente se les llama "asentamientos"...
Tal es nuestro atraso. En política internacional, Saravia y sus
revolucionarios eran profundamente "federales", representantes de
Artigas, San Martín y Bolívar. Peleaban por la consolidación de la
Patria Grande Sudamericana; Saravia, en el año 1895 después de
terminada la Revolución Federalista de Brasil en la que fue nombrado
General manifestó que quería formar "un gran ejército americano".

¿El historiador piensa que Batlle quería lo mismo? Pero también, en
las banderas revolucionarias flameaban las ansiadas reformas sociales
y laborales. Hoy, con la misma lógica utilizada por el mencionado
historiador aquellas reformas aparecen en la "historia oficial" como
logros del batllismo. En los campamentos revolucionarios nació la idea
de los proyectos de leyes laborales y sociales de 1905, presentados
por Roxlo y Herrera.

Frente al federalismo de Saravia estaba la visión aldeana, servilista
y apátrida de Batlle. Admirador de las políticas intervencionistas de
EEUU en Latinoamérica, incluido por supuesto nuestro país. Como no
podía con los revolucionarios saravistas pidió la intervención militar
a Roosevelt (el del gran garrote), que desembarcaron el 23 de
setiembre de 1904 cuando Saravia había muerto y "casualmente" un día
antes de la Paz de Aceguá. Eran cuatro de las más poderosos naves de
guerra yankis, 1.300 mercenarios armados con la última tecnología
armamentística.

No creo que ambos líderes quisieran lo mismo.

Este es el legado de Batlle y sus lacallos, a los que Wilson llamó:
"Los eternos monopolizadores de la verdades absolutas".

Quien sabe con qué fines, pero existen personalidades en el ámbito
político y cultural que tratan de ocultar estos hechos para decirles a
los orientales que las diferencias entre los blancos y los colorados
no fueron tales. A ellos, la memoria histórica y política les pasará
por encima. Con eso no se juega.

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Sitios oficiales de la Coordinadora Saravista del Partido Nacional:

www.msaravia.depolitica.com.uy
http://nexosaravista.blogspot.com

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Néstor Gorojovsky
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