[R-P] CTA Y CGT
maría Sola
mariadelsola en gmail.com
Dom Ago 31 09:27:55 MDT 2008
Los dos Hugos en una misma vereda
El debate por la reestatización de Aerolíneas Argentinas y la
movilidad jubilatoria hizo que Hugo Moyano y Hugo Yasky fijaran
posiciones de conjunto. En la CGT y la CTA no descartan nuevas
coincidencias en el futuro.
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Por Martín Piqué
Fue toda una novedad, un hecho inédito para el sindicalismo de los
últimos años, quizá un indicio de un proceso en gestación. La semana
pasada, las dos centrales de trabajadores del país –la mayoritaria CGT
y la alternativa CTA– difundieron dos cartas conjuntas para expresar
una posición unificada sobre la estatización de Aerolíneas Argentinas
y la movilidad de los haberes jubilatorios. Los textos de ambas
confederaciones estaban firmados por los dos secretarios generales,
Hugo Moyano y Hugo Yasky. Los dos dirigentes no sólo comparten el
nombre de pila. También compartieron pronunciamientos cuando ciertos
hechos, por su gravedad, lo ameritaban. Así sucedió con el crimen del
maestro Carlos Fuentealba. "Toda vez que haya que defender intereses
vitales de la clase trabajadora la unidad en la acción tiene absoluta
justificación", argumentó Yasky a PáginaI12. "Los trabajadores
necesitan de la unidad de sus dirigentes. Hay que trabajar para la
unidad", exhortó Julio Piumato, titular del gremio de Judiciales y
secretario de Derechos Humanos de la CGT.
Las declaraciones conjuntas de CGT y CTA se difundieron la semana
pasada, luego de que Diputados diera media sanción a la estatización
de Aerolíneas y el proyecto quedara en manos del Senado. El texto
sobre la línea de bandera llevaba como título "Los nuevos cielos de la
Patria" y defendía la necesidad de "recuperar la empresa como
patrimonio del conjunto del pueblo". Esa carta también fue suscripta
por el espacio de intelectuales Carta Abierta. Para ratificar su apoyo
a la absorción de la empresa por el Estado, que juzgaron inevitable a
fin de evitar la quiebra y el consecuente riesgo en materia laboral,
ambas centrales organizaron una movilización en conjunto al Congreso.
Allí se repitió la postal que ya se había visto en los actos en Plaza
de Mayo para defender las retenciones móviles: gremios de CGT y CTA
conviviendo en la calle.
El otro tema que hizo confluir a las dos confederaciones es la pelea
para que el Congreso sancione una ley de movilidad jubilatoria que
tome como parámetro las variaciones del salario. Aquí la posición de
ambas centrales difiere del proyecto que por ahora impulsa el
Ejecutivo. Como fórmula para fijar el índice de movilidad, el Gobierno
propone un mix entre el promedio salarial que registre el Indec y los
niveles de recaudación de la Anses. Tanto la CGT como la CTA pugnan,
en cambio, porque el parámetro para establecer la movilidad
jubilatoria sea el índice de remuneración imponible promedio de los
trabajadores estables (Ripte): se trata de un indicador que mide
exclusivamente los salarios de los trabajadores en blanco. Este
parámetro, a diferencia del mix propuesto por el Gobierno, mejoraría
los ingresos de los jubilados (ver página 5).
Al igual que hicieron con Aerolíneas, ambas centrales preparan movidas
en simultáneo para exigir cambios en la materia. No se descartan
movilizaciones, tampoco medidas de fuerza. "Desde la CGT cuestionamos
la fórmula que han utilizado para calcular la movilidad jubilatoria.
No nos parece correcto que la fórmula esté atada a la recaudación
fiscal y al aumento de los salarios. Además, antes de la aplicación de
la ley tiene que haber un aumento de emergencia de la jubilación
mínima", advirtió en diálogo con PáginaI12 el secretario de
Capacitación de la CGT, Juan Carlos Schmidt. "Con la CGT coincidimos
en que la jubilación es la extensión del salario de los que ya no
están en actividad. La variable que se tiene que tomar en cuenta es la
evolución anual de los salarios y no ecuaciones matemáticas de
contenido economicista. Y también coincidimos en la necesidad de un
piso de jubilación más alto", ratificó Yasky.
En la CTA creen que si el Ejecutivo mantiene su proyecto sin cambios
no terminará con la ola de juicios y tampoco facilitará el
acercamiento de sectores políticos independientes. Más advertencias se
escuchan en la CGT. "El proyecto de movilidad que se apruebe en el
Congreso tiene que ser mucho más generoso porque su tratamiento generó
muchas expectativas", reclamó Schmidt. Aparte de integrar el consejo
directivo de la CGT, Schmidt forma parte de la Federación de
Portuarios y Marítimos. Esa federación ya decidió convocar a un paro
para el próximo miércoles. Reclamarán, entre otras demandas, la suba
del monto mínimo no imponible de Ganancias y la mejora del proyecto de
movilidad jubilatoria.
Las coincidencias entre CGT y CTA prometen continuar en el futuro. Un
problema no menor sigue siendo la personería gremial que reclama la
central alternativa. "Cuando se termine de reconocer el status legal
de la CTA, la relación será más plena y fructífera. Tenemos que
impulsar la unidad del campo popular. Y que las dos centrales maduren
y convivan para generar un sindicalismo mucho más crítico y mucho más
incisivo en su posibilidad de incidir en la realidad", concluyó Yasky.
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