[R-P] EVO TRIUNFARÍA AMPLIAMENTE MAÑANA

Prensa Schiavoni prensaschiavoni en arnet.com.ar
Sab Ago 9 15:52:48 MDT 2008


(De la lista Bolivia Política)

Sábado 09, agosto del 2008

El presidente indígena superaría el voto recibido en 2005

Evo se perfila a un récord electoral

Por Hugo Moldiz (De "La Época", el periódico que no se vende, La Paz)

Más del 60% de la población en edad de votar le ratificaría su respaldo a 
Evo Morales en la consulta de este 10 de agosto, con lo que se obtendría 
otro record electoral, según se desprende de la proyección hecha a partir de 
dos sondeos de opinión de empresas especializadas.



Un revitalizado Evo Morales se proyecta victorioso para el referéndum 
revocatorio, convocado para este domingo 10 de agosto, cuando, a más de dos 
años de su mandato y acosado sin pausa por la oposición cívico-política, y 
los Estados Unidos, recibiría una votación superior al 60% de respaldo 
electoral, según se desprende de una proyección realizada en base a datos 
proporcionados por dos sondeos de opinión en mayo pasado.

Si la tendencia se mantiene, Morales, que en diciembre pasado presentó a 
consideración de la Cámara de Diputados un proyecto de ley de revocatorio de 
mandato popular, recién aprobado en mayo por el Senado, de mayoría 
opositora, tendría más de una razón para sentirse satisfecho, pues en agosto 
superaría el ya histórico apoyo que mereció el 18 de diciembre de 2005 
(53.74%) y que lo colocó no solo como el primer presidente indígena de 
Bolivia y América Latina, sino como el candidato presidencial más votado en 
la historia de la democracia de este país sudamericano.

Es difícil saber si el Jefe de Estado manejaba datos similares en la primera 
semana de diciembre, poco antes de presentar en Plaza Murillo, con la 
presencia de una multicolor alfombra humana, el proyecto de Constitución 
Política del Estado aprobado en la ciudad de Oruro por el MAS y otras diez 
fuerzas políticas, incluidas fracciones de los opositores Podemos, Unidad 
Nacional, MNR y otros. Lo evidente es que, preocupado por encontrar una 
salida política en democracia a la crisis que enfrentaba desde agosto pasado 
y con “la confianza en la conciencia del pueblo”, según diría a principios 
de año en Estados Unidos, Morales retó a la oposición a aprobar la ley del 
revocatorio de mandato.

También es poco probable conocer si el gobierno contaba, el jueves 8 de mayo 
pasado, con información de las tendencias electorales en el país, en un 
contexto de claro avance sedicioso de la burguesía agroexportadora oriental, 
principal cruceña, que no retrocedió en la organización de referéndum por 
los estatutos autonómicos, calificados de ilegales por el gobierno y la 
comunidad internacional, en los departamentos de Santa Cruz, Beni y Pando, a 
lo que hay que sumar Tarija, donde la próxima semana se llevará adelante la 
consulta.

Lo evidente es que el presidente boliviano, flanqueado por el vicepresidente 
Alvaro García Linera y el Canciller David Choquehuanca, y frente a su equipo 
de Ministros y estrechos colaboradores, no ocultó su rostro de satisfacción 
y tranquilidad que durante 8 meses, a partir de agosto de 2007, pocas veces 
había lucido, al aceptar la realización del revocatorio.

Sin prisa y sin retroceder

Los primeros días de junio, con una temperatura política alta a pesar de la 
llegada del invierno, Morales denunció, en una zona rural, que sectores de 
la oposición estaban interesados en bloquear el referéndum revocatorio, como 
mecanismo democrático de resolución de la crisis, y más bien proclives a 
agravar la polarización política y el enfrentamiento entre los bolivianos.

Paralelamente, mientras el diálogo convocado por el gobierno para tratar a 
nivel del Congreso y con la dirección del Vicepresidente García Linera las 
modificaciones al proyecto de Constitución e incorporar, en lo que se pueda, 
los estatutos autonómicos, y a nivel del Poder Ejecutivo abordar temas como 
la redistribución de los ingresos del país, gestión económica y un pacto 
productivo-alimentario, se enrumbaba hacia un pedregoso camino y el peligro 
de una caída al abismo, la derecha, a pesar de sus fisuras manifiestas, 
obstaculizaba todas las rutas: los prefectos y los cívicos condicionaban su 
asistencia a la culminación de la totalidad de los referéndum por los 
estatutos, previsto para el 22 de junio en Tarija, y Podemos hacía lo mismo 
pidiendo la aceptación de 7 puntos.

La suerte estaba echada. No obstante un inicial entusiasmo por haber 
instalado la Mesa Técnica para el tema constitucional, el vicepresidente 
García Linera se vio obligado, en la noche del miércoles 12, a anunciar la 
postergación del diálogo hasta un día después del referéndum revocatorio, 
luego que la representante de la Prefectura de La Paz, Jimena Costa, 
abandonara el lugar de la reunión –la Fundación Boliviana para la Democracia 
Multipartidaria (FBDM)-, presuntamente a raíz de un reclamo de los prefectos 
de la “Media Luna” a su colega José Luis Paredes. Los delegados de UN y MNR 
tomaban la misma decisión un día después, aunque arguyendo como 
justificativo las declaraciones del asambleísta oficialista Carlos Romero, 
quien dijo en el canal estatal que el proyecto de constitución no sufriría 
grandes modificaciones.

La postergación del diálogo, que ninguno de los partidos ha calificado de 
fracaso, ha dejado un solo escenario: el referéndum revocatorio que el 
gobierno ha manifestado, en la voz de su ministro de la Presidencia, Juan 
Ramón Quintana, no estar dispuesto a suspender por ningún motivo.

La decisión gubernamental tiene base material. De acuerdo a un sondeo de 
opinión de IPSOS en las ciudades del Eje (La Paz, Cochabamba y Santa Cruz), 
incluida El Alto, publicado por La Razón el martes 10, un 56% de la 
población se inclina por dar continuidad al proceso de cambio liderado por 
el Presidente Morales.

Pero la satisfacción oficialista es aún mayor debido a los resultados de un 
sondeo de Equipos Mori en todas las ciudades capital del país, incluida El 
Alto, que determinan que un 52% de la población en edad de votar respalda la 
permanencia de Morales en el gobierno.

Si a ambas encuestas se suma el voto rural, con una estimación conservadora 
del 62% de apoyo del total de votos, el proceso de transformación liderado 
por el presidente indígena contaría con alrededor del 58 y 60% de apoyo de 
las personas habilitadas para sufragar, de las que cerca de un 60% están en 
las ciudades y un 40% en las zonas rurales.

Y eso se ha encargado de reconocer la conocida encuestadora internacional 
Gallup que en un sondeo representativo el 28 de julio pasado da al 
presidente Morales un total de 61.1 por ciento de respaldo ciudadano en todo 
el país, y demostrando una hegemonía plena en los departamentos del 
occidente –La Paz, Oruro, Potosí y Cochabamba-, un crecimiento de su base 
social en Pando y Tarija, y una recuperación en el departamento de 
Chuquisaca.

Desde el presidente Morales hasta sus principales dirigentes estiman que la 
victoria será por un mayor margen ya que la encuesta de la Gallup tampoco 
toma criterios de amplios sectores del área rural.

Las razones del apoyo

A pesar de los balazos de ametralladora que Morales ha recibido de la 
oposición cívica y política, además de la semi clandestina conspiración de 
los Estados Unidos, según el propio Jefe de Estado no se ha cansado de 
denunciar, dentro y fuera del país, y a la que se deben sumar desaciertos de 
conducción, principalmente a niveles medios, el apoyo popular al gobierno 
parece explicarse por la combinación de varios factores.

Bolivia se encuentra caminando por el tercer año consecutivo de crecimiento 
de su economía y las reservas internacionales están a niveles nunca 
esperados por los más optimistas, producto de un buen manejo fiscal y 
monetario, pero principalmente por los ingresos derivados de la 
nacionalización del petróleo y la recuperación parcial de la minería.

A eso hay que sumar las conquistas sociales: el bono Juancito Pinto para los 
niños en edad escolar hasta el sexto grado, la renta dignidad de 250 
bolivianos mensuales (cerca de 35 dólares al mes y $us 422 al año) que 
beneficia a cerca de 700 mil ancianos, los logros de la cooperación cubana 
en medicina (40 hospitales de segundo piso y 18 centros oftalmológicos 
instalados, más de 15 millones de consultas y 250 mil operados de la vista), 
de la cubano-venezolana en el programa de alfabetización, que ha graduado a 
más de medio millón de personas hasta ahora y que culminará máximo a fines 
de año, convirtiendo a Bolivia en el tercer país -después de Cuba y 
Venezuela- libre de analfabetismo en América Latina y los créditos otorgados 
a miles de productores y alcaldías con fondos venezolanos. 





Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular