[R-P] [A. Soliz] Evo Morales y su gobierno suicida

Néstor Gorojovsky nmgoro en gmail.com
Sab Ago 2 07:36:56 MDT 2008


[Amargos y terribles frutos del indigenismo.

Hoy acaba de publicar una extensa nota el patriota alemán Osvaldo
Bayer en Página 12 felicitándose por la increíble movida de la
diputada cordobesa (y progresista, dicen) C. Marchan, que pretende
eliminar al Gral. Roca de los billetes argentinos... dejándolos a
Mitre, Sarmiento y Cía.

Imbéciles, bandidos, pillos y orates se combinan para producir un
magnífico cóctel autodestructivo, al Norte y al Sur de la frontera
quiaqueña.

Y todo en nombre de un "nacionalismo" mapuche que, impulsado por
usinas imperialistas y ONGs antilatinoamericanas y racistas, ni
siquiera representa a la mayoría de los mapuches...]

BOLIVIA: EVO Y SU GOBIERNO SUICIDA

Por: Andrés Soliz Rada

El mayor problema de los grupos oligárquicos del país reside en que,
pese a su poderío económico y padrinazgos foráneos, carecen de un
liderazgo nacional, capaz de enfrentar con éxito a Evo Morales en
elecciones presidenciales, comicios anticipados o referéndum con
alcance global. Su atomización presente no tiene remedio. Su principal
figura, el ex Presidente Jorge Quiroga Ramírez (2001-2002), de
PODEMOS, ha perdido el respaldo de los prefectos de la "media luna"
por haber aprobado la consulta revocatoria, propuesta por el
oficialismo, lo que ha sido calificado como grave deslealtad a las
aspiraciones autonomistas. Las encuestas de apoyo ciudadano al también
ex Presidente Carlos Mesa (2003-2005) o al aspirante René Joaquino
(alcalde de la ciudad de Potosí, que trató de ser candidato
vicepresidencial de Gonzalo Sánchez de Lozada) muestran que carecen de
horizonte. Los prefectos (o gobernadores) de Santa Cruz, Rubén Costas;
de Tarija, Mario Cossío; de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, de Beni,
Ernesto Suárez; y de Pando, Leopoldo Fernández, pese a contar con
relativo respaldo en sus respectivas regiones, no tienen posibilidades
de apoyo en toda la geografía patria.

Es obvio que los primeros en constatar esta realidad son los sectores
que perdieron el control económico del país, como resultado de las
elecciones generales de diciembre de 2005, en las que Evo ganó con el
54 % de los sufragios. Frente a esta realidad, decidieron destruir al
gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS) no a través de una
confrontación nacional, sino mediante el control de las regiones
opositoras, que podrían llegar a seis de los nueve departamentos del
país. En esa dirección, Bolivia tiene un Jefe de Estado que, hoy por
hoy, tiene dificultades para ingresar a las capitales de Chuquisaca,
Santa Cruz y Tarija. Riesgos similares se ciernen para su ingreso a
las sedes de las Prefecturas de Cochabamba, Beni y Pando.

El estandarte del separatismo ha cobrado vuelo en manos del ex
dirigente agropecuario de Santa Cruz, José Céspedes, quien, cuando la
multitud daba vivas a la autonomía en oportunidades pasadas,
organizaba grupos que coreaban "independencia", "independencia". En la
misma línea, el ex vocero de la "Nación Camba", Carlos Dabdou, asistió
a las reuniones para plantificar el autonomismo a ultranza, junto a
representantes de la región de Zulia, de Venezuela, y Guayaquil, de
Ecuador. El ex Presidente del Comité Cívico de Tarija, y senador de
PODEMOS, Roberto Ruiz Vas Berner, exigió la realización de un solo
referéndum, relativo a definir la capital plena de Bolivia, a
sabiendas que se trata de un problema en el que las posiciones de La
Paz y Sucre son incompatibles, salvo que se atienda una inteligente
solución salomónica propuesta por dos abogados de Sucre, Carlos
Alarcón y Franz Barrios.

Para desesperación de la enorme mayoría ciudadana que quiere preservar
la integridad del país y que sufre la impotencia de no poder detener
el deterioro institucional, la pérdida del principio de autoridad y la
ruptura de la estructura jurídica, Evo y su vicepresidente Alvaro
García Linera se niegan a abandonar la descabellada consigna de
poderosas ONG de mantener el reconocimiento a 36 naciones indígenas en
el proyecto constitucional del MAS. Este proyecto, que reconoce igual
validez oficial a 36 idiomas, con derecho a ser usados en todas las
oficinas públicas de la agonizante República, a la que se pretende
convertir en auténtica torre de Babel, impide al presidente indígena
levantar la bandera de la unidad nacional, que es la única que podría
salvar a Bolivia y también a su gobierno suicida.




Andrés Soliz Rada
Cel. (591) 22 463913
Casilla 7131
La Paz - Bolivia



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Néstor Gorojovsky
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