[R-P] Bolivia, el separatismo y la mano oscura del imperio

Fred Fuentes fred.fuentes en gmail.com
Vie Abr 25 23:06:51 MDT 2008


Bolivia, el separatismo y la mano oscura del imperio


    Caracas, 25 abr (Nancy Mastronardi y Manuel F. Díaz, especial para
ABI).- La República de Bolivia es ahora el nuevo blanco del imperio
estadounidense. Las pretensiones separatistas promovidas por la
oligarquía del país suramericano vienen con la firma y sello del
gobierno de George W. Bush.

    El presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo
Chávez Frías, alertó el pasado miércoles sobre el plan separatista del
imperio estadounidense que pretende frenar la integración de
Suramérica "y ha escogido, ahora, como blanco a Bolivia. Golpear a
Bolivia es golpear el corazón geopolítico de Suramérica, porque, en
definitiva, no quieren que nazca esta gran Patria: América Latina y El
Caribe".

    El Jefe de Estado hizo este señalamiento a propósito de la reunión
cumbre extraordinaria de la Alternativa Bolivariana de los pueblos de
nuestra América (Alba), llevada a cabo en el salón Ayacucho del
Palacio de Miraflores, junto con sus homólogos de Bolivia, Evo
Morales; de Nicaragua, Daniel Ortega, así como con el vicepresidente
de Cuba, Carlos Lage.

    Bolivia es un blanco interesante para el imperio, básicamente
porque allí están concentradas las grandes riquezas de gas y de
petróleo.

    Tal como lo sostiene Hugo Chávez, el imperio estadounidense está
desesperado, buscando retomar el control como lo tuvieron en la nación
boliviana durante mucho tiempo, "pero llegó Evo Morales y nacionalizó
la actividad energética en su país, como nosotros, aquí, en
Venezuela".

    Ahora bien, si el imperio golpea a Bolivia y la desestabiliza,
estaría desestabilizando al Cono Sur completo: Brasil, Argentina,
Chile, "pero Venezuela no podría, ya que no tenemos capacidad para
sostener suministros extraordinarios de energía en una situación como
ésta", señaló el Mandatario venezolana el pasado miércoles.

    "Golpe contra Venezuela, petróleo; invasión contra Irak, petróleo;
agresiones y amenazas contra Irán, petróleo; golpe imperialista y
desestabilización contra Bolivia, gas-petróleo-energía. Es el imperio
y debemos darnos cuenta", expresó.

SEPARATISMO OLIGARQUICO

    El departamento de Santa Cruz, uno de los que promueve la
separación del Estado central, es uno de los departamentos más ricos
de Bolivia, contiene grandes yacimientos de gas y petróleo y las más
ricas tierras que están en manos de grandes latifundistas.

    En esta región operan empresas transnacionales como Transredes,
controlada por el consorcio Enron-Shell, Repsol y otras.

    Tal como lo señala el periodista y director del periódico
ecuatoriano Opción, Ramiro Vinueza, en un artículo publicado por la
red Voltairenet, según la propuesta de la oligarquía cruceña,
organizada en el Comité Cívico, serán de dominio originario del
departamento, la región o la nación que le corresponda todos los
recursos naturales que contenga el suelo y el subsuelo.

    "Toda la concesión de los mismos a empresas nacionales o
extranjeras, deberá ser aprobado, previamente, por las instancias
legislativas y ejecutivas a nivel departamental o regional".

    Vinueza también señala que es evidente que este regionalismo y
localismo reaccionario está exacerbado por los intereses del capital
financiero internacional y las transnacionales del petróleo, que
pretende sustituir el supuesto centralismo establecido desde la
capital boliviana, por la sumisión al centralismo de las grandes
transnacionales.

    "Los separatistas pretenden negociar con estas transnacionales la
entrega de los inmensos recursos naturales que posee esta región, de
los cuales recibirán miserables privilegios pero que les asegura su
posición dominante frente a los pueblos pobres y explotados", destacó
el periodista ecuatoriano.

    Agregó también: "Esta política tiende a destruir el Estado
nacional boliviano y a privarle a todo el país de sus recursos. La
oligarquía cruceña pretende negociar con las transnacionales su
condición servil, sin tener que pasar por el control del aparato
estatal nacional".

    "Varios dirigentes populares que encabezan la movilización y los
bloqueos contra la autonomía han señalado que no puede ser una élite
oligárquica defensora de los intereses transnacionales, la que decida
por el pueblo, porque no expresa su voluntad ni sus intereses".

    El director del Servicio Informativo Datos & Análisis, antropólogo
y comunicador social boliviano, Wilson García Mérida, sostiene que fue
durante el gobierno de Carlos Mesa cuando comenzó el proceso
separatista que actualmente sufre Bolivia.

EL COMIENCO DEL FIN

    García Mérida explica en un artículo publicado en la página
digital Bolpress que el referéndum del 18 de julio del 2004, "cuando
se puso en juego la venta de nuestro gas a Chile, y la decisión para
elegir prefectos fuera de la actual estructura constitucional,
abriendo puertas a las autonomías departamentales, fueron el comienzo
del fin. El guión de este drama fue escrito ese año por Marc Falcoff,
uno de los principales ideólogos del intervencionismo militar del
gobierno de Bush".

    "La teoría de Falcoff se convirtió en una receta para engordar al
chancho (cochino). Aseguraba que a Bolivia la dividirán en dos países
sus diferencias raciales y geográficas, quizás irreconciliables, de
acuerdo a su principal producto de exportación: la región del
altiplano exportadora de coca, de donde proviene el actual presidente
Evo Morales; y las tierras bajas, encabezadas por el departamento de
Santa Cruz, productoras de gas natural.

    Según Falcoff, la nación cocalera estaría dominada principalmente
por indígenas, y las tierras bajas por gente de ascendencia más
europea", refiere el periodista boliviano.

    García Mérida indicó en su artículo que Marc Falcoff (uno de los
ideólogos de la invasión a Irak, que además actualmente promueve la
intervención en Irán) dijo a los chilenos cuando estuvo en Santiago el
año 2005 que "de ser creada la República de Santa Cruz, tendrá
relaciones absolutamente normales con Chile".

    Afirmó que no sabía qué haría Argentina, pero advirtió que si
Brasil reconocía a "esta nueva República", Buenos Aires no tendría más
remedio que hacer lo mismo.

    Entre otros de los aspectos importantes sobre Santa Cruz, está el
hecho de que el prefecto de este departamento boliviano es el
ingeniero agrónomo Rubén Costas, quien pertenece al partido Autonomías
Para Bolivia (APB), una organización de empresarios agrícolas y
terratenientes creada en 2005.

    Para que no queden dudas acerca de los intereses que personifica
Costas, basta mencionar que fue dirigente de la Confederación de
Ganaderos de Bolivia, de la Asociación de Productores de Leche y de la
Cámara Agropecuaria del Oriente.

ESPECIALISTA EN SEPARATISMOS

    El prefecto cruceño además cuenta con un aliado: el embajador
estadounidense en Bolivia, Philip Goldberg, quien tiene antecedentes
como especialista en separatismos.

    Entre 1994 y 1996 Goldberg fue asistente especial del embajador
Richard Holbrooke, uno de los estrategas de la desintegración de
Yugoslavia y de la caída en 2000 del presidente Slobodan Milosevic,
fallecido misteriosamente seis años después en una cárcel de La Haya.

    Por ello, no es extraño que el departamento de Santa Cruz
convocara para este 4 de mayo un referéndum sobre la autonomía de esta
rica región.

    Bolivia, a sólo tres meses de la llegada de Goldberg como
embajador, comienza a sufrir un exacerbado proceso de racismo y de
autonomías separatistas, como ocurrió en Balcanes, que se gestaron
desde la ciudad oriental de Santa Cruz, donde gobierna una élite
integrada, entre otros, por empresarios de origen croata que crearon
un movimiento federalista denominado "Nación Camba", representada
principalmente por el empresario chileno de origen croata, Branco
Marinkovic.

    Marinkovic, quien asumió el pasado mes de febrero la conducción
del Comité Cívico de Santa Cruz, ente que motoriza este proceso
ejerciendo presión movilizada contra el gobierno de Evo Morales.

    La "Nación Camba" de Marinkovic arrastra junto a Santa Cruz a los
departamentos de Beni, Pando y Tarija, donde se encuentran los mayores
reservorios de gas natural en Bolivia, cuyas poblaciones votaron a
favor de las autonomías departamentales en un referéndum celebrado en
julio del año pasado, conformando la llamada "media luna" que
representa la mitad oriental del país.

    Los departamentos occidentales de La Paz, Chuquisaca, Potosí,
Oruro y Cochabamba votaron por el No a esa autonomía, manteniendo su
vinculación directa con el gobierno central de Evo Morales y separados
en los hechos de los cuatro departamentos autonómicos de la "media
luna".

    Este separatismo "autonómico", que se pretende reconocer mediante
la nueva Constitución Política del Estado en virtud a una Ley de
Vinculariedad con la actual Asamblea Constituyente, se agravó con una
decisión improvisada por el gobierno del ex presidente Carlos Mesa, en
el 2004, cuando la "Nación Camba" había presionado mediante cabildos y
huelgas cívicas para la elección popular de los prefectos
departamentales.

    Anteriormente los prefectos eran designados directamente por el
Presidente de la República manteniendo la unidad del Poder Ejecutivo,
atribución que no pudo ejercer Evo Morales cuando asumió la
Presidencia de Bolivia, porque se vio obligado a gobernar casi en
forma separada de los cuatro prefectos autonómicos.

LA ESTRATEGIA COMENZÓ EN COCHABAMBA

    Cochabamba, departamento que se halla exactamente al centro entre
oriente y occidente; es donde comenzó a gestarse una alternativa
integradora al separatismo con el planteamiento de autonomías
megaregionales en vez de las autonomías departamentales.

    El prefecto de esta entidad boliviana, Manfred Reyes Villa,
abusando su condición de autoridad electa, pretendió desconocer los
resultados del Referéndum del 2 de julio del pasado 2007 y forzar
ilegalmente una nueva consulta para anexar Cochabamba a la "media
luna", rompiendo de esa manera el frágil equilibrio entre autonómicos
y no autonómicos.

    Sobre el referendo propuesto por la media luna oligárquica para
este 4 de mayo, el encargado de Negocios de Bolivia en Venezuela,
Jorge Alvarado, señaló el pasado miércoles.

    "Ellos (oposición de Santa Cruz) están buscando de manera ilegal,
la aprobación del estatuto autonómico de ese departamento, pero la
estrategia es clara. La intención de Estados Unidos es dividir a los
países latinoamericanos y con esos pretextos de autonomías están
buscando la división de los países de la región".

    Alvarado reiteró la ilegalidad y la inconstitucionalidad de ese
referéndum al que calificó como "una simple consulta a los habitantes
de Santa Cruz".

    Desde su punto de vista, la inconstitucionalidad de la consulta
reside en el hecho de que en ningún artículo de la Constitución
política del Estado actualmente vigente existen autonomías. Por lo
tanto, ese referéndum no tiene soporte Constitucional y viola las
normativas legales.

    La Corte Nacional Electoral de Bolivia también ha declarado ilegal
este proceso de consulta para la aprobación del estatuto autonómico de
Santa Cruz, motivo por el cual el Gobierno boliviano ha sostenido que
el resultado del mismo no será vinculante, y por ende el Ejecutivo no
tiene porque reconocerlo.
ABI///



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