[R-P] Una noche con Rulli en la Oesterheld y otras yerbas
Leonardo Cofré
lcofre en hotmail.com
Mar Abr 22 02:36:22 MDT 2008
LA SOJA QUE NOS PARIO.
Por Leo Cofré.
Se podría aseverar que la soja si bien no es la madre de todas las batallas,
podría ser la madre del borrego
Si algo tienen los problemas estructurales es que son definitivamente
verdaderos, tangibles, no son producto de brotes ni ensayos políticos y/o
etílicos.
Puede ser dado pensar que al menos al encapsular la problemática
socio-política argentina en una planta de soja, conlleve algunos puntos
positivos, a saber: discutir un modelo de nación, hablar de distribución de
la riqueza, de reestructuración de un sector principal y por lo tanto de
todo lo que lo rodea, caminos, ferrocarriles, política aduanera, gravámenes,
impuestos, subsidios, preservación de los valores autóctonos, unitarismo,
federalismo, representatividad de sectores e integración regional. Tipo de
cambio.
1800 DIAS
Si después de la crisis económica que atravesó la Argentina es factible
hablar de los problemas de la abundancia, o de cómo redistribuir riqueza y
no de amalgamar la pobreza podría afirmarse sin temor de ser calificado como
obsecuente oficialista que estos problemas se han planteado básicamente
desde hace un corto tiempo para acá.
Es bueno recordar que hace 1800 días se estaba discutiendo si se realizaba
una segunda vuelta electoral con Carlos Menem. Es justo decir que lo
virulento de las circunstancias y de las medidas establecidas por los
gobiernos K y en parte por el tandem Duhalde-Lavagna dan el marco posible
de esta discusión.
A propósito, mucho se habla de doble discurso y en particular del gobierno,
tanto de Cristina Fernández de Kirchner como de Néstor Kirchner, sin mayor
análisis, también podría aventurarse que esto: tener un doble discurso, a
veces puede ser mejor que tener uno sólo, por ejemplo la enajenación de
empresas y recursos del estado, creer en el mercado a rajatabla y en el
derrame o en la privatización. Lo univoco tiene sus consecuencias.
Algunas de estas cosas pensé en la postrer noche luego del debate en la
Oesterheld, ese lugar calido y cargado de fuerza, de heroísmo, de ejemplo
militante, quiero decir: de vida. Es imposible salir de ahí y no rumiar lo
sucedido junto a algunos amigos.
NOCHE DE ANOCHE
La invitación prometía una charla amigable con un entrañable compañero, la
persona ideal para poder establecer esta problemática, alguien que conoce
además de luchas personales, hoy sociales que contribuyeron a que estemos
aquí debatiendo entre compañeros estos temas, temas que lo ocupan desde un
largo tiempo.
Lo primero que me llamo la atención de la exposición, del relato fue la
utilización de la primera persona. El racconto de las dificultades del
camino, de la mezquindad del poder y de la solución tangencial que veía del
tema campo. Sumado al logro, notable inédito casi, y ya no tan personal de
que se reestablezca su programa en radio nacional, sin duda un acto de toda
justicia.
En el medio de todo esto es donde cobra fuerza el titulo de esta nota, La
Soja Que Nos Parió, a algunos recienvenidos al tema, como un servidor,
montando en él para discutir otra cosa, y notar como es de difícil objetivar
los verdaderos temas que nos potencian como nación.
No dudo de lo dificultoso que le puede ser a alguien tan imbuido en un tema
exponerlo a los legos, pero me pareció paradójico que también esta
característica se le achaque al gobierno, comparto por lo expresado allí,
que el tema no hubiera pasado a mayores si se hubiera manejado
correctamente. Problemas de comunicación, nadie los puede ignorar ni barrer
debajo de la alfombra, pero me preguntaba si no será este un problema del
conjunto de los argentinos, el comunicar algo. Me lo pregunto incluso cuando
tecleo esta nota.
La sensación era como que Rulli le estaba hablando a toda la transgenesis
del problema y no exponiéndolo para su comprensión, si bien su tono era
moderado en las criticas, era difícil ver en lo expuesto por Rulli un eje
que no fuera mas que de incomprensión o incompetencia por parte del
gobierno. Sin que en ello apareciera el contexto socioeconómico que nos deja
en las puertas de este problema, o el contexto económico internacional o
regional, mas que para marcar lo confundido que países vecinos estaban al
rendirse a la soja. Contó algo alarmante. Sectores del Paraguay están
colonizados por la soja, intendentes de estos pueblos gracias a una ley de
residencia, son brasileños y arrasan estos pueblos con su nacionalidad y sus
cultivos. Aquí el fantasma de algunos nombres propios (emblemas
empresariales) comienzan su danza macabra, aquí aparece Cargil como el
regidor de una política y de un destino que con tono de augur venimos, según
Rulli, cumpliendo nosotros y hasta el Pepe Mújica en el Uruguay para no
irnos tan lejos.
No pretendo decir que el problema sea solo de Rulli ni de lo expuesto, solo
pensaba en lo empantanado que esta el tema, soy un ignorante de todo el
trabajo que viene realizando él y su grupo, se de la buena fé. que lo mueve,
pero me preguntaba por que es tan difícil encontrarle la punta a esta vaina.
En que oscuridad nos han encerrado tanto tiempo que posibilita esta pasmosa
facilidad de ser turcos en nuestra propia neblina.
Luego de que alguien le preguntara al final de la charla-exposición por el
trivial y molesto humo que estos días azota la ciudad y lugares mas cercanos
a las islas del Paraná, que a sus preocupaciones me di cuenta que su charla
había sido una expresión más de un sector que la vocación de entender lo que
nos pasa en conjunto y menos algún atisbo de solución que no sea desojizar
la patria y ya.
Me di cuenta, para no escaparle a la primera persona, que la soja habitaba
en lugares mas recónditos que los fértiles suelos de la pampa y que como
semilla maldita se aferraba a los pensamientos y a las actitudes de todos
nosotros, de cada uno. Que la soja finalmente nos había parido.
Leo Cofré.
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