[R-P] Preocupaciones temporales
Leonardo Cofré
lcofre en hotmail.com
Dom Abr 20 01:16:09 MDT 2008
EN los 90 cuando el estado gracias al uno a uno y a las ventas de empresas
estatales recaudaba a lo pavote, La NAcion se preocupaba por el gasto de las
provincias y que el estado no distrajera fondos hacia el interior del pais.
Ahora es al reves, La Nacion se queja por que no se gira lo suficiente a las
provincias. Suena mas a postura acomodaticia que a un interes puntual y
universal, las preocupaciones de hoy pueden ser el factor que utilizar
mañana para minar un gobierno que no representa lo que ellos interpretan
como NAcion.
LEO COFRE
adjunto la nota de tapa de hoy domingo del diario de MItre, como gustan
llamar algunos.
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Al interior sólo va el 30% de la recaudación
Superávit nacional, déficit provincial
Domingo 20 de abril de 2008 | Publicado en la Edición impresa
La Argentina es un país de contrastes cada vez más profundos en materia
fiscal: mientras que el superávit de la Nación rebosa gracias a las
retenciones, las provincias -principales aportantes de esos recursos-
cerrarían el año con un déficit financiero de 700 millones de pesos. La
desigualdad se explica por la forma en que se distribuye el dinero de la
recaudación: al finalizar 2008 la Nación habrá acaparado casi el 70 por
ciento del total de la torta, mientras que a las provincias les habrá
destinado el 30 por ciento restante.
Estas proyecciones, que se elaboraron sobre datos oficiales del Ministerio
de Economía, también advierten sobre un aumento del stock de deuda de las
provincias, que al finalizar este año alcanzará la friolera de 90.000
millones de pesos. ¿Cuál es el principal acreedor? El Estado nacional.
Si por el lado de los ingresos las provincias aparecen perjudicadas, también
lo son por las obras públicas. En efecto, aportan casi 40.000 millones de
pesos en concepto de retenciones al Tesoro y reciben 9917 millones para las
obras públicas más elementales: viviendas, hospitales, construcción y
mejoramiento de caminos y puertos. Este monto equivale a sólo el 25,2 por
ciento de lo que las provincias aportan en retenciones, sintetizó en un
informe que difundió la semana pasada la consultora Economía y Regiones.
Esta situación de creciente vulnerabilidad económica y fiscal de las
provincias guarda una raíz eminentemente política: el Gobierno se aprovecha
de este modelo desigual de distribución de los recursos para mantener atados
de pies y de manos a los gobernadores, a los propios y a los opositores. Las
provincias, con sus arcas cada vez más exhaustas, no tienen otro remedio que
hincarse ante la abultada billetera de la Nación mientras ningún gobernador
le haga frente al Gobierno.
La crisis entre el campo y la Casa Rosada desnudó como nunca antes estas
desigualdades entre la Nación y las provincias. Este modelo de distribución,
clave para el kirchnerismo para disciplinar a gobernadores, intendentes y
legisladores y, fundamentalmente, para ganar elecciones, comenzó a ser
cuestionado por vastos sectores de la sociedad. Sin embargo, el Congreso, el
único facultado para revisar los impuestos y su distribución, es llevado de
la nariz por la mayoría oficialista, que evita toda discusión seria del
asunto por orden de la Casa Rosada.
Así las cosas, hablar de una nueva ley de coparticipación federal parece
ciencia ficción y plantear un nuevo modelo de distribución de la recaudación
suena a herejía en los oídos kirchneristas.
Incumplimiento
La participación de las provincias en la distribución del total de recursos
nacionales se reduce año tras año. Esto, pese a que la ley de
coparticipación dispone que las provincias deben recibir un piso de garantía
del 34% de toda la recaudación.
Como ya se mencionó, según la consultora Economía y Regiones el interior
sólo recibirá el 30,4% de los recursos: bastante lejos de la garantía
dispuesta por ley y, para peor, 2,5 puntos menos que el año pasado. ¿Cuánto
representará esta pérdida en pesos al finalizar 2008? Nada menos que 8200
millones de pesos.
¿Por qué las provincias participan cada vez menos de la torta de recursos?
Sencillo: porque si bien la recaudación aumenta, los impuestos que más
crecen son los de carácter no coparticipable, entre ellos las retenciones a
las exportaciones. Justamente, por este ítem se prevén recaudar cerca de
40.000 millones de pesos en 2008 luego de que el Gobierno impusiera un nuevo
esquema de retenciones móviles.
¿Cuáles son las provincias con situaciones fiscales cada vez más
complicadas? Justamente, aquellas donde las protestas del agro se hicieron
sentir con mayor virulencia.
El ranking es liderado por Buenos Aires, paradójicamente la provincia que
más aporta en materia de retenciones al agro, con una proyección de 10.188
millones este año, según la Fundación Mediterránea. Si las retenciones se
coparticiparan, Buenos Aires podría rápidamente saldar su déficit que, este
año, ascendería a los 2000 millones de pesos, de acuerdo con Economía y
Regiones.
El déficit bonaerense es el que tira hacia abajo el promedio del déficit
fiscal financiero del interior que, como se dijo, rondaría los 700 millones
este año. Córdoba también atraviesa una situación complicada: se proyecta
para 2008 un déficit de 340 millones de pesos. Córdoba es la segunda
provincia que mayor aporte realiza en concepto de retenciones al agro, con
8109 millones de pesos anuales, lo que le equivaldría a casi dos
copartipaciones que recibe cada año de la Nación.
Mendoza y Santa Fe tampoco tienen situaciones fiscales holgadas y verían sus
superávit reducirse dramáticamente si persiste la puja salarial. Sucede que
buena parte de las provincias destinan un promedio del 47 por ciento de sus
ingresos a pagar sueldos de sus empleados públicos.
Esta acelerada disminución de los ahorros provinciales se observó en casi
todas las regiones del interior el año pasado: en el NOA (Catamarca,
Tucumán, Jujuy, La Rioja, Salta y Santiago del Estero), el superávit
financiero se redujo el 26%. En Cuyo (Mendoza, San Juan y San Luis), la baja
alcanzó el 33% y en la Patagonia (La Pampa, Tierra del Fuego, Santa Cruz,
Chubut, Río Negro y Neuquén) rozó el 88%.
"Otra sería la situación de las provincias, si la Nación cumpliera con la
ley. Buena parte de ellas intentan alcanzar el equilibrio fiscal, pero les
será muy difícil si no se modifica el modelo de distribución de ingresos",
explicó Paulino Caballero, de Economía y Regiones.
Por Laura Serra
De la Redacción de LA NACION
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