[R-P] Los unos y los otros
Leonardo Cofré
lcofre en hotmail.com
Sab Abr 19 15:37:00 MDT 2008
No habrá otro Kirchner en la próxima elección
(Un grupo de juristas animados por la oposición prepara una presentación
sólidamente fundada sobre un punto que hasta ahora se ha mantenido
enclaustrado en ámbitos académicos: la ineptitud de los cónyuges para
sucederse en el gobierno)
Yo me pregunto: preocupaciones como las que tienen tipos y organizaciones
mafiosas tribunalcias como esta, que cita Zuleta en la nota que mas abajo
adjunto, devendran de atacar a los K para defender al pobrerio, al pueblo
argentino, a los desposeidos? Preocupaciones como estas y de este tipo son
las que aglutina a una buena pero no mayoritaria parte, aun, del poder de
siempre establecidos en los mismo mascarones de proa que azuelan estas
tierras desde la revolucion de mayo misma, ese que ve en cualquier gesto
popular tambalear la moral de la democracia y los valores instituidos: gente
que a cada vuelta de esquina encuentra un cuco al que apellidar Moyano,
Moreno o D elia. Ese que creia mas en la invencion de un riesgo pais o los
intereses de la deuda externa del FMI y se sonroja por los indices del
INDEC, que tienen como principal fin no pagar mas de esos espureos intereses
y que escondiendo la inflacion por un lado luego la reconoce ante cada
gremio cada año, en un sinceramiento son precedente de la economia,
promediando un 26 por ciento de aumento en general.
LA pregunta es atemporal, nostalgica, demode, pero cual es la preocupacion
que a estas personas las mueve ante un gobierno popular como este. Esa
delgada linea es la que separa los intereses y demarcandola son los que
crean un ellos y un nosotros y un recerdecer de uniformes que ya no quedan
en el placard de ninguna barraca.
Leo Cofré
No habrá otro Kirchner en la próxima elección (Si llegamos)
La monarquía sería inhabilitada para autosucederse
Escribe Ingacio Zuleta para www.Ambitoweb.com
El gobierno quiere revisar el mecanismo de concursos para nuevos jueces
porque necesita blindar la situación de los Kirchner en el poder (todo
gobierno intenta hacerlo para cubrirse para los tiempos de disipación de sus
fuerzas, que siempre llegan). Pero hay tribulaciones actuales que los
desvelan en Tribunales.
El gobierno se ha enterado de que un grupo de juristas animados por la
oposición prepara una presentación sólidamente fundada sobre un punto que
hasta ahora se ha mantenido enclaustrado en ámbitos académicos: la ineptitud
de los cónyuges para sucederse en el gobierno. El argumento, que ha sido ya
tema de varias discusiones en la Facultad de Derecho de la UBA, es que en la
legislación argentina la institución del matrimonio hace, de dos personas,
una sola. Por eso los cónyuges no están incursos en delitos como
encubrimiento mutuo y son solidarios patrimonialmente.
La idea misma de matrimonio en un país en donde están prohibidos los
acuerdos prenupciales de división de bienes (que son legales en países
anglosajones) se basa en que cada uno de los cónyuges pierde su
individualidad cuando se casa.
La figura legal del matrimonio, dicen los expertos de dos partidos de la
oposición a quienes les han encargado un estudio a fondo de una posible
impugnación a los Kirchner, hace que los intereses de los cónyuges sean
solidarios en lo que se llaman bienes gananciales. Si Néstor Kirchner, hoy
sin cargo, compra un lote en El Calafate, la mitad va a Cristina. Si
Cristina compra siendo presidente, la mitad va al ciudadano Kirchner sobre
quien pesa un plazo de dos años desde que dejó la presidencia para que lo
investiguen por presunto enriquecimiento ilícito. Con esa compra, porque es
solidaria, le anula el plazo con lo cual extiende ese plazo de investigación
por más de dos años. Con esto se ejemplifica cómo las potestades de los dos
cónyuges son compartidas.
¿Por qué se plantea esto ahora y nunca antes? La pastilla la puso Fernando
Enrique Cardoso cuando dio la conferencia en Buenos Aires invitado por el
Banco Itaú. Dijo allí que un nuevo mandato de un Kirchner en 2011 sería ya
instaurar una monarquía en la Argentina.
Se suma la idea a un segundo hecho, que es la captura que hace Kirchner en
PJ. ¿Para qué querría ser presidente de ese partido -que no tiene
funcionamiento orgánico desde 2002-, sino para manipular en su beneficio las
candidaturas nacionales de 2011? La última vez que decidió algo, lo hizo a
favor de su esposa. Nada indica que no lo repetirá.
Restricciones
El tercer elemento es la naturaleza del sistema presidencialista, que les
pone en todo el mundo restricciones a los políticos, por ejemplo, el límite
de reelecciones, cláusulas que impiden el nepotismo (existen en muchas
provincias argentinas y en muchos países del mundo). Se imponen estas
medidas porque el poder que le da el sistema a un presidente es tan grande
que hay que recortar sus facultades. No ocurre eso en sistemas
parlamentarios, en donde los jefes de gobierno pueden repetir los mandatos
sin límite alguno. Es porque el pueblo elige legisladores que juntan mayoría
para formar gobierno; es decir, no eligen a una persona sino a un partido.
En un régimen presidencialista, se elige una persona con sus afectaciones
(se le exige edad mínima, nacionalidad, rentas, no tener inhibiciones
personales, a veces se ha pedido un credo determinado). Una de esas
afectaciones es la que surge del estado matrimonial, que convierte, para
bien o para mal, a dos personas en una sola.
Nepotismo
Desde la antigüedad, los sistemas políticos que aspiran a la igualdad han
intentado reprimir ese tribalismo que es el nepotismo que instaura a los
propios en el poder por el solo mérito de pertenecer a la grey. Los papas
designaban sucesores a sus sobrinos (nipotes), que muchos presumían eran sus
hijos; en los regímenes militares se llegaba a un ministerio por ser
coronel; en una democracia, por pertenecer al partido ganador.
Pero el extremo de imponer a los familiares en el poder reduce las
costumbres a la escala más baja del engreimiento (presunción de ser más por
pertenecer a la grey). El nepotismo transmite la señal más perversa a la
sociedad: que sólo se puede tener poder si se es parte de la familia del
poder.
No es exclusivo de la política tampoco el nepotismo, en un país que cada
diez años pulveriza su moneda, su economía y su sistema político. Habrá que
creer que hay fuerzas oscuras que para asegurar el dominio de ciertas castas
promueven esos cataclismos decenales en la Argentina. Así como hay
presidenta por ser la esposa del antecesor, hay hijos que son legisladores
por el mérito simbólico de sus padres ( la veterana Norma Bidegain , hija
del ex gobernador de Buenos Aires; los jóvenes Victoria Donda o Juan
Cabandié, hijos de desaparecidos). ¿Mérito?
Seguramente no porque esa tragedia que vivieron no los capacita. Pero se los
premia por pertenecer a una grey, como los sindicalistas hijos de
sindicalistas que nunca barrieron una vereda (el niño Víctor Santamaría,
portero simbólico), nunca vendieron una póliza (el niño Valle, del sindicato
de corredores de seguros) o jamás manejaron un camión (el niño Moyano,
segundo de papá en el gremio de los camioneros). Alguna vez habrá que
pedirle al dirigente sindical que pruebe que en algún momento desempeñó la
actividad a la que representa.
La novedad del planteo la aportan esta vez los Kirchner mismos: nunca antes
un partido había estado dominado tanto por un mandatario; nunca se había
designado a dedo a un cónyuge como sucesor (lo había hecho Perón cuando
eligió a Isabel, pero como vice).
También son novedades que en la Argentina se eliminó la cláusula de no
reelección y que el actual gobierno aplica una aspiradora de unitarismo que
choca contra la tradición federal del país: acumula recursos no
coparticipables, captura facultades de municipios y provincias,
renacionaliza el sistema fiscal, educativo y de seguridad. En suma, un
panorama que abre el debate -viejo en la Argentina desde 1816- sobre los
daños de la suma del poder público.
Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular