[R-P] [J. L. Ponsico] Dante Panzeri
Néstor Gorojovsky
nmgoro en gmail.com
Mie Abr 16 19:39:47 MDT 2008
Gentileza de Bambú Press
Bambú Press
Prensa deportiva políticamente incorrecta
La columna del Ponsi
Hace 30 años moría Dante Panzeri
José Luis Ponsico
El 14 de abril de 1978 murió Dante Panzeri. Tenía 57 años y durante
treinta fue un referente insoslayable del periodismo deportivo
argentino. A su velatorio y sepelio en la Chacarita, concurrieron unos
pocos periodistas, entre sus familiares y amigos.
A fines de los '50 era director de El Gráfico y después incursionó en
televisión. Su crítica, ácida, le generó numerosos enemigos. Siempre
"batalló" sobre cuestiones éticas y de moral profesional. Su
pensamiento independiente lo enfrentaba, casi siempre, al Poder.
Su enorme capacidad intelectual lo llevó a escribir siendo muy joven
sobre temas no solamente deportivos. Nacido en Las Varillas, Córdoba,
cerca de Santa Fe, vivió en San Francisco con su familia. Antes de los
20 años estaba en Buenos Aires.
Panzeri, con orgullo, narraba que a la Redacción de El Gráfico lo
había llevado de la mano, Enrique "el Chueco" García, el crack de
Racing a principios de los '40. A fines de la década ya era "el
tercero" detrás del mítico "Borocotó" (Ricardo Lorenzo) y el
prestigioso Félix Daniel Frascara.
Durante una década el joven periodista escribió sobre "deportes
varios" donde analizaba ciclismo, natación, atletismo y otras
actividades no tan populares como el fútbol. Fue muy crítico, sin
embargo, del boxeo; "un espectáculo deshumanizante", decía.
Admiró a "La Máquina" de River y fue muy amigo de Carlos Peucelle
("Carlitos fue el que convenció a Adolfo (Pedernera) que pasara al
medio", contaba siempre). Para Panzeri, José Manuel Moreno fue
superior a "Pelé".
"A atributos similares por habilidad, fuerza, salto, cabezazo,
estrategia, conducción, estética, pegada con las dos piernas, guapeza,
"el Charro" ofrecía mayor recorrido que el fantástico brasileño", dijo
en una charla que dio en Mar del Plata, antes del Mundial de México
'70.
Tomaba distancia del poder de los medios, de los futbolistas y
dirigentes del momento. No quería compromisos con nadie. Crítico de la
dirigencia y del poder político. En el '55 estuvo contra Perón, pero
tampoco vio con buenos ojos lo que siguió.
Del "desarrollismo" tuvo como amigo al ingeniero Jorge Sábato, sobrino
del escritor Ernesto Sábado. En los '70 hablaba de la capacidad
intelectual de "un especialista en el desarrollo energético del país",
cuando lo ponderaba.
En 1962 fue obligado a renunciar a la Editorial Atlántida, cuestionado
por los Vigil, Aníbal y Constancio, a instancias del ingeniero Álvaro
Alsogaray.
Se enfrentó al titular de Deporte de la Nación, coronel Cilley
Hernández, en tiempos del régimen del general Alejandro Lanusse.
Panzeri denunció "corrupción" como parte de la "discriminación" de
quiénes viajaban a los Juegos Olímpicos de Munich, en 1972.
"Los representantes del hipismo argentino viajan en primera y los
ciclistas y los atletas en tercera", dijo por televisión. El
funcionario lo desafió a un duelo. Cuando dos edecanes fueron a la
casa de Panzeri, en Villa Devoto, la respuesta fue inolvidable.
"Dígale al coronel que elegí arma: los puños. Y que el duelo lo
haremos en el Luna Park con público, cobro de entradas y lo recaudado
para ALPI y así ayudamos a combatir enfermedades", disparó. No hubo
duelo.
Entre los '60 y 70 escribió para la revista Así –los casos policiales
venían con imperdibles notas de Panzeri sobre "el Poder en el fútbol y
sus protagonistas"– en el diario La Opinión, fundado por Jacobo
Timerman, y más cerca en el tiempo en Satiricón y La Prensa.
Escribió varios libros, clásicos entre los periodistas deportivos,
como Fútbol, dinámica de lo impensado, y Gangsterismo en el deporte.
En el primero, editado a fines del '67, dejaba entre otras enseñanzas,
un pensamiento, al referirse al jugador de fútbol y al juego.
"La pelota sigue siendo rebelde, indócil, para quiénes no la saben
dominar y no ha habido DT hasta aquí que haya enseñado cómo hacerlo",
decía. Agregaba: "Se necesita estar dotado por naturaleza con el
sentido, la destreza o la ignorada razón por el atributo natural con
que se nace".
Panzeri estaba casado con una mujer italiana a la que conoció en 1961
y era padre de dos hijos.
Formó con sus enseñanzas éticas y extraordinaria vocación periodística
–un escriba formidable– a varias generaciones de periodistas que, aún
hoy, lo reivindican con el recuerdo.
Sin embargo, en el cementerio había apenas cuatro, tres reconocidos,
como Jorge Llistosella, Carlos Alfredo Juvenal y Pablo A. Ramírez,
además de su familia, el ingeniero Jorge Sábato y el autor de estas
líneas.
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Néstor Gorojovsky
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