[R-P] MEDIOS/CAMBIOS EN EL COMFER
maría Sola
mariadelsola en gmail.com
Mie Abr 2 05:28:17 MDT 2008
DURMIENDO CON EL ENEMIGO
nota de crítica
Igual a lo que solía hacer su esposo, Cristina Kirchner criticó en su
discurso de Plaza de Mayo a los medios de comunicación, sobre todo al
diario Clarín. Vinculó a la prensa con el supuesto intento "golpista"
que, según, ella están llevando adelante los dirigentes agrarios:
"Esta vez no han venido acompañados de tanques, esta vez han sido
acompañados por algunos generales multimediáticos", dijo.
Fue entonces cuando criticó a Clarín, que ayer había publicado un
dibujo de Hermenegildo Sábat, donde se la ve con doble rostro –la
mitad izquierda tiene los rasgos de su esposo Néstor– y con sus labios
manchados con trazos de tinta negra en forma de cruz: "Era una
caricatura donde tenía una venda cruzada en la boca, un mensaje
cuasimafioso. ¿Qué me quieren decir, qué es lo que no puedo hablar,
qué es lo que no puedo contarle al pueblo argentino?". El camionero
Hugo Moyano también había criticado hace díez días un dibujo de Sábat,
que lo mostraba con las manos manchadas de rojo, ilustrando así una
nota de las vinculaciones de dirigentes de su sindicato con el crimen
del tesorero de Camioneros, Abel Beroiz. Ayer, Moyano, en medio del
palco desde donde escuchó el discurso de Cristina Kirchner, levantó un
cartel que decía: "Clarín miente".
El enojo de Cristina con Clarín, sin embargo, excede al dibujo de
Sábat. Durante el paro del campo, el Gobierno se enfrentó con el
grupo, al que acusa de haber "jugado a favor de los dirigentes
rurales". Según dicen en la Casa Rosada, los Kirchner criticaron en la
intimidad no sólo la postura del diario sino también la del canal de
noticias TN. En la Casa Rosada creyeron ver una posición editorial
contraria a los intereses oficiales detrás de dos títulos del
canal:"El Gobierno vs. El Campo" y "Paro histórico". Además, les
molestó el "recorte" que hizo el medio de las imágenes de Luis D'Elía
pegándole una trompada al dirigente del campo Alejandro Gaham, durante
los cacerolazos del miércoles 26.
Anoche, el malestar era con el noticiero de canal 13, Telenoche, al
que el Gobierno criticaba por haber mostrado la imagen de dos
camioneros tomando cerveza durante el acto de Cristina. "Eso es mala
leche", repetían en el primer piso de la Rosada.
El gobierno nacional se siente mucho más cómodo con la línea editorial
del Grupo Hadad, que desde Radio 10, C5N e Infobae aprueba todas las
medidas oficiales, incluso el accionar del piquetero D'Elía, antes muy
criticado por esos mismos medios.
La relación entre el Gobierno y Clarín, la principal compañía de
medios del país, es zigzagueante y compleja. Los períodos de paz y de
guerra se alteran con frecuencia. Los Kirchner, por ejemplo,
"regalaron" al mencionado diario varias primicias, entre ellas el
último aumento a las jubilaciones y el pacto con Roberto Lavagna, que
incluyó entrevistas y fotos con los protagonistas en la propia Quinta
de Olivos.
Los favores de los Kirchner a Clarín no son sólo periodísticos,
también son de tipo empresarial-económicos. Fue el Gobierno, por
ejemplo, el que autorizó la fusión de Cablevisión con Multicanal, una
empresa de Clarín, lo que provocó la formación de la red de cable más
importante de la Argentina. En la gestión anterior, además, había
prorrogado por 30 años la licencia de Canal 13.
A pesar de esos gestos, en la intimidad, Kirchner cree que el poder de
Clarín es demasiado grande y sueña con hacer ingresar a hombres
propios dentro del grupo.
Hace dos semanas, uno de los representantes del Estado en Papel
Prensa, Mauricio Mazzón, rechazó por segunda vez consecutiva el
balance presentado por la empresa. La llegada de Gabriel Mariotto al
COMFER, un crítico de los multimedios, es otra mala noticia para
Clarín.
A pesar de la fricciones permanentes, hace un mes, Néstor y Cristina
–junto a Alberto Fernández– recibieron en la Quinta de Olivos al CEO
del Grupo, Héctor Magnetto. Hablaron sobre el ingreso de la televisión
digital al país. Clarín hace lobby para que el Estado adopte la norma
que utiliza Estados Unidos. El Grupo Telefónica, por el contrario,
prefiere la norma europea. El Gobierno aún no se decidió. Así como
tampoco termina de cerrar del todo la entrada al negocio del cable del
multimillonario mexicano Carlos Slim –como es dueño de CTI no puede,
por lo menos por ahora, tener medios de comunicación–, otro de los
fantasmas que persigue a Clarín.
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