[R-P] [E. Galeano] Porqué todavía no me compré un DVD
Néstor Gorojovsky
nmgoro en gmail.com
Vie Sep 28 06:45:50 MDT 2007
Esto explica varias cosas.
Yo creí que podía ser de Galeano. No soy muy ducho en esas cuestiones
estilísticas, salvo cuando anduvo dando vueltas esa lacrimógena carta
atribuida a García Márquez. Con la nota de "Asís" me equivoqué igual.
Claro que en ese caso era, digamos, una "infamia verdadera"...
Ya había leído cosas parecidas, peor escritas, y muchas veces me había
reído con amigos o amigas por la que considerábamos inexorable
ineptutud con la tecnología que es un signo de eso que piadosamente
llamamos madurez.
Así que me pareció que el "Galeano" de marras había sabido contar no
sin gracia algo que en efecto nos pasa a muchos.
Julio ha sabido o querido ver en la nota una referencia al Uruguay
agroexportador, más específicamente a la clase media colorada y
montevideana que es un cuco para los nacionales de ambas orillas (y no
pocas veces fuente de incomprensión del Frente Amplio, dicho sea de
paso). De paso nos ha regalado la anécdota tan reveladora que vivió en
Montevideo hace unos meses.
En pocas palabras: o historia local o condición general de los
provectos. Podría ayudar a definir la cosa saber si Marciano Durán es
uruguayo.
El 28/09/07, María Julia Vilaltella <juliavilaltella en ciudad.com.ar> escribió:
> [Ayúdenos a financiar la lista, escriba a recpopmod en gmail.com.]
>
> CITANDO LA FUENTE,EL MATERIAL DE ESTA LISTA ES DE LIBRE REPRODUCCIÓN
>
>
> Cuando leí por primera vez esta nota. me pareció que no era de Gelano, no
> era su estilo, no eran sus palabras, ni creo que se ponga a escribir sobre
> ésto, luego por otros medios me confirmaron que no es de Galeano si no de
> Marciano Durán.
> Saludos
> Julia
>
>
>
> ----- Original Message -----
> From: "Julio Fernández Baraibar" <fernandezbaraibar en gmail.com>
> To: "María Julia" <juliavilaltella en ciudad.com.ar>
> Cc: "Lucha de masas para recuperar la Argentina"
> <reconquista-popular en lists.econ.utah.edu>
> Sent: Friday, September 28, 2007 12:47 AM
> Subject: Re: [R-P][E. Galeano] Porqué todavía no me compré un DVD
>
>
> [Ayúdenos a financiar la lista, escriba a recpopmod en gmail.com.]
>
> CITANDO LA FUENTE,EL MATERIAL DE ESTA LISTA ES DE LIBRE REPRODUCCIÓN
>
>
> No coincido con la apreciación de Néstor. A mí me dejó el sabor y el aroma
> de otra cosa que paso a contar.
> En el mes de marzo de este año viajé a Montevideo, enviado por la Direccion
> de Asuntos Sociales del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Se trataba de
> una reunión internacional cuyo objetivo no viene al caso, pero menciono el
> carácter para justificar que fui alojado en el hotel Four Seasons de la
> hermosa Montevideo, frente mismo a la Municipalidad. Éramos huespedes
> oficiales del gobierno muncipal y como tal fuimos tratados.
> Terminadas las reuniones que nos habían convocado, nuestros anfitriones
> habían programado algunas actividades. Una de ellas era una sight tour
> (disculpen, pero hablo idioma, como decía Catita) por los lugares típicos de
> la capital uruguaya. Nos pusieron a disposición un cómodo bus y una guía,
> que seguramente estaba elegida entre las mejores de las que realizan este
> paseo a centenares de turistas. Era una señora delgada, no muy alta, de
> alrededor de sesenta años, vestida con el uniforme de guía que le da la
> Municipalidad. Ni bien se presenta y comienza a hablar me doy cuenta que la
> voy a pasar divertido. La señora (¡señorita! me habría dicho ofendida si la
> llamaba de esta manera) hablaba con la papa caliente en la boca, pero de una
> manera que hacía años no escuchaba. A poco de andar y a medida que
> atravesamos lugares históricos, me doy cuenta, para mi íntimo beneplácito,
> que se trataba de una colorada acérrima, casi diría sobreviviente de la
> Defensa de Montevideo. Cuando se enteró que yo era porteño no le alcanzó el
> tiempo para contarnos que era descendiente de Hilarión de la Quintana (um
> unitario liberal y porteño de lo peor) y por lo tanto parienta de Remeditos
> Escalada de San Martín. La pobre mujer tenía todo el aspecto de vivir en una
> pequeña pieza de pensión, sus zapatos habían conocido hacía mucho tiempos
> mejores y la dignidad era salvada por el trajecito azulcito provisto por el
> gobierno de los comunistas del Frente Amplio. Cada lugar del itinerario que
> merecía un comentario era satisfecho con una evocación al orden y la
> democracia propia del Uruguay antes de los confusos años setenta y un elogio
> a los próceres del partido Colorado: Don Fructuoso Rivera, el general
> Latorre, don José Batlle y Ordóñez, el general Terra y Luisito (así dijo)
> Batlle. Era la idea platónica de una ciudadana uruguaya de los años
> cincuenta. Se había congelado en la utopía del Uruguay inglés y todo lo que
> había ocurrido a partir de aquellos años era una horrorosa, inaceptable e
> inexplicable entropía. Yo le tiraba de la lengua y le hacía decir cosas que
> sacaban de quicio a una de las funcionarias que nos acompañaban, militante
> del partido Comunista uruguayo, un alma cándida que lo único que quería
> mostrarnos era la estatua del Che Guevara y el monumento a los
> desaparecidos. Yo la chuceaba un poco y era, verdaderamente, una delicia ver
> las miradas de basilisco que le dirigía a nuestra irremplazable guía.
> Al llegar al Cerro nos encontramos con la descripción que añoraba los años
> en que los frigoríficos ingleses y norteamericanos daban trabajo a esa
> población laboriosa que constituía el único proletariado posible en el
> Uruguay de entonces y que había generado una pequeña cultura proletaria en
> ese barrio hoy empobrecido y fantasmagórico. Su alma colorada y uruguaya no
> había podido superar la partida de los frigórificos y la desaparición de esa
> laboriosa clase obrera que daba carácter al Cerro.
> Al llegar al fuerte del Cerro se dio una situación, para mí, muy graciosa.
> La bisnieta de don Hilarión nos pasea por las distintas y hermosas salas del
> Fuerte, llenas de notables testimonios de la historia del Plata. Al llegar
> al lugar donde debería estar la Bandera de los 33 Orientales, nos dice, a
> nosotros, huéspedes internacionales del gobierno del Frente Amplio de la
> Ciudad de Montevideo, y a funcionarios de ese mismo gobierno, que "ahora que
> ya son gobierno los que la robaron, sería hora de que la devolvieran".
> Como todo el mundo se hacía el que no había oído, le pedí aclaraciones, le
> dije que no entendía. "Bueno, sí", me contestó, "ahora gobiernan los que se
> la robaron". "Disculpe, le dije, pero ¿quienes la robaron?"
> "Bueno, los uruguayos sabemos".
> "¿Los Tupas", pregunté.
> "Sí, sí, hay muchos que son ministros y que saben quién tiene la bandera",
> me respondió airada.
> Miré a mi alrededor y no había ningún uruguayo cerca.
> Pero esto no es lo que quería contar, sino sólo un antecedente.
> Cuando seguimos viaje, de vuelta al centro de Montevideo, pasamos por un
> lugar que despertó en nuestra guía, a la que quisiera contratar cada vez que
> visite Montevideo, una irrefrenable búsqueda del tiempo perdido, a la mejor
> manera de Proust. Al pasar nuestro bus por la esquina de 18 y Río Negro
> donde otrora se levantara la tienda London Paris ¡oh!, una catarata de sus
> recuerdos infantiles se volcó sobre los estupefactos pasajeros de este tour
> en el tiempo. Nos habló de los catálogos que llegaban por correo y donde su
> madre elegía el vestidito, el par de zapatos, las medias y hasta la hebilla
> para el pelo con que se vestiría en su próximo cumpleaños, vestidito,
> zapatos, medias y hebilla hilados, diseñados y fabricados en el Reino Unido.
> Catálogo que tenía el maravilloso, increíble y hoy desconocido encanto de
> que todos sus productos mantenían su precio durante toda la temporada, en un
> mundo ya muerto que no conocía la inflación, ni el desabastecimiento, y
> mucho menos la industria nacional.
> Su relato sobre la London Paris me trasladó al Uruguay que no conocí sino
> por los escritos y el relato de Ramos y Methol Ferré. Ese Nirvana, que mi
> guía añoraba como un paraíso perdido, donde la carne de la campaña y el
> frigorífico inglés, garantizaban la estabilidad, el consumo y la calidad de
> los productos de consumo de Montevideo.
> Y aquí llegué adonde quería.
> La nota de Galeano me suena a casimir inglés, a puntilla francesa, a
> herramientas Stanley y a hilos Cadena. Es decir, a un mundo muerto,
> sepultado y que ya hiede y sigue pesando sobre la memoria de la clase media
> del Plata.
>
>
> Julio Fernández Baraibar
> fernandezbaraibar en yahoo.com.ar
> fernandezbaraibar en gmail.com
> Skype: julio.fernandez.baraibar
> Visite mis blogs: http://fernandezbaraibar.blogspot.com
> http://jfernandezbaraibar.blogspot.com
>
> emailStripper es un programa gratis para la limpieza de
> los ">" y otros caracteres de sus emails y facilitar su lectura.
> http://www.papercut.biz/emailStripper.htm
> ----- Original Message -----
> From: "Néstor Gorojovsky" <nmgoro en gmail.com>
> To: "Julio Fernández Baraibar" <fernandezbaraibar en gmail.com>
> Cc: "Lucha de masas para recuperar la Argentina"
> <reconquista-popular en lists.econ.utah.edu>
> Sent: Thursday, September 27, 2007 1:14 PM
> Subject: [R-P] [E. Galeano] Porqué todavía no me compré un DVD
>
>
> [Ayúdenos a financiar la lista, escriba a recpopmod en gmail.com.]
>
> CITANDO LA FUENTE,EL MATERIAL DE ESTA LISTA ES DE LIBRE REPRODUCCIÓN
>
>
> [Simpática denuncia del sistema de "obsolescencia incorporada" con que
> se mantiene artificial e innecesariamente activo un "mercado" reducido
> a la sexta parte de la humanidad mientras que el resto se muere de
> hambre. Y además, para los que peinamos varias canas y formamos parte
> de esta lista, casi una caricia ante el nuevo y difícil mundo en que
> nuestros hijos nos enseñan a manejar los aparatos y no terminamos de
> aprender jamás. Quizás ya salió en la lista, pero vaya como homenaje a
> mi papá: ahora entiendo cómo se sentía mi viejo cuando yo manejaba con
> todo desparpajo el televisor que él miraba con reverente temor...]
>
> POR QUÉ TODAVÍA NO ME COMPRÉ UN DVD
> Eduardo Galeano
>
>
> Lo que me pasa es que no consigo andar por el mundo tirando cosas y
> cambiándolas por el modelo siguiente sólo porque a alguien se le
> ocurre agregarle una función o achicarlo un poco.
>
> No hace tanto con mi mujer lavábamos los pañales de los críos. Los
> colgábamos en la cuerda junto a otra ropita; los planchábamos, los
> doblábamos y los preparábamos para que los volvieran a ensuciar. Y
> ellos, nuestros nenes, apenas crecieron y tuvieron sus propios hijos
> se encargaron de tirar todo por la borda (incluyendo los pañales).
> ¡Se entregaron inescrupulosamente a los desechables!
>
> Si, ya lo sé. A nuestra generación siempre le costó tirar. ¡Ni los
> desechos nos resultaron muy desechables! Y así anduvimos por las
> calles guardando los mocos en el bolsillo y las grasas en los
> repasadores. Y nuestras hermanas y novias se las arreglaban como
> podían con algodones para enfrentar mes a mes su fertilidad.
>
> ¡Nooo! Yo no digo que eso era mejor. Lo que digo es que en algún
> momento me distraje, me caí del mundo y ahora no sé por dónde se
> entra. Lo más probable es que lo de ahora esté bien, eso no lo
> discuto.
>
> Lo que pasa es que no consigo cambiar el equipo de música una vez por
> año, el celular cada tres meses o el monitor de la computadora todas
> las navidades.
>
> ¡Guardo los vasos desechables! ¡Lavo los guantes de látex que eran
> para usar una sola vez! ¡Apilo como un viejo ridículo las bandejitas
> de espuma plástica de los pollos! ¡Los cubiertos de plástico conviven
> con los de acero inoxidable en el cajón de los cubiertos!
>
> Es que vengo de un tiempo en el que las cosas se compraban para toda
> la vida. ¡Es más! ¡Se compraban para la vida de los que venían
> después! La gente heredaba relojes de pared, juegos de copas,
> fiambreras de tejido y hasta palanganas y escupideras de loza. Y
> resulta que en nuestro no tan largo matrimonio, hemos tenido más
> cocinas que las que había en todo el barrio en mi infancia y hemos
> cambiado de heladera tres veces.
>
> ¡Nos están fastidiando! ¡¡Yo los descubrí. Lo hacen adrede!! Todo se
> rompe, se gasta, se oxida, se quiebra o se consume al poco tiempo
> para que tengamos que cambiarlo. Nada se repara. Lo obsoleto es de
> fábrica.
>
> ¿Dónde están los zapateros arreglando las medias suelas de las Nike?
> ¿Alguien ha visto a algún colchonero escardando sommiers casa por
> casa?
>
> ¿Quién arregla los cuchillos eléctricos? ¿El afilador o el
> electricista? ¿Habrá teflón para los hojalateros o asientos de
> aviones para los talabarteros?
>
> Todo se tira, todo se desecha y mientras tanto producimos más y más
> basura. El otro día leí que se produjo más basura en los últimos 40
> años que en toda la historia de la humanidad. El que tenga menos de
> 40 años no va a creer esto: ¡¡Cuando yo era niño por mi casa no pasaba
> el basurero!! ¡¡Lo juro!! ¡Y tengo menos de xx años! Todos los desechos
> eran orgánicos e iban a parar al gallinero, a los patos o a los
> conejos (y no estoy hablando del siglo XVII). No existía el plástico
> ni el nylon.
>
> La goma sólo la veíamos en las ruedas de los autos y las que no
> estaban rodando las quemábamos en San Juan. Los pocos desechos que no
> se comían los animales, servían de abono o se quemaban.
>
> De por ahí vengo yo. Y no es que haya sido mejor. Es que no es fácil
> para un pobre tipo al que educaron en el 'guarde y guarde que alguna
> vez puede servir para algo' pasarse al 'compre y tire que ya se viene
> el modelo nuevo'.
>
> Mi cabeza no resiste tanto. Ahora mis parientes y los hijos de mis
> amigos no sólo cambian de celular una vez por semana, sino que además
> cambian el número, la dirección electrónica y hasta la dirección
> real.
>
> Y a mí me prepararon para vivir con el mismo número, la misma mujer,
> la misma casa y el mismo nombre (y vaya si era un nombre como para
> cambiarlo)
>
> Me educaron para guardar todo. ¡¡¡Toooodo!!! Lo que servía y lo que
> no. Porque algún día las cosas podían volver a servir. Le dábamos
> crédito a todo.
>
> Si, ya lo sé, tuvimos un gran problema: nunca nos explicaron qué
> cosas nos podían servir y qué cosas no. Y en el afán de guardar (porque
> éramos de hacer caso) guardamos hasta el ombligo de nuestro primer
> hijo, el diente del segundo, las carpetas del jardín de infantes y no
> sé cómo no guardamos la primera caquita.
>
> ¿Cómo quieren que entienda a esa gente que se desprende de su celular
> a los pocos meses de comprarlo?
>
> En casa teníamos un mueble con cuatro cajones. El primer cajón era
> para los manteles y los repasadores, el segundo para los cubiertos y
> el tercero y el cuarto para todo lo que no fuera mantel ni cubierto.
>
> Y guardábamos. ¡¡Como guardábamos!! ¡¡Tooooodo lo guardábamos!!
>
> ¡Guardábamos las chapitas de los refrescos! ¡¿Cómo para qué?!
> Hacíamos limpia-calzados para poner delante de la puerta para quitarnos el
> barro. Dobladas y enganchadas a una piola se convertían en cortinas
> para los bares. Al terminar las clases le sacábamos el corcho, las
> martillábamos y las clavábamos en una tablita para hacer los
> instrumentos para la fiesta de fin de año de la escuela. ¡Tooodo
> guardábamos!
>
> Las cosas que usábamos: mantillas de faroles, ruleros, ondulines y
> agujas de primus.
>
> Y las cosas que nunca usaríamos. Botones que perdían a sus camisas y
> carreteles que se quedaban sin hilo se iban amontonando en el tercer
> y en el cuarto cajón.
>
> Partes de lapiceras que algún día podíamos volver a precisar. Tubitos
> de plástico sin la tinta, tubitos de tinta sin el plástico,
> capuchones sin la lapicera, lapiceras sin el capuchón.
>
> Encendedores sin gas o encendedores que perdían el resorte. Resortes
> que perdían a su encendedor.
>
> Cuando el mundo se exprimía el cerebro para inventar encendedores que
> se tiraban al terminar su ciclo, inventábamos la recarga de los
> encendedores descartables.
>
> Y las Gillette -hasta partidas a la mitad- se convertían en
> sacapuntas por todo el ciclo escolar. Y nuestros cajones guardaban las
> llavecitas de las latas de sardinas o del corned beef, por las dudas que
> alguna
> lata viniera sin su llave.
>
> ¡Y las pilas! Las pilas de las primeras Spica pasaban del congelador
> al techo de la casa. Porque no sabíamos bien si había que darles
> calor o frío para que vivieran un poco más. No nos resignábamos a que se
> terminara su vida útil, no podíamos creer que algo viviera menos que
> un jazmín.
>
> Las cosas no eran desechables. Eran guardables.
>
> ¡¡Los diarios!! Servían para todo: para hacer plantillas para las
> botas de goma, para poner en el piso los días de lluvia y por sobre
> todas las cosas para envolver ¡Las veces que nos enterábamos de algún
> resultado leyendo el diario pegado al trozo de carne!
>
> Y guardábamos el papel plateado de los chocolates y de los cigarros
> para hacer guías de pinitos de navidad y las páginas del almanaque
> para hacer cuadros y los cuentagotas de los remedios por si algún
> medicamento no traía el cuentagotas y los fósforos usados porque
> podíamos prender una hornalla de la Volcán desde la otra que estaba
> prendida y las cajas de zapatos que se convirtieron en los primeros
> álbumes de fotos. Y las cajas de cigarros Richmond se volvían
> cinturones y posa-mates y los frasquitos de las inyecciones con
> tapitas de goma se amontonaban vaya a saber con qué intención, y los
> mazos de naipes se reutilizaban aunque faltara alguna, con la
> inscripción a mano en una sota de espada que decía 'este es un 4 de
> bastos'.
>
> Los cajones guardaban pedazos izquierdos de palillos de ropa
> (broches) y el ganchito de metal. Al tiempo albergaban sólo pedazos derechos
> que esperaban a su otra mitad para convertirse otra vez en un palillo.
>
> Yo sé lo que nos pasaba: nos costaba mucho declarar la muerte de
> nuestros objetos. Así como hoy las nuevas generaciones deciden
> 'matarlos' apenas aparentan dejar de servir, aquellos tiempos eran de
> no declarar muerto a nada. Ni a Walt Disney.
>
> Y cuando nos vendieron helados en copitas cuya tapa se convertía en
> base y nos dijeron: 'Cómase el helado y después tire la copita',
> nosotros dijimos que sí, pero, ¡minga que la íbamos a tirar! Las
> pusimos a vivir en el estante de los vasos y de las copas.
>
> Las latas de arvejas y de duraznos se volvieron macetas y hasta
> teléfonos. Las primeras botellas de plástico se tansformaron en
> adornos de dudosa belleza. Las hueveras se convirtieron en depósitos
> de acuarelas, las tapas de bollones en ceniceros, las primeras latas
> de cerveza en portalápices y los corchos esperaron encontrarse con
> una botella.
>
> Y me muerdo para no hacer un paralelo entre los valores que se
> desechan y los que preservábamos.
>
> ¡Ah¡ No lo voy a hacer!
>
> Me muero por decir que hoy no sólo los electrodomésticos son
> desechables; que también el matrimonio y hasta la amistad es
> descartable.
>
> Pero no cometeré la imprudencia de comparar objetos con personas.
>
> Me muerdo para no hablar de la identidad que se va perdiendo, de la
> memoria colectiva que se va tirando, del pasado efímero. No lo voy a
> hacer.
>
> No voy a mezclar los temas, no voy a decir que a lo perenne lo han
> vuelto caduco y a lo caduco lo hicieron perenne.
>
> No voy a decir que a los ancianos se les declara la muerte apenas
> empiezan a fallar en sus funciones, que los cónyuges se cambian por
> modelos más nuevos, que a las personas que les falta alguna función
> se les discrimina o que valoran más a los lindos, con brillo y glamour.
>
> Esto sólo es una crónica que habla de pañales y de celulares.
>
> De lo contrario, si mezcláramos las cosas, tendría que plantearme
> seriamente entregar a la bruja como parte de pago de una señora con
> menos kilómetros y alguna función nueva.
>
> Pero yo soy lento para transitar este mundo de la reposición y corro
> el riesgo de que la bruja me gane de mano y sea yo el entregado.
>
> Hasta aquí.
>
> Eduardo Galeano
> ________________________________________
> INFORMACIÓN SOBRE LA LISTA Y SUSCRIPCIONES POR VÍA INTERNET:
> http://lists.econ.utah.edu/mailman/listinfo/reconquista-popular.
>
> SUSCRIPCIÓN POR CORREO ELECTRÓNICO:
> envíe un mensaje escribiendo 'help'
> <sin comillas> en el asunto (no escriba nada en el cuerpo del mensaje)
> a reconquista-popular-request en lists.econ.utah.edu
>
> EL CORREO ELECTRÓNICO DE LA PERSONA QUE ADMINISTRA LA LISTA ES:
>
> reconquista-popular-admin en lists.econ.utah.edu
>
> TODOS LOS MENSAJES DE ESTA LISTA QUEDAN ARCHIVADOS Y PUEDEN CONSULTARSE EN:
>
> http://lists.econ.utah.edu/pipermail/reconquista-popular/
> ________________________________________
>
> Lista de correo electrónico Reconquista-Popular
> Reconquista-Popular en lists.econ.utah.edu
> http://lists.econ.utah.edu/mailman/listinfo/reconquista-popular
>
>
> ________________________________________
> INFORMACIÓN SOBRE LA LISTA Y SUSCRIPCIONES POR VÍA INTERNET:
> http://lists.econ.utah.edu/mailman/listinfo/reconquista-popular.
>
> SUSCRIPCIÓN POR CORREO ELECTRÓNICO:
> envíe un mensaje escribiendo 'help'
> <sin comillas> en el asunto (no escriba nada en el cuerpo del mensaje)
> a reconquista-popular-request en lists.econ.utah.edu
>
> EL CORREO ELECTRÓNICO DE LA PERSONA QUE ADMINISTRA LA LISTA ES:
>
> reconquista-popular-admin en lists.econ.utah.edu
>
> TODOS LOS MENSAJES DE ESTA LISTA QUEDAN ARCHIVADOS Y PUEDEN CONSULTARSE EN:
>
> http://lists.econ.utah.edu/pipermail/reconquista-popular/
> ________________________________________
>
> Lista de correo electrónico Reconquista-Popular
> Reconquista-Popular en lists.econ.utah.edu
> http://lists.econ.utah.edu/mailman/listinfo/reconquista-popular
>
>
>
> --
> No virus found in this incoming message.
> Checked by AVG Free Edition.
> Version: 7.5.488 / Virus Database: 269.13.32/1032 - Release Date: 26/09/2007
> 08:20 p.m.
>
>
> ________________________________________
> INFORMACIÓN SOBRE LA LISTA Y SUSCRIPCIONES POR VÍA INTERNET:
> http://lists.econ.utah.edu/mailman/listinfo/reconquista-popular.
>
> SUSCRIPCIÓN POR CORREO ELECTRÓNICO:
> envíe un mensaje escribiendo 'help'
> <sin comillas> en el asunto (no escriba nada en el cuerpo del mensaje) a reconquista-popular-request en lists.econ.utah.edu
>
> EL CORREO ELECTRÓNICO DE LA PERSONA QUE ADMINISTRA LA LISTA ES:
>
> reconquista-popular-admin en lists.econ.utah.edu
>
> TODOS LOS MENSAJES DE ESTA LISTA QUEDAN ARCHIVADOS Y PUEDEN CONSULTARSE EN:
>
> http://lists.econ.utah.edu/pipermail/reconquista-popular/
> ________________________________________
>
> Lista de correo electrónico Reconquista-Popular
> Reconquista-Popular en lists.econ.utah.edu
> http://lists.econ.utah.edu/mailman/listinfo/reconquista-popular
>
--
Néstor
Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular