[R-P] [Chino Fernández] La CGT y las elecciones de S. Fe y Córdoba

Nestor Gorojovsky nestorgoro en fibertel.com.ar
Jue Sep 13 11:03:39 MDT 2007


Las elecciones y la Confederación General del Trabajo de la República 
Argentina (CGT RA)

Carlos "Chino"  Fernández 

CEES

En razón de los últimos resultados electorales en las provincias de 
Córdoba y Santa Fe(1), la Confederación General del Trabajo hace 
público un documento crítico, que los medios gráficos no demoraron en 
publicitar siempre teñido de dobles intenciones.

Lo concreto que en el texto difundido quedan reflejados una serie de 
problemas que involucran al movimiento obrero argentino y a otros 
/sectores de nuestra sociedad en la tarea pendiente de darse un 
sistema de representación política que incluya con justicia social a 
la gran mayoría del pueblo.

¿Que nos dice el documento de la CGT?

En el se recalca la ausencia de políticas y contenidos doctrinarios 
que motiven a la militancia peronista.

Se subraya el vaciamiento ideológico en el debate político.

Y lo más importante es que el documento marca -a criterio de la 
conducción-, el error de haber ignorado al movimiento obrero, su 
mística y la historia de su organización, a la hora de contar con su 
participación en la confección de las listas a legisladores tanto 
para el nivel nacional como para los niveles provinciales; salvo 
claro está, unas pocas excepciones aisladas.

Al reclamo ante el Gobierno Nacional por parte de la CGT, se le suman 
los movimientos piqueteros, la Central de Trabajadores Argentinos, el 
Partido Justicialista, entre otras organizaciones, para obtener la 
bendición oficial e incorporar aspirantes a legisladores en las 
listas para las próximas elecciones a desarrollarse el 28 de octubre.

Ahora bien:

¿Es, este mecanismo de selección el más adecuado para llevar a las 
instancias de gobierno las verdaderas necesidades de las fuerzas 
sociales mayoritarias de nuestra sociedad?

¿Cuáles son las razones que llevaron a que una burocracia enquistada 
en el aparato del Estado, que sin responder muchas veces a los 
partidos políticos digitan una selección de candidatos de forma 
arbitraria?

Lo patético es que esta situación se repite en el tiempo y la 
sociedad la vivencia como algo natural.

Desde el año 1983 hasta el presente el movimiento obrero organizado 
sindicalmente ha pasado de aportar al sistema de representación unos 
35 legisladores que salieron de sus filas, a un puñado de 5 o 6 en el 
presente: ¿A que se debe esta situación?

Se dice y es con acierto que la misma dirigencia política del 
peronismo es una de las principales responsables de este proceso de 
pérdida de representación social. Pero esto de ninguna manera explica 
la compleja realidad. Sus causas son más profundas y tiene su raíz en 
el pasado.

La realidad nos indica, que las necesidades de la población 
trabajadora no se traducen en una estructura de representación social 
legítima. Quiénes tienen que defender los intereses de sus 
representados, no lo hacen. En verdad, no es un problema solamente de 
hombres aislados con sus capacidades y sus vicios, sino de un sistema 
de dominio que se encuentra en su fase de descomposición.

La indefinida elección en la provincia de Córdoba(2), muestra que la 
lógica no existe cuando de política se trata, o cuando se intenta 
trazar un cuadro racional de comportamientos políticos y de 
agrupamientos en pugna. 

Tanto los partidos políticos tradicionales -más allá de la calidad de 
los dirigentes-, como las organizaciones sindicales se encuentran en 
crisis. Pero la diferencia es que el sistema de partidos se encuentra 
en franca descomposición, mientras que las organizaciones sindicales 
son la reserva estratégica del movimiento social, siempre y cuando se 
estructure una estrategia política de ampliación de su base social, 
de expansión de su radio de acción territorial y el movimiento obrero 
tome la iniciativa en la elaboración de un proyecto nacional.

El impacto del desarrollo del capital financiero transnacional:

La lógica de valorización del capital financiero en su etapa 
transnacional, entre tantas características que asume, requiere de 
una dinámica muy particular en donde acelera y acorta permanentemente 
los tiempos de adquisición del beneficio fijado de manera arbitraria. 
Lo que significa que la distancia entre un tiempo A y un tiempo B, no 
guarda necesariamente relación con el consumo productivo necesario 
que debe darse entre ambos puntos( A y B) para que el ciclo vuelva a 
reiniciarse como lo requiere el capital productivo, comercial, 
agrario, etc.

Si a esto le sumamos, la creación y la multiplicación exponencial del 
capital por acciones y de una arquitectura internacional "de 
papeles", que ofician de instrumentos de mediación en las 
transacciones y en instrumentos de garantía para "cubrir" el tiempo 
real de la producción y el consumo, con el exigido por la renta 
financiera, la situación se vuelve explosiva, ya que en este nivel 
involucra al Estado mismo y enajena el patrimonio de cada Nación.

Este fenómeno no es solamente un fenómeno económico, sino que a los 
fines de estas reflexiones, quisiéramos remarcar la importancia de 
las relaciones sociales que se destruyen y que al mismo tiempo se 
generan, como contra cara de este proceso, y que por supuesto se 
reflejan en la vida política.

Las categorías económicas financieras cuando se unen a la 
especulación y se alejan de la producción, producen relaciones 
sociales espurias. Las instituciones políticas existentes se han 
vaciado de contenido social, y las relaciones sociales de esta época 
no logran conformar una estructura institucional que refleje la 
realidad de nuestra comunidad. De ahí la crisis permanente.

¿Qué se produce entonces en la esfera social, política y cultural de 
cada comunidad?

En el campo de lo social, se generan nuevas capas y estratos sociales 
que son funcionales a este proceso económico-especulativo

Al mismo tiempo que acelera el proceso de concentración y 
centralización económica, socavando las bases jurídicas del Estado-
Nacional.

El proceso científico y tecnológico que lo acompaña, desplaza cada 
vez más una inmensa cantidad y calidad de fuerza de trabajo, de 
cualquier actividad productiva. No solo de oficio, sino de 
profesionales y personal especializado.

Las capas medias caen a la condición de asalariados y/o pauperizados, 
ahondando más y más las distancia con las elites(3), y complejizando 
su relación política y cultural con la población trabajadora en 
general. 

¿Por qué desaparece en cada elección un pedazo de la Unión Cívica 
Radical (UCR) y se atomiza el Partido Justicialista (PJ) cada día 
más?

Cada uno de estos partidos políticos nace bajo el sostén de un 
determinado interés de capital, al que se suman otras fracciones 
sociales y grupos sociales. 

El partido justicialista nace al calor del desarrollo industrial, en 
donde confluyen los intereses del capital industrial de origen 
nacional, la clase obrera y una fracción muy importante del ejército 
que asume el desafío histórico de producir para la defensa nacional. 
El grado de influencia o condicionamiento del capital de origen 
extranjero es tema de otro artículo.

Lo cierto es que básicamente el PJ es la consecuencia política de la 
relación entre el capital industrial y el trabajo asalariado. El 
capital financiero al desarrollarse paralelamente al avance 
científico en tanto potencia económica, altera la relación básica 
originaria y con ella las bases de la alianza política y social, que 
se define como "Peronismo".

El primer indicador importante del proceso de disolución de la 
alianza estratégica se da con la crisis de 1952(4), después vendrá 
1955, 1969, 1976, etc. y de ahí en más es posible trazar una serie de 
periodizaciones en ese sentido.

Una verdadera crisis orgánica de dominación.

La prevalencia del capital financiero necesitó de una nueva alianza 
para constituir su hegemonía. Como la condición de hegemónico supone 
no solo el dominio económico y el monopolio de la fuerza, sino que 
para ser tal, requiere de cierto consenso. Diversas capas sociales 
son llevadas a ocupar esa función de transmisores de una legitimidad 
cada día más cuestionada.

El régimen de dominio, aprovechando la lucha contra la guerrilla, 
profundizó la separación entre la clase obrera y las fracciones de 
capas medias de profesional, de productores comprometidos con la 
Nación y de hombres de nuestra cultura nacional, cuyas aspiraciones 
se hacían cada vez más coincidentes. Mientras la derrota de Malvinas 
y la generalización de la política de los derechos humanos 
indiscriminada, desnacionalizó tanto la estructura económica como la 
construcción cultural y política de nuestra propia nacionalidad. Nos 
hizo más vulnerables como Nación soberana.

Por su parte se limitó también el debate de las cuestiones acerca del 
poder a su dimensión cultural, postergando la defensa efectiva de 
nuestro territorio nacional, en pos de una falsa situación de 
ausencia de conflictos y de falta de riesgos con el exterior.

El sistema de partidos políticos ha desaparecido tal como lo 
concebimos en sus orígenes, los frentes electorales se desmoronan al 
otro día de los comicios. La crisis abre una nueva posibilidad para 
que lo central sea el movimiento de las organizaciones libres del 
pueblo.   

El Movimiento Obrero Sindicalizado al margen de presionar al Gobierno 
para conseguir un lugar en las listas para legisladores, tiene la 
función histórica de tomar la iniciativa en la construcción de un 
nuevo sistema de representación. El ciclo electoral potencia una 
mayor división en el seno de la sociedad, mientras se propone una 
nueva "Concertación social" de difícil materialización.

El Movimiento Obrero no puede competir solamente por un lugar en las 
listas de legisladores, debe enlazar los intereses de otros sectores 
sociales, que tienen funciones complementarias en una fuerza social 
de carácter popular y que han quedado una vez más excluidas.

La crisis no es de gobernabilidad o de falta de alternativas 
electorales, sino es de carácter orgánico, de dominación. No es 
lavando la cara del Partido Justicialista que se resolverán los 
problemas, sino desde la estructuración de una fuerza social con base 
en las organizaciones sindicales en tanto clase social, gremial y 
políticamente organizada.

Es el momento político del Movimiento Obrero Sindicalizado. La 
alianza con la Unión Industrial Argentina debe superar la instancia 
de discusión salarial, y no confundir una alianza estratégica real 
con un pacto de no agresión. 

El poder del capital hoy día, tiene su comando central afuera del 
país, pero aquí adentro existen mecanismos de transmisión de ese 
poder que parece intangible, pero que afecta la vida cotidiana de 
gran parte de los argentinos, mientras nos distraemos en cuestiones 
de administración o electorales  que no tienen la menor 
trascendencia.

Septiembre de 2007

N O T A S

1 Nota: Elecciones para Gobernador-Vice y reemplazo parcial de 
legisladores, llevadas a cabo el 2/9/2007

2 Nota: Esta provincia ya lleva más de diez días sin definir a su 
fórmula de gobierno, cuyos resultados aún se encuentran cuestionados 
y en proceso de decisión judicial. Loa datos publicados hablan de una 
diferencia de 1% entre las dos fórmulas electorales más votadas.

3 Senté Richard: La Cultura del nuevo capitalismo. Anagrama, 
Barcelona, 2007

4 Nota: Aquí la crisis se desenvuelve tanto en el campo económico 
como en el político institucional. Bajo la idea de la productividad 
del trabajo, se escondía la necesidad del capital de profundizar la 
extracción de plus valor relativo, y el impacto de esto en la 
configuración del Régimen de dominio

Este correo lo ha enviado
Néstor Miguel Gorojovsky
nestorgoro en fibertel.com.ar
[No necesariamente es su autor]
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