[R-P] ASÏ PIENSA UN REACCIONARIO
Alberto J. Franzoia
albertofranzoia en yahoo.com.ar
Mar Sep 4 18:50:45 MDT 2007
Ayer decía que es fundamental saber cómo piensa el
enemigo para orientarse políticamente y descubrir
cuáles son los pasos a seguir. El señor que escribe
este artículo es un reaccionario muy conocido que no
identifica como principal enemigo interno a la
oligarquía y sus intelectuales (todo lo contrario)
sino a los progresistas, por lo tanto al gobierno de
Kirchner. Leamos con atención la convocatoria al caos
realizada por alguien que se define como "amigo de
Christian Von Wernich" y saquemos las conclusiones
necesarias. Este periodista ha escrito libros
como:VERBTISKY(de la Habana a la Fundacion Ford),Por
amor al odio y Nueva Matriz Política Argentina.
Alberto J. Franzoia
El insaciable afán destructivo de la izquierda
Publicado el 14 de July, 2007 en Opinion
Autor: Carlos Manuel Acuña
Sin asombro, la opinión pública se entera pese al
control periodístico que realiza el gobierno, que
todos los anuncios realizados años atrás acerca de las
consecuencias que originaria la mala administración
gubernamental, se agrandarían de golpe aproximadamente
para esta fecha y que por lo tanto podría afectar su
trayectoria política y electoral. Ahora nos
encontramos en pleno proceso.
El presidente Néstor Kirschner intenta mitigar los
efectos de su inoperante acción de gobierno mediante
mentiras insistidas diariamente y con el anuncio de
que dará un paso al costado dejándole a su mujer el
peso de cargar con la explosión social, económica y
política que él mismo ha provocado. Lo más grave de
esta situación es que esa misma opinión pública no
reacciona ni construye una oposición destinada a
modificar el escenario, actitud que se traduce en tres
vocablos bastante expresivos, que más de una vez
utilizamos para referirnos a nuestra sociedad enferma:
la Anomia, la Anemia y la Abulia, algo así como una
Triple A -expresión que por obvias razones tratamos de
evitar - de la que participa la ciudadanía sin medir,
todavía, el peso de la situación por la que transita.
El frío y la imposibilidad de mitigarlo, la falta de
combustible para mantener activa la cadena de
producción y transporte, la desocupación que crece por
esa causa, la caída de los ingresos externos por
idénticas razones, son nada más que algunos de los
factores más visibles e inmediatos de un país que se
derrumba y transforma sólo en un ámbito geográfico,
con una población que abandona rápidamente el proyecto
común que la convierte en Nación y, sobre todo, que la
aleja cada vez más rápido del destino de grandeza al
que estaba convocada en épocas de verdadero progreso.
Con relación a nuestro título, podríamos achacarle a
la izquierda que ronda los círculos superiores de la
política - superiores solamente en el sentido de
ubicación dentro del organigrama del poder - la
responsabilidad por lo que ocurre, pero el caso es que
Kirschner no es de izquierda sino que tan sólo está
disfrazado de ella. Kirschner no es nada, sus
ministros no son doctrinariamente nada, sino que están
atados al afán de lucro personal.
Los resultados están a la vista: dineros encontrados
en el baño de la ministro de Economía con la sospecha
latente pero fundada de la corrupción, la creación de
una superestructura agrandada varias veces a sus
verdaderas necesidades en la cartera de Medio Ambiente
y el reemplazo de los mejores por parientes incapaces
que únicamente cobran sus sueldos desmedidos,
crecimiento vertical de fortunas personales sin que
ningún fiscal ni ningún juez actúen como deben, con
algunas excepciones que sirven, de paso, para desviar
la atención del verdadero contenido de este drama; una
Corte Suprema de Justicia compuesta en varios casos
por ministros de escandaloso comportamiento, la
inseguridad que crece mientras se desea desarmar a la
población civil ocultándole la realidad registrada en
otros países dónde se hizo lo mismo con el
consiguiente crecimiento exponencial del delito (caso
del CommonWelth, que creció hasta el 700 por ciento en
tanto sus autoridades se disponen a revertir la
medida), la preparación de un verdadero ejército de
piqueteros legalmente armados para ingresar a la
batalla final que inexorablemente se dará en la
República antes de lo que se supone, persecución a la
Iglesia por decir estas verdades a los dirigentes que
la entrevistan y anunciarlo públicamente con la
sutileza que la caracteriza, el caso de mi amigo
Christian VonWernich, la destrucción de los partidos
políticos como camino del discenso o de las
coincidencias, del debate constructivo y de la
representación ciudadana, una inflación contenida que
nos recuerda a Gelbard y al posterior “rodrigazo”, el
fracaso de la educación en tanto se promueve
políticamente a los ministros y funcionarios de esa
área fundamental para un futuro quebrado, la
falsificación oficial en los anuncios de costos y
precios que constituyen el basamento del descalabro
económico que todavía apenas se insinúa, la alteración
de valores mediante la construcción de una gigantesca
mentira oficial a través de una virtual Intervención
del INDEC cuyos empleados han demostrado una
responsabilidad y calidad que se contrapone con el
impresentable secretario de Comercio Interior
Guillermo Moreno, inconciente del delito que comete
por las incidencias paralelas en el valor de los bonos
que se ajustan mediante un falsificado CER.
En este brevísimo resumen no hemos terminado con la
acumulación de errores y de las causas que originarán
la confrontación final. Sigamos entonces con las
principales enunciaciones que, entre otras cosas, hizo
desaparecer a la Argentina del conjunto de Naciones y,
por cierto, de la influencia que tenía en el pasado en
todo el Cono Sur, en el mundo latino y en la economía
y la cultura de otros países.
Así, entonces, podemos hablar de los “vivos” -ahora
“progresistas”- que rodean al Gobierno y son los
responsables activos de esa izquierda que se enriquece
contrariando su propia doctrina y es la culpable de
haber mandado a la muerte a tantos jóvenes convencidos
en algunos casos que peleaban por la Patria y por una
sociedad mejor.
Para estos funcionarios con nombre y apellido - muchos
de ellos verdaderos asesinos como es el caso de
nuestro embajador en España, el lobista Carlos Bettini
Francesse que asesinó el 13 de junio de 1976 al
capitán de corbeta Jorge Bigliardi, en La Plata, para
hacer méritos montoneros - no hay “terrorismo de
Estado” pese a haber actuado al servicio de otro
Estado, como era -o es -el caso de Cuba o estar
subvencionados por una entidad extranjera cómo es la
Fundación Ford, un caso que dará mucho que hablar; el
agrandamiento del mercado de la droga cuyos hilos
convergen en las dependencias oficiales a igual que la
corrupción organizada.
Como estamos en tema, podemos hablar de la presencia
de elementos de la FARC que, armados y destinados a
operar en el momento preciso, cuentan con cifras
millonarias para prepararse y alterar más aún el mundo
del poder y la diplomacia en el continente e inaugurar
el riesgo de la partición de la Argentina en medio de
la muerte provocada especialmente en los grandes
conglomerados urbanos que se convertirán en el
escenario de futuros combates, el programado
debilitamiento de las Fuerzas Armadas que están al
borde de perder la posibilidad de imponerse a una
rebelión de esta naturaleza, la planificación ya
ensayada de enviar a los Institutos de Formación
Militar a jóvenes y agraciadas señoritas para tratar
de convencer a los cadetes y jóvenes oficiales y
suboficiales, que pertenecen a “un aparato militar
clasista, genocida y servidor del imperialismo”.
¿Recuerdan algunos cuando muchos meses atrás anuncié
que ante el fracaso de Verbitsky por dividir a las
Fuerzas Armadas entre “las nuevas y las viejas” - a
éstas últimas no les perdonan que derrotaran al
terrorismo de los 70 - se perseguiría a aquellos que
pertenecían a la familia militar para cortarles la
carrera y evitar su ascenso? En ese entonces la alarma
recibió cómo respuesta que “es imposible alterar los
méritos personales”. Bueno, actualmente, el CELS que
dirige el propio Verbitsky es el encargado de revisar,
una por una, las fojas correspondientes para tildar
aquellos nombres que deben ser decapatidos. Podemos
agregar algo más concreto y triste, si es posible:
desde enero de este año hasta esta semana, sólo en el
Ejército se fueron de baja ochenta oficiales
subalternos. ¿Que sucederá hasta fin de año…?
Como parte de esta maniobra que se lleva adelante con
paciencia, sin prisa pero sin pausa, en una acción de
pinzas el gobierno lanzó a la palestra a un jovencito
con aires de historiador - Felipe Pigna - quien apunta
a la formación de ideas parecidas a las que
mencionamos a lo largo de este trabajo.
Curiosamente, este personaje salido prácticamente de
la nada, “descubrió” que las iniciativas militares y
políticas para lograr la Independencia en el Siglo
XIX, fueron encabezadas por las clases altas. De esa
manera ahora se quiere despertar algo así como el
rechazo del pasado en nombre de la lucha de clases,
nervio motor y demagógico del extremismo ideológico.
En una inteligente y promovida acción de pinzas, Pigna
nada dice que los mejores sectores sociales de esa
época eran los cultos, los letrados, los formadores y
receptores de las ideas de libertad y progreso que
giraban en el mundo y que la adhesión del pueblo en
todos sus niveles fue espontánea, desinteresada y
participativa.
La supina ignorancia de Pigna es suplida por su
comportamiento gestual en las pantallas de televisión
por aquello del imperio de la “imagen”, el factor que
impide a las sociedades modernas el pensamiento
abstracto y creativo. Podríamos avanzar más todavía en
este grave asunto universalizado que entre nosotros se
ahonda por el permisivismo y la ruptura del orden, de
las jerarquías y del respeto juvenil en las escuelas y
Universidades, en la calle y en todo lugar, asunto
que, en los hechos, convierte a este personaje - Pigna
- en una víctima rentada de lo que sucede en este
campo específico aunque posee un alcance estratégico
más avanzado donde se libra la guerra actual: el
cultural.
Así, los próceres son denigrados o ignorados, los
lugares históricos son pasados por alto, el Presidente
no concurre a los Tedeúm, no participa de los actos
celebratorios por la creación de la Bandera, elude las
marchas de las tropas para dar una señal de rechazo y
sobre todo para no escuchar en su enfermizo cerramento
intelectual y emotivo, que son vivadas por las
multitudes y si no fuera por la limitación del espacio
- ese gran enemigo de los periodistas - podríamos
seguir con una impresionante gama de ejemplos que con
seguridad surgirán en el ánimo de los lectores.
Si de campo hablamos, el enfrentamiento artificial de
Kischner y sus compañeros de administración con los
productores se ajusta a las mejores tradiciones de un
resentimiento que, además del suceso insólito de
limitar las exportaciones cárneas, olvida que es el
agro con sus retenciones a cuestas que le impiden
crecer y crear nuevas fuentes directas e indirectas de
trabajo, en su carácter de principal sostén de una
economía que comienza a derrumbarse pese a que todavía
son muchos los que hacen buenos negocios y se niegan a
ver la realidad cómo parte de esa Triple A a la que
aludimos más arriba.
La Argentina está dejando de existir. Sin oposición
estructurada por el mismo motivo, la vocación
administrativa de Macri en la Capital Federal será
bloqueada si en octubre triunfa electoralmente la
señora Cristina Fernández de Kirschner, el asombro
seguido de risas que son contenidas en los medios
diplomáticos y extranjeros por razones profesionales,
dan paso a la ignorancia en el sentido de que carece
de importancia en el mundo este País entrañable que
estuvo entre los primeros.
Ya casi no quedan empresas en manos nacionales, la
venta parcial de YPF es resistida dentro del Partido
Gobernante dónde todavía en voz baja se dice una frase
bien expresiva por cierto: “No le regalaremos este
bomboncito al señor K”. El tema, por su importancia,
parece alimentar la ruptura del peronismo ortodoxo con
el inventado por ese señor K. es decir, algo que
parece marchar hacia la similitud de lo ocurrido en
los 70: por un lado, aquellos que no eran marxistas;
por el otro, los que querían utilizar el nombre de
Perón y la popularidad del Justicialismo en su afán de
conquista del poder a sangre y fuego.
Aunque ese afán incontenible y destructor de la
izquierda pueda estar destinado al fracaso, ya es un
lugar común aceptado por todos que el final de esta
aventura signada en parte por la casualidad, el
interés desmedido que no concluye en El Calafate, la
ambición enfermiza, el desconocimiento de cómo marcha
el mundo, del espacio, los recursos, y la unidad
racial y espiritual de esta República y especialmente
por la incapacidad e incomsspetencia personal de los
gobernantes principales, son los principales factores
que nos llevan inexorablemente a momentos que ya son
aciagos y que más allá de la inseguridad y el delito
desatado, serán sangrientos. No queremos ser
premonitores de lo negativo que es algo que siempre es
rechazado por las mayorías, pero en las Iglesias, en
las casas, en las esquinas, en los barrios en las
rutas, en los campos y en el horizonte histórico y
político comienza a vislumbrarse una tragedia que
todavía no concluyó de adquirir su forma definitiva.
Alberto J. Franzoia
albertofranzoia en yahoo.com.ar
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