[R-P] EN MEMORIA DE UN GRAN MILITANTE
Prensa Schiavoni
prensaschiavoni en arnet.com.ar
Dom Sep 2 14:28:52 MDT 2007
Ayer se cumplió en Salta un nuevo aniversario y desaparición del abogado
Víctor Noé, un verdadero emblema de las luchas estudiantiles en Tucumán en
los años '70.
Se le realizó un bello homenaje en la plaza que lleva su nombre y que se
instituyó en su memoria hace ya cinco años.
Tuve el honor de ser muy amigo de Víctor en la Facultad de Derecho de
Tucumán durante tres años. Él militaba en una corriente marxista autonoma
que se llamaba Línea Independiente Antiimperialista (LIA) y yo en el Grupo
Evolución Tucumán (GET), que con el tiempo viró primero a la Regional Quinta
de la Juventud Peronista y posteriormente a Montoneros.
Junto a Une-Integralismo (peronistas), que controlaba el centro de
estudiantes de Ciencias Económicas; AUN (PSIN), que era muy fuerte en
Medicina y en Filosofía; y el FANET (en el confluían peronistas y
democristianos), constituíamos las corrientes más numerosas y orgánicas que
tuvieron decisiva participación en el Tucumanazo.
Víctor era un líder natural, por su gran formación pero sobre todo y por su
carácter dialoguista y conciliador, contra los intentos fragmentarios y
sectarios de los grupos de la izquierda tradicional, como el AUDI, el TUPAC
y Vanguardia Comunista, que respondían al PCR y a otros partidos
tradicionales, incluído el PC y otros grupúsculos menores.
A Víctor Noé lo recordaremos por siempre como el militante inquebrantable y
perseverante que recuperó para los estudiantes el comedor universitario, y
como uno de los artífices de la unidad obrero-estudiantil, particulrmente
con los compañeros de la FOTIA.
¡Lo que son las contradicciones de la vida! Uno de los funcionarios salteños
incondicionales del romerismo, el Dr. Santiago Godoy, presidente de la
Cámara de Diputados, fue uno de los que asistió ayer al homenaje en Salta.
Era el mismo "Indio" Godoy que compartía la conducción de la LIA con Víctor
en Tucumán y el fervoroso orador revolucionario de manifestaciones y
barricadas... Casi blanco sobre negro, el testimonio de la consecuencia y el
de la claudicación.
Les pego un artículo que, abundando en esta historia, escribió hoy en el
diario digital www.noticiasiruya.com un hermano de Víctor, el Dr. Alberto
Noé, profesor universitario, que reside alternativamente en Buenos Aires y
Brasil.
¡Saludos afectuosos! MINGO
UNA PLAZA PARA VÍCTOR NOÉ
Por Alberto Noé (*)
Publicado el domingo, 02 de septiembre de 2007
El 30 de agosto de 2002, se inauguró la Plaza Doctor Víctor Jacobo Noé, en
el Barrio Lujan, en la Ciudad de Salta. La iniciativa, patrocinada por el
Colegio de Abogados de Salta y por la Municipalidad local, un justo homenaje
a mi querido hermano, el abogado salteño Víctor Noé, secuestrado y
desaparecido por la dictadura militar de los años 70.
Como sostienen los principios éticos que guían la vida de las sociedades
civilizadas, los pueblos siempre deben recordar y jamás olvidar las
violaciones a los derechos humanos. Con ese objetivo de recordar y nunca más
olvidar, trazo en esta carta una breve historia de su vida.
Cuando lo secuestraron, el día 26 de octubre de 1976, en la esquina de la
Confitería del Molino en Buenos Aires, tenía 28 años, vivía en la Capital
Federal, porque la Triple A lo amenazó en Salta, y como no podía ejercer
públicamente su profesión de abogado, era profesor en Buenos Aires.
Fue dirigente estudiantil de la Facultad de Derecho de la Universidad
Nacional de Tucumán.
Era tan buen alumno que, cuando se presentaba a rendir examen, los alumnos
llenaban el aula para escucharlo y tomar apuntes para sus exámenes.
Era muy sensible con los excluidos sociales, a tal punto que cuando era
líder de la comisión directiva que administraba el Comedor Universitario,
propuso y consiguió abrir sus puertas a los obreros en huelga de la
Federación de Obreros y Trabajadores de la Industria Azucarera - FOTIA, lo
cual le granjeó la admiración y la simpatía de numerosos obreros que lo
recuerdan hasta el día de hoy.
Cuando yo vivía exiliado en México, al saber de esta trágica noticia, me
conecté con Raimundo Ongaro, que vivía en París y a través de él me
comuniqué con Julio Cortázar quien fue el que denunció públicamente en una
conferencia de prensa en París, el secuestro de Víctor, y durante muchos
años Cortázar permanentemente denunciaba en los foros internacionales su
caso, lo adoptó como si fuese un hijo que nunca tuvo.
La personalidad de Víctor puede describirse como un ser humano siempre
abierto al dolor de los desposeídos, siempre generoso con su conocimiento,
culto e inteligente. Por otra parte, siempre se manifestaba por la
democratización de la Justicia, sus sueños eran poner su estudio de abogado
al servicio de los humildes, por eso lo mataron.
Porque es importante conservar la memoria de gente como Víctor Noé, que cayó
por haberse identificado con aquella estrofa de un viejo poema de Octavio
Paz que dice así: "Quién ha visto la esperanza, no la olvida, la busca, bajo
todos los cielos y en todas las gentes".
Así, una plaza testimonia su figura, engrandecida por la presencia diaria de
niños que juegan, adolescentes y jóvenes que encuentran en ella un espacio
de amor y los adultos que comienzan a recordar poco a poco las luchas de un
pueblo oprimido y excluido, buscando el camino adecuado para construir una
sociedad justa y solidaria. Ese era el sueño de Víctor Noé.
Cuando era niño también jugaba en una plaza, muy cerca donde estaba la vieja
Biblioteca Provincial Victorino de la Plaza en la calle Alvarado de la
ciudad de Salta, donde se reunía con sus amigos para jugar, bañado de libros
y de cultura. Su niñez transcurrió así entre la Escuela Zorrilla, la Plaza 9
de Julio y la querida Biblioteca. Siempre nos decía que era feliz jugando en
medio de los libros, que fue la puerta abierta para el conocimiento. Sin
embargo, muchas veces lo encontraba triste por que muchos niños pobres,
estaban excluidos de las aventuras del conocimiento, y me preguntaba como
era posible tamaña injusticia.
Entonces, no es casual que en su adolescencia, atravesando nuestro querido y
recordado Colegio Nacional, se destacó como uno de sus mejores alumnos.
Cuando ingresó a la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de
Tucumán, casi al final de la década del sesenta, cuando las luchas
estudiantiles y obreras recorrían el mundo con las banderas de la esperanza
para vivir con dignidad, Víctor conoció la injusticia y la explotación de
los obreros azucareros, los condenados de la tierra y no tuvo dudas sobre
ellos: se integró a sus luchas para combatir el miedo y la desesperanza
frente a un escenario dictatorial que empobrecía a los obreros casi al
limite de las condiciones inhumanas de la miseria.
Por eso lo recordamos, porque Víctor Noé fue uno de los más importantes
dirigentes del Tucumanazo, importante movimiento social donde convergieron
obreros y estudiantes, luchando contra una dictadura militar que
preanunciaba años sombríos para nuestro país. Además y esto es muy
importante subrayar, Víctor no solamente se destacaba como dirigente
estudiantil sino también como un alumno ejemplar en la Facultad de Derecho.
Todos podemos preguntarnos como hacía para integrar la militancia con sus
estudios ya que en ambos casos era una figura ejemplar.
Y recuerdo que un día me respondió que para ser un buen dirigente debería
ser un buen alumno y sus exámenes sirvieron para muchos de sus compañeros de
estudios, un escenario necesario para aprobar las diversas materias de la
Facultad de Derecho. Claro que su visión del abogado clásico no entraba en
su personalidad, estaba identificado con aquellos abogados preocupados con
el destino de los desposeídos y los excluidos.
Entonces, ¿que significa esta plaza? La respuesta deberá estar contenida en
la metáfora de la biblioteca, la utopía del conocimiento al servicio de los
oprimidos, de los humildes, de los obreros, en fin del vecindario del Barrio
Luján a quien dedico este texto.
(*) Doctor en Sociología. Profesor del Doctorado en Ciencias Sociales de la
Universidad de Buenos Aires.
Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular