[R-P] DE FALANGISTAS IZQUIERDOSOS
Boletín Bambú
bambuprensa en yahoo.com.mx
Sab Sep 1 15:33:17 MDT 2007
EL EXTRAÑO CASO DE LA FALANGE DE ARDALES
Juan R. Sánchez Carballido
http://www.elmanifiesto.com/
En 1931 Ramiro Ledesma, inventor del Nacional-Sindicalismo,
descubría en la revista La Conquista del Estado la
concurrencia táctica de su grupo -embrionario de las JONS-
con los comunistas, al tener un enemigo común en el
liberal-capitalismo. Han sido necesarios 76 años de
historia, una guerra civil y el periclitar de las
ideologías para que la idea encarnase en una pequeña
localidad del sur de España. En Ardales, provincia de
Málaga, Izquierda Unida acaba de investir alcalde a su
candidato merced a los votos de los dos concejales electos
de Falange Auténtica.
Desde la dirección comunista se ha procedido a la
fulminante expulsión de los díscolos que han contraído el
estigma indeleble de este apoyo. En las filas falangistas,
y en una pequeña porción de la opinión pública que
reflexiona más allá de lo anecdótico, reina hoy la
confusión.
Falange Auténtica, que presume desde siempre de vitola
izquierdista, ha valorado el pacto postelectoral como una
excelente oportunidad para avanzar en su ansiada
homologación por el sistema partitocrático y en el
reconocimiento de su carácter “democrático y social”. A
primera vista los concejales de <fa>, que no se integrarán
en el gobierno municipal, entregan su apoyo a IU a cambio
de un reconocimiento expreso de pedigrí democrático por
parte, ¿cabría mayor paradoja?, del nuevo alcalde comunista
a quien acaban de aupar. En opinión de los representantes
de otras sensibilidades falangistas, los complejos
doctrinales de los “auténticos” los han llevado a empeñar,
en aras de este acuerdo contranatura, los pequeños restos
de la memoria histórica “azul” que aún comparten.
Pero mucho más allá de los contornos de una polémica que no
tardará en disiparse, lo cierto es que IU y <fa> de Ardales
venían constatando desde antiguo una evidente sintonía en
sus políticas municipales, fruto de un análisis certero y
“apolítico” de la realidad problemática de su pueblo.
Votando lo mismo y por las mismas razones en cada Pleno, la
“unidad de acción” cotidiana entre estos dos enemigos
históricos venía resultando, de antiguo, un hecho
consumado.
Con todo, no produce tanto estupor la eventualidad del
acuerdo en sí como que este entendimiento –que presupone
alguna forma de sincera simpatía- haya emanado de fuentes
distintas a la común percepción de falangistas y comunistas
sobre la necesidad de hacer una Revolución, tal como
analizaba Ledesma Ramos en 1931. Si en el terreno de las
ideas existe algo remotamente similar entre ambos es
–ciertamente- la condición revolucionaria aunque, hay que
aclararlo, con horizontes finales radicalmente dispares.
Para sorpresa de muchos falangistas “no-auténticos”, según
la categoría implícita en las siglas de <fa>, el acuerdo
redunda a mayor gloria de un sistema, el
liberal-capitalismo, que ambas formaciones –si la educación
política no les falta- deberían proscribir.
Por tal motivo, el extraño caso de la Falange de Ardales no
va más allá de una “auténtica” excentricidad. Para aplicar
programas de mínimos compensatorios en materia de justicia
social el Sistema ya inventó la social-democracia y no le
va nada mal con la coartada, a juzgar por los millones de
votos que sus partidos adscritos cosechan a lo largo y
ancho del ecúmene.
(Aviso a los navegantes: la cita de Ramiro Ledesma a la que
se hacia mención al principio de este artículo termina
vaticinando que, tras un periodo de convergencia táctica en
la lucha contra el enemigo común, jonsistas y comunistas
habrán de dirimir sus diferencias, indefectiblemente, en un
campo de batalla.)
DE FALANGISTAS IZQUIERDOSOS
Juan C. García
http://www.elmanifiesto.com/
Quienes hayan leído el artículo del sr. Juan R. Sánchez
Carballido, brillante colaborador de esta casa, titulado
“El extraño caso de la Falange de Ardales”, y no estén al
tanto de la cosa quizá se hayan podido llevar una gran
sorpresa.
Sin embargo, esta sorpresa se desvanece completamente
cuando nos acercamos a la historia de este movimiento
político, otrora omnipresente en la vida de los españoles,
y en la actualidad reducido a una constelación de
grupúsculos sin apenas penetración social y presencia
institucional.
Particularmente me refiero de los años sesenta para acá. En
efecto, con una Falange en avanzado estado momificación
—llamada paradójicamente “Movimiento”— los grupos más
jóvenes e inquietos empezaron a sentir en sus cerebros que
la realidad casaba escasamente con los postulados de la
llamada “revolución pendiente”.
¿Qué ocurrió? Pues lo que ocurre normalmente en casos
parecidos: surgen las tendencias y, casi siempre, “por la
izquierda”. Algo parecido a lo que ocurrió en Argentina con
Montoneros, aunque aquí a una escala mucho más reducida.
Así, aparecen los “revolucionarios-católicos” del Frente de
Estudiantes Sindicalistas (FES); los “izquierdistas” del
Frente Sindicalista Revolucionario (FSR), muy próximos al
pestañismo anarquista; los “hedillistas” —más tarde
conocidos como “auténticos”— con evidentes tendencias
izquierdizantes; los “socialistas” —socialdemócratas,
diríamos mejor— procedentes de la agrupación de antiguos
miembros del Frente de Juventudes —disuelto, recordémoslo,
por Franco Bahamonde ya que esta organización se había
convertido en un auténtico vivero de opositores al régimen
del “18 de julio”—, capitaneados por Cantarero del
Castillo, y otros grupos que, como sucederá en Madrid con
la organización “Cinco Rosas”, pasarán directamente a la
maoísta ORT o, en Barcelona, grupos vinculados a la llamada
Guardia de Franco fundarán la trotskista LCR.
¿Los extremos se tocan? No, simplemente que el país estaba
maduro para cambios profundos, el Régimen franquista no
estaba por la labor y, como suele ocurrir en este tipo de
situaciones —insisto—, el aire se escapa por el primer poro
que encuentra.
Esto por un lado.
Pero hay otra cuestión que me llama la atención. Lo que me
inquieta —seriamente— es que pudiera haber “cristianos
viejos” que se rasguen las vestiduras por que en Ardales,
falangistas, más o menos izquierdosos, y comunistas, más o
menos “desventados”, puedan votar al unísono en una cosa
concreta o que un alcalde de IU pueda serlo gracias a un
puñado de “ovejas descarriadas”. Miren ustedes: acá en
Valencia hay ayuntamientos del Partido Popular cuyo alcalde
no podría serlo sin los votos de los separatistas —repito:
separatistas; insisto: separatistas convictos y confesos—
del Bloc Nacionalista Valencià…
Estamos hablando, señoras y señores, de un pueblo (del que,
por cierto, ni siquiera había oído hablar hasta ahora). De
si, supongo, se asfalta una calle, se da permiso para abrir
una peluquería, o la reina de las fiestas tiene que ser
elegida en el casino o en la discoteca de las afueras... En
absoluto sobre lo que dijeron —o dejaron de decir— José
Antonio Primo de Rivera o Vladimir Illich Lenin sobre la
teoría del Estado.
Roberto Bardini
http://bambupress.wordpress.com/
http://boletinbambu.wordpress.com/
____________________________________________________________________________________
¡Sé un mejor ambientalista!
Encuentra consejos para cuidar el lugar donde vivimos.
http://mx.yahoo.com/promos/mejorambientalista.html
Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular