[R-P] ¿Una nueva guerra fría?
Julio Fernández Baraibar
fernandezbaraibar en gmail.com
Vie Oct 26 02:26:09 MDT 2007
La agencia RIA-Novosti suele ser la que envía mensajes a los EE.UU. y Europa
sobre lo que ocurre en lo profundo del poder político y militar de Rusia.
El tema acá es el del emplazamiento de antimisiles en Polonia y la República
Checa, en teoría, para prevenir ataques con misiles intercontinentales de
Irán (?). El mismo signo de interrogación se hacen los servicios de
inteligencia militar de Rusia.
Todo dicho modositamente y sin excesos retóricos, cosa que personalmente
debería aprender.
Julio Fernández Baraibar
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Rebanadas de Realidad
Controversias serias por motivo poco serio
Por Alexandr Jramchijin, del Instituto de Análisis Político y Militar, para
RIA Novosti.
Artículos de RIA-Novosti editados en Rebanadas
Rebanadas de Realidad - RIA Novosti, Moscú, 25/10/07.-
La situación configurada en torno al emplazamiento de la defensa antimisiles
(DAM) en Europa del Este y la amenaza rusa de decretar la moratoria sobre el
cumplimiento del Tratado de las Fuerzas Armadas Convencionales en Europa
(FACE) son consecuencia de las ambiciones y de la renuencia de una parte de
comprender la postura de la otra. Dan muestras de ello tanto Occidente como
Rusia. Todo ello podría traer aparejado un inmotivado agravamiento de las
relaciones que en realidad no necesita ninguna de las partes.
Tiene sus razones de ser el descontento de Rusia con los planes de emplazar
elementos de la DAM norteamericana en Europa y con la situación contorneada
en torno al Tratado FACE. De hecho todos los expertos militares rusos se dan
cuenta de que en su estado actual, la DAM norteamericana por sus parámetros
técnicos no representa amenaza alguna para las fuerzas nucleares
estratégicas de Rusia. Ello no obstante, a los analistas rusos le causa
perplejidad la elección de la República Checa y Polonia como zonas de
estacionamiento de la DAM. Cuesta trabajo imaginar que el Pentágono admita
en serio la posibilidad de que Irán diseñe misiles balísticos
intercontinentales y los lance contra el territorio de EEUU. Tales
suposiciones tienen que ver más bien con la psiquiatría que con pronósticos
políticos o militares. Consiguientemente, esto induce a muchos en Rusia a
pensar que la DAM apunta contra este país y no contra Irán. Va cobrando
terreno la versión de que en Polonia no serían instalados los antimisiles
GBI sino misiles de alcance medio que en minutos contados podrían batir
objetivos en la parte europea de Rusia.
Además, el Tratado de Misiles de Alcance Medio y Más Corto (INF), suscrito
en 1987, sólo les prohíbe a Rusia y EEUU tener misiles con alcance de 500 a
5.500 kilómetros. Esta circunstancia no tiene mucha importancia para EEUU
que no tiene adversario en el Hemisferio Occidental. Pero el caso de Rusia
es absolutamente distinto. Muchos países situados por el perímetro de las
fronteras rusas (Israel, Irán, Arabia Saudita, Pakistán, India, China, Corea
del Norte) ya tienen o están desarrollando misiles de alcance medio y más
corto. De las naciones arriba enumeradas sólo India y Corea del Norte
difícilmente pueden ser catalogados entre enemigos potenciales de Rusia.
Correspondientemente, Rusia tiene razones de sobra para abandonar el Tratado
INF. Misiles de alcance medio estacionados en los Urales y en Siberia
podrían alcanzar cualquier blanco en Eurasia, contrarrestando de esta manera
tanto la DAM norteamericana en Europa del Este como los misiles de los
Estados asiáticos arriba enumerados sin emplear para estos fines misiles
balísticos intercontinentales, más costosos y sofisticados.
Por lo que al Tratado FACE se refiere, suscrito en una tesitura geopolítica
absolutamente distinta, este instrumento jurídico internacional ha perdido
en buen grado su sentido. El descontento con la situación actual obedece a
varios momentos. Se trata, antes que nada, de la existencia de la llamada
"zona gris" constituida por países bálticos (Lituania, Letonia y Estonia no
son partes del Tratado FACE, por lo cual, teóricamente, no están sujetas a
limitaciones cuantitativas en cuanto al efectivo orgánico de sus Fuerzas
Armadas ni a contingentes militares emplazados en sus territorios). También
se debe tomar en consideración las limitaciones de flanco que, primero, le
impiden a Rusia emplazar como le parezca unidades militares en su propio
territorio; segundo, los Ejércitos de Bulgaria y Rumania, ya hace tiempo
integradas en la OTAN, siguen siendo considerados partes del Pacto de
Varsovia. Por si fuera poco, es inadmisible el no haber ratificado los
países de la OTAN el Tratado FACE adaptado, aunque Rusia de hecho retiró
todas sus tropas de Georgia, mientras en Moldavia todavía queda un
contingente poco numeroso, desprovisto de material pesado, que se ocupa de
custodiar los enormes almacenes en los que se guarda armamento del antiguo
Ejército soviético. En este caso las tropas rusas previenen una
descontrolada proliferación por Europa de una enorme cantidad de armamento y
explosivos.
En honor a la verdad cabe señalar que las pretensiones de Rusia al Tratado
FACE son absolutamente justificadas, aunque tienen carácter meramente
teórico. En realidad, ni Rusia ni un solo país de la OTAN cubren las cuotas
en ninguna categoría de material, estipuladas tanto en el "obsoleto" FACE de
1990 como en el adaptado Tratado FACE. Los ejércitos de los países bálticos
y de Eslovenia, que no son partes del Tratado FACE, son simbólicos tanto por
su volumen, en sus territorios no están acantonados contingentes extranjeros
algunos (salvo 4 cazas que se relevan cada semestre en el aeródromo Zokniai,
Lituania). En ninguna de las 5 categorías de material a las que el Tratado
FACE impone restricciones, la OTAN supera Rusia siquiera en tres veces,
siendo de recalcar que por el volumen absoluto del producto interno bruto la
OTAN supera a Rusia en casi 30 veces.
De este modo, la retirada del Tratado no será beneficiosa en absoluto para
Rusia por ofrecerle a la OTAN la posibilidad teórica de convertir la
superioridad económica en la militar. ¿Querrán los países europeos de la
Alianza verse arrastrados en una nueva carrera armamentista? Es una cuestión
aparte. Si, a pesar de todo, tal carrera se inicia, Rusia abandonará sin
falta el Tratado INF, compensando de este modo su atraso en los armamentos
convencionales. A título de colofón diremos que Rusia podrá reanudar
fácilmente la fabricación de misiles de alcance medio Pioner por ser, en
esencia, análogos a los misiles balísticos intercontinentales Topol,
producidos ahora en serie. La única diferencia es que los Pioner tienen 2
etapas y los Topol, 3.
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