[R-P] [redial_s_bolivar] Un club de millonarios.

Patricia desdemilibertad01 en yahoo.com.ar
Dom Oct 21 18:41:27 MDT 2007


Un club de millonarios
 

Por Juan Gelman

Un senador estadounidense gana 165.200 dólares anuales
por ocupar la banca y está obligado a declarar su
patrimonio. Pero cerca de la mitad de los 100 miembros
del Senado está constituida por potentados que, en
promedio, poseen 8,9 millones de dólares en bienes
muebles, inmuebles, acciones, bonos, inversiones y
otras menudencias. En cambio, sólo el 1 por ciento de
los norteamericanos cuenta con un millón o más
(Forbes, 20-11-06). Claro que algunos son más iguales
que otros y a la cabeza figura el demócrata John
Kerry, ex candidato a presidente, con una fortuna
estimada en 750 millones de verdes, según el diario
Roll Call, que cubre las noticias del Capitolio desde
1955 (www.rollcall. com, 10-9-07). Le sigue el senador
también demócrata Herb Kohl, pero lejos, con apenas
243 millones. Kerry inició su ininterrumpida carrera
senatorial en 1984 y Kohl en 1988. Hay que darle
tiempo al tiempo.

El investigador Donald Ritchie afirma que así ha sido
la historia del Senado desde fines del siglo XIX y
comienzos del XX, cuando hombres de negocios como
George Hearst, padre de William Randolph, se
convirtieron en miembros de esa rama del Congreso. El
escándalo de su riqueza provocó que en 1913 se
estableciera la elección directa de los senadores, que
antes eran designados por las legislaturas estatales.
Tampoco faltan representantes acaudalados en la Cámara
baja: el Center for Responsive Politics de Washington
compiló informaciones que atribuyen al republicano
Darrell Issa la friolera de 677 millones de dólares.
Issa es un magnate de la industria electrónica que de
joven fue acusado de alzarse con un par de coches y de
haber fabricado el robo de su propio Mercedes Benz. Es
conocido en el rubro por la invención de la alarma
Viper contra el robo de autos. No le faltaría
experiencia en la materia.

Es éste apenas un aspecto de un fenómeno general. Los
estadounidenses más ricos han batido un record: su
participación en el ingreso nacional es la más alta
desde comienzos de la década de 1920 (The Wall Street
Journal, 12-10-07). Según datos del Internal Revenue
Service (IRS, por sus siglas en inglés), en 2005 el 1
por ciento acumuló el 21,2 por ciento del ingreso
total –un aumento del 2,2 respecto del año anterior–,
mientras el 50 por ciento de abajo sólo accedió al
12,8 por ciento, un descenso del 0,6 por ciento. Para
Jason Furman, investigador de la Brookings
Institution, esta desigualdad se ha acentuado en los
últimos 30 años. Steven Kaplan y Joshua Rauh, de la
Universidad de Chicago, estiman que es difícil
soslayar la noción de que ello se debe en parte “a una
cuestión financiera e industrial (manejada) por Wall
Street”. W. Bush no se intranquiliza: subraya que
“nuestra sociedad ha tenido una desigualdad de
ingresos durante mucho tiempo”. Costumbres son
costumbres.

EE.UU. es probablemente el único país del mundo cuyo
banco central es privado y no es posible comprender la
crisis financiera actual y el aumento del abismo que
separa a los ricos de los pobres sin tomarlo en
cuenta. Un consorcio de 12 grandes bancos
estadounidenses constituye el sistema de la Reserva
Federal (FED, por sus siglas en inglés), imprimen
dólares y su cliente principal es el gobierno. Se
caracteriza por manipular el sistema monetario y la
crisis financiera más reciente, motivada por el pésimo
manejo del crédito en el marco de un déficit
presupuestario brutal, tuvo repercusiones mundiales.
La FED ha emitido una cantidad de billetes que supera
ampliamente las reservas de oro del país, nada
pequeñas gracias a sus imposiciones de posguerra a las
exportaciones a una Europa exhausta. En 1971, Richard
Nixon canceló la relación oro/dólar y desde entonces
el billete no está cubierto por el metal amarillo ni
garantizado por el Estado.

El funcionamiento de la FED parece fábula de una mente
afiebrada: presta al gobierno los dólares que imprime
a bajo costo contra obligaciones en títulos y los
bancos perciben los intereses anuales que éstos
devengan. No está mal, tratándose de papeles de color
llamados dólares. La Justicia estadounidense ha
rechazado sistemáticamente las acciones civiles
destinadas a anular la ley que creó la FED en 1913.
John F. Kennedy intentó modificarla con un decreto
presidencial, la orden ejecutiva 11110. Poco después
fue asesinado. Curiosamente, el primer acto de
gobierno de su sucesor, Lyndon Johnson, fue anular la
orden en el avión que lo trasladaba a Washington desde
Dallas, el lugar del magnicidio. Simple casualidad,
desde luego.

Los bancos privados de la FED procuran por todos los
medios mantener el ingente ingreso que el sistema les
proporciona y los Estados que, como Irán, desean basar
en el euro sus intercambios comerciales
internacionales son rápidamente tachados de
terroristas. Los bancos centrales del mundo se ven
obligados a tener reservas monetarias en dólares y los
países exportan sus productos a EE.UU. contra papeles
sin resguardo en oro que sólo cuestan el proceso de
imprimirlos. El dólar es otro instrumento de
dominación de EE.UU. Parafraseando un antiguo
proverbio chino, cuando el dólar habla, la verdad
calla.




"Cuando maduró y se reconoció en motivos, en guías desconocidas de su propia vida, en su escasa propia libertad, gastó su adolescente madurez en conocerse, trató con analistas y psiquiatras, tarotistas y decidores de la ventura, habló con amigos no sin cierta desconfianza, leyó, preguntó a sus padres y a algún profesor de su exquisito aprecio, abrió una ventana, se recostó, cerró los ojos, acordonó su pasado largo, tachó razones, y recordó un pasaje de un cuento que decía que el hombre tenía motivos desde antes de escribir historia y que por eso, tal vez no era preciso el intentar reconocerlos. Esa noche durmió bien y a la otra noche, después de dar a luz, murió. "



      Seguí de cerca a la Selección Argentina de Rugby en el Mundial de Francia 2007.
http://ar.sports.yahoo.com/mundialderugby




Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular