[R-P] (PSI).- ACUERDO DEFINITIVO POR LAS TIERRAS DEL PILCOMAYO
José María Cavalleri
ingcavalleri en hotmail.com
Vie Oct 19 06:34:28 MDT 2007
SALTA, 19(PSI).- ACUERDO DEFINITIVO POR LAS TIERRAS DEL PILCOMAYO.
Comunidades indígenas y familias criollas de los lotes 55 y 14 suscribieron
el miércoles un acuerdo que las puso en las puertas de un entendimiento
definitivo por las tierras que habitan en el extremo noreste de Salta.
Son 643 mil hectáreas recostadas sobre el río Pilcomayo, en el
departamento Rivadavia, y por las cuales se planteó un proceso litigioso
ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, a partir de una
presentación que realizó en 1998 la Asociación de Comunidades Aborígenes
Lhaka Honhat.
En el citado proceso -conocido en la OEA como caso 12094- también
intervienen la Provincia, la Cancillería argentina, el Centro de Estudios
Legales y Sociales (CELS) y las ONG que acompañan a indígenas y criollos en
sus reclamos de títulos: Acompañamiento de la Iglesia Anglicana del Norte
Argentino (Asociana) y la Fundación para el Desarrollo en Justicia y Paz
(Fundapaz).
El acta que encaminó a las partes hacia un acuerdo que atendería
tanto al derecho ancestral de los pueblos originarios como al de las
familias criollas asentadas en esas tierras desde hace más de un siglo,
acercó posiciones que hasta poco tiempo parecían irreconciliables. "Las
partes reconocen el interés común sobre un objetivo específico, que es el de
cooperar mutuamente para definir y coordinar las acciones necesarias que
permitan alcanzar la entrega definitiva de la titularidad de las tierras a
sus legítimos poseedores, que son las comunidades indígenas y las familias
criollas que habitan los lotes 14 y 55 de la Provincia de Salta", establece
la primera cláusula del documento que firmaron el coordinador general de
Lhaka Honhat, Francisco Pérez; los delegados de la Organización de Familias
Criollas (OFC), Arturo Barroso y Esmérito Arenas; el secretario General de
la Gobernación, Raúl Medina; el ministro de la Producción y el Empleo,
Sergio Camacho, y la senadora nacional Sonia Escudero, por la Provincia.
También suscribieron el acta el director de Fundapaz, Gabriel
Seghezzo, y otros dos referentes de esa entidad civil que asesora a
peticionantes criollos, Alvaro Penza y Jorge Tejerina; dos representantes de
Asociana, Ana Alvarez y José Canteros; y dos delegados del CELS, Morita
Carrasco y Diego Morales.
En las consideraciones preliminares del documento se puso de
relieve que ambas partes aceptaron "reducir sus reclamos originarios" para
llegar a un "entendimiento común que atienda las inquietudes e intereses de
todos los habitantes de la zona". Lhaka Honhat, recordemos, reclamaba 530
mil hectáreas de ocupación tradicional indígena, mientras que la OFC
pretendía la totalidad de las superficies ocupadas por familias criollas en
las tierras del Pilcomayo. Ahora convinieron, como criterio de adjudicación
de los lotes 55 y 14, que 400 mil hectáreas sean entregadas a las
comunidades aborígenes, "respetando el área de ocupación tradicional,
garantizando la continuidad de sus tierras, el acceso al río y los recursos
naturales del monte, sin que se las entienda como fracciones comunicadas por
caminos".
De acuerdo con el esquema acordado, 243 mil hectáreas serán
adjudicadas a las familias criollas, "garantizando los derechos de las que
habitaron en los lotes por más de veinte años", conforme a las
presentaciones, pautas, valoraciones y lineamientos establecidos en las
resoluciones 65/06 y 804/07 del Ministerio de la Producción y el Empleo. La
citada normativa apunta, básicamente, a asegurar que las fracciones sean
entregadas a familias que viven efectivamente en esas tierras y tienen atada
su subsistencia a ellas.
Se prevén arbitrajes en la franja más complicada
De acuerdo con los criterios de adjudicación acordados en el acta,
113 mil hectáreas de las 243 mil que serán adjudicadas a familias criollas
en los lotes 55 y 14, de Rivadavia Banda Norte, están fuera del área de
ocupación tradicional de las comunidades indígenas, de modo que que su
entrega no implicaría mayores dificultades.
Las restantes 130 mil hectáreas sí se superponen con el área de
ocupación aborigen, por lo que su adjudicación "se definirá a través del
diálogo y los acuerdos que se logren en el terreno entre ambas poblaciones".
Así lo convinieron las partes en el documento que se firmó el miércoles. El
texto, ante la falta de acuerdos en la franja más complicada de los lotes,
prevé que aborígenes y criollos "sean invitados a someterse a un proceso
arbitral conformado por tres expertos independientes". Las propias partes
-aclara el acta- acordarán el procedimiento y las pautas de designación. En
caso de que no acepten el proceso arbitral, "se recurrirá a la decisión
jurisdiccional que corresponda", expresa el documento que se rubricó en el
centro cívico del Grand Bourg.
Estímulos y garantías para las familias relocalizadas
En el acuerdo de partes se dejo establecido que "los traslados de
familias criollas con derecho deben ser en principio voluntarios". Para
estimular las relocalizaciones necesarias, se convinieron cinco medidas
esenciales que garantizaría la Provincia. * - Ejecutar, en el lugar donde
acepten reubicarse las familias criollas, todas las mejoras que éstas poseen
en su actual asentamiento. * - Cubrir los costos de los traslados y
compensar las pérdidas aparejadas por las relocalizaciones, incluyendo
bienes, recursos y hasta animales de cría. * - Garantizar en el lugar donde
se relocalicen las familias criollas el fácil acceso los servicios públicos:
agua para consumo humano y productivo, caminos, educación y salud, entre
otros. * - Promover los traslados a través de diferentes incentivos, entre
los que se incluirían pasturas, alambrados, asistencia técnica y otros
beneficios. * - Definir los cupos para el acceso a todas las mejoras,
asistencias y beneficios con el fin de acelerar la decisión de las familias
criollas.
En el acta también se acordó que el Estado Provincial deberá
realizar, en forma proporcional, todos los descuentos de superficie para las
reservas de uso institucional y las obras de infraestructura necesarias.
Comprometidos a frenar los abusos en el monte chaqueño
Para que el acuerdo por las tierras de los lotes 55 y 14 sea viable
resulta indispensable proteger los recursos naturales en esos castigados
territorios en los que se fundó a principios de siglo pasado la Colonia
Buenaventura. Hoy, el monte chaqueño no es el que recibió hace poco más de
cien años a la expedición comandada por el cordobés Domingo Astrada, ni el
río Pilcomayo se muestra tan generoso en peces como hace algunas décadas
atrás. La vida de las familias chaqueñas y de las comunidades de las cinco
étnicas que conviven dentro de aquellos lotes -wichis, chorotes, chulupíes,
tapietes y tobas- está marcada por el progresivo deterioro ambiental. Por
ello, las partes que firmaron el acuerdo se comprometieron a "evitar todo
tipo de corte de madera y aprovechamiento forestal en ambos lotes".
La Provincia, en este contexto, asumió el compromiso de instalar en
la zona puestos de control que aseguren el cumplimiento de la legislación
vigente. En este marco, se convino que todo decomiso de madera que resulte
de los operativos de control "será puesto al resguardo de un organismo
nacional o provincial y oportunamente afectado al proceso de regularización
de tierras".
A la luz de la condenable devastación maderera detectada días atrás
en distintas áreas de los lotes 55 y 14, con infinidad de rollos de palo
santo dispuestos para su irregular colocación en mercados asiáticos, la
última cláusula del acuerdo que firmaron Lhaka Honhat y la OFC cobra
especial relevancia.- XXX
_________________________________________________________________
Regístrate en el nuevo Windows Live Messenger beta.
http://imagine-msn.com/minisites/messenger/default.aspx?locale=es-ar
Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular