[R-P] ANDRES SOLIZ RADA ENTREV POR P/12
Leonardo Cofré
lcofre en hotmail.com
Dom Oct 14 23:04:37 MDT 2007
ANDRES SOLIZ RADA, EX MINISTRO DE HIDROCARBUROS DEL GOBIERNO DE EVO MORALES
"La nacionalización ha quedado a medio camino"
Fue el ideólogo de la nacionalización de los hidrocarburos en Bolivia, pero
luego renunció a su cargo. Desde entonces, su apoyo a Evo Morales no ahorra
críticas. Aquí, analiza el actual proceso de la Asamblea Constituyente y
advierte sobre los errores que está cometiendo el gobierno. También evalúa
la relación bilateral: "Argentina y Bolivia deben coordinar mejor sus
intereses comunes", reclama.
Por Natalia Aruguete y Walter Isaía
-¿Como evalúa el proceso de la Asamblea Constituyente desde sus inicios
hasta hoy?
-La Asamblea Constituyente (AC) es un acontecimiento histórico. Tiende a
reparar la "falla geológica" con que nació la república, en 1825, de la que
fueron excluidos los indígenas, que constituían el 90 por ciento de la
población. En ese contexto, el Movimiento al Socialismo (MAS), liderado por
el presidente Evo Morales, emerge como el instrumento de una transformación
estructural que permita suscribir un nuevo pacto social capaz de viabilizar
la construcción de una sociedad más justa y equilibrada. Por eso la
importancia de la figura del Evo. Los esfuerzos por avanzar en la
descolonización no deben ser vistos como una suerte de revanchismo indígena
en contra de la población criolla y mestiza, sino en la perspectiva de
construir una comunidad en la que los méritos y la inteligencia primen sobre
los prejuicios culturales y étnicos que han caracterizado a nuestra
sociedad. Felizmente, los prejuicios contra los indígenas han ido
disminuyendo a lo largo de la vida republicana, aunque desde mi punto de
vista, el equipo de gobierno, al impulsar la AC, ha cometido serios errores.
-¿Cuáles?
-Primero pretender el reconocimiento constitucional de 36 "naciones" con
autonomías territoriales, lo que llevó a confundir diversidades indígenas o
étnicas con diversidad plurinacional. El MAS, al plantear la vigencia
simultánea de autonomías departamentales, municipales, indígenas,
provinciales y regionales desató una confusión espantosa, en la que cada
"ideólogo" del indigenismo tiene respuestas antagónicos. Por esa línea se ha
llegado al absurdo, al dogmatismo stalinista de considerar "naciones" a los
araonas, que tienen 112 habitantes; a los tapiete, que son 63, o a los
pacahuara, que apenas llegan a 25. Esto no quiere decir que araonas,
tapietes o pacahuaras merecen menos respeto por tener escasa población, sino
que los pueblos de la república solucionarán mejor sus demandas de mejor
nivel de vida amparados por un Estado que represente al conjunto de
sociedad. Una nación no se construye a partir de cuotas étnicas ni de
ghettos inconexos, en los que cada "nación" indígena, por minúscula que sea,
tendría territorio propio, instituciones propias, gobiernos propios,
culturas propias, idiomas propios, formas de vida propias e identidades
propias, con derecho a la secesión.
-¿Qué acciones se están realizando en ese sentido?
-En estos momentos se realizan reuniones de concertación política a fin de
redactar un texto constitucional menos irracional. Previamente se necesita
derrotar a las corrientes fundamentalistas del indigenismo, detrás de las
cuales se encuentran ONG norteamericanas y europeas que simulan olvidar que
el Viejo Continente no ha adoptado el camino del plurinacionalismo sino del
supranacionalismo. Las ONG, con excepciones, forman parte de la estrategia
de los centros de poder mundial por apropiarse de los recursos naturales de
nuestros países, mediante la parcelación de nuestros estados nacionales.
-¿Cuáles son los otros errores de la Asamblea?
-El segundo error concierne al análisis histórico. Según la propuesta
"plurinacional", los indígenas habrían vivido, desde hace 500 años, en una
suerte de invernadero, que los mantuvo incontaminados. Por eso creen que Evo
Morales es la continuación de Atahualpa, pero se olvida que la construcción
de la "bolivianidad" se desarrolla a lo largo de la vida republicana. Sólo
en el siglo XX, Bolivia participó en la fratricida Guerra del Chaco (contra
Paraguay, entre 1933 y 1936), en la que soldados de todas las regiones del
país, la gran mayoría indígenas y mestizos, mezclaron su sangre en los
campos de batalla. Además, no se toma en cuenta la Revolución de 1952 que,
al decretar el voto universal para hombres y mujeres y afectar a los
latifundios de la zona occidental, creó las condiciones para que Bolivia
avanzara por el camino de la interculturalidad y el rescate de las culturas
andinas. Fruto de esa revolución, Santa Cruz de la Sierra, que hace 60 años
tenía sólo 50.000 habitantes, ahora cuenta con un millón y medio de seres
humanos nacidos de la mezcla indomestiza. En 1988, Carlos Palenque fundó
Conciencia de Patria (Condepa), el movimiento indomestizo más importante de
la historia de Bolivia. Su desaparición, por errores internos y el acoso
oligárquico, abrió el paso a acciones políticas radicalizadas, como bloqueos
de caminos y cercos a la ciudad de La Paz, liderados por Felipe Quispe
Huanta, entre el 2001 y el 2003.
-¿Qué papel le cabe a Evo Morales en ese proceso?
-Evo Morales es el compendio de estas luchas populares y no un aerolito que
cayó de las nubes. Quienes defienden la tesis del invernadero incontaminado
no pueden explicar la enorme cantidad de votos mestizos que favoreció al
actual presidente, también indomestizo. El tercer error es político. Se
recuerda con insistencia que el MAS ganó las elecciones presidenciales en
diciembre de 2005 con el 54 por ciento de los votos, pero se olvida que el
MAS no pudo ganar el control de la Cámara de Senadores, que quedó en manos
de corrientes conservadoras que frenan los planes del gobierno. Esto no se
puede ignorar si se acepta mantener el proceso democrático. Para cambiar
esta situación, se convocó a elecciones para la AC en junio de 2006, en la
que el MAS disminuyó su votación del 54 al 51 por ciento. Además, admitió
con total miopía que las decisiones fundamentales de la Asamblea sean
adoptadas por dos tercios, con lo que la oligarquía dispuso de otro candado
adicional para detener los cambios. El presidente ecuatoriano, Rafael
Correa, aprendió la lección y las decisiones en la AC del hermano país serán
por mayoría absoluta. Tampoco puede ignorarse que el radicalismo indigenista
del MAS hizo que perdiera el apoyo en las capas medias, lo que complica aún
más su gestión de gobierno. Tiene a su favor, sin embargo, la atomización de
las corrientes conservadoras, que carecen de liderazgo. Finalmente, la
necesidad de concentrar esfuerzos en la AC hizo que el MAS descuidara su
gestión de gobierno, de la que existen pocas medidas rescatables. La más
importante de ellas es, sin duda, la nacionalización de los hidrocarburos.
-¿Cree que la intención de trasladar la capital a Sucre es una discusión
válida o es una excusa para trabar el proceso de debate actual?
-No se trata de trasladar la capital a Sucre, ya que Sucre es la capital. Lo
que se discute es el traslado a Sucre del Poder Ejecutivo y del Poder
Legislativo, que han funcionado en La Paz durante todo el siglo XX. En Sucre
se radicó el Poder Judicial. Ahora Sucre exige ser sede de los tres poderes
del Estado y tener "la capitalidad plena". El problema quedó irresuelto
durante décadas, pero se lo ha actualizado con fuerza debido a que los
opositores al MAS utilizan la aspiración de Sucre para lograr el fracaso de
la AC. Esto también ocasionará perjuicios a departamentos como Santa Cruz y
Tarija, cuyos comités cívicos anhelan que la nueva Constitución reconozca
las autonomías departamentales.
-¿Cuál es la reacción frente a este escenario?
-Existen valiosos esfuerzos por solucionar la controversia. Se ha propuesto,
por ejemplo, que el Parlamento debata en Sucre las leyes más importantes y
que se traslade a esa ciudad instituciones como el Defensor del Pueblo. La
Paz mantendría sus actuales prerrogativas debido a su importancia
geopolítica, su ubicación geográfica. Si se atienden las razones de La Paz y
Sucre la solución a la controversia es posible.
-¿Cuál es el papel que les permiten jugar a los movimientos sociales dentro
de la Asamblea?
-Se ha usado de manera muy general el concepto de movimientos sociales,
cuyas expresiones más importantes son la Confederación de Campesinos de
Bolivia, la Confederación de Colonizadores, la Federación de Mujeres
"Bartolinas" (en homenaje a Bartolina Sisa, esposa de Tupaj Katari), la
Confederación de Indígenas del Oriente Boliviano (Cidob), la confederación
Nacional de Marcas y Ayllus del Qullasuyo (Conamaq), las seis Federaciones
del Trópico de Cochabamba y otras como la Federación de Juntas Vecinales de
la ciudad de El Alto. Se caracterizan porque sus movilizaciones no son
permanentes. Afloran en momentos de crisis, lo que influye para que sus
dirigentes cambien con relativa frecuencia. Por eso su influencia en la AC
depende de las coyunturas sociales y políticas. Estimo que los movimientos
sociales han servido al MAS para frenar la arremetida de los comités cívicos
de Santa Cruz, Tarija, Beni, Pando y Cochabamba en contra del actual
gobierno.
-¿Qué escenario político y social imagina si fracasa la Asamblea
Constituyente?
-Algunos estiman que el cierre de la AC logrará paralizar al país y retornar
a una especie de statu quo existente en años pasados. Pienso lo contrario.
Las movilizaciones sociales y enfrentamientos políticos podrían rebrotar con
fuerza. Si la actual AC es clausurada, lo que está dentro de las
posibilidades inmediatas, la consigna de una nueva convocatoria volverá muy
pronto. Creo que lo mejor para el país es que la AC culmine sus tareas y
redacte una nueva Constitución, que permita a la ciudadanía desarrollar sus
actividades con normas legales aceptadas por la mayoría.
-¿Qué capacidad tiene el gobierno de Evo Morales de avanzar con la
Constituyente si el grueso de la oposición se retira definitivamente?
-Puede avanzar y mucho pero dependerá de su capacidad de gestión, lo que le
ayudará a reconquistar a las capas medias no comprometidas con la sumisión a
poderes foráneos. No debería repetir el error de buscar enfrentamientos con
sectores religiosos. Debe aislar a los sectores más radicales de la
oligarquía y fortalecer al movimiento nacional que impulse la
industrialización del país.
-¿Cuáles son las diferencias entre las propuestas de autonomías
departamentales de los dirigentes opositores, como por ejemplo de Santa
Cruz, y la de conformar un Estado plurinacional que reconozca autonomía,
recursos y poder político a las etnias indígenas?
-Los sectores dominantes de Santa Cruz no son homogéneos. Allí, la
oligarquía cometió el error de elegir presidente del Comité Cívico a Branco
Marincovic, un terrateniente muy resistido por los indígenas de todo el
país. En el otro extremo, el fundamentalismo indigenista tampoco tiene
arraigo en el grueso de la población que desea desterrar la exclusión y el
racismo sin perder el norte de la unidad nacional.
-¿Qué opina de la iniciativa separatista de los gobiernos de Tarija, Santa
Cruz, Beni, Pando y Cochabamba?
-No existen iniciativas separatistas en ningún gobierno departamental, sólo
personas aisladas dentro de esos gobiernos que han expresado posiciones
separatistas que, al ser identificadas, quedan aisladas por el repudio
generalizado del país.
-¿Cómo analiza el estado actual de las organizaciones sociales que apoyan a
Evo Morales y de las agrupaciones que apoyan a los partidos de la oposición?
-En ambos sectores se advierte una suerte de cansancio por los interminables
enfrentamientos de los últimos meses y el deseo de encontrar puntos de vista
comunes que permitan una convivencia sostenida.
-En este contexto, ¿es posible discutir la conformación de un Estado
plurinacional?
-Los centros de poder mundial y sus ONG introducen términos, como "lo
plurinacional", que en apariencia son inofensivos, pero que sirven de base
para desarrollar sus políticas de atomización de nuestros países con el
propósito de controlar los recursos naturales no renovables a través de
transnacionales y los recursos naturales renovables mediante ONG. Es obvio
que para Estados Unidos y los países europeos es más fácil apropiarse de
recursos naturales renovables y no renovables si tienen que negociar con
regiones, provincias, departamentos, "naciones" indígenas o "pueblos
originarios" y no con sólidos Estados, que además deberían confederarse para
defenderse mejor y construir la Patria latinoamericana, como planteaba Simón
Bolívar.
-En el marco de esta recuperación, ¿qué queda hoy de la política de
nacionalización de los hidrocarburos impulsada durante su gestión?
-La nacionalización ha quedado a medio camino. Las auditorías a las
petroleras han demostrado que sobredimensionaron sus cifras de inversión en
848 millones de dólares. Petrobras extrajo de Bolivia, en los últimos ocho
años, 900 millones de dólares por amortizaciones y utilidades y solo
invirtió 288 millones de dólares. Se benefició con 108 millones de dólares
al recibir gas con mayor valor calórico al pactado. Junto con Andina-Repsol,
estafó 300 millones de dólares por comercializar gas al Brasil de espaldas a
Bolivia. Los delitos de las petroleras debieron permitir a YPFB imponer
condiciones de negociación muy favorables frente a las trasnacionales, pero
el gobierno congeló los juicios penales que se tramitaban. El país pudo
aprovechar la oferta argentina de invertir 1300 millones de dólares en
campos petroleros, así como las posibilidades de acuerdo con Venezuela e
Irán.
-¿Es posible revertir esta situación?
-El primer requisito para reencauzar la nacionalización de los hidrocarburos
reside en convertir a YPFB en una moderna empresa corporativa, en la que el
Estado no pierda el control accionario, y que al mismo tiempo esté
conformada por un holding de empresas, como Petrobras. Pero a diferencia de
la compañía brasileña, no se debería permitir que el Estado pierda el
control del paquete accionario.
-¿Cuáles serán las consecuencias de las decisiones que tomó el gobierno en
esta materia?
-El mayor riesgo es reproducir la dependencia y sumisión que había frente a
las petroleras antes de la nacionalización. La petrolera estatal, al estar
mal administrada, no logra librarse de las presiones negativas de las
compañías que buscan su desaparición. YPFB, debido al sabotaje de las
compañías, se ve imposibilitada de cubrir la demanda interna de diesel. Y
anuncia que importará GLP, lo que contribuye a su desprestigio. De ahí la
importancia de que retome su condición de empresa símbolo de la soberanía y
el desarrollo del país.
-¿Cuál fue la incidencia de Brasil, Argentina y Venezuela en la forma que
tomó la nacionalización?
-La nacionalización contó en todo momento con el respaldo venezolano. El
presidente Hugo Chávez llegó al acto de posesión de Evo Morales.
Inmediatamente después, ambos mandatarios suscribieron acuerdos que
permitían a Bolivia contar con el apoyo de Venezuela en la recuperación de
los hidrocarburos. En cumplimiento de esos acuerdos viajé a Caracas antes
del histórico 1º de mayo de 2006, con la finalidad de coordinar medidas de
emergencia, como el abastecimiento de gasolina, GLP, diesel, etc., por si
las compañías intentaban sabotear el abastecimiento de combustibles en
respuesta al decreto de nacionalización. Felizmente, esta situación no se
produjo.
-¿Y los gobiernos de Néstor Kirchner y Lula da Silva?
-La política de hidrocarburos del presidente Kirchner es contradictoria. Por
una parte, contiene los abusos de Shell pero por otra adopta una conducta
pasiva frente a los abusos que cometen en Bolivia Petrobras y Repsol, que
también operan en la Argentina. Lula, en cambio, no tiene nada de
contradictorio. Defiende las políticas de Petrobras y Petrobras se comporta
frente a Bolivia con la misma prepotencia y abuso que las transnacionales
europeas y norteamericanas. A pocos días de las elecciones presidenciales en
Argentina, hago votos porque este hermano país cuente con un gobierno que
tenga firmeza en la defensa de los recursos naturales, transparencia en el
manejo de los fondos públicos y eficacia en la administración de los
recursos del Estado.
-¿Cómo evalúa que seguirán las relaciones entre Argentina y Bolivia en
materia energética?
-Necesitan coordinar mejor sus intereses comunes y actuar con independencia
de las trasnacionales, cuyos horizontes son antagónicos a los que deben
desarrollar nuestros pueblos hermanos. Bolivia y Argentina están a punto de
definir sus estrategias petroleras. Si lo hacen de manera coordinada, los
resultados serán mejores para ambos países. Enarsa puede cooperar de manera
efectiva en la reestructuración de YPFB y ayudarle a cumplir sus compromisos
de exportación de gas. Si no lo hace, se acrecentará la presencia y los
abusos de las transnacionales (incluyo de Petrobras), en perjuicio de los
gobiernos de La Paz y Buenos Aires. La cooperación argentina para el
desarrollo de campos en Bolivia no puede reducirse a un eventual discurso
del presidente Kirchner, como el que pronunció en Tarija el mes pasado, en
el que le dijo al presidente Evo Morales que sólo tiene que "levantar el
teléfono y hacerle saber si Repsol o Petrobras incumplen sus compromisos con
Bolivia para que se produzca la ayuda de Enarsa". Estos problemas no se
resuelven por teléfono ni con frases efectistas. Se enfrentan con una
estrategia común que pasa por cumplir con la nacionalización en Bolivia y
por no permitir que las compañías privadas controlen en la Argentina
reservas tan importantes como las de Cerro Dragón y Loma de La Lata.
-¿Y con Brasil y Venezuela?
-Mientras Lula mantenga su política pro Bush en los agrocombustibles y de
plena identificación con las compañías petroleras estadounidenses y
europeas, es muy poco lo que Bolivia puede esperar de ese gobernante. La
relación boliviano-venezolana debe dirigirse a sectores estratégicos de la
industria petrolera, en lugar de perderse en instalar intrascendentes
estaciones de servicio.
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