[R-P] Peronismo y Socialismo - JJHA - 1972 - Capítulo III: La clase media, el ejército y la universidad

Alberto J. Franzoia albertofranzoia en yahoo.com.ar
Sab Oct 13 17:50:31 MDT 2007


Muy de acuerdo con vos Marcelo, es fundamental
recordar al maestro Hernández Arregui. Uno de mis
libros preferidos ha sido siempre "La formación de la
conciencia nacional". Gracias por el envío que has
hecho de "Peronismo y socialismo".
Un abrazo platense
Alberto Franzoia



--- Marcelo Felipe Gil <mfelipegil en yahoo.es> escribió:

> [Ayúdenos a financiar la lista, escriba a
> recpopmod en gmail.com.]
> 
> CITANDO LA FUENTE,EL MATERIAL DE ESTA LISTA ES DE
> LIBRE REPRODUCCIÓN
> 
> 
> Como es un material que no se consigue fácilmente lo
> remito -en cuotas- a la lista.
> Imprescindible recordar permanentemente que Juan
> José
> Hernández Arregui escribió este libro entre 1971 y
> 1972 y que toda referencia a lo "actual" se realiza
> en
> dicho contexto.
> 
> Marcelo
> 
>
_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/
> 
> Datos bibliográficos:
> 
> Título: Peronismo y Socialismo
> Autor: Juan José Hernández Arregui
> Editorial: Ediciones - Hachea [Serie: "Peronismo y
> Socialismo"]
> Edición: Buenos Aires - 2da Edición
> Ejemplar: Nº 0215
> Páginas: 272
> 
> Todos los ejemplares de esta edición fueron
> numerados.
> 
> Copyright by Ediciones Hachea, Buenos Aires, 1972.
> 
> ÍNDICE
> 
> * Prólogo
> * Introducción
> * Primera parte
>   o Capítulo I: El imperialismo y la América latina.
>   o Capítulo II: La Argentina, el colonialismo y los
> sindicatos.
>   o Capítulo III: La clase media, el ejército y la
> universidad.
> * Segunda Parte
>   o Capítulo IV: Dos sisitemas: capitalismo y
> socialismo
>   o Capítulo V: La actual realidad argentina
> 
>
_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/
> 
> Capítulo III
> 
> LA CLASE MEDIA, EL EJÉRCITO Y LA UNIVERSIDAD
> 
> En la Argentina de hoy, el colonialismo ha
> promo­vido
> la nacionalización de amplios sectores de la cla­se
> media. La clase media posibilitó la
> contrarrevolu­ción
> de 1955. Fue la base social de los gobiernos de
> Lonardi, Aramburu y Rojas, Frondizi e Illia. Recién
> con el autocratismo clerical del Gral. Juan Carlos
> Onganía, y el desgaste del Ejército como poder
> polí­tico, agravado con los sucesores, también
> militares, Roberto M. Levingston y Alejandro
> Lanusse,
> la clase media ha entrado en estado de
> desorientación
> crítica.
> 
> La clase media, aunque en proceso de cambio, no debe
> ser idealizada. Sus prejuicios sociales conviven con
> sus transtornos económicos. La ideología de la
> pequeñoburguesía no es coherente. En ella se
> mez­clan
> un tibio reconocimiento del peronismo como
> mo­vimiento
> de masas, un izquierdismo -en sus capas más
> avanzadas-
> más o menos inspirado en la Revo­lución Cubana y en
> Mao-Tse-Tung, que conserva algo de ese rasgo, típico
> de la intelectualidad de izquier­da, que es la
> inclinación hacia todo lo que venga de afuera.
> 
> La posición de la clase media en general ofrece una
> peculiaridad. Adopta una actitud crítica -que en la
> práctica es un rechazo- hacia la figura de Perón,
> conductor del movimiento obrero argentino. Esta
> contradición es explicable. La clase media, en sus
> tendencias de izquierda, al negar a Perón, se opone
> mediante un rodeo, al proletariado nacional, al que
> por otra parte se acerca con la intención de darle
> una
> "ideología" que, según tales grupos, le faltaría al
> pe­ronismo. En el fondo, está convencida que su
> destino es conducir al proletariado, substituir a
> Perón. En esta posición, a través de la cual la
> pequeñoburguesía vela sus propias contradicciones,
> su
> separación de las masas y sus abstracciones
> inútiles,
> sigue sin entender bien la complejidad de la lucha
> anticolo­nialista.
> 
> El acercamiento de estos grupos a la clase obrera es
> real, pero contra lo que sus miembros piensan, no
> son
> los trabajadores los destinados a ser dirigi­dos por
> la clase media, sino ésta la que ha variado en su
> ideología, bajo la presión de las masas peronis­tas.
> En medio del descrédito del P. Comunista, las
> figuras
> de Ernesto Guevara, Fidel Castro o Mao no son
> desechables. Más bien, esta adhesión, prueba que la
> pequeña burguesía ha descubierto la cuestión
> co­lonial. Pero no todavía desde un ángulo nacional
> ple­no. También, estos pequeños partidos y grupos,
> ha­blan de socialismo, pero no lo ligan al
> peronismo,
> si­no viniendo no se sabe de donde. Es la conocida
> inte-lectualización de la realidad de la clase
> media.
> El propio Perón ha tocado esta ambigüedad de los
> me­jores exponentes de la clase media intelectual, y
> ha señalado, en qué medida, la resistencia al
> peronismo es el residuo de la conciencia de clase
> colonizada:
> 
> "La dispersión -ha escrito Perón- es la única arma
> que
> le queda a la oligarquía. Nuestros enemigos lo saben
> muy bien. Sus instrumentos son los ’neoperonistas’
> de
> adentro y los pueriles movimientos de libera­ción de
> afuera. Estos últimos no son mala gente; han leído
> demasiado rápido y creen ingenuamente que las
> revoluciones vienen hechas en los libros como los
> tra­jes de confección. Están rodeados de un
> verdadero
> movimiento de liberación y no lo ven. El árbol les
> im­pide ver el bosque." 
> 
> Estos grupos de izquierda no leen a Perón.
> Con­viene,
> pues, recurrir a otras fuentes. Mao es una de ellas.
> Aunque la anécdota, que responde a un hecho real, es
> conocida, conviene repetirla. Hace algún tiempo, una
> delegación de estudiantes argentinos visitó China.
> Mao
> los recibió. En el transcurso de la entrevista, uno
> de
> los estudiantes, encandilado por la presencia del
> conductor de China, y ante una pre­gunta de Mao,
> contestó con fervor místico: "¡Yo soy maoísta!".
> "¿Cómo?" -inquirió Mao, simulando no haber oído
> bien.
> "¡Yo soy maoísta!" repitió con én­fasis el joven
> revolucionario. A lo que Mao contestó con paternal
> afecto, pensando quizá en su larga lucha como
> nacionalista y caudillo de las masas chi­nas: "Yo de
> ser argentino sería peronista". Conoce­dor de su
> pueblo, pero sabedor también de sus tradi­ciones
> culturales intransferibles, interpretaba me­jor a
> las
> masas argentinas que los estudiantes ar­gentinos,
> que,
> como dice Perón "creen ingenuamente que las
> revoluciones vienen hechas de afuera como los trajes
> de confección". Son conocidas las relacio­nes
> amistosas entre Perón y Mao. Como también con Fidel
> Castro. Pero los corrillos de izquierda son
> tes­tarudos. Y es probable que apelen a Lenin. Pero
> Le­nin no les daría la razón. También Lenin juzgó a
> los estudiantes de su época. Y en Rusia: "Permitidme
> una pregunta, -escribió alguna vez Lenin que tocó
> este
> tema en múltiples ocasiones- ¿Cómo han esti­mulado
> nuestros estudiantes hasta el presente a nuestros
> obreros? Únicamente aportando las briz­nas de
> aquellas
> ideas socialistas que han podido adquirir en los
> libros (pues el principal alimento espi­ritual del
> estudiante de nuestros días el marxismo legal) no ha
> podido darle algo más que el abecedario, no ha
> podido
> darle más que briznas". Hay una nota­ble analogía
> entre estas observaciones de Lenin y Perón respecto
> a
> los grupos estudiantiles alistados en la izquierda.
> Se
> proclaman revolucionarios. Pero en la teoría
> desconectada de la práctica. Y si bien la teoría sin
> la práctica es vacía, la práctica sin la teoría es
> ciega. La práctica, en otras palabras, son las
> masas.
> Las masas tal cual son. Y las masas son peronistas.
> No
> masas maoístas o castristas. Y menos rusas. No se
> trata aquí de zaherir a estos estudian­tes. Antes
> 
=== message truncated ===


    Alberto J. Franzoia
  albertofranzoia en yahoo.com.ar





      Seguí de cerca a la Selección Argentina de Rugby en el Mundial de Francia 2007.
http://ar.sports.yahoo.com/mundialderugby




Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular