[R-P] Felicidad e infelicidad en el corazón del mundo moderno

Néstor Gorojovsky nmgoro en gmail.com
Sab Nov 24 06:33:32 MST 2007


[Del texto:

"Según escribe el doctor David G. Meyers, un psicólogo del Hope
College, en un artículo publicado en American Psychologist , "el hecho
de que los norteamericanos hayan elevado el nivel de vida
considerablemente en las últimas cuatro décadas no ha venido
acompañado, ni remotamente, por un incremento similar del bienestar
subjetivo". "

¿Y para sostener una infelicidad eterna de centenares de millones de
átomos humanos en soledad es que el régimen capitalista destroza el
planeta y la humanidad en su conjunto? Es hora de terminar con él.]


Crónicas norteamericanas
El "viernes negro" de las grandes tiendas

http://www.lanacion.com.ar/exterior/nota.asp?nota_id=965153





MIAMI.- Por lo general, el adjetivo "negro" asociado a una fecha ha
sido un recurso periodístico para indicar algún hecho ominoso ocurrido
en un día en particular. Está el "martes negro" del 24 de octubre de
1929, cuando la Bolsa de Nueva York se desmoronó y arrojó al país en
la Depresión; está el "lunes negro" del 19 de octubre de 1987, cuando
el Dow Jones cayó un 22,6%, el segundo derrumbe financiero en
importancia de la historia, o el "viernes negro" del 22 de noviembre
de 1963, cuando John F. Kennedy fue asesinado.

Los libaneses tienen un "sábado negro" -el del 6 de diciembre de 1975-
cuando una masacre de cristianos maronitas desató la guerra civil; en
Guatemala denominan "jueves negro" al 24 de julio de 2003, cuando
miles de partidarios enmascarados salieron a protestar la
inhabilitación del ex dictador Efraín Ríos Montt, creando caos en la
capital, y los ingleses bautizaron "viernes negro" al 2 de abril de
1982, cuando fuerzas argentinas iniciaron la invasión de las islas
Malvinas.

Los norteamericanos tienen varios "viernes negros" en su calendario de
efemérides, pero el más popular no alude a una fecha precisa, sino al
que sigue al Día de Acción de Gracias, que se celebra el cuarto jueves
de noviembre y es, según la mitología popular, la jornada de compras
más activa del año. El origen de esta denominación es todavía objeto
de controversia y los bandos están drásticamente divididos. Unos
afirman que el calificativo de "negro" deriva del hecho de que se
trata del día en que la contabilidad de los comerciantes pasa del
"rojo" al "negro" por el volumen de ventas, una teoría disputada por
los hechos, ya que los informes trimestrales que las empresas deben
presentar ante la Comisión de Títulos y Cambio revelan que las grandes
tiendas minoristas operan con utilidades durante todo el año.

Los del bando opuesto afirman, con alguna evidencia, que el "negro"
proviene del embrollo que se produce en el país, tanto en el tráfico
como en el interior de las tiendas, ya que esta fecha marca el
comienzo de las grandes rebajas. El primer uso de este epíteto se
registró en The New York Times el 29 de noviembre de 1975, en alusión
al desbarajuste del tránsito que había ocurrido en la jornada
anterior. Hasta la afirmación de que se trata del día "comercialmente
más activo del año" es disputada por los hechos, ya que entre 1993 y
2002, el "viernes negro" sólo estuvo entre las cinco fechas de mayor
venta del año tres veces, y nunca por encima del cuarto lugar, según
snopes.com, un sitio que desenmascara mitos populares.

Pero a los consumidores les importa poco esta disquisición y para el
momento en que los restos del pavo tradicional habían ido a parar a la
basura, cientos de miles se lanzaron frenéticamente a la calle, a
hacer cola por varias horas frente a las puertas de las grandes
tiendas, que en su mayoría abren a la madrugada siguiente. La
Federación Nacional de Minoristas esperaba que unos 132,9 millones de
buscadores de gangas se abalanzaran sobre las tiendas y shoppings en
el día de ayer, tratando de llevarse ofertas como un televisor de alta
definición de 42 pulgadas por menos de 800 dólares o una cámara
digital por menos de 80 antes de que desaparecieran de los estantes.
Las estimaciones de esta entidad eran que las ventas alcanzarían
475.000 millones de dólares, o un 4 por ciento más que el año
anterior.

Comparados con sus compatriotas de 1957, los norteamericanos poseen
hoy el doble de autos por persona, frecuentan dos veces más
restaurantes y disponen de artefactos con los que nadie hubiera podido
soñar antes. Pero ¿son más felices? Según escribe el doctor David G.
Meyers, un psicólogo del Hope College, en un artículo publicado en
American Psychologist , "el hecho de que los norteamericanos hayan
elevado el nivel de vida considerablemente en las últimas cuatro
décadas no ha venido acompañado, ni remotamente, por un incremento
similar del bienestar subjetivo".

Tal vez el epíteto de "negro" adosado a este día no corresponda a
ninguna de las explicaciones corrientes, sino aluda en verdad al día
en que diez o cien dólares de descuento pueden hacerle perder la razón
a la nación más opulenta del planeta.


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