[R-P] ARTIGAS Y BOLÍVAR SON EL SIGLO XXI - Entrevista a Alberto Methol Ferré
Luis Vignolo
lvignolo en gmail.com
Sab Nov 10 23:35:19 MST 2007
Entrevista publicada en NEXO SARAVISTA
Alberto Methol Ferré
ARTIGAS Y BOLÍVAR SON EL SIGLO XXI
Revolución Cultural Sudamericana
Por Luis Vignolo
"Me hubiera gustado tener un hijo y que ese hijo hubiese sido Tucho
Methol", así se confesó el gran intelectual argentino Arturo Jauretche
en la década de 1950. Con los años Alberto Methol Ferré hizo realidad,
en cierto sentido, aquél deseo de don Arturo, convirtiéndose en hijo
espiritual de Jauretche, a la vez que hermano intelectual de Jorge
Abelardo Ramos, su otro gran amigo argentino.
"Pero resultó filósofo..." le había dicho con picardía Luis Alberto de
Herrera al joven Methol, al recibirlo en su Quinta, tras uno de los
artículos que éste escribió para el diario El Debate. Aquél fue uno de
los primeros textos de Methol, al inicio de su navegación
latinoamericana, en el que interpretaba las condiciones históricas
enfrentadas por Frondizi en la Argentina, debido a la hostilidad del
ejército gorila (anti-peronista), hace medio siglo atrás.
El muy joven Héctor Gutiérrez Ruiz, el "Toba", luego trágicamente
asesinado durante la dictadura militar de los años 70, ya era uno de
los primeros discípulos intelectuales de Tucho, junto con Diego Terra
Carve.
Años después Methol, desde la revista Víspera, se transformó en un
precursor de la teología latinoamericana, y filósofos tan disímiles
como el italiano Augusto Del Noce y el uruguayo Arturo Ardao lo
distinguieron especialmente. Su más reciente libro "La América Latina
del siglo XXI" analiza los desafíos de la Iglesia Católica y la V
Conferencia del Episcopado Latinoamericano en el mundo global. .
Uno de los núcleos esenciales de la reflexión de Methol ha sido el
destino de América Latina y América del Sur en el mundo. Nos habló
extensamente sobre la unidad y la integración en el Mercosur y la
Comunidad Sudamericana como única vía posible para que tengamos una
existencia verdaderamente significativa en la historia. Desde esta
perspectiva resulta necesaria una auténtica revolución cultural a
través del desarrollo de un imaginario colectivo sudamericano que
trascienda los micro-imaginarios aldeanos de las veinte repúblicas
dependientes.
Ante nosotros estaba una foto de Methol con el gran artista plástico
Guillermo Fernández, su amigo del alma, que falleció muy pocos días
después en un trágico accidente. Antes de comenzar el reportaje,
Methol, mientras miraba esa foto, como en un inconsciente acto
premonitorio, se puso a recordar su amistad de toda una vida con
Guillermo. A su memoria, en homenaje al espíritu latinoamericanista y
torres-garciano del maestro Guillermo Fernández, le dedicamos esta
entrevista.
UNIDAD E INDEPENDENCIA: ARANDA, GODOY Y BOLÍVAR
Nexo Saravista: En el 2006 y el 2007 se cumplen doscientos años de las
Invasiones Inglesas a Buenos Aires y Montevideo, y se conmemora la
heroica y victoriosa resistencia rioplatense, de la que participó José
Artigas, que derrotó y expulsó a las tropas y la flota británica del
Plata. Dos siglos después ¿cuáles son los desafíos que impone lo que
usted ha llamado la "nueva lógica histórica" del Mercosur y la Unión
Sudamericana, en un mundo hegemonizado por la "Nueva Roma", como le
llamó Herrera a los Estados Unidos?
Alberto Methol Ferré: Me parece muy oportuna la referencia al suceso
de la presencia inglesa en el Río de la Plata hace dos siglos. Porque
el ciclo que se llama de la Independencia, se puede llamar también el
ciclo de la descomposición del imperio español. Hubo un derrumbe del
centro del Estado español. Pero ya antes de ese derrumbe hubo
estadistas españoles que habían imaginado la necesidad de una nueva
estructura del imperio. Voy a nombrar a dos: el Conde de Aranda,
ministro de Carlos III, y Manuel Godoy, ministro de Carlos IV.
Aranda, conciente de la ayuda que España y Francia habían brindado a
las 13 colonias norteamericanas para independizarse del poder inglés,
hizo un memorándum al Rey planteando que España había contribuido a
generar un gran poder en América, los Estados Unidos de Norteamérica.
Ese nuevo gran poder estaba en la isla continental americana donde se
extendía en su mayor parte el imperio español. Reflexionaba en
consecuencia sobre la necesidad de generar una nueva composición en
las relaciones internas entre España y sus Virreinatos americanos.
Proponía convertir los Virreinatos en Reinos -el de México, el del
Perú y el de Tierra Firme- con sus propias Cortes e infantes como
Reyes, y el Rey de España como nucleador del conjunto. Quería generar
centros autónomos con vida propia, unidos por un pacto de familia,
para que pudieran mantener una unidad mucho más flexible y perdurable.
Había que formar centros autónomos que pensaran el Estado en su
conjunto. Así se formarían nuevas élites desde el mismo conjunto que
le iban a dar un poder de interrelación, de resistencia y de
solidaridad más alta ante otros poderes extraños. Pero el Rey no
atendió la propuesta del Conde de Aranda. Esto ocurre cuando
Inglaterra reconoce la independencia norteamericana en Versailles, en
1783, y en vísperas de la Revolución Francesa de 1789 que va a
conmoverlo todo.
El segundo enfoque anterior a la Independencia es el de Godoy, que le
propone algo parecido a Carlos IV. Quiere multiplicar el
autocentramiento de cada zona importante de Hispanoamérica,
preparándola para un autogobierno, aunque con Regencias. Les daba
menos autonomía que Aranda, que pensaba en Reinos. El Consejo del
Reino de España acepta la propuesta pero la derrota de la armada
española y francesa en Trafalgar, en el año 1805 (origen de las
Invasiones Inglesas), frustra el proyecto. Entonces el 2do. plan de
autonomización y conjunción se arruina.
Hay un 3er. plan que es el de Bolívar. Cuando Simón Bolívar está
victorioso y mientras tiene lugar en España la insurrección de los
años 20, con los liberales que vuelven al poder, él hace una gestión a
través de su embajador en Londres para llevar a cabo la culminación de
la Independencia a través de una federación de Estados entre las
nuevas Repúblicas hispanoamericanas y España, encabezada por la
monarquía española. Fernando VII ni consideró el planteo.
Son estas las tres perspectivas para salvar la unidad de España e
Hispanoamérica defendiendo y profundizando las autonomías.
Desde ambos lados hubo un enfoque análogo, desde dentro de la
monarquía española y desde la visión del máximo libertador de América
Latina, Simón Bolívar.
ESTADOS CIUDAD DISFRAZADOS DE ESTADOS NACIÓN
Nexo Saravista: Luego viene la fragmentación
Methol: Esos proyectos no pudieron ser y la América Latina se
descompuso en un conjunto de Estados-Ciudad. Eran todas sociedades
antiguas, agrarias, preindustriales. Se trató en cada caso de una
ciudad principal desde la que se estructuró un nuevo Estado. Esas
ciudades eran los puertos principales, o eran la ciudad interior
principal ligada al puerto fundamental, como Santiago y Valparaíso en
Chile o Quito y Guayaquil en Ecuador. En Uruguay y Argentina
coincidían la capital y el puerto. Los unitarios de Buenos Aires para
hacer la Argentina a su medida necesitaron separar el puerto de
Montevideo, porque este era el puerto alternativo que daba lugar al
federalismo real. La expulsión del Estado de Montevideo -como le llamó
Lord Ponsomby, el representante inglés que fue su verdadero creador,
al Uruguay- así como el desguace del Alto Perú (Bolivia) generó el
dominio unitario sobre el interior argentino.
Las polis oligárquicas que así surgen, las veinte Repúblicas
dependientes latinoamericanas, son los últimos Estados Ciudad antiguos
mediterráneos. La legislación de Felipe II sobre la fundación de las
ciudades toma siempre el modelo de la ciudad mediterránea, de la polis
griega y la ciudad romana. Eso no es un azar. Lo que surge de la
Independencia es el extraordinario conjunto de los últimos Estados
Ciudad antiguos ubicados sobre gigantescos, casi deshabitados
territorios. En la Independencia América Latina tiene unos 14 millones
de habitantes mientras que hoy debe haber 450 millones y todavía
estamos deshabitados profundamente. No dominamos todo el interior. De
modo que eran ínfimas las Ciudades Estados de la Independencia, pero
estaban sostenidas por el Imperio Británico, que fue el primer Estado
en experimentar la Revolución Industrial, y que convierte a las polis
oligárquicas latinoamericanas en anexos agro exportadores, y
compradores de las manufacturas inglesas, o secundariamente de las
francesas.
El Imperio inglés, en realidad, aunque fue derrotado durante las
Invasiones Inglesas sin embargo tuvo su éxito máximo con la
Independencia. Ésta oculta la verdad de una gigantesca victoria
inglesa a través de la balcanización, la fragmentación de toda la
América española. Mientras que en la América portuguesa el imperio
inglés tuvo la sabiduría de consolidar su dominio trasladando a toda
la Corte portuguesa, más de 15.000 personas -una ciudad de la época-
en una flota inmensa. Porque la América lusitana fue un centro
decisivo desde el que el imperio inglés operó para disgregar
Hispanoamérica. Eso permitió mantener la unidad del Brasil portugués,
evitando su atomización. Mientras que el enfoque obtuso y anacrónico
de Fernando VII, al no aceptar la nueva alianza propuesta por el héroe
máximo de la Independencia, Simón Bolívar, sentencia la disgregación y
la derrota.
Fracasa también el intento de Bolívar de mantener la unidad de las
nuevas Repúblicas en el Congreso de Panamá, hecho bajo la sospecha de
los observadores que iban a asistir de Inglaterra y Estados Unidos,
que tenían instrucciones de oponerse a toda unidad posible y en
especial de impedir que Cuba fuese liberada por una expedición de
Bolívar y Lucas Alamán, el mexicano. Los yanquis ya no querían la
independencia de Cuba, así que esta es una historia muy vieja. Hay que
entender a Cuba y a Fidel a la luz de esos acontecimientos. Porque
Jefferson quería la anexión de Cuba a los Estados Unidos. Fracasa
Bolívar –que llega a decir "hemos perdido todo, menos la
Independencia"- y luego en el siguiente Ciclo, el posterior a la
Independencia, cada uno se quedó en una casita. Múltiples casitas.
Veinte y tantas casas y casitas. Se forma un conjunto de Estados
Ciudad que importan las teorías de los Estados Nación europeos. Son
los últimos Estados Ciudad antiguos que se disfrazan de Estados
Nación.
Eso marca profundamente el ciclo histórico siguiente a la
Independencia, del que estamos asistiendo al comienzo de su fin. El
ciclo de los múltiples estados independientes de América Latina se
acaba, porque hoy se nos plantea esencialmente la integración que
anticiparon el Conde de Aranda, Manuel Godoy y Simón Bolívar en la pre
y post Independencia.
INTEGRACIÓN: LA GRAN TRANSICIÓN
Nexo Saravista: ¿Qué hacemos ahora?
Methol: ¿Cuál es el problema que hoy tenemos con el asunto de los
intentos de integración en América Latina, en América del Sur, con el
MERCOSUR, el Pacto Andino, el Mercado Común Centroamericano? ¿Qué es
lo que está pasando? ¿Qué revoltijo es este de la unidad de América
Latina o de la unidad de América del Sur?
Estamos en una gigantesca transición. La gran transición de los 20
Estados Ciudad antiguos al Estado Continental del siglo XXI.
Todo el siglo que sigue a la Independencia, que es en verdad el
fracaso de la auténtica independencia, termina en una atomización. A
partir de allí se va formando el imaginario nacional de cada nuevo
país, imitando a los países europeos donde había un imaginario
nacional polaco, checo, alemán, italiano. Acá todos hablábamos
castellano o galaico-portugués -una diferencia ínfima- pero nos
convertimos en seudo Estados Nacionales como imitadores del proceso de
las múltiples etnias y lenguas de Europa.
La Unión Europea tiene 20 y tantos traductores simultáneos en las
conferencias porque hay otras tantas lenguas.
Entonces, en la 2da.mitad del siglo XIX se forman los imaginarios
nacionales imitando los procesos del centro mundial que era Europa. Y
ahora nos encontramos con la necesidad de un nuevo imaginario
colectivo sudamericano para avanzar en la integración. Y los múltiples
imaginarios nacionales, de cada Estado Ciudad disfrazado de Estado
Nación, se convierten en un gran obstáculo para realizar lo que nos
puede salvar: una identidad cultural común. Esa identidad común está
en nuestra base hispánica, luso-castellana, de la Hispania romana. Que
es una sola cosa. Como lo fue durante la unión de las coronas de
España y Portugal .
Sin embargo el Uruguay ya no ve más a América Latina como su horizonte
normal. El horizonte del Uruguay es el uruguayismo. Ya no ve lo que
pasó en el Imperio español y en la época de la unión de las coronas de
España y Portugal y en el Virreinato del Perú al que pertenecimos por
siglos, sino lo que ocurrió en el Uruguay chiquitito, en el Estado de
Montevideo rebautizado República Oriental del Uruguay. Le cambiaron el
nombre a Lord Ponsomby por pudor. Ese imaginario solitario se compara
con los otros 20 y tantos imaginarios solitarios y se pierde en su
laberinto.
Esto nos obliga a tomarnos como una política central no solamente la
economía sino, diría yo, más que la economía, la política de la
cultura común. Sin política de la cultura común no habrá política de
la economía común en América Latina. En la Europa multicultural
posiblemente la economía una más que la cultura. Nosotros tenemos que
unirnos desde la idea macro de que no son las micro-culturas
nacionales enanas las que nos convocan al futuro. ¿Por qué en el
Uruguay se discute cómo enseñar historia? ¿Qué historia? Si el lío es
no enseñar más la historia del Uruguay solitario. Esa historia fue una
necesidad de la generación del 70 y del 80 del siglo XIX. Ese fue el
imaginario que construyeron los Bauzá, Zorrilla y Blanes. Y cumplieron
muy bien su tarea. Y nosotros vamos a cumplir nuestro deber si hacemos
lo que ellos hicieron tan bien dando un paso más, recuperando el
horizonte común de todos los micro horizontes supuestamente nacionales
que nos ayudaron a convivir republicanamente en la mejor forma
posible. Pero ahora para convivir republicana, democrática y
pacíficamente, necesitamos el gran horizonte cultural unificado, el
imaginario colectivo común de América del Sur, que nos permita ser en
la historia. Si nos quedamos en lo que hicieron hace más de un siglo
los fundadores de cada Ciudad Estado por separado, vamos a generar una
alianza de impotentes, marginales a todo protagonismo histórico. El
pasaje del imaginario uruguayo, argentino, brasilero, al gran
imaginario colectivo sudamericano es necesario para que podamos
naturalmente hacer las políticas económicas de conjunto que son
imprescindibles. Hoy carecemos de esa perspectiva y nos sentimos
perdidos.
LOS ESTADOS CONTINENTALES
Nexo Saravista: Pero la transición es imparable.
Methol: Claro. La gran transición es mundial y no podemos escaparnos
de ella. A comienzos del siglo XX el geopolítico alemán Ratzel
comprendió que los Estados Nación europeos, que protagonizaron la
revolución industrial, como Inglaterra, Francia, Alemania o Italia, ya
no eran más los protagonistas fundamentales. Los Estados europeos
dejaban de ser el centro de la historia por sus dimensiones enanas.
Con la emergencia de los Estados Unidos (que ya había provocado mucho
antes la reflexión del Conde de Aranda y la preocupación de Bolívar)
se inicia en el siglo XX una nueva era. La era de los Estados
Continentales. Los grandes Estados Continentales, también industriales
como los Estados Nación, pero de dimensiones gigantescas, con mercados
internos enormes. Vio que se introducían dimensiones cuantitativas tan
enormes que cambiaban cualitativamente la historia. Y Ratzel dice que
o Europa se une o desaparece de la historia. Europa fue muy burra y se
autodestruyó en las dos guerras mundiales del 14 y el 39. No tuvo a
nadie a la altura de sus reales circunstancias. Hicieron dos terribles
guerras de enanos para ser dominados por otros. Junto al primer gran
Estado continental, Estados Unidos, la gran sociedad que va a dominar
el siglo XX, plantea que si Europa es capaz de unirse podrá
sobrevivir. Y a la vez sostiene que el otro Estado Continental que
puede competir con Estados Unidos es Rusia. Había percibido la
emergencia de la industrialización rusa en la última década del siglo
XIX, con el Conde Witte, que a la vez hace surgir a los marxistas en
Rusia. Y dice que si el proceso de industrialización ruso se acelera
entonces el siglo XX va a ser compartido por Estados Unidos y Rusia. Y
así fue exactamente. Ratzel cantó toda la historia del siglo XX. Y lo
hizo entre fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX.
¿Y qué está planteado como horizonte del siglo XXI? Un concierto de
Estados Continentales: los Estados Unidos, China, Rusia, India y la
Unión Europea si logra consolidarse. En ese contexto tiene que
comprenderse el destino del Mercosur y la Unión Sudamericana. La
globalización no avanza sola. Avanza la vecindad y con ella la
política sudamericana.
EL IMAGINARIO COLECTIVO SUDAMERICANO
Nexo Saravista: ¿Cómo se reflejó Ratzel en América Latina?
Methol: Juan Bautista Alberdi, fue el primer rioplatense, desde 1837,
en discernir la dinámica "centro-periferia" entre las sociedades
industriales (entonces
Gran Bretaña y Francia en Europa) y las preindustriales. Y anunció,
antes que Ratzel el pasaje de la multitud de pequeños Estados a un
nuevo orden de grandes Estados Continentales en "El Crimen de la
Guerra" (escrito en 1870). Luego a comienzos del siglo XX Ratzel tuvo
inconscientes imitadores en nuestras patrias, que fueron su
equivalente epocal. La famosa Generación del 900 latinoamericana, con
Rodó, el uruguayo, Manuel Ugarte, el argentino, Blanco Fombona, el
venezolano, García Calderón, el peruano, etcétera. Intentaron pensar
nuestra unidad. Querían la Patria Grande, en otras palabras un Estado
Continental. Su postura -como la de la generación del 98 española- en
parte fue una respuesta a la irrupción visible de los Estados Unidos
en la historia mundial, a través de la Guerra de Cuba y de las
Filipinas, cuando los cowboys se transformaban en marines. La
generación del 900 estuvo profundamente inspirada a su vez por el
portugués Oliveira Martins que publicó en 1879 su "Historia de la
Civilización Ibérica". Él participa del Iberismo, el movimiento que
alienta la unión de Portugal y España. Pero al aparecer el
Panamericanismo norteamericano, el iberismo se vuelve
iberoamericanismo en contraposición al avance de los Estados Unidos
sobre América Latina -o América hispano-portuguesa- a fines del siglo
XIX. El Iberismo para contrarrestar el llamado a la1ra. Conferencia
Panamericana, que se va a realizar finalmente en 1889, impulsa por
primera vez el festejo del 4to. Centenario del descubrimiento de
América en 1892. De la celebración participa Oliveira Martins junto a
nuestro Zorrilla de San Martín, que habla de la gran nación
iberoamericana, y el español Emilio Castelar. Hace unos días hubo en
Montevideo una Cumbre Iberoamericana que en definitiva es hija de los
esfuerzos de Oliveira Martins, Zorrilla de San Martín y Castelar.
Martí a su vez pensaba que en Cuba no solamente se peleaba contra el
imperio español sino que allí también se daba la lucha por la "Segunda
Independencia" contra la irrupción norteamericana sobre el conjunto de
América Latina. Eso solamente era posible con una América Latina
unida, sosteniendo a Cuba en la frontera decisiva del Nuevo Imperio
anglosajón.
De manera que este asunto en el que estamos embarcados está mucho más
cerca de lo que pensamos y viene de mucho más atrás de lo que
suponemos. Estamos al lado de todo ese gran conflicto que recién se
está desplegando. La vida nuestra es demasiado cortita para los
grandes procesos históricos. Lamentablemente. Dios quizá debió
hacernos vivir 200 años ( risas). Pero sabemos por fe cristiana que la
Vida puede más que la Muerte.
Entonces ¿cuál es el dilema contemporáneo? La lucha que generan Rodó,
Ugarte, Blanco Fombona, Vasconcelos, la gran Generación del 900, a la
que sigue el APRA de Haya de la Torre, y las rebeliones y Congresos
estudiantiles de la época, y Quijano con el Centro y la revista Ariel,
se continúa en Perón, Vargas e Ibáñez (con su asesor Felipe Herrera) y
culmina con el proceso de integración que se abre en la 2da.mitad del
siglo XX en América Latina.
Porque las tres dimensiones inseparables de nuestra modernización son:
Democratización, Industrialización e Integración. Las tres se implican
y exigen mutuamente. No hay democratización verdadera sin
industrialización, ni hay industrialización sin las dimensiones del
mercado interno que solo es posible lograr a través de la integración.
Perón ve el núcleo de la integración de América Latina en la unidad de
América del Sur, y a su vez el núcleo de la unidad de América del Sur
en la alianza argentino-brasilera. Ese fue el gran aprendizaje básico
que con algunos amigos hicimos en los comienzos de los años 50 del
siglo XX. Y de esa problemática, en la que entonces empezamos a
entrar, posiblemente estemos ya más allá de la mitad del camino.
Entonces el lío es el pasaje de los imaginarios de los 10 países
hispanoparlantes de Sudamérica y de Brasil a un solo gran imaginario
colectivo sudamericano que nos haga pensar a los uruguayos, a los
argentinos, a los brasileros y a todos desde América del Sur. Ese es
el horizonte básico a construir. Y ese horizonte básico tiene otro
horizonte esfumado. El horizonte de América Latina como conjunto, con
México, el Caribe y América Central. Este podrá ser en la medida que
se sepa construir el primero, el horizonte de América del Sur. El que
mucho abarca poco aprieta. Hay que concentrase en el núcleo.
Esta es una formulación general, porque hay formulaciones específicas.
Por ejemplo, el Mercosur empezó siendo la unidad entre Argentina y
Brasil, y su frontera inmediata, Uruguay y Paraguay. La Cuenca del
Plata. No se consideró a Bolivia que era el otro país que integraba el
viejo Virreinato del Río de la Plata y luego las Provincias Unidas
hasta que los unitarios la expulsaron como a Paraguay y a Uruguay.
¡URUGUAY, PARAGUAY y BOLIVIA, UNÍOS!
Nexo Saravista: Usted le ha llamado a Uruguay, Paraguay y Bolivia el
lugar del máximo bien común latinoamericano.
Methol: Exactamente. Es el lugar del máximo bien común si se cumplen
ciertas condiciones. Los chiquitos para ser útiles no tienen que ser
llorones. Deben ser inteligentes. Y si los grandotes se equivocan les
tenemos que mostrar con inteligencia sus errores. ¿Cómo se logra esto?
Uruguay, Paraguay y Bolivia forman el nexo básico en la Cuenca del
Plata entre Argentina y Brasil, y le dan solidez al sur para la
incorporación de Venezuela en el norte. Entonces con inteligencia y
eficacia al servicio de la unidad, Uruguay, Paraguay y Bolivia se
tienen que unir entre ellos muy profundamente. Tenemos que mandar
nuestros artistas, economistas, sociólogos, empresarios a comprender
en profundidad el Paraguay y Bolivia, nuestros hermanos en la frontera
fundamental. Los bolivianos, paraguayos y uruguayos necesitamos
comprender en conjunto, en estudios compartidos, la función de la
Cuenca del Plata. Sus posibilidades culturales, económicas,
industriales, energéticas, acuíferas. Tenemos que pensar juntos para
ser juntos. Y así construir nuestra relación con Argentina, Brasil y
Venezuela. Si los enanos no se unen, ¿quien los va a unir? ¿Queremos
darnos el lujo de ser enanos y además idiotas? Los tres enanos se
tienen que conocer mutuamente más que nadie. Sus élites económicas,
políticas, culturales deben conocerse profundamente. Para que ese sea
el comienzo del conocimiento profundo de todos, entre argentinos,
brasileros, venezolanos y nosotros. Tenemos que empezar por los que
son más parecidos a nosotros. ¡Enanos Uníos! Tengamos una política
común en todos los órdenes. Si hacemos las cosas bien vamos a tener
como cómplices a los Estados brasileros como Rio Grande do Sul, Matto
Grosso do Sul, y Paraná, etc., y las provincias argentinas como
Misiones, Santa Fe, Corrientes, etcétera Los vecinos Estados y
Provincias federales de Brasil y Argentina serán nuestros cómplices si
les comunicamos con mucha inteligencia cómo se hace el nexo real.
Uruguay, junto con Paraguay y Bolivia, forman la frontera real entre
Argentina y Brasil. Somos el eje de la Cuenca del Plata, la mayor
Cuenca Sudamericana de zona templada y tropical. La de más alta
importancia como nexo entre Argentina y Brasil y para la solidez del
desarrollo del Mercosur en conjunto. La Cuenca más importante en
América del Sur, porque la Cuenca del Amazonas llegará a serlo en 30 o
50 años, pero la nuestra ha sido y es la frontera real y densamente
habitada durante siglos. Y nosotros tenemos, en nuestra pequeñez, la
importancia de estar en la "marca" que debe ayudar a realizar la
síntesis de las culturas de la frontera. La síntesis de las culturas
lusoamericana-mestiza e hispanoamericana-mestiza. Esa es la tarea.
Somos la frontera. Artigas era un hombre de la frontera. Era un jefe
de frontera. Vargas y Perón también.
Pero si los enanos no se unen, ¿qué diablos quieren ser? Primero:
¡Enanos Uníos! Para dialogar bien y unirnos con los grandotes de la
región: Argentina, Brasil y Venezuela. Y así lograr que los
super-gigantes del mundo nos lleven el apunte de verdad gracias a la
integración de América del Sur.
VENEZUELA Y ARGENTINA: EL NUEVO EQUILIBRIO
Nexo Saravista: ¿Qué significa la incorporación de Venezuela al Mercosur?
Methol: El núcleo fundamental ha tenido una rectificación. Lo
fundamental no es ya la unidad de Argentina, Brasil y Chile sino que
la verdad básica es la alianza entre Argentina, Brasil y Venezuela.
Eso es lo que ni Perón ni Vargas percibieron con total claridad,
porque no había aún condiciones suficientes para poder pensarlo.
Estamos frente a la extraordinaria percepción y la nueva navegación de
la historia venezolana, que por primera vez se lanza hacia el
Atlántico Sur. Venezuela era originalmente un mundo antillano. Cuando
uno va a Venezuela se encuentra con antillanos. Y el primero que le da
un contexto continental sudamericano es Bolívar, que le abre la ruta
andina y llega hasta Bolivia. Chávez en cambio inaugura la gran ruta
del Atlántico Sur, es decir la alianza de Venezuela con Brasil y
Argentina. Esto introduce un equilibrio nuevo. Hace medio siglo
Argentina podía hacer una alianza más equilibrada con Brasil. Hoy no
está en condiciones de hacerlo. En consecuencia gracias a la
bipolaridad argentino-venezolana junto a la frontera con Brasil es que
existe un mínimum de equivalencia posible para fundar una unidad común
en serio. Una unidad entre hermanos sin hegemonías. Venezuela en su
camino del Atlántico Sur se lanza decisivamente a salvar el equilibrio
del núcleo inicial argentino-brasilero. Esto constituye mejores y
mayores condiciones de igualdad para la integración. Una integración
entre desiguales termina en hegemonía. Una integración entre iguales,
o más o menos iguales, termina en hermandad. Se trata de llevar una
delicada política que evite una hegemonía brasilera, porque una
hegemonía traería la destrucción de América del Sur y de América
Latina como posibilidad. Sería una hegemonía más entre otras y
llevaría al fracaso común. Tanto de quienes intenten ejercer esa
hegemonía como de los que la resistan. Sería el mayor perjuicio para
el destino de Brasil. Todos perderíamos. Hay que ayudar a la realidad.
Y la realidad es que Venezuela suple las insuficiencias argentinas y
permite una relativa mayor igualdad en asuntos básicos.
BIOCEANIDAD: DEL ATLÁNTICO AL PACÍFICO
Nexo Saravista: Con esa rectificación del núcleo fundamental del
MERCOSUR, ¿cuál es el camino principal para la consolidación de la
salida al Pacífico del bloque sudamericano? ¿Quizá a través de Perú, o
como se pensaba antes a través de Chile, o incluso a través de
Ecuador?
Methol: No lo sé. Hoy todavía no está claro.
REDES UNIVERSITARIAS DEL MERCOSUR
Nexo Saravista: Se ha propuesto la creación de la Universidad del
Mercosur. ¿No debería jugar un papel fundamental en el desarrollo del
nuevo imaginario colectivo?
Methol: Ya mi recordado y querido Eduardo Víctor Haedo tenía la gran
intuición cuando pensó en crear en el Uruguay una Universidad para
América Latina. Eso fue en el año 1937. Esa idea de una Universidad
latinoamericana fue precursora. Ahora bien, yo creo que en realidad
hoy no debemos pensar en una única Universidad del Mercosur. Todas las
Universidades de los países del Mercosur –venezolanas, brasileñas,
argentinas, uruguayas, paraguayas- deben ser Universidades del
Mercosur. Todas las Universidades de los países sudamericanos deben
ser Universidades de América del Sur, pensadas para construir nuestra
unidad continental. En lugar de hacer una nueva y única Universidad se
debe impulsar la creación de redes universitarias mercosureñas y
sudamericanas, libremente constituidas por elección de las propias
Universidades existentes . Que se junten las públicas con las
públicas, las católicas con las católicas, las masónicas con las
masónicas, o cualquiera con cualquiera. Pero que sea obligatoria la
formación de redes entre Universidades que se eligen libremente entre
sí . Y que esas redes tengan carácter permanente. No fugaz. Así van a
aparecer naturalmente generaciones con el modelo del imaginario
colectivo latinoamericano y con una potencialidad gigantesca.
INFORMATIVOS BILINGÜES Y CINE LATINOAMERICANO
Nexo Saravista: El rol de los medios de comunicación masivos y los
audiovisuales en especial parece fundamental para el desarrollo del
nuevo imaginario.
Methol: Por supuesto. Me parece un escándalo que los informativos de
los países del Mercosur no tengan 15 minutos diarios dedicados a la
región. Y que no haya una información diaria en castellano y
portugués. Esto debería ser obligatorio porque los canales hacen
usufructo de espacios que el Estado concede, entonces que al servicio
del bien común comprendan que es necesario su contribución al proceso
histórico en el que el país y la comunidad están comprometidos.
Y se debe impulsar el desarrollo de una cinematografía común entre
brasileños, argentinos, uruguayos, chilenos, etcétera. Hay que llegar
a crear la cinematografía de los Estados Unidos de América del Sur. Si
queremos ser de verdad en la historia, porque si no queremos ser
entonces será que nos gusta ser enanos convalecientes perpetuos.
ARTIGAS EN EL CORAZÓN DEL MERCOSUR
Nexo Saravista: El desarrollo del imaginario colectivo sudamericano
requiere recuperar nuestras raíces comunes. Artigas dijo en 1811 "los
americanos del sur están dispuestos a defender su patria" y planeó
llegar con sus fuerzas hasta el Perú. Sus Instrucciones del Año XIII
son el primer proyecto de Constitución federal para el conjunto del
antiguo Virreinato del Río de la Plata, que en una de sus versiones
habla de las Provincias Unidas del Sud, y no solamente del Río de la
Plata. Y pocos años después mantuvo correspondencia con Bolívar
expresándole sus deseos de una "unión más estrecha". ¿Cómo recuperamos
a Artigas en su dimensión continental sudamericana?
Methol: La esencia de nuestra cuestión es la siguiente. Hubo en la
Independencia con la atomización de los Estados Ciudad una gigantesca
victoria del Imperio Británico, el primer imperio industrial de la
historia, que nos convirtió en súcubos, en periferia. Esa fue la
derrota esencial de Artigas, generada básicamente por los ingleses.
Porque los unitarios porteños eran el sector inglés de las Provincias
Unidas del Río de la Plata, y los portugueses también estaban bajo el
control inglés. De manera que es una gran victoria inglesa la derrota
de Artigas. A tal punto que la verdad de nuestra realidad, en forma
feroz, es que la Plaza Independencia va a adquirir la plenitud de su
sentido solamente con la victoria de la integración. De lo contrario
la Plaza Independencia está ocultando que la verdadera e invisible
estatua dominante es la de Lord Ponsomby y no la visible de Artigas.
Hoy la estatua de Artigas es la máscara de Lord Ponsomby. Y Artigas no
fue máscara de nadie. Es hora de que arrojemos esa máscara al suelo.
Hoy está semi-arrojada porque los ingleses ya se fueron. Ya Ponsomby
pegó el raje. Hace rato que pegó el raje. Ya no importa, pero importa
Mister Ponsomby. Su hijo norteamericano anglosajón. En la retirada
inglesa el Lord puede ser sustituido por el Mister. Por un Mister
texano hoy, o de la Florida -que sé yo- o de cualquier otro estadito
yanqui en el futuro. Ese es el adversario principal que tenemos hoy.
El TLC es el intento de Mister Ponsomby de evitar que la Plaza
Independencia sea la verdadera Plaza de Artigas.
ORIBE HEREDERO DE ARTIGAS
Nexo Saravista: Oribe a través de su lucha contra las flotas
imperiales inglesa y francesa marca un jalón esencial en nuestra
historia, así como con su solidaridad sudamericana ante la amenaza de
una nueva invasión española.
Methol: Oribe con el sitio de Montevideo, en la década del 40 del
siglo XIX, durante la Guerra Grande, enfrentando la intervención de
las flotas inglesa y francesa en el Río de la Plata, se demostró como
el gran heredero de Artigas. En ese preciso momento el Uruguay creado
por Lord Ponsomby e Inglaterra como un Gibraltar virtual, potencial,
pasa a ser un Gibraltar real, efectivo, a través de la intervención
imperial. Y es entonces que los ingleses le hacen aprobar al gobierno
de Montevideo, al que tutelaban, el Tratado de Comercio bilateral que
tanto querían, con la cláusula de la nación más favorecida. Los que
estaban en la plaza de Montevideo eran los enemigos de Artigas. Es así
que como símbolo no solamente un emplazamiento de artillería de los
sitiadores oribistas y federales se llamaba Artigas, sino que la calle
principal de la Villa Restauración, hoy la Unión, se llamaba también
Artigas. Oribe le puso Artigas a la calle principal de la Villa de los
federales. Y el "sin vencidos ni vencedores" de 1851, como siempre, no
fue verdad. Siempre hay un vencido y un vencedor. Como consecuencia de
la derrota de Oribe y sus federales se le puso a la calle Artigas el
nombre que aún perdura: 8 de Octubre. El Pacto de la Unión le borró el
nombre de Artigas a la calle, porque los unitarios de Montevideo no
soportaban a Artigas.
HERRERA Y HAEDO CONTRA LAS BASES NORTEAMERICANAS
Nexo Saravista: Usted se inició políticamente bajo el influjo de
Herrera y Haedo y su campaña contra la instalación de Bases militares
norteamericanas en el Uruguay. ¿Qué significa eso hoy?
Methol: Mi padre era blanco independiente y yo siendo un pibe, a los
15 y 16 años me le hice herrerista, por Herrera y Haedo, por la lucha
contra las Bases militares norteamericanas y la lucha por la soberanía
del pueblo argentino, en el octubre de Perón del año 1945. Ahí nací yo
a la vida política y me dejó un sello indeleble para siempre. Y eso se
lo debo a Herrera y a Haedo. Pienso que la verdad de la realidad es
que lo que en tiempos de la guerra mundial eran las Bases militares,
hoy toma formas aparentemente más mansas, que se llaman el ALCA y el
TLC. En la congruencia del enfoque histórico de Herrera y Haedo está
el no al ALCA y el no al TLC, el no a Mister Ponsomby, y el sí al
Mercosur y a la unidad de América del Sur.
EL FEDERALISMO DEL TOBA
Nexo Saravista: Héctor Gutiérrez Ruiz fue su primer discípulo, junto a
Diego Terra. Y hasta que lo asesinaron siguió siendo un apasionado
federalista. Durante el exilio que compartió en Buenos Aires con
Wilson y Michelini, dio una célebre conferencia en Córdoba en defensa
del federalismo y la integración. ¿Cuál es su recuerdo del Toba desde
la perspectiva latinoamericana?
Methol: Ahhh… El Toba…(Methol se emociona y hace silencio. Un largo
silencio. Su mirada se pierde como buscando capturar el pasado. Luego
comienza a hablar muy lentamente, con su voz a punto de quebrarse) .
Efectivamente, de alguna forma, cuando yo tenía unos 22 años y ellos
tendrían 17... me pidieron que les diera unas charlas, mis primeras
conferencitas, y así... presuntamente, si así se puede decir… me
erigieron como su maestro inicial. El rasgo fundamental del Toba fue
una vida generosa... (largo silencio). Generoso con sus amigos,
generoso con el Uruguay, generoso con el Río de la Plata, generoso con
América del Sur y América Latina. Él sintió todo eso muy profundamente
desde los mismos dos maestros que tuve yo, que se llamaron Luis
Alberto de Herrera y Eduardo Víctor Haedo. Él lo siguió a Haedo hasta
el final. Pienso que el Toba y yo somos como nietos -en el sentido
intelectual y político- de Herrera. Diría que Herrera fue hijo de la
era del Uruguay solo, de la Argentina sola, y el Brasil solo. Y aunque
él sintió que el Uruguay era su amor máximo, siempre tuvo la nostalgia
profunda del amor originario por toda América Latina. Y creo que eso
se le fue acentuando a partir de la 2da. Guerra Mundial. Herrera murió
en esa actitud de un hondo amor al Uruguay y simultáneamente un
entrañable vínculo con toda América Latina. La generación siguiente
-Haedo es de la generación siguiente- dio un paso más. Ya Haedo quería
hacer la Universidad Latinoamericana, por ejemplo, para ir más allá
del Uruguay desde dentro del Uruguay. Eran los hijos de Herrera que
daban un paso más. Yo, de la generación siguiente a la de Haedo, doy
otro paso más, hacia el Estado Continental Sudamericano, que creo que
está en el sentido de los pasos de Herrera. Mientras que el
uruguayismo absoluto de hoy es como la negación del gran amor
hispanoamericano de Herrera, en el que nos formamos con el Toba. Y el
Toba era eso. Desde su origen con Herrera y Haedo hasta su absoluta
pasión latinoamericana. El Toba... (sonríe). ¡¡¡El Toba era mucho más
exagerado que yo...!!! (Methol abre sus brazos, ríe, sirve su copa y
brinda por la memoria de su inolvidable amigo, Héctor Gutiérrez Ruiz
). Salud, compadre.
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