[R-P] La “apatía” electoral como construcción mediática [DsD]

Boletín Bambú bambuprensa en yahoo.com.mx
Vie Nov 2 02:44:49 MDT 2007


LA “APATÍA” ELECTORAL COMO CONSTRUCCIÓN MEDIÁTICA
Diario sobre Diarios
1-11-2007

A fines de septiembre un diario porteño aseguró que la
estrategia de la candidata Cristina Fernández de Kirchner
sería “la no campaña”, es decir, proselitismo mínimo y
evitar cruces y polémicas con sus oponentes. En paralelo,
algunos diarios comenzaron a construir el concepto de
“apatía electoral” en la sociedad ¿Hubo estudios al
respecto? Los candidatos opositores que advirtieron sobre
la falacia de la supuesta “apatía”. Un relevamiento que
muestra las distintas aristas que el tema tomó en las
páginas de los diarios. Un solo periodista se pregunta
sobre la cobertura preelectoral. Para reflexionar y
polemizar. 

ALGUNAS DE LA PRINCIPALES NOTAS PUBLICADAS SOBRE EL TEMA.

Ahora que los argentinos ya votamos. Ahora que la urnas ya
dictaron su veredicto. Vale la pena detenerse y revisar
cuál fue la principal construcción mediática de los
principales diarios porteños. De dónde salió la “apatía
electoral”, o “indiferencia” o “desinterés” por los
comicios. Qué periodistas volcaron una aparente percepción
personal que creció como espiral en varias páginas
impresas. Y que se extendió después a la radio y la
televisión, como un verosímil sin contrastes. El DsD
realiza aquí un relevamiento hasta el día de las
elecciones.

EL ORIGEN DE LA CONSTRUCCIÓN: LA “NO CAMPAÑA”

El domingo 23 de septiembre, Mario Wainfeld firmó una
interesante nota en Página/12 titulada “La no campaña”.
Allí señaló que “Cristina Fernández de Kirchner desafía a
los expertos con su no campaña” y que esa táctica elegida
por el oficialismo consistiría en “pocas apariciones
públicas, entrevistas dosificadas por un homeópata avaro,
una dosis nimia de actos de masas”. Agregó que “a los
compañeros que encabezan listas de diputados o senadores se
les aconseja remedar esa táctica consagrada por el éxito.
El arte de campaña es, al fin y al cabo, resultadista. Los
números dirán si la alternativa elegida fue eficaz. Si lo
fuera, los expertos deberían dedicarle un librito, así
fuera un abstract, a una metodología que controvierte su
dogmática”.

En esta nota Wainfeld dejó en claro –más de 30 días antes
de los comicios- que la estrategia del oficialismo para el
mes de octubre transitaría esos carriles: un mínimo de
proselitismo movilizador a la espera de que ningún hecho de
la campaña propia o de la oposición altere el camino hacia
la victoria del 28 de octubre.

LA “APATÍA” SURGE EN DOS DIARIOS

El domingo siguiente, el 7 de octubre, el periodista
Fernando González firmó una nota en Clarín que comenzó así:
“A 21 días de la elección presidencial, podemos calificar a
esta campaña como la más apática de la historia reciente de
la democracia”. La afirmación no tuvo sustento más que la
opinión personal del periodista. Ese mismo día, en el mismo
diario, Eduardo van der Kooy señaló que “dispuestos a
correr esos riesgos, Néstor Kirchner y su mujer delinearon
la estrategia: presentar a ella como la posibilidad de un
cambio sin turbulencias de gobernabilidad”. Párrafos
después consideró que “hay una sociedad que atisba con
bastante indiferencia, que todavía soslaya el último
domingo de octubre”. Otra vez, el texto no se apoyó en
algún estudio o dato concreto.

Ese mismo domingo, en Página/12, también se pudo observar
textos referidos a la supuesta “apatía”. Mario Wainfeld
comenzó su análisis así: “Cuesta creer que falten tres
semanas para las elecciones presidenciales. El desinterés
es palpable, la desmovilización casi absoluta”. Mientras
que Fernando Cibeira afirmó: “Nadie recuerda una campaña
electoral de menor voltaje” e hizo lugar para que distintos
especialistas opinaran sobre “la falta de clima” electoral.

O sea, ese domingo, el 7 de octubre, comenzó la
construcción de la “apatía” en dos diarios: Clarín y
Página/12. Hasta ese momento, ninguno de los otros
matutinos habían registrado en sus páginas el concepto de
“apatía”.

LA CONSTRUCCIÓN SIGUE ADELANTE

El domingo siguiente, el 14 de octubre, la construcción del
supuesto desinterés ciudadano (que hasta ese momento no
estaba sustentado en ningún tipo de estudio concreto)
siguió su camino.

En Clarín, Eduardo van der Kooy tituló su columna “Cambios
que no rompen la apatía”. Señaló en el primer párrafo
algunas movidas de candidatos opositores y en el segundo
consideró que “aquellos serpenteos no han logrado todavía
poner a salvo a la campaña de la monotonía y el
aburrimiento”. Dijo respecto de esa apatía que “se trata de
una percepción callejera que circula en todo el país y que
resulta posible constatar”. Para ello difundió un sondeo de
la firma Analogías en Santa Fe según el cual “casi al 52%
de los ciudadanos les interesa aún ‘poco o nada’ la crucial
votación del último domingo de este mes”. Luego se refirió
a “la apatía y la prescindencia que se advierten”.Van der
Kooy no especificó más detalles sobre el estudio de
Analogías, ni tampoco quien fue el cliente que encargó ese
trabajo.

Ese mismo día, en Página/12, Wainfeld afirmó: “Las
movilizaciones o marchas masivas tienen su voz, pero hay
otros modos de comprender: departir con organizaciones de
productores, vecinales, sindicatos. Los periplos de los
candidatos más visibles desechan ese mecanismo. Parecen
obsesionados apenas por hablar o hacerse ver o producir una
imagen con punch”. A renglón seguido, opinó que “la no
campaña, a esta altura, es imbatible. La sensación
dominante es que eso favorece a la favorita, los guarismos
lo dirán. En todo caso, nadie quebró esa inercia que
despilfarra un trance único en el sistema democrático”.

El domingo siguiente, el 21 de octubre, el propio Wainfeld
recordó que “la ‘no campaña’ fue la táctica elegida por los
Kirchner, seguros de la amplitud de su ventaja”. Y
consideró que “el arco opositor no pudo o no quiso
alterarla mucho, su jugada única fue bajar a Cristina
Fernández del piso del 40 por ciento de los votos. Con
inusual concordancia, todos los encuestadores dan por hecho
que el oficialismo ganará en la primera vuelta”.

LA NACIÓN SE SUMA A LA CONSTRUCCIÓN

El lunes 22, La Nación –que se había mantenido al margen de
la construcción de Clarín y Página-, se sumó a la serie y
superó a los otros dos matutinos ya que lo llevó a su
título principal de tapa: “Crece la apatía: la gran mayoría
no tiene interés en la campaña”.

Allí afirmó que “lejos de las pasiones que despertaba en
otros tiempos, la carrera abierta para definir las máximas
autoridades de la República parece sumida en la más
abrumadora abulia ciudadana de la que se tenga memoria: de
acuerdo con un estudio elaborado para La Nación por la
consultora Poliarquía, siete de cada diez personas dicen
que la política no les interesa y que no le prestan
atención a la campaña”. La nota agregó datos técnicos de la
encuesta: “el sondeo fue realizado entre el 11 y el 16 del
actual, sobre un total de 1288 consultas, de las cuales
1116 fueron domiciliarias y 172, telefónicas. Los
consultados son residentes en territorio argentino, en
centros urbanos de más de 2000 habitantes, y mayores de 18
años”.

El diario decidió acompañar la nota del sondeo de
Poliarquía con otro texto en el que consultó a distintos
dirigentes opositores. Señaló que entre ellos “admitieron
la existencia de una fuerte apatía de la sociedad hacia la
política y, en particular, hacia la campaña electoral”,
aunque “ninguno aceptó tener ningún tipo de responsabilidad
en la generación de ese espíritu de escepticismo ciudadano,
sino que, por el contrario, responsabilizaron al gobierno
de generar esa situación al instalar en los medios de
comunicación la idea de que las elecciones ya están
definidas en favor de Cristina Fernández de Kirchner”.

El candidato Alberto Rodríguez Saá le dijo a La Nación que
la difusión de información relativa a la supuesta apatía se
enmarcó en “la estrategia del Gobierno para establecer un
pensamiento único de que estas elecciones ya están
decididas, con la complicidad de los medios y las
encuestadoras”. Gerardo Morales, candidato a vicepresidente
de UNA (Lavagna) le señaló al diario que “la apatía es
parte del juego kirchnerista” y que desde el Gobierno
“instalan la idea de que ya ganaron”. Por su parte, Jorge
Sobisch hizo un “mea culpa” por “no haber podido instalar
un clima de elecciones”, aunque expresó que “lo cierto es
que el Gobierno tampoco lo hizo por una cuestión
estratégica, y los medios tampoco revirtieron esa
intención”.

El miércoles 24, Joaquín Morales Solá publicó en La Nación
una columna titulada “La apatía social debilita la
democracia” en donde señaló: “Apatía social y desaparición
de los partidos políticos. La Argentina lleva esos trastos
en la maleta haciendo ya el último trecho del viaje hacia
las elecciones del próximo domingo”. Concluyó que “es
cierto que la apatía actual de la sociedad puede facilitar
el trámite de la elección para los que mandan”.

El jueves 25 los diarios dieron cuenta de la falta de
autoridades de mesa. La Nación tituló en lo alto de su tapa
“Faltan autoridades en el 92% de las mesas porteñas”.
Agregó que la Justicia electoral envió 17.751 telegramas,
de los cuales 15.249 “fueron devueltos por no haber podido
ser notificado el ciudadano designado para ser autoridad de
mesa”. Como se puede observar, el grave inconveniente sólo
afectó a la Capital Federal.

Aún así, La Nación consideró que esa situación es “un signo
de apatía y de anomia”, tal como se tituló una nota firmada
por Adrián Ventura. En el texto, el periodista consideró
que “la democracia es un sistema exigente, que necesita de
la gente; sin participación no hay democracia, sino un
sistema electoral vacío de contenido. Pero debajo de esa
apatía hay otro problema más profundo: la anomia. Los
argentinos tendemos a esquivar las normas y el poder
político, muchas veces, da el mal ejemplo”.

Ese mismo día, el diario publicó un editorial titulado
“Cómo vencer la apatía ciudadana” en donde señaló que “una
parte significativa del cuerpo social argentino se está
dejando invadir por una actitud de indiferencia o
desinterés ante el destino institucional y político de la
Nación. Prueba de ese sentimiento son algunos sondeos de
opinión pública que dan cuenta de un inusitado nivel de
apatía ciudadana frente a los comicios presidenciales de
este domingo”. Como se puede observar, el diario se tomó el
tema muy en serio a punto de sentir la necesidad de
pronunciarse editorialmente. Pero al referirse a “los
sondeos”, no precisó que en realidad existía uno sólo: el
de Poliarquía, que abarcó a 1288 argentinos, sobre un total
de algo más 27 millones de ciudadanos en condiciones de
votar.

SOBRE EL FINAL, SE SUMA ÁMBITO

El viernes 26, último día antes de que comience la veda
electoral, Ámbito editó como título principal “Elige
presidente un país apagado, vaciado y dividido en lo
político”. En la bajada el diario habló de “una opinión
pública desinteresada, apática, casi ajena a los
acontecimientos electorales. Es asombrosa la ignorancia
sobre lo que se vota el domingo”.

EL ROL DE LOS MEDIOS

Hasta el viernes previo al comienzo de la veda, todos los
periodistas aludidos, que se encargaron de destacar la
supuesta “apatía” de la sociedad, evitaron analizar el rol
que cumplen los medios a la hora de profundizar o atenuar
ese desinterés -en caso de que efectivamente haya
existido-, con la instalación de temas que día a día
realizan desde sus títulos principales. Es decir, en
paralelo a la construcción de la “apatía”, los medios no
evaluaron su propia responsabilidad. Un simple relevamiento
demuestra que los matutinos no dedicaron espacios
importantes en sus portadas, en forma cotidiana, a la
campaña electoral.

Por ejemplo, el viernes 19 de octubre –nueve días antes de
los comicios- Clarín editó en lo alto de su tapa “España
amplía la ciudadanía a nietos de inmigrantes”. El domingo
14, a dos semanas de votar, La Nación consideró que en su
título principal debió editar “Detienen a tres adolescentes
cada hora por cometer delitos”. El jueves 18, diez días
antes de las elecciones, Página tituló su tapa “León de
oro” en referencia a un premio otorgado al artista León
Ferrari.

Las preguntas que subyacen, entonces, son: ¿Le dedicaron
los diarios espacios principales de sus portadas a las
propuestas de los candidatos, a generar polémicas entre
ellos o a los avatares de la campaña? En caso de que
efectivamente haya habido “apatía” ¿fueron los diarios
–como principales formadores de agenda- responsables de
profundizarla o hicieron el esfuerzo de intentar interesar
a sus lectores en los distintos ejes proselitistas? ¿O
fueron los diarios en principio quienes construyeron un
supuesto mediático de “apatía”?

Diario sobre Diarios (DsD) releva día a día, para una de
sus publicaciones pagas por suscriptores (Reporte Semanal),
los títulos principales de los diarios Clarín, La Nación,
Página/12 y Ámbito Financiero.

Según el relevamiento del mes de octubre (es decir, del mes
de los comicios), Clarín publicó recién el domingo 21 su
primer título principal con información electoral del mes:
“Según 9 encuestas, Cristina gana en la primera vuelta”.
Mientras que la primera vez que Página decidió llevar un
tema electoral a su espacio central de tapa fue el martes
23 (“Cuando ser segundo es lo primero”).

La Nación, por su parte, hasta el domingo 21 sólo había
publicado tres títulos con información electoral. El martes
2 editó “Fuerte incremento en el costo de las elecciones”,
el miércoles 3 “Reclamó la Justicia más controles en las
elecciones”, el viernes 12 “Nueva polémica por el uso de
fondos públicos en la campaña”. Ámbito, en cambio, fue el
diario que más veces llevó a sus títulos principales de
tapa información sobre la campaña. Hasta el lunes 22, lo
hizo en 12 oportunidades.

En la semana previa a los comicios, los diarios recién
comenzaron a editar títulos principales de tapa con
información electoral.

Es decir, los editores supieron un mes antes que la
estrategia del oficialismo para la campaña fue,
paradójicamente, “la no campaña” anunciada por Wainfeld en
Página el 23 de septiembre. También conocieron que dentro
de esa decisión oficial, estaba la premisa de hacer
proselitismo mínimo (los diarios hablaron de “hacer la
plancha” o “no hacer olas”). En paralelo hablaron de la
supuesta “apatía” de la sociedad. Y para completar el
cuadro, los diarios –hasta la última semana de octubre-
editaron en sintonía con “la no campaña” (salvo las
excepciones mencionadas de La Nación y Ámbito, dos diarios
que no son multimedios). O sea, los matutinos aquí
mencionados colaboraron en la construcción de una agenda
mediática no proselitista. El “porqué” de esa actitud, es
parte de un debate cuyos puntos de vista pueden ser varios,
más allá de la fácil difusión de teorías conspirativas, que
siempre son atractivas y de fácil elaboración.

EN LA RADIO OCURRIÓ ALGO SIMILAR

La Escuela Terciaria de Estudios Radiofónicos (Eter)
realizó un relevamiento de “los Panoramas Informativos del
Mediodía de Seis Radios de Amplitud Modulada de alcance
nacional” desde el 15 al 26 de octubre. Para el monitoreo
incluyó las siguientes emisoras: Radio Diez (Hadad), Radio
Mitre (Grupo Clarín), Radio Del Plata (Tinelli y otros),
Radio Nacional (Estado Nación), Radio AM La Red (Grupo Uno)
y Radio Continental (Grupo Prisa).

En el informe emitido al final del monitoreo, sorprende
observar que las radios relevadas por Eter tuvieron un
comportamiento similar al de la prensa gráfica. Esa
observación es de DsD, ya que Eter no comparó radios con
diarios.

Según el estudio, en esas dos semanas previas a los
comicios, las principales radios AM dedicaron a las
“noticias elecciones” sólo un 28% de sus informativos del
mediodía, mientras que “otras noticias” se llevaron el 72%
restante.

DsD no accedió a ningún estudio que revele la cantidad de
espacio que la televisión le dedicó a los temas electorales
en el mes de octubre, por lo que no se puede sacar una
conclusión al respecto. Sí se puede señalar que en la
televisión abierta no hay programas periodísticos que tomen
como eje la política y la economía (a excepción de “Tres
poderes” de Luis Majul, Maximiliano Montenegro y Reinaldo
Sietecase por América), por lo que la información política
suele formar parte de los noticieros y, dentro de ellos,
son las noticias que menos cantidad de tiempo consumen.

FINALMENTE, MIGUEL WIÑAZKI SE HIZO LA PREGUNTA

Recien el viernes 26, un periodista de un diario reflexionó
sobre el rol de los propios medios a la hora de cubrir la
información electoral. Fue Miguel Wiñazki, editor de la
sección “Medios” de Clarín, que ese día firmó una nota
titulada “¿La cobertura de la campaña fue mayor que el
interés de la gente?”.

Allí señaló: “La gente parece haberse sentido mas atraída
por el Mundial de Rugby que por las elecciones del domingo.
¿La apatía es producto de la baja intensidad de la
cobertura mediática, o la cobertura de la campaña fue de
alta intensidad y aun así no suscitó el interés de la
gente?”.

Wiñazki consultó a “Adriana Amado Suárez, especialista en
análisis de Medios” quien consideró que “a pesar de que los
diarios se ocuparon intensamente del tema, dedicándole
tapas casi cotidianamente, y con un promedio de 12 notas
por día referidas al tema, el ranking de noticias más
leídas nunca fue encabezado por los temas electorales. De
hecho, investigaciones muestran que las noticias de las
candidaturas nunca fueron recordadas por más de un 5% de
los entrevistados”.

También le preguntó a “Rosendo Fraga, director del Centro
de Estudios para la Nueva Mayoría, y experto también en
análisis de campañas electorales” quien, en cambio
respondió que “Hay un fuerte paralelismo entre el
desinterés frente a los comicios evidenciado por la gente y
la cobertura de los medios. Estos han cubierto las campañas
e informado sobre ellas. Pero la mayoría de las veces lo
han hecho en páginas interiores, que son menos leídas.
Temas como el Mundial de Rugby opacaron la elección, pero
ello fue ante todo una decisión de la opinión pública".

FIN DE LA APATÍA

La construcción de la “apatía” empezó a languidecer días
después del acto electoral. Sirvió para que el candidato
López Murphy explicara el 28 por la noche, frente a la TV
porque su lista sacó 1,45 puntos porcentuales según el
escrutinio provisorio. También para que -quien fuera
finalmente la presidenta electa Cristina Fernández de
Kirchner- un día antes que empezara a regir la veda
electoral mencionara que para ella “no hay apatía, sino que
los argentinos, están tranquilos”. El último registro de
“apatía” quedará en los archivos asociado al dato
provisorio de “ausentismo” electoral que entendieron
algunos periodistas venía como anillo al dedo para
articular en el tiempo post electoral.

El diccionario dice que “apatía” es “desgano, falta de
energía”. Todos los puntos de vista son válidos. Pero el
relevamiento muestra que los medios de comunicación aquí
mencionados contribuyeron a construir lo que podríamos
denominar la “apatía mediática”. Es decir, desgano, falta
de energía periodística para verificar estudios, certificar
sensaciones de Jujuy a Tierra del Fuego, de Cuyo a la
Mesopotamia. Y preguntas sin respuestas: ¿y el corte de
boletas extendidos en varios distritos? ¿qué es? ¿Desgano?
¿Y la cantidad de intendentes no reelectos en el conurbano
bonaerense? ¿Es falta de interés? Son solo algunas de las
respuestas que el periodismo argentino podría ensayar a
contrapelo de la apatía.

Al menos sabemos que no todos son apáticos.



Roberto Bardini
http://bambupress.wordpress.com/  
http://boletinbambu.wordpress.com/



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