[R-P] [R. Wiener] Los izquierdistas de la Plaza San Martín, senderismo y paramilitarismo de ocasión

Néstor Gorojovsky nmgoro en gmail.com
Jue Nov 1 07:56:05 MDT 2007


Los izquierdistas de la Plaza San Martín, senderismo y paramilitarismo
de ocasión
Raúl A. Wiener
31.10.07

Una guerrita hay en la web[1]: uno escribe como izquierdista de la
Plaza San Martín y se pone a especular sobre conspiraciones para no
tomar en serio las versiones de prensa tan disímil como Caretas, La
República, Correo o La Ventana Indiscreta, sobre la existencia de un
plan de reingreso de Sendero Luminoso, y otros hacen encuestas sobre
qué hacer con aquellos que califican de senderistas en las
universidades, donde va ganando la propuesta de desaparecerlos, como
quisieron hacer con los de La Cantuta, y lo lograron con Ernesto
Castillo Paéz y el periodista Pedro Yauri, a la de asesinarlos y mucho
más aún a las de expulsarlos y darles seguimiento.

Bien simétrico el intercambio como se puede ver. Pero los equilibrados
pensadores del "El Útero de Marita" ven la realidad de esa manera. A
mi me invitan a dar una vuelta por las universidades y suscribirme a
una lista de discusión donde supongo que se publicarán cosas que los
tienen preocupados. A "Odio a los rojos", lo critican, no por su casi
legítima "indignación prejuiciosa" frente a mis opiniones: rojo
miserable, deberías desaparecer también, ya nos ocuparemos de Gisela
Ortiz, etc., sino por desviarse finalmente en una, podría ser,
justificación del terrorismo de Estado con su encuesta de marras. De
cualquier modo yo sigo siendo, de dos males, el mayor: no reconozco
que Sendero es todavía una realidad, no comparable ciertamente con el
pasado, pero miren los comentaristas que tienen y los videos que
insertan en Youtube.

¿Qué puedo decir yo ante tanta sabiduría propia de una charla de café
de la avenida Pardo? Intentaré una mínima defensa de mi punto de
vista: (a) La oportunidad para la enésima denuncia sobre "rebrote de
Sendero", coincide en esta vez con el inicio del juicio a Fujimori por
delitos de lesa humanidad, entre los que se encuentra el caso de La
Cantuta y con la crisis del gobierno que cae en las encuestas y
suscita cada vez mayor oposición social; (b) Es obvio que la defensa
del chino requiere que alguien desde fuera, sin sospechas de
fujimorismo, diga que La Cantuta siempre fue una concentración  de
terroristas dedicados a múltiples funciones, donde bastaba tirar la
red para agarrar algunos, como hizo Santiago Martin Rivas, lo que
ayuda a la causa de bajar el peso de la acusación de asesinato masivo;
(c) También es claro que la agitación del "peligro Sendero", no porque
estemos viendo un peligro real, sino porque asumimos que de todas
maneras se están preparando para volver a la violencia (aunque no
tengan ninguna posibilidad de triunfar o repetir lo que fueron), sirve
para cambiar el foco de la coyuntura, cuando el gobierno es agarrado
cada día en falta de corrupción, ineptitud y entreguismo.

(d) En todas las anteriores ocasiones en que se movió el tema de la
guerra que ya se viene, había una necesidad de Estado para dirigir la
opinión del país a preocuparse de un riesgo que no habíamos venido
tomando en cuenta y que si seguimos así lo pagaremos caro, por lo que
deberíamos de inmediato empezar a variar nuestra agenda (lo hacía
Fujimori y lo quiso hacer Kuczynski en el 2005); (e) Respeto a los que
ven muchas diferencias entre La República, Correo, Caretas, y La
Ventana Indiscreta, por ejemplo respecto a García, o en la cuestión de
los cocaleros o del senderismo; en todo caso fui cuidadoso en señalar
la contradicción entre la supuesta liberalidad y apertura que ha
representado la revista de Zileri y la nota de Enrique Chávez, que
podía estar en Expreso, La Razón o en el diario de Aldo M.

(f) Es evidente que Sendero no ha desaparecido. Pero quién dice eso
también advierte que ya no tiene la fuerza de antes. ¿Qué quiere
decirse con esta afirmación?, ¿que es un asunto de número?, ¿de
armas?, ¿de tiempo?, ¿de estrategia? Mi punto de vista es que hay una
crisis del proyecto y es por ello que tratan de ingresar a la lucha
política y reinsertarse socialmente. Pero no pueden hacerlo sin
admitir que incurrieron en barbaridades. La "amabilidad" a la que
refiere Chávez, es el reajuste que están haciendo para no quedar
aislados. Hay un Sendero no armado, diferente hasta donde se puede
saber al remanente de la selva, que sigue en combate porque no tiene
otra salida. La CVR, las ONG, los intelectuales progresistas y
diversos comentaristas políticos, han dicho muchas veces que al
maoísmo se le combate ideológica y políticamente, enfrentando su
argumentación, llevándolos a aceptar responsabilidades, separando la
teoría del cambio social de la aventura armada voluntarista. Pero,
muchos que dicen estas cosas, no creen en otra "lucha política", que
en pretender que la policía y el aparato represivo del Estado los
saquen del problema. Y si alguien dice, oigan, no se angustien; los
presos de hecho cumplen sus penas (tremendas penas); la gente tiene
derecho hablar aunque sean tonterías o provocaciones; los políticos
hacen política; y en todo caso demuestren que estamos ante un problema
de seguridad que requiere del inútil de Alva Castro y de los métodos
del almirante Giampietri; nos contestan: pareces un izquierdista de la
Plaza San Martín que otra vez no quiere aceptar que al senderismo, o
lo que creemos que es senderismo, hay que encarcelarlo antes que haga
algo.

(g) El paramilitarismo también existió y fue mucho más fuerte de lo
que se cree. Y el espíritu de brutal intolerancia que lo acompaña
continúa instalado en diversos sectores, especialmente en las clases
altas y algunos militares. Si no vean ¿cuántos sonríen o dicen: a mí
que me importa que Favre tuviera una granja donde se torturaba o
desaparecía gente, si le ganamos a Sendero?, ¿y no habrán sido
senderistas los de La Cantuta y Barrios Altos?, ¿pero si ellos también
mataban por la espalda?, etc. Y qué decir de la victoria electoral de
García el 2006, la vicepresidencia de Giampietri, la libertad de
Mantilla, la reaparición del chito Ríos, ¿meras pamplinas? Podría
decirlo de otra manera: porqué será que siempre hay quienes me dan
clases de que el senderismo, aún en dosis mínima, sin armas y con
zampoñas, es tan peligroso como para merecer titulares e informaciones
escandalosas, pero un blog que exalta al Grupo Colina e invita a la
desaparición y la muerte, les parece totalmente inofensivo, o que ex
miembros del Rodrigo Franco pululen por el Congreso, de lo más normal.

(h) Finalmente anoto que hay quienes con toda buena intención me
sugieren que no haga caso a los odiadores de rojos ya que perro que
ladra realmente no muerde. Admito que he pensado sobre el asunto, a
saber, si me equivoco al abrir este tema y generar interés en la
página de los malditos y si podía ahorrarme debates con "El Útero de
Marita", y otras partes del cuerpo de la intelectualidad post
senderista. En mi experiencia puedo dar cuenta que en el año 1988 y
hasta entrado 1991, fui director de la revista Amauta, que desarrolló
un debate constante con el Diario de Sendero Luminoso. Fueron ellos
los que atacaron un artículo nuestro sobre la indexación de salarios,
en julio del 89, calificándonos de reformistas y salvadores del
sistema. Les contestamos y hubo varios lances, hasta que pasamos a
otros temas. Como supondrán, no era una  polémica amigable, sino que
estaba cargada de insultos y provocaciones. Tratamos de estrategia de
guerra, organizaciones sociales, rondas campesinas, huelga minera y
asesinato de dirigentes, cultura y realismo socialista, etc. Todo esto
quedó consignado (nuestros artículos y los de Sendero) en un libro
aparecido en enero de 1990, denominado "Guerra e Ideología" (Debate
entre el PUM y Sendero), que circuló en una época en que realmente uno
se corría el riesgo.

Muchos compañeros nos decían que no respondiéramos, que nos
exponíamos, o que no se debate con asesinos, o que ideología le vas a
reconocer a esos canallas. Yo estoy convencido que hicimos bien. Los
obligamos a leernos y demostramos que defendíamos ideas y no
ubicaciones como ellos pretendían. Pero además los hicimos ladrar, lo
que en cierta forma fue una parte de nuestra autodefensa. Hoy creo que
hay que hacer lo mismo. Poner a la vista a los fascistas y jaquearlos
en la discusión. Y efectivamente van a decir que hay que matar,
desaparecer, destruir, etc. Pero mientras sea un asunto de decirlo no
hay mucho problema. El riesgo es que los dejemos afirmarse sin poner
el foco sobre ellos. Que ladren más, porque les pisamos la cola.

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[1] "Sendero Luminoso, Star Trek y guerra de blogs",
www.uterodemarita.com 29.10.2007


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