[R-P] [redial_s_bolivar] Carta de Eleuterio Fernández Huidobro del 16-2-06

Pat H.A. desdemilibertad01 en yahoo.com.ar
Mar Mayo 22 12:08:18 MDT 2007


Jueves, 16 de febrero, 2006 

 • ELEUTERIO FERNANDEZ HUIDOBRO (*)

 Y sí: somos un país tan vinculado a los dos vecinos y
tan demográfica y geográficamente más pequeño
(comparado con ellos) que si nos bloquean ciertos
puentes internacionales nos producen , sólo con eso,
un gran daño. 

 En el verano por ejemplo, y si esos puentes comunican
con Argentina, el daño es muy especial por el turismo.


 Produce un golpe muy duro para nuestras cuentas.
Concreto, doloroso, irreparable, irrecuperable. Tal
vez eso no se vea así desde la perspectiva de países
de mayor tamaño. 

 Somos un país peleando a brazo partido contra la
pobreza que aqueja a la mitad de nuestros niños y esa
pérdida, para otros quizás menor, es brutal acá. Eso
han perpetrado los piqueteros altamente contaminantes
de Gualeguaychú. 

 Pero durante el resto del año la cosa es parecida:
por esos puentes van y vienen (para eso los hicimos)
los productos y las personas no sólo de Uruguay sino
también de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y
Bolivia y, por si ello fuera poco, también en rumbo de
ida y vuelta, el tránsito hacia los diversos puertos
de la zona por los que entran y salen importaciones y
exportaciones. Entre esos puertos, está el de
Montevideo. 

 Por esos puentes cruza la yugular carretera y
ferrocarrilera que une por el sur a Brasil con
Argentina y a Uruguay con Argentina y Paraguay y,
también por si ello fuera poco, la avenida más corta
entre los grandes puertos del Pacífico y del
Atlántico. 

Hay por lo tanto también un daño de mediano y largo
plazo. Una lesión estratégica. E intereses nacionales
y empresariales cuantiosos en el asunto. Que van
muchísimo más allá de la protesta medioambiental por
dos plantas de celulosa. 

Porque se introduce un precedente nocivo y peligroso.

  En adelante los países y las empresas pueden, en sus
planes, tratar de evitar esos puentes y ciertos
puertos. Hasta "por las dudas". 

Obviamente que a beneficio multimillonario de otros.

Miles de puestos de trabajo, y no sólo en la industria
forestal, se ponen en juego. 

El gobierno argentino instala de tal modo, a la
fuerza, la desconfianza en Uruguay (como país de
"tránsito": asunto del que dependen millones de
dólares y miles de familias) y la desconfianza en el
Mercosur. Interna y externa. 

Y lanza un mensaje al mundo que dice: "Ojo con
invertir en Uruguay sin consultarnos previamente".

Se trata de inseguridad política y jurídica. Y de
falta absoluta de seriedad mínima.

Porque nadie en el mundo puede creer que un piquete
puede cortar por tanto tiempo un puente internacional
si no cuenta con la anuencia del Gobierno Federal. 

Encima, la agresión es producida con muy poquita
gente. A muy bajo costo. Basta con movilizar un simple
piquete.

Hay muchas cosas buenísimas --y de las otras--
inventadas en Argentina. Una de ellas son los
piquetes. El "movimiento piquetero". Incluso hasta
institucionalizado por Kirchner. 

Lo que nadie en el mundo podía esperar --y este es
otro invento-- es que el gobierno argentino lo
transformara en parte muy importante de su Servicio
Exterior. Ni que tampoco lo endilgara contra Uruguay. 

Estamos ante un extravagante --pero no cabe duda que
muy original-- invento: la Diplomacia Piquetera.

Hasta ahora muy útil --está a la vista-- para agredir
por sorpresa a países desprevenidos. Y lavándose las
manos. Un mamarracho piquetero de índole "pilatista"
al servicio de poderosos intereses monetarios. 

Por su naturaleza, es idóneo para ser usado en puentes
y viaductos. Por lo que, de ahora en adelante, todo
paso de frontera argentino para con cualquier país
limítrofe, en especial si adolece de puente o algo
parecido, puede ser y hasta debe ser visto
(previsionado diríamos) como un arma misilística, de
alcance continental por lo menos, en manos de la
diplomacia piquetero-pilatista. 

Es de suponer que Paraguay, Chile, Bolivia y Brasil
andarán tomando recaudos al respecto.

Entre ellos pueden concebirse los contrapiquetes, con
lo que el espectáculo que en ese caso puede ofrecer la
zona será de lo más pintoresco, ridículo y
escandaloso. 

Y he ahí que, vista la expedicionaria agresión anfibia
perpetrada por la infantería de marina de Green Peace
y su caballería ligera helitransportada, puede haber
(no es descartable) algún cerebro poco dotado que esté
cavilando enviar a cualquier confín del planeta una
"task force" piquetera, con bombo y todo. 

Paracaidistas, por ejemplo, sobre los portones del
Tribunal de La Haya. 

Está "cantado".

Lástima grande que Bush no lo haya pensado a tiempo. 

Le bastaba con dar licencia paga a varios empleados
municipales, financiar a tres o cuatro ONG y llamar a
Greenpeace.

Da para pensar que por eso Brasil, poniendo sus barbas
(las de Lula) en remojo, otorgó sin chistar las
salvaguardias comerciales recientemente suplicadas. 

En suma, queridas y queridos compañeros de la
aguerrida izquierda uruguaya, no venimos a estar,
después de viejos, bloqueados por el imperialismo
yanqui. 

Nos está bloqueando un deplorable piquete municipal. 

Ni tan siquiera nos mandaron a la temible y querida
hinchada de Boca... 

Se debe haber negado a tamaña agresión: es gente seria
que, además, jamás de los "jamases" agrediría por
gusto a los descendientes de aquel prócer de la boina
blanca. 

Y después de Walter Gómez, al gobierno argentino le
hubiera resultado inútil tratar de convocar a la de
River para tamaña tropelía.

No podemos acusar ni a Helm, ni a Burton ni a
Torricelli... Tampoco a Bush.

El bloqueo ni tan siquiera es por ley ni por decreto.
Apenas por el "Capricho Busti".

En resumen, y como tantas veces, un país abusa de
otro. 

Lord Palmerston decía que "Inglaterra no tiene ni
amigos ni enemigos permanentes: tiene intereses
permanentes".

No deja de ser una frase genial pero "vintenera" y
hasta falsa (a la hora de la verdad varias veces no
fue así). 

Nos negamos a ella: Uruguay no tiene enemigos
permanentes pero tiene intereses y amigos permanentes.


Más a fondo todavía: los uruguayos somos amigos
permanentes de los argentinos. Y estamos seguros de
que los argentinos también.

Por encima y por debajo de gobiernos y asuntos
pasajeros y circunstanciales, efímeros, el Tiempo y la
Historia, esa tan noble pareja, han dado generosamente
lo suyo. 

El gobierno argentino está cometiendo una agresión y
una injusticia contra el pueblo uruguayo. Y va a ser
condenado como siempre por el gran pueblo argentino. 

Muchas veces tuvimos los uruguayos y los argentinos,
gobiernos argentinos y uruguayos contra los que
tuvimos que pelear juntos. Las batallas, las cárceles
y las tumbas se entrecruzan y fueron compartidas. 

No es el caso de este gobierno argentino ni tampoco el
de este gobierno uruguayo. 

Por ello la sorpresa y lo inesperado de la agresión y
su grave daño, es mucho mayor.

Ahora bien: estamos históricamente muy acostumbrados a
asumir la copa más amarga que nos depare el destino.

Pero no aceptaremos pasivamente que nada ni nadie nos
ordene cuál debe ser.

El ataque piquetero gubernamental argentino no es
contra dos plantas de celulosa. Es por otras cosas.

Hay demasiados y muy poderosos intereses en juego
detrás de todo esto como para tragarse la enorme
mentira de que el problema es medioambiental. 

Que ese pedregoso jarabe se lo tomen los incautos o
los imbéciles de derecha, de centro y de izquierda.
Que, como ya hemos dicho, existen en cada uno de esos
sitios. Y están a la vista. * 

(*) Senador de la República Oriental del Uruguay -
Movimiento de Participación Popular



   
  "Ajenos y lejanos, en mi mente habitamos un único espacio, en el que sin censura, nos hacemos amantes de las caricias que no nos damos, de los labios que no probamos, de los aromas que no respiramos, del encuentro que no sucede, sino a escondidas de lo humano." 





      __________________________________________________ 
Preguntá. Respondé. Descubrí. 
Todo lo que querías saber, y lo que ni imaginabas,
está en Yahoo! Respuestas (Beta). 
¡Probalo ya! 
http://www.yahoo.com.ar/respuestas 





Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular