[R-P] [A. Buela] José Luis Torres y el imperialismo

Nestor Gorojovsky nestorgoro en fibertel.com.ar
Lun Mayo 14 18:54:11 MDT 2007


José Luis Torres y el imperialismo
Alberto Buela (*)

Hace unos días, más precisamente el miércoles 2 de mayo tuvimos la 
ocasión de brindar el primer homenaje a José Luis Torres (1901-1965) 
a 42 años de fallecido. Y lo hicimos en el marco de un acto oficial 
del Instituto Nacional Juan Manuel de Rosas con motivo de la 
instalación de un cuadro que donamos con la única fotografía que 
existe sobre el mencionado autor y que me regalara su segunda esposa 
Brígida Sal hace más de treinta años. El primer homenaje en 42 años 
muestra la conspiración del silencio que hubo para con él, quiere 
decir que algún tentáculo le cortó a la "hidra internacional", según 
gustaba decir. Es por ello que Jauretche pudo escribir a su muerte: 
"Ningún periódico argentino quiso recoger su necrológica pero este 
silencio que ha habido para su muerte, prueba simplemente que murió 
en su ley" Este silencio sigue vigente como mecanismo del "ninguneo", 
pues esta misma conferencia sólo fue publicitada por una sola agencia 
de internet, "Rebanadas de realidad", el resto de las supuestamente 
"nacionales" no se dieron por enteradas. Dado que sobre Torres 
tenemos varios trabajos ya sobre su vida y su obra publicados en 
diferentes ocasiones decidimos detenernos ahora a investigar la idea 
de imperialismo-antiimperialismo en el pensador tucumano, idea de la 
que nos sentimos herederos del viejo ensayista y periodista, porque 
formamos parte de esa tradición de pensamiento. Si seguimos el hilo 
conductor de la categoría de imperialismo a través de sus siete 
libros publicados desde Algunas maneras de vender la patria (1940) 
pasando por Los perduellis(1943), La Década Infame(1945), La Patria y 
su Destino(1947), Seis Años después(1949), Nos acechan desde 
Bolivia(1952) hasta terminar en La Oligarquía Maléfica(1953) vemos 
que en Torres se va desplegando la idea de imperialismo en sus 
distintas facetas o matices: 1) en su manejo interno de la economía 
nacional con la creación del Banco Central desde Inglaterra. 2) en su 
manejo de la política internacional con la firmas de las Actas de 
Chapultepec y la Carta de las Naciones Unidas. 3) en el sostenimiento 
de grupos de poder nacionales a su servicio(los cipayos) como los 
grupos Bemberg o Bunge y Born. 4) Los negociados en detrimento de la 
soberanía nacional y en función del imperialismo del dinero como los 
del Palomar, la CADE, la Corporación de Transportes, la Conversión de 
la deuda pública de la provincia de Buenos Aires. 5) la forma de 
operar de los distintos grupos financieros internacionales Morgan, 
Deterding, Gugenhein, Mellen, Kripp, Mitsui Okura, Wendel, Warburg, 
Lazare, Khun & Loeb.

 El estudio pormenorizado de estas diferentes manifestaciones o 
aspectos del imperialismo le permiten concluir en su obra más lograda 
y de mayor despliegue intelectual "Nos acechan desde Bolivia, escrita 
para denunciar la intervención de la ONU, como organismo clave de 
dominación mundial, para invalidar las elecciones del 6 de mayo de 
1951 que otorgaron en Bolivia el triunfo al Movimiento Nacionalista 
Revolucionario. Torres y con él todo lo que fue "el nacionalismo 
antiimperialista hispanoamericano" compuesto en la época por 
pensadores como Scalabrini Ortiz, Ramón Doll, Carlos Montenegro 
(Bolivia), Gonzalo Zaldumbide (Ecuador) Julio Ycaza Tigerino 
(Nicaragua) pensaron a la nación como una realidad anterior al Estado 
y al imperialismo como un poder compuesto por distintas facetas y 
corrientes id eológicas para instauración de un gobierno mundial. 
Años después, Perón va a caracterizar al imperialismo como "sinarquía 
internacional" y así afirmará: "El problema es liberar el país para 
seguir libres. Es decir, que nosotros debemos enfrentar a la 
sinarquía internacional manejada desde las Naciones Unidas, donde 
están el comunismo, el capitalismo, la masonería, el judaísmo y la 
Iglesia católica- que también cuando le pagan entra -.

Todas estas fuerzas que tienen miles de colaterales en el mundo son 
las que empiezan a actuar".

Es interesante notar como en Iberoamérica luego del triunfo de la 
revolución cubana, el marxismo se apodera del monopolio del 
antiimperialismo al menos en su aspecto mediático y propagandístico, 
mientras que el nacionalismo se refugia más bien en la batalla por la 
restauración cultural de nuestro pueblos. Triunfa así la versión 
marxista del imperialismo como etapa superior del capitalismo, la del 
imperialismo como una categoría universal plasmado en una sola 
nación: los Estados Unidos. Se abandona la idea del nacionalismo 
hispanoamericano del imperialismo como un "internacionalismo 
situado", el imperialismo con pelos y señales, donde, si bien existe 
una primacía indudable de la banca judía, convergen regímenes 
comunistas, liberales y dictatoriales. Esta primacía del marxismo 
sobre el nacionalismo hispanoamericano, incluso a pesar que éste se 
adelantó en el tiempo con las denuncias pormenorizadas que realizaron 
Torres y los autores mencionados, y a pesar de la firme, decidida y 
clara definición de Perón del imperialismo como sinarquía. A pesar de 
todo ello el peronismo o mejor aún los peronistas vergonzantes que 
hacen de ideólog os, buscan en el movimiento de Forja el semental 
ideológico del peronismo. Olvidando o peor aun desconociendo o 
tergiversando la verdad indudable que el peronismo como nacionalismo 
antiimperialista de carácter hispanoamericano tiene su fuente en 
dicho nacionalismo. Forja como su nombre lo indica (Fuerza de 
orientación radical de la joven argentina) y sin desmedro de todos 
sus méritos que los tiene y muchos, fue un movimiento de carácter 
radical con todas las taras modernas o modernosas que tuvo y tiene el 
radicalismo argentino (una especie de socialdemocracia criolla). Así 
sus mejores autores, como el mencionado Jauretche o García Mellid 
(hay que decirlo una vez más, Raúl Scalabrini Ortiz no formó parte de 
Forja pues no era radical sino nacionalista antiimperialista) tienen 
una visión y versión del imperialismo como potencia de dominación 
capitalista, y por lo tanto afin al marxismo como consecuencia de sus 
orígenes socialdemocráticos o radicales. Es por eso que hoy en día no 
hay funcionario kirchnerista que no tenga diez citas de Jauretche a 
la carta, y de las que hecha mano cada dos por tres. Debemos observar 
además que tanto el marxismo, como el socialismo y sus variantes 
socialdemócrata o socialcristiana han despreciado y minusvalorado la 
idea del imperialismo como sinarquía o como gobierno mundial, 
utilizando una astucia de la razón, diría Hegel, como lo fue la 
teoría del complot. Esta teoría, á la limite, generada desde los 
propios centros internacionales de poder, en este caso actuando como 
"productores de sentido", sostiene la virginal e ingenua afirmación 
que en la historia no existe el complot, como conciliación de 
intereses de las partes(los diferentes lobbies) para dominar o 
derrocar a un enemigo. Así para ellos la conocida sentencia de 
Benjamín Disraeli, ministro de Inglaterra de 1868 a 1881 en su novela 
Coningsby : "El mundo está manejado por otros personajes que no 
imaginan aquellos cuya mirada no llega hasta detrás de los 
bastidores" es un juicio literario y no una realidad politológica.

Pero unos son los caminos de los intelectuales y otro el de las 
realidades políticas y así hoy este nacionalismo antiimperialista 
hispanoamericano ve a través de los bastidores con los ojos del 
boliviano Andrés Solíz Rada el imperialismo en la petroleras Repsol y 
Petrobras, nosotros lo vemos en los grupos financieros agropecuarios 
Eltzain y Grobocopatel, Jorge Báez Roa desde Paragua y en el grupo de 
Energía Mindlin, Chávez en Venezuela lo ve en el grupo de 
comunicación Phelps, y así podemos seguir poniendo casos de cada uno 
de nuestros países americanos. Desde la implosión de la Unión 
Soviética a principio de los 90, momento a partir del cual los 
marxistas quedan "perdidos como turco en la neblina", toma nuevamente 
la palabra el nacionalismo antiimperialista de carácter 
hispanoamericano con su teoría del imperialismo como un poder 
compuesto por distintas facetas y corrientes ideológicas que actúa 
como un gobierno mundial, donde la economía está controlada en su 
aspecto financiero por el Banco Mundial y su aspecto comercial por la 
OMC, su parlamento es el foro de Davos, su poder ejecutivo el Grupo 
de los 8 a través de las decisiones que generan en las ON y , su 
ejercito el de la OTAN. Así este nacionalismo, para el cual la nación 
en América es una realidad histórica y social anterior al Estado, 
este nacionalismo que tiende a identificarse con la idea de nación-
pueblo y no Estado-nación según el cliché europeo, es el que posee no 
solo los mejores niveles de análisis politológicos sino quien se 
aproxima más a la verdad de lo que sea el imperialismo.

Y esto explica porque en nuestro país la denuncia antiimperialista 
más profunda, fundada y contundente de los últimos 30 años la realizó 
otro tucumano, Alejandro Olmos (1924-2000), coincidentemente el más 
destacado discípulo de Pepe Torres, cuando denunció el fraude de la 
deuda externa Argentina. Es que la teoría acerca del imperialismo que 
el nacionalismo hispanoamericano, el peronismo es su forma ejemplar, 
no se agota en la metodología de denuncia de la que tanto Torres, 
Scalabrini, Doll, Olmos fueron maestros consumados, sino que ellos en 
tanto pensadores lograron unir en forma sustancial e indivisible, 
algo que el marxismo nunca pudo hacer, el nacionalismo y el 
antiimperialismo. Y en esto se destacó sobre todos Perón como el gran 
ejecutor. Entendemos que esta breve meditación sobre un tema tan 
principal como la idea de imperialismo para el nacionalismo 
hispanoamericano podría servir como disparador para desarrollos y 
estudios futuros sobre un visión y versión dejada de lado por los 
estudiosos contemporáneos del tema. Así por ejemplo, cuando Hart y 
Negri en su publicitado libro Imperialismo caracterizan al actual 
como " un imperialismo desterritorializado", al no haber tenido en 
cuenta los trabajos realizados en Nuestra América por ensayistas como 
Torres o Montenegro, terminaron siendo una justificación de los 
poderes indirectos, y una meditación que nació con intención 
progresista finalizó haciéndole el juego a la los satisfechos del 
sistema de la sociedad opulenta.

1 Arturo Jauretche, periódico Palabra Argentina, Bs.As., 5-11-1965 
2 Noticias sobre José Luis Torres, en revista Bancarios del 
Provincia, Bs.As. 1974.- José Luis Torres: el fiscal de la década 
infame, Ed. Marcos, Buenos Aires, 1975.- La sinarquía y lo nacional 
(apéndice sobre José Luis Torres, Ed. Cultura et Labor, Buenos Aires, 
1983.- Además de varios artículos en internet 
3 Con hispanoamericano, tal como se llamaban a sí mismos estos 
pensadores (Manuel Ugarte, de la generación anterior también se 
llamaba así y no "latinoamericano" como erróneamente lo hace aparecer 
Galasso y con él toda la izquierda progresista) querían significar 
que el marco de pertenencia de su nacionalismo era la Patria grande 
hispano o iberoamericana de San Martín y Bolivar. 
4 Diario La Razón de Buenos Aires, 4/7/72.

(*) Federación del Papel - CEES 


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Néstor Miguel Gorojovsky
nestorgoro en fibertel.com.ar
[No necesariamente es su autor]
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"La patria tiene que ser la dignidad arriba y el regocijo abajo".
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