[R-P] Hablando de lo oculto...

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Jue Mayo 10 09:42:22 MDT 2007


Poderes ocultos
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Por Juan Gelman

No se crea que pocos son los elegidos que tienen poderes ocultos. No en EE.UU. 
por lo menos. En el 2006 eran 67.000 los integrantes de 900 comités, subcomités, 
comisiones, juntas y/o paneles que asesoran al Departamento de Agricultura, al 
Pentágono, al Departamento de Energía y a otros ministerios y organismos 
federales sobre las materias más diversas, desde las violaciones en el seno de 
las fuerzas armadas hasta el transporte, la producción y el almacenamiento de 
petróleo y gas natural. Sus nombres difícilmente aparecen en los medios y 
constituyen un poder invisible. Manipulan políticas de Estado y no pocas veces 
en favor de intereses igualmente diversos. Los cabilderos del Congreso o del 
Poder Ejecutivo son conocidos. Ellos, casi no.
La existencia de estos organismos es perfectamente legal: la Ley de comités 
asesores federales (FACA, por sus siglas en inglés) fue aprobada en 1972. Sólo 
que se aplica de manera particular: pareciera que la elección de quienes los 
componen tiene que ver más con sus lealtades políticas y económicas que con su 
experiencia en las materias que les toca examinar. Así lo piensa el 
representante demócrata Brian Bird: "Sucede -dijo- que se distorsiona 
deliberadamente la selección de algunos panelistas, se designa a los de ciertas 
ideologías y se rechaza a los de otras ideologías. Viene intencionalmente 
contaminada la información que recibimos". No se trata apenas de ideologías, por 
supuesto.
El inspector general del Departamento de Educación identificó en un panel de 25 
miembros a seis que tenían "conexiones profesionales significativas con un 
método pedagógico que exige el empleo de un programa de lectura determinado", lo 
que entrañaría el envío privilegiado de fondos a los estados donde se aplica 
dicho método (The Center for Public Integrity, 29-3-07). Los abogados de 
Earthjustice -organismo no gubernamental que defiende la aplicación de las leyes 
ambientales- incoaron un proceso al representante comercial de EE.UU. (USTR, por 
sus siglas en inglés), instancia que defiende encarnizadamente las bondades del 
libre comercio: presentaron pruebas de que seis de sus comités asesores están 
dominados por intereses empresariales. Estos comités evalúan los daños que 
nuevos productos químicos y farmacéuticos pueden causar a la población. Porque, 
se sabe, lo principal es la salud. De las corporaciones.
El Dr. Henry Anderson y el especialista Richard Espinosa fueron cesados en el 
2005 en sus cargos de la junta asesora que, entre otras cosas, administra 
programas de indemnización a los trabajadores de la industria nuclear. Hay 
indicios de que el Departamento de Trabajo consideró que se inclinaban demasiado 
en favor de los damnificados por radiaciones nucleares. En octubre del 2005, 
poco después de comunicarles la medida, Shelby Hallmark -director de la oficina 
de programas de compensación dependiente de ese departamento- elevó un 
memorándum en el que señalaba que la junta a la que pertenecían los dos 
científicos recurría a criterios "confusos" para recomendar que un número de 
trabajadores obtuviera una indemnización y otros beneficios médicos. Hallmark 
explicaba que había expirado el mandato de dos miembros y que reemplazarlos 
"mejoraría de manera importante el equilibrio de la junta" 
(www.judiciary.house.gov, 15-11-06). Así fue. El Departamento de Trabajo rechazó 
hasta febrero del 2007 unos 56.000 reclamos de los 90.000 que presentaron las 
víctimas de cáncer y otras enfermedades provocadas por la exposición al plutonio 
y al uranio. Es decir, desahució a más del 62 por ciento de los afectados por la 
industria nuclear.
Los paneles y comités asesores suelen reunirse a puerta cerrada y sellar las 
actas de las sesiones. A veces se disfrazan de grupos de trabajo no contemplados 
por la ley y que no la contemplan. El tribunal de apelaciones del circuito de 
Washington consideró que no están sujetos a la reglamentación de FACA y la 
Suprema Corte de Justicia falló que tampoco lo estaba el grupo que el 
vicepresidente Dick Cheney convocó para diseñar las políticas energéticas del 
gobierno antes de la invasión a Irak. El detalle es que la mayoría de estos 
"asesores" tenía intereses declarados en las industrias del ramo, pero Dick no 
es detallista. Ni el único en la práctica: nueve de los treinta miembros de la 
Junta de Política de Defensa del Pentágono están vinculados a empresas que 
ganaron contratos por 76.000 millones de dólares sólo en el período 2001/02 y de 
manera perfectamente inadvertible.
Antes los poderes ocultos permitían la levitación, la telequinesis, la magia 
verdadera y otras maravillas. Hoy, en EE.UU., esos poderes se reducen a uno 
solo: el de hacer dinero. Mucho.
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Enviado por
Revista Koeyú Latinoamericano 





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