[R-P] No es cuestión de memoria, que es una función activa de la conciencia...

Nestor Gorojovsky nestorgoro en fibertel.com.ar
Dom Jun 24 20:07:41 MDT 2007


Date sent:      	Sat, 23 Jun 2007 19:11:41 -0300 (ART)
From:           	"Alberto J. Franzoia" <albertofranzoia en yahoo.com.ar>
Subject:        	Re: [R-P] MICHETTI: AGENTE IMPERIALISTA EN SILLA DE 
RUEDAS
To:             	nestorgoro en fibertel.com.ar
Copies to:      	Lucha de masas para recuperar la Argentina
	<reconquista-popular en lists.econ.utah.edu>

> CITANDO LA FUENTE,EL MATERIAL DE ESTA LISTA ES DE LIBRE REPRODUCCIÓN 

Dice Alberto F.:

> 
> "No es por tontos que los pobres votan por Macri, sino
> porque tienen perfecta conciencia de lo que significó
> el gobierno de la progresía ibarrista".
> 
> Voy a disentir con esta afirmación del compañero
> Néstor. Está claro que los pobres no son tontos, poco
> inteligentes y naturalmente desmemoriados como
> pretende inculcar el aparato ideológico de las clases
> dominantes. Ahora tampoco me parece que aquí todo pase
> por las limitaciones de la progresía y sus lamentables
> errores de cara a la primera vuelta electoral en
> Capital. 

No emití esta opinión en el vacío sideral sino en respuesta a una 
sarmientudeada típicamente "progre", y en realidad demostrativa de 
las limitaciones políticas -no "culturales"- de estos grupos. El 
articulista, tras denunciar correctamente a la Michetti, termina 
dándole la razón con una gorilada ("los negros votan por Macri debido 
a que son pelotudos, no como nosotros"). 

Sin esta afirmación, yo no hubiera dicho nada. Pero esa conclusión 
empuja a "los negros" hacia Macri, quien, en principio (pero ojo: no 
necesariamente, alguna vez volveremos sobre el tema) debería en 
efecto ser, como dice Alberto F. (Franzoia, no Fernández), "más 
trágico" para los pobres que un "gobierno progre".

Los humildes tienen un registro distinto al que el articulista tan 
despreciativamente nos ofrece. Desde el punto de vista de ese sector 
social, los "progresistas" no supieron hacer nada bien desde el punto 
de vista de ese sector social. No iremos a los detalles. Nos basta 
recordar -para no retrotraernos en el tiempo excesivamente- que 
empezaron su última etapa histórica apoyando a de la Rúa, quien 
empezó su gobierno matando dos correntinos y lo terminó matando tres 
docenas de argentinos, incluída más de una docena en Capital Federal: 
todos ellos gente muy humilde. La terminaron con la locura de 
Cromañón, donde los que más sufrieron fueron los chicos de la baja 
clase media. Entre ambos hitos, demostraron, en el mejor de los 
casos, la más absoluta inoperancia, una total indiferencia por el 
problema de la reindustrialización de la Capital, y una verborrea 
sarmientuda digna de mucho mejor causa.

El problema, entonces, no es "cultural". En todo caso, el problema 
"cultural" surge de un problema político, que es el verdadero 
problema. Vistos desde el pobrerío, los gobiernos "progres" han sido, 
para decirlo de un modo benévolo, malos. Las sirvientas de las casas 
de clase media progresista no han encontrado en los gobiernos de la 
clase media progresista más receptividad que en las casas donde 
trabajan sin beneficios sociales ni inscripción en las cajas de 
jubilación. 

Estas cosas, el núcleo "progre" (ése que las sirvientas no votan) no 
las puede ver. No aprende ni parece querer hacerlo. Por lo tanto, es 
lógico que sea incapaz de ganar el corazón del pobrerío: es _por eso_ 
que -como bien describe Alberto F.- la llegada a las grandes masas 
(en la Capital Federal, minoritarias) se constituye en "una de las 
grandes debilidades de lo progres". 

El origen del problema está en la inoperancia del "progresismo", en 
su historial de apoyo a los peores gobiernos de nuestra historia 
(incluyo al menemismo, al cual le sirvieron, por ejemplo, atacando a 
Saúl Ubaldini o destruyendo desde adentro el intento de organizar el 
Frente del Sur, intento que produjo un ejemplar análisis de Jorge 
Spilimbergo centrado en la figura de Jozami), y en su ceguera 
absoluta y condescendiente hacia los sectores a los que "le cuesta 
llegar".

Pero si esto es así, no se ajusta a la realidad el planteo que hace 
Alberto F. cuando dice que aunque "Los progres no han resuelto mucho 
problemas reales de los sectores populares", la única razón por la 
cual fallaron es que "en la primera vuelta, [con]  un buen ejercicio 
de memoria [...] hubieran evitado estos reflujos políticos". 

No se trata solo de esto. Por un lado porque, insisto, la gran 
mayoría de la población _sabe_ quién es Macri, pero no le importa en 
este momento. Y en segundo lugar porque la "falla" de la primera 
vuelta era en cierto modo inevitable. Como su único objetivo era 
reivindicar la que consideran 'su' gestión,  la _irreivindicable_ 
gestión progre de Ibarra, era lógico que atacaran ante todo a 
Télerman. Lo atacaron, entre otras cosas, porque Télerman demostró 
que era posible _desde el aparato del Estado y sin mucho más que eso_ 
atender a las necesidades en las que los "progres" se defecaron 
olímpicamente durante años. 

Basta con preguntarle a los compañeros de las organizaciones sociales 
qué pasaba con sus reivindicaciones hasta la caída de Ibarra, cómo 
tenían que pelear por migajas de beneficencia, y qué empezó a pasar 
cuando Télerman asumió el gobierno.  Télerman no hizo sino desplegar 
el sentido común y una acción eficaz orientada a resolver problemas 
que los "progres" no sabían ver. Si Rubén Rosmarino tuviera tiempo de 
escribir en esta lista, daría cátedra sobre estos temas. 

Entonces no se trata de tener "plena conciencia del papel jugado por 
los Macri y compañía en las décadas en que se generaron las 
condiciones para la gran catástrofe nacional". Contra lo que opina el 
articulista en su despreciativa visión de la memoria colectiva (y lo 
reitero, porque aquí está el eje del asunto: dijo que apoyan a Macri 
porque "el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la 
misma piedra"), en realidad de esto tienen plena conciencia los 
humildes. 

De lo que se trata es de que, aún sabiendo todo lo que saben, lo 
ocurrido durante el ibarrismo (no olvidemos, dicho sea de paso, que 
la intendencia De La Rúa también se decía progresista) también forma 
parte de la "plena conciencia" de los humildes, y eso que ocurrió no 
es un problema "cultural".

Los humildes de la Capital Federal, bajo el ibarrismo, de hecho no 
existían para un gobierno que se referenciaba con el "progreso". Con 
Macri, esperan que algo de pelota les den. Es así de simple. Allí 
está la madre del borrego. Y no será eludiendo la cuestión que la 
podamos resolver. Creo.

Las apelaciones a la memoria implican desconocer que la memoria es 
una función activa de la conciencia y que en cada momento las clases 
sociales recuerdan lo que necesitan recordar para mantener la 
coherencia existencial de su vínculo con la materialidad. Ante la 
evidencia de que el progresismo no puede llevarlas más allá de donde 
las puso, recuerdan que el populismo oligárqico, al menos, les 
permitió vivir changueando, y ven que Macri anuncia que al "pibe de 
al lado, ése que es dogadicto", lo cagarán a palos, con lo cual  "mi 
pibe, que es sano, no tendrá malas influencias".. 

Es por eso que los sectores más humildes votaron hoy como lo 
hicieron.

Este correo lo ha enviado
Néstor Miguel Gorojovsky
nestorgoro en fibertel.com.ar
[No necesariamente es su autor]
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"La patria tiene que ser la dignidad arriba y el regocijo abajo".
Aparicio Saravia
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