[R-P] Medioambiente y papeleras

C J Lazor clazor en ciudad.com.ar
Sab Jun 9 08:56:49 MDT 2007


[Interesante...]


"En el gobierno de Kirchner hay mucha hipocresía"

Lo dijo un experto que contrató el BM



WASHINGTON.- Wayne Dwernychuk saltó a la fama en el Río de la Plata, si se 
quiere, en 2006, cuando la Corporación Financiera Internacional (CFI) le pidió 
que analizara como "experto independiente" si las plantas de celulosa papel 
proyectadas sobre el río Uruguay contaminarían el medio ambiente. Concluyó que 
no. Y ahora, ya retirado y mientras continúa la disputa entre la Argentina y 
Uruguay, dijo todo lo que callaba.

"El gobierno argentino, aparte de ser un hipócrita monumental en cuanto a su 
propia conducta ambiental y los efectos de las papeleras propuestas, continúa 
alimentando la discordia desinformando al público", acusó, en una carta que 
envió a un portal de Internet uruguayo - MercoPress.com -, que ayer arribó a 
esta capital, gracias a una extensa cadena de e-mails .

Dwernychuk reafirmó las conclusiones del informe que preparó en 2006 para la 
CFI, el brazo del Banco Mundial que financió la planta de Botnia y evalúa aún 
hacerlo con ENCE.

Ambas plantas, insistió, "no resultarán en un daño medioambiental; no afectarán 
los recursos pesqueros ni el turismo, siempre que sean operadas tal como fueron 
diseñadas". Por el contrario, aportarán grandes beneficios a Uruguay, y "quizá 
sea eso lo que envidia el gobierno argentino".

"Si Kirchner desea «proteger a sus hermanos uruguayos de los estragos de las 
papeleras», que primero mire a su propio país y proteja a sus propios ciudadanos 
de sus propios e inmediatos desastres ambientales, y confíe en que Uruguay tiene 
la integridad y los medios para ser responsable de su propia gente", argumentó.

La carta es verídica, confirmó Dwernychuk a LA NACION desde Canadá. "Mantengo lo 
que escribí", desafió. Retirado de la consultora Hatfield, dijo que se basó en 
sus "35 años de experiencia" y en las conclusiones de su propio informe 
ambiental.

"Es absurdo lo que pasa. Si quieren hablar de política, hablen de política, pero 
no lo mezclen con asuntos ambientales", avanzó el experto, que recibió 
"comentarios negativos" desde la Argentina por su carta, incluido el presidente 
del Centro de Derechos Humanos y Ambiente (Cedha), Jorge Taillant, esposo de la 
secretaria de Medio Ambiente, Romina Picolotti.

LA NACION también consultó a la corporación acerca de si Dwernychuk cumple aún 
alguna tarea de asesoría por la instalación de Botnia o el traslado de ENCE. "El 
contrato con Hatfield Consultants concluyó en octubre de 2006", replicó la 
vocera Adriana Gómez, que explicó que desde entonces la CFI "no tiene relación 
alguna" con esa firma "ni con el doctor Dwernychuk".

Polémica abierta

Seis meses antes de concluir su contrato, el experto presentó su informe junto a 
otro perito canadiense, Neil McCubbin. De inmediato, ambos gobiernos se cruzaron 
por sus conclusiones y la metodología seguida. La CFI siguió adelante con su 
"plan de acción", que Buenos Aires también repudió, y el directorio del Banco 
Mundial aprobó en noviembre dos créditos y un seguro de riesgo político para 
Botnia por un contundente 23 a 1, correspondiente al director ejecutivo 
argentino, Alberto Camarasa.

La evaluación final de los créditos para ENCE se postergó porque la empresa 
anunció que trasladaría su planta. La CFI dijo que ordenaría nuevos estudios en 
cuanto se defina su nueva ubicación. Pero Dwernychuk no será convocado.

A eso se suma que sigue abierta la disputa internacional, que incluye una 
discusión ante la Corte Internacional de La Haya, encuentros en Madrid y Nueva 
York con funcionarios de ambos gobiernos y un delegado del rey Juan Carlos de 
España, y la semana pasada, un encuentro entre Camarasa y el futuro presidente 
del Banco, Robert Zoellick.

"Estas pasteras están categorizadas entre las más benignas y avanzadas 
tecnológicamente que operan actualmente en el mundo", evaluó Dwernychuk. El 
experto también comparó su impacto con los problemas en la cuenca del río 
Matanza-Riachuelo y en el río Paraná, "donde numerosas plantas de celulosa 
usando tecnología muy anticuada descargan enormes cantidades de químicos tóxicos 
y peligrosos, y afectan directamente el ecosistema del río y humano".

La diferencia radica, adelantó, en cálculos políticos. "Los gobiernos de la 
Argentina, pasados y presentes, han sabido de los problemas ambientales de la 
cuenca [Matanza-Riachuelo] por décadas, pero optaron por ignorar a la gente más 
desafortunada de esa región; no había capital político que ganar abordando ese 
tema."

Por Hugo Alconada Mon
Corresponsal en EE.UU.

El caso de Vietnam


WASHINGTON.- Antes de ser convocado por el Banco Mundial para que analizara las 
papeleras, el científico canadiense Wayne Dwernychuk estudió durante años el 
impacto ambiental que Estados Unidos causó en Vietnam con sus agentes Naranja y 
Púrpura. Sus reportes y otros similares forzaron a que la Casa Blanca financiara 
programas paliativos en el sudeste asiático. Biólogo, doctorado, especializado 
en los efectos de la contaminación en las personas, Dwernychuk escribió la 
carta, molesto con la "hipocresía" del Gobierno y lo que publican los medios de 
comunicación argentinos. "La verdad saldrá a la luz", dijo. 





Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular