[R-P] ¿EL MARISCAL TITO ERA PINCHA? (No es Recreo)

Alberto J. Franzoia albertofranzoia en yahoo.com.ar
Vie Jun 8 19:23:50 MDT 2007


¿EL MARISCAL TITO ERA PINCHA?
Lic. Alberto J. Franzoia



Las historias y leyendas en torno al Mariscal Josip
Broz "Tito" son innumerables y en ocasiones
increíbles. Una de ellas cuenta que vivió en
Argentina, más concretamente en nuestra vecina
Berisso, en la pensión de "El Turco" (sobre la calle
Nueva York), trabajó en el frigorífico Swift y comía
habitualmente en el ya desaparecido restorán El
Águila". Esta es por lo menos la versión de su
compatriota Tonka Baric, narrada a Sebastián Cosen,
periodista del diario platense "Hoy" (1). Otro hijo de
inmigrantes, Jaime Sternovich afirmo: "Yo sé que el
mismísimo Mariscal Tito vivió en Berisso escondido de
los yugoeslavos que lo perseguían por ser comunista".

Tito nació en Kumrovec (Croacia) un 7 de mayo de 1892
y murió en Ljubljana, Eslovenia, tres días antes de
cumplir los 88 años un 4 de mayo de 1980. Sin embargo,
antes de convertirse en el unificador y presidente de
la república socialista de Yugoeslavia, existen
momentos de su biografía cargados de intriga. Los
venecianos sostienen que en verdad nació en Trieste y
por lo tanto lo declaran, sin dudar, italiano. Por
otra parte si bien se crió en una aldea  muy pobre,
nada acostumbrada a una educación de alto vuelo, Tito
hablaba varios idiomas y tocaba perfectamente el
piano. Dos destrezas no habituales para alguien que
debió ganarse la vida como herrero-cerrajero. Algunos
se preguntan si realmente fue el hijo de Broz o, por
el contrario,  de una Broz que trabajó de mucama en lo
de judío de fortuna. En las biografías más conocidas
de Tito no existen referencias concretas a su paso por
Argentina, en el mejor de los caso sólo interrogantes.


Intrigas, y más intrigas como se puede observar, se
entrecruzan en la apasionante historia de este hombre
que unió un país fragmentado por conflictos
históricos, peleó dos guerras  mundiales, reclutó
soldados para la guerra civil española, desafío el
poder de la Unión Soviética para avanzar en la
construcción del socialismo, participó activamente en
el desarrollo del movimiento de los no alineados., y
dirigió el destino de Yugoeslavia desde fines de la
Segunda Guerra hasta su muerte en 1980.

¿Qué sabemos de su vida en Argentina?


Guadalupe Rivero, en una publicación digital que
titula “Josip Broz Tito: un enigma argentino” (2)
sostiene:
“Carmen Verlichak*, inmersa en el mundo croata no
sólo por su origen y su ascendencia sino por ser una
estudiosa de su comunidad, relata con la pasión de
quien sabe de lo que está hablando los detalles de
esos personajes del viejo continente que adoptaron a
la Argentina como segunda tierra. Verlichak cuenta que
muchos de sus compatriotas se asentaron en Berisso
(“Capital del Inmigrante”), empleándose en los dos
frigoríficos de la ciudad. Otros tantos, fueron al
norte a trabajar en la construcción del ferrocarril
Socompa. De esos datos se desprende la posibilidad de
que Josip Broz Tito haya estado alguna vez en la
Argentina, posiblemente infiltrándose entre los
trabajadores para introducir las ideas marxistas que
había adoptado durante su estadía en Moscú”. Pero en
ningún momento de su artículo Rivero da crédito
definitivo a  esa posibilidad, por lo tanto concluye,
en consonancia con  Verlichak:
“A este país que la autora (Verlichak) define como
“una fábrica de mitos” le falta bastante para saber si
la estadía de Tito fue cierta o no. Y una vez revelado
el secreto: Suficiente?”

Sin embargo, como decíamos al iniciar este artículo,
el diario “Hoy” de La Plata, a partir de una
investigación realizada con  ciudadanos de Berisso,
tiene otra versión de la historia en la que la
presencia del Mariscal Tito en  nuestra tierra resulta
muy probable, tanto que hasta se indica cuál era el
equipo de sus amores.  En su edición del 25 de mayo de
1999, podemos leer:
“Cuentan que en la sala del frigorífico Swuift,
trabajaba un hombre enigmático, Desde las 8 de la
mañana, y durante 12 horas intensas, el mecánico
peleaba en el más absoluto de los silencios, con las
viejas máquinas averiadas. SI bien se hacía llamar
Walter, todos presentían que el muchacho de unos 38
años escondía tras sus lentes una misteriosa
realidad”.
“Josip Broz –el verdadero nombre del mariscal
autoproclamado Tito- llegó al puerto de Buenos Aires
el 20 de octubre de 1930. El enorme barco de carga de
bandera italiana Principesca María lo trajo desde
Génova después de surcar los mares durante más de un
mes de travesía”.

Tanto en  una nota del profesor Hugo Satas (3),
publicada en el mismo diario “Hoy”, como en el trabajo
que comentamos de Guadalupe Rivero, y en los
significativos aportes de Carmen Verlichak  sobre la
vida de los croatas en la Argentina, los primeros años
de  la década del treinta constituyen un período
oscuro en la vida de Tito. Satas no dice una palabra
sobre el tema, mientras Rivero sostiene:
“Existen registrados dos Josip Broz que ingresaron a
la Argentina. La paradoja es que en las aldeas
europeas todos tienen el mismo apellido, por lo cual
cualquiera podría llamarse igual que Tito. Además,
teniendo en cuenta la inmensa cantidad de identidades
del Mariscal (ocho por lo menos, según la Lic.
Verlichak) sería muy extraño que hubiera entrado al
país con su nombre real. Y la documentación que
debería estar en la Dirección Nacional de Migraciones
no se encuentra”.

A pesar de la nula referencia al tema por parte del
profesor Satas y de las dudas de Rivero, el artículo
del diario “Hoy” da mucho crédito a la historia oral
transmitida por aquellos que dicen haber conocido
directa o indirectamente (a través de familiares o
amigos) a ese enigmático trabajador croata que se
hacía llamar Walter.  Y entre los datos transmitidos
de boba en boca surge uno inédito y maravilloso para
todos los que  por estas tierras  gozamos y sufrimos
el fútbol a través de los colores rojo y blanco del
León:
“Además de cargar con el idioma,  fotos y recuerdos,
Josip Broz desembarcó en la Argentina con el club de
sus amores, el Crvena Zvezda de Belgrado, grabado a
fuego en su corazón. Lo cierto es que los colores de
la institución deportiva Yugoeslava eran iguales a los
del Pincha. Los escudos y la camiseta de ambas
instituciones eran rojo y blanco a rayas, por lo que
el mariscal  no dudó un instante en adherir sus
emociones al Club Estudiantes de La Plata”.

Le cuenta a “Hoy” Tonka Barik, la compatriota de Tito
radicada en Berisso, “que en una oportunidad el
plantel Pincharrata viajó a la capital yugoeslava en
donde fue recibido por el presidente de la nación,
Josip Broz –es decir Tito-. Cuando el primer
mandatario saludaba al equipo, se paró frente al ex
centroforward de apellido Laferrara y le dijo en
perfecto castellano la formación entera del equipo que
en la década del 40 deslumbraba a sus simpatizantes:
Ogando, Rodríguez y Palma, Bloto, Ongaro y Sande,
Gagliardo, Negri, Laferrara, Cirico y Pelegrino, 
repasó Tito, quien años atrás había saltado en los
tablones de  la cancha del León”.

La revista “Animals”, publicación  partidaria de
Estudiantes de junio de 2007, retoma los contenidos
del artículo de “Hoy” y titula: “El Mariscal de
Estudiantes”. Un dato interesante aportado, por si
alguno intenta desafiar la historia contada por su
pueblo  es que:
“… actualmente en lo que era el emblemático bar
Sportsman, el artista berissense  Cristian del Vito
pintó un mural  en el que se ve al dueño: a Cipriano
Reyes, iconográfica figura del movimiento de Berisso,
y al mismísimo Mariscal”.

Crease o no, eso dice la leyenda popular: El Mariscal
Tito vivió en Berisso y era fana del Pincha.

La Plata, 8 de junio de 2007

*Carmen Verlichak es Licenciada en Letras, es
colaboradora en el Diario La Nación y en el Vjesnik de
Zagreb. Es directora del Centro de Estudios
Danubianos. Autora de “Los croatas de la Argentina”,
“Mujeres de la imagen”, “María Josefa Ezcurra, el amor
prohibido de Belgrano” y otros.

(1)Diario “Hoy” de La Plata, domingo 25 de abril de
1999, paginas 16 y 17.
(2)Rivero Guadalupe, “Josip Broz Tito: un enigma
argentino”, en publicación digital: Harry magazine.
com
(3)Satas Hugo, “La vida de un dirigente”, 25 de abril
de 1999, diario “Hoy” de La Plata
(4)Revista “Animals”, año 2, número 13, junio de 2007


©Alberto J. Franzoia
Todos los derechos reservados.
Para reproducir citar la fuente.




    Alberto J. Franzoia
  albertofranzoia en yahoo.com.ar





      __________________________________________________ 
Preguntá. Respondé. Descubrí. 
Todo lo que querías saber, y lo que ni imaginabas,
está en Yahoo! Respuestas (Beta). 
¡Probalo ya! 
http://www.yahoo.com.ar/respuestas 





Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular