[R-P] [Charo Sola] El Negro Fontararrosa, los gauchos y la guerra de la literatura
Nestor Gorojovsky
nestorgoro en fibertel.com.ar
Sab Jul 28 13:14:32 MDT 2007
El Negro Fontararrosa, los gauchos y la guerra de la literatura
Por Rosario Sola (*) -Publicado el jueves, 26 de julio de 2007
Dice Javier Cercas refiriéndose a los escritores del franquismo, que
ganaron la guerra civil pero que perdieron la guerra de la
literatura. Algo similar pasa con los gauchos. En un país en donde
todavía se utiliza la palabra negro como insulto, Inodoro Pereyra, el
gaucho inocente; los escuálidos indios derrotados y posmodernos y el
perro sin estirpe, han sido una silenciosa invitación a la
fraternidad que todos entendieron.
Roberto Fontanarrosa
Pero vamos al tema de la guerra de la literatura. Aunque Sarmiento es
uno de los grandes escritores del XIX por el vigor del Facundo,
leerlo nos convence muy poco acerca del progreso que provendría de
regar la pampa con sangre gaucha.
Por el contrario, como ha dicho Pedro González en una nota reciente,
es de su "hospitalidad con los antagonismos" y no del triunfo de la
"civilización sobre la barbarie" de lo que se alimenta la genialidad
y la vigencia de un libro que pone entre comillas las teorías de su
autor.
Esteban Echevarria, en cambio, otra pluma brillante del XIX,
romántico a la europea y por lo tanto en línea con la reacción
melancólica frente a la revolución industrial, se ensaña con la
incipiente clase obrera argentina representada por los mulatos de los
mataderos, portadores para su autor de todos los defectos estéticos,
morales y políticos imaginables, estigmatiza de salvaje a la indiada
en La Cautiva, pero no se mete demasiado con los gauchos.
Es José Hernández quien con el arma de una payada criolla como
variante del duelo gana la partida, ya perdida en las armas, con la
literatura. Y la gana con creces.
Pero si las cosas podían ser peores en materia de derrotas lo fueron
y a fin del siglo XX los descendientes de los gauchos y de los indios
se degradaban en una marginalidad irrespirable en donde a los bienes
materiales perdidos se sumaba la dignidad y la sabiduría olvidadas.
Tan genial como Hernández, Fontanarrosa, en medio de un fin de siglo
cruel, pone en escena un antihéroe, más inocente que Homero Simpson
pero a la intemperie. Solo, lejos de la civilización, un fantasma
afectuoso, desconcertado, gruñón y amable, que no tiene la amarga
lucidez, ni las agallas, ni la belleza de Fierro; ni la tristeza
irreversible de Santos Vega.
Un hombre que insiste en no comprender el mundo y nos trasmite a
carcajadas la fantástica idea de que a la posmodernidad es preferible
tomarla en joda hablando con los loros, el perro, el sauce y las
hormigas o bravuconearla a facón con la retórica de Tejada Gómez.
Como Martín Fierro, otra vez este gaucho vencido y hecho a plumín por
un hincha de Rosario Central gana la guerra de la oeliteratura .
(*) Arquitecta por la Universidad Nacional de La Plata. Escritora.
Perteneció al grupo de poesía Último Reino. Publicó La luz iesta,
novela (Ediciones del Robledal, Salta, 1999).
Este correo lo ha enviado
Néstor Miguel Gorojovsky
nestorgoro en fibertel.com.ar
[No necesariamente es su autor]
_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _
"La patria tiene que ser la dignidad arriba y el regocijo abajo".
Aparicio Saravia
_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _
Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular