[R-P] [E. Oliva] La tragicomedia de José María y Antonio

Nestor Gorojovsky nestorgoro en fibertel.com.ar
Jue Jul 5 00:06:36 MDT 2007


Tony Blair y José María Aznar ante la justicia



UNO ACUSADO DE OTORGAR TÍTULOS DE NOBLEZA A CAMBIO DE FINANCIACIÓN 
ELECTORAL Y EL OTRO POR PAGAR CON DINERO DEL ESTADO LA GESTIÓN DE UNA 
CONDECORACIÓN PERSONAL DEL CONGRESO DE ESTADOS UNIDOS

4/VII/07

Por Enrique Oliva

Los dos ex aliados más incondicionales servidores del presidente 
George Bush en la sangrienta aventura colonial petrolera de Medio 
Oriente, Anthony Blair y José María Aznar, los que fueron Primer 
Ministro británico y Presidente del Gobierno de España, 
respectivamente, están siendo objeto de investigaciones judiciales. 
Los detalles de ambos casos tomaron estado público tardíamente pero 
los escándalos crecen lejos de cerrarse, a pesar de algunos esfuerzos 
por minimizarlos y hasta darlos por justificados. 

Repetidamente hemos dicho que en Europa los partidos políticos, tanto 
socialistas como conservadores, en el fondo son la misma cosa. Ahora 
lo ratificamos con nuevos hechos concretos resonantes.


El caso Blair

Es habitual que anualmente el Primer Ministro inglés eleva una lista 
a la Reina, nunca objetada, con nombres de personalidades a 
acordarles títulos de nobleza de Caballeros del Imperio Británico y 
al uso de las tres letras (sir) que anteponen a sus nombres. Si el 
beneficiario se llamara Juan Pérez, de inmediato pasa a ser "Sir 
John". Aunque el pueblo inglés critica esos privilegios inconsultos, 
pocos  se niegan a recibirlos y hasta pagan por ellos.

En esta oportunidad, como en rarísimas excepciones, no ha recaído 
dicho "honor" en algún pobre autor de  actos heroicos en su trabajo 
como podría ser una enfermera, un bombero o quien con arrojo evitó 
una catástrofe. Nada de eso. Siempre son mayoría de ricos y entre 
ellos figuran hombres y mujeres influyentes por ser propietarios de 
medios de difusión, banqueros o altos empresarios. Por lo menos a 4 
de estos últimos se les ofreció el título nobiliario a cambio de 
aportes en efectivo. Uno de los acusados es el propio "recaudador" 
laborista lord Michael Levy, íntimo amigo de confianza del ahora ex 
primer ministro Tony Blair, a quien  representaba como enviado 
personal permanente  en Medio Oriente. 

Pruebas suficientes habrán para que Levy haya sido arrestado e 
interrogado repetidas veces por Scotland Yard, al igual que Ruth 
Turner, una colaboradora muy cercana a Tony Blair cuando era Jefe del 
Gobierno inglés, como es el caso de sir Christopher Evans. Este 
último por "obstrucción a la justicia". Los tres se encuentran ahora 
en libertad bajo fianza, a espera de una ampliación de las 
investigaciones y ser juzgados. 

El máximo ente policial inglés, Scotland Yard,  ha admitido que Tony 
Blair, antes de dejar el cargo de Primer Ministro, fue interrogado 
por dos veces: el 14 de diciembre y el 26 de enero último, "sin darse 
a conocer hasta ahora por no afectar la investigación". Luego, por 
tercera vez, inmediatamente después de dejar la conducción del 
gobierno y renunciado como miembro de los Comunes. Los medios 
informan que en diciembre pasado, Tony Blair se convirtió en el único 
primer ministro en la historia que fuera interrogado policialmente 
durante el ejercicio del cargo.

El 28 de junio último el Servicio de Procesamientos de la Corona, por 
medio de un portavoz, confirmó que "había pedido a Scotland Yard 
nuevas investigaciones, "por ser un hecho normal como parte de la 
evaluación del proceso". Esa disposición real es posterior a haber 
recibido en Palacio en abril un informe de Scotland Yard de 216 
páginas, con más de 6.000 documentos y las declaraciones de 136 
personas sobre la posible venta de títulos de nobleza.

Este ocultamiento por meses del escándalo y la seguridad de que algún 
día saldría a la luz del día, es probable que haya influido en la 
determinación de Tony Blair de dejar el cargo de Primer Ministro 
antes de cumplir su mandato y anunciarse su nombramiento de 
representante de Naciones Unidas como observador en el Cercano 
Oriente, designación muy objetada y con amenaza de veto por parte de 
la Federación Rusa.

El caso Aznar

Es sabido que las más altas condecoraciones que otorga Estados Unidos 
deben aprobarlas el Parlamento de ese país y José María Aznar 
aspiraba a recibir la Medalla de Oro del Congreso a propuesta de 
George Bush. Evidentemente, la Casa Blanca quería honrar a quien, 
junto a Tony Blair, por los grandes favores prestados al colonialismo 
petrolero en su sangrienta aventura en Medio Oriente y es "causa" 
impopular en sus respectivos pueblos.

Pero hete aquí que, para esa gestión en la casa de los padres de la 
Unión, llevó al Presidente Aznar a destinar dineros del estado por la 
increíble suma de nada menos que 2.300.000 euros. Si, decimos bien, 
dos millones trescientos mil euros. La cifra nos parece cuantiosa y a 
los españoles les ha disgustado.

Aunque al caso se le diera poca importancia mediática. El tema llegó 
a Tribunales. Un tal José Luís Mazón querelló al ex presidente y la 
Audiencia Provincial de Madrid resolvió el sobreseimiento provisional 
de José Maria Aznar. El tribunal estima que el gasto realizado para 
lograr la Medalla de Oro del Congreso yanqui "no fue ajeno a la 
función pública", pues "se buscaba ayudar al Gobierno de España a 
estrechar lazos con Estados Unidos".

 No obstante, la justicia considera "sorprendente" el hecho. "Puede 
parecer -dice la sentencia- un uso ajeno a la función pública, pero 
no necesariamente es así. En la sociedad mediática en que nos 
movemos, actos como el que se discute pueden derivar en importantes 
beneficios para la colectividad". Y entre otras consideraciones 
agrega que la medalla "supone también bastante de vanagloria personal 
para el condecorado y el partido al que representa, aunque al no 
poder separarse ambas facetas no puede predicarse que los caudales 
públicos se hayan destinado a usos ajenos a la función pública".

No satisfecho con esos "argumentos", el querellante insiste en 
seguirla y ha presentado un "recursos de súplica" contra la 
sentencia.

Lo que no se explica es que la obtención de la Medalla de Oro del 
Congreso deba obligar a "gastos de gestión", cosa que huele a 
"obsequios" a quienes deciden su otorgamiento. Nadie puede suponer 
que un héroe de guerra, o jefe de estado, deba ser forzosamente 
millonario para obtenerla. 

Lo tragicómico de este caso es que el Congreso de Estados Unidos, 
ahora con mayoría opositora a Bush, y con serias diferencias con éste 
sobre el drama desastado por las guerras contra Afganistán e Iraq, 
nunca adjudicó la Medalla de Oro a José María Aznar. 

¿Cabrá en estos casos del inglés y el español, aquello de que "Roma 
no paga traidores", o la versión napoleónica de "hecha la traición el 
traidor no importa?".


Este correo lo ha enviado
Néstor Miguel Gorojovsky
nestorgoro en fibertel.com.ar
[No necesariamente es su autor]
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"La patria tiene que ser la dignidad arriba y el regocijo abajo".
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