[R-P] Malvinas y Socialismo del siglo XXI vistos por la Nación
juan maría escobar
jmescobar en speedy.com.ar
Mie Ene 10 14:48:36 MST 2007
[Dice Mario del Carril, columnista de La Nación, citando a un escuálido:
"Chávez no es ni Castro ni el primer Perón. Chávez, en la radicalización de
sus posiciones, se parece al general Leopoldo Galtieri, que, al invadir las
Malvinas, se extralimitó. Con esa derrota empezó a nacer la democracia
argentina, y cree que la tendencia a la radicalización de Chávez también lo
llevará a un fracaso del cual puede renacer la democracia venezolana. Así,
Chávez no sería ni Perón ni Castro, sino Leopoldo Galtieri, un líder
impulsivo que, con una, acción mal pensada y extremista termina en la
derrota y concluye una dictadura."
Esta conclusión de este vocero del bloque oligáquico-imperialista es un
ejemplo típico de la moral de los esclavos que señalaba Spilimbergo en la
conferencia sobre Malvinas y Laiberación Nacional ( transcripta en el Nº 2
de Política).
Decía Spili: "La moral de los esclavos consiste en decir que no hay
confrontación posible con los poderosos, porque son poderosos. Pero la moral
de la revolución consiste en saber que los poderosos serán derrotados,
porque son opresores y porque se destruyen las condiciones de su propio
poder, si actuamos en el sentido de la historia."
La batalla ideológica por las Malvinas que debemos dar en este año al
cumplirse 25 años de la gesta del 2 de abril es un combate fundamental en
esta nueva hora que resuena en América Latina. JME ]
Más que socialismo o peronismo, una radicalización riesgosa
Por Mario del Carril
Para LA NACION
¿Qué es el socialismo de Hugo Chávez? La pregunta no se hace desde un punto
de vista doctrinario; se hace desde un punto de vista operacional.
Hoy muchos entienden que socialismo significa aumentar el papel del Estado
en la economía y reducir la importancia del mercado.
Según estos criterios, China, que está gobernada por el Partido Comunista,
está dejando de ser socialista a medida que crece el papel del mercado en su
economía.
En cambio Chávez, con sus nacionalizaciones -la anunciadas en el campo de
las comunicaciones que afectan a empresas norteamericanas- parece caminar en
sentido contrario.
Sin embargo, etiquetar a Chávez como socialista con el ánimo de insultarlo,
como algunos conservadores norteamericanos califican a sus opositores
demócratas de "liberales" -palabra que en Estados Unidos se asocia al
control estatal de la cultura y la economía- poca luz hecha sobre la
realidad política que representa Chávez.
En la Argentina, durante el primer gobierno de Perón (1946-1955), se
nacionalizó una buena parte de la economía y se desarrolló un sector privado
sustentado por el Estado. Pero eso no significa que el primer gobierno de
Perón fue socialista.
El primer Perón, a diferencia de Chávez, no se describía como socialista,
aunque estableció una doctrina, el justicialismo, de ayuda inmediata a los
pobres, que algo tiene de parecida con las misiones bolivarianas que el
Estado de Chávez financia para combatir los distintos síntomas de la
pobreza.
Otra similitud es que Perón ganó su primera elección presidencial en 1946
jugando la carta del antinorteamericanismo, que se la regaló en bandeja
Estados Unidos cuando publicó el Libro Azul. Este acusaba al gobierno
militar anterior, que fue el trampolín de Perón a la presidencia, de haber
sido filo nazi. Una obvia intervención en el proceso electoral que Perón
aprovechó con la famosa frase "Braden o Perón".
Hay, sin embargo, muchas diferencias, Perón acercó la Argentina al gobierno
anticomunista de Francisco Franco ayudándole con harina cuando España sufría
las consecuencias de un boicot aliado. En cambio, Chávez se ha acercado con
petróleo a La Habana, un gobierno también boicoteado por los Estados Unidos.
Una diferencia mayor fue que Perón, en los últimos años de su primer
gobierno, pareció cambiar la política de nacionalización y negoció contratos
con empresas de petróleo norteamericanas.
Nada de eso ha hecho Chávez; por el contrario está radicalizando la
nacionalización de la economía. Así la pregunta de si Chávez es socialista o
peronista tiene un significado empírico. ¿Si las cosas cambian, Chávez
modificará los procesos de estatización como empezó a hacer Perón o se
mantendrá fiel a ellos?
Moisés Naím, director venezolano de la prestigiosa revista Foreign Policy
quien fue ministro del gobierno de Carlos Andrés Pérez, afirmó al respecto:
"No es fácil ubicar a Chávez entre los líderes latinoamericanos; no tiene
equivalente porque hay muchos Chávez. Es un hombre de impulsos fuertes que
se ve en medio de un ambiente interior y exterior cambiantes que lo han
llevado a la radicalización de sus políticas. Entre las cosas que le están
cambiando es el precio del petróleo y otras materias primas cuyos altos
precios han provocado el boom sudamericano de estos años, necesario para las
alianzas continentales que quiere realizar Chávez".
Naím no puede decir si está creciendo el sector privado en Venezuela, pero,
si crece, lo hace como intermediario de la riqueza que entrega el Estado a
los sectores sociales.
Por último, el director de Foreign Policy aventura una predicción intuitiva.
Chávez no es ni Castro ni el primer Perón. Chávez, en la radicalización de
sus posiciones, se parece al general Leopoldo Galtieri, que, al invadir las
Malvinas, se extralimitó.
Con esa derrota empezó a nacer la democracia argentina, y cree que la
tendencia a la radicalización de Chávez también lo llevará a un fracaso del
cual puede renacer la democracia venezolana. Así, Chávez no sería ni Perón
ni Castro, sino Leopoldo Galtieri, un líder impulsivo que, con una, acción
mal pensada y extremista termina en la derrota y concluye una dictadura.
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