[R-P] Los secuestros politicos de la historia argentina , por Maria Seoane
silvio ansaldi
silvioansaldi en yahoo.com.ar
Lun Ene 8 13:02:43 MST 2007
DE LAS VIOLENTAS BANDAS POLICIALES AL TERRORISMO DE
ESTADO
El hilo maldito de los secuestros políticos en la
historia argentina
Los secuestros de López y de Gerez, vinculados a
cuestiones políticas, parecen tener la marca
inconfundible del modus operandi de las bandas
violentas que asolaron la Argentina.
María Seoane
mseoane en clarin.com
Cuándo lo excepcional se transformó en normal? ¿Cuándo
el lugar de la ley devino el lugar del delito? El
secuestro político no reinó en el país sino hasta los
años setenta del siglo XX, pero hubo antecedentes no
menos escandalosos aunque sin duda excepcionales en
los años cincuenta y sesenta. Fue el caso del médico
comunista Juan Ingalinella detenido por la Policía en
junio de 1955, poco antes de que Perón fuera
derrocado, muerto por las torturas y cuyo cuerpo jamás
apareció. A pesar de ser una dictadura la del general
Eduardo Aramburu, que ordenó los fusilamientos
clandestinos de los peronistas en los basurales de
José León Suárez a manos de la Policía bonaerense en
1956 y que poco después hizo desaparecer el cadáver de
Eva Perón en 1957 por catorce años, para el Estado de
entonces era aún un recurso excepcional el secuestro
político. En 1961, los cinco policías que asesinaron a
Ingalinella fueron condenados a prisión perpetua.
El caso que marcó el punto de inflexión entre la
excepcionalidad y la normalidad del secuestro y
desaparición como método de violencia política fue el
de Felipe Vallese, delegado metalúrgico y militante de
la Juventud Peronista (JP). El 23 de agosto de 1962,
luego del golpe contra Arturo Frondizi, bajo una feroz
represión al peronismo, la policía del presidente José
María Guido, secuestró a Vallese en la Capital
Federal. La investigación posterior sobre el secuestro
de Vallese reveló que fue torturado hasta la muerte en
la comisaría de Villa Lynch, en la provincia de Buenos
Aires, y que el jefe del operativo fue el oficial Juan
Fiorillo.
¿Por qué el caso Vallese es el hilo maldito que
hilvana la historia de la participación de la Policía
bonaerense como primera fuerza que realiza secuestros
políticos? Fiorillo fue condenado en 1971 a tres años
de prisión, junto a otros 38 policías por "privación
ilegal de la libertad" y no como asesinato porque el
cuerpo de Vallese nunca apareció. En esa levedad de la
pena radica también uno de los objetivos de la
desaparición del opositor y de su cadáver: no hay
cuerpo del delito, entonces no hay condena a
perpetuidad. La historia, empero, no terminó ahí.
Fiorillo salió de la cárcel en 1974, y se integró a la
Triple A, la organización terrorista de ultraderecha
que fundaron en 1973 el ministro de Bienestar Social
de Perón, y luego de Isabelita Perón, junto con el
jefe de Policía de la Federal, Alberto Villar. En
1976, con la llegada de la dictadura Fiorillo es
premiado como mano derecha del jefe de la Policía
bonaerense general Ramón Camps. La Justicia ordenará
su detención recién 30 años más tarde, en 2006— pero
con prisión domiciliaria por su edad—, cuando el juez
Arnoldo Corazza de La Plata compruebe que Fiorillo,
bajo el seudónimo de "Saracho", regenteó el campo
clandestino de detención Omega, en la Capital Federal,
y que habría participado en el robo de una bebé, Clara
Mariani, hija de militantes montoneros, y nieta de
Chicha Mariani, fundadora de Abuelas de Plaza de Mayo.
El caso de Fiorillo es uno entre muchos que
ocurrieron.
Entre fines de 1969 y 1971, se registraron a manos de
las policías provinciales— Buenos Aires, Santa Fe y
Córdoba— unos veinte secuestros políticos. El
monopolio de este método tremendo lo tenían las
policías hasta el fatídico mayo de 1970 que como un
espejo maldito civiles armados, organizados en la
guerrilla peronista Montoneros, secuestraron al
general Aramburu, asesinado poco después. Pero a
partir de entonces, la guerrilla incorporó el
secuestro político más como un método extorsivo— no
menos trágico—: fue el caso de los hermanos Born y
otros realizados por la guerrilla guevarista para
conseguir dinero o bienes. Como método de exterminio
masivo fue usado por las fuerzas de seguridad o del
Estado. Durante el gobierno constitucional de Perón e
Isabel Perón, las policías unidas a grupos de tareas
embrionarios de militares y miembros de la SIDE
integraron la fuerza paramilitar y paraestatal de la
Triple A. Uno de sus jefes, Almirón, y otros como Raúl
Guglialminetti fueron detenidos recientemente. A
partir de 1976, hubo miles de desapariciones
realizadas desde el Estado:el lugar de la ley devenía
el lugar del delito. Quienes debían proteger a los
ciudadanos, los secuestraban, torturaban, robaban sus
bebés, los asesinaban y desaparecían sus cadáveres.
A partir de 1983, con la restauración democrática y el
juicio contra el Estado terrorista, el secuestro
político o de personajes vinculados al poder, pasa a
ser parte del reino de lo paramilitar. De la mano de
obra desocupada donde —como en el caso del secuestro
del empresario Jorge Sivak o incluso de Mauricio
Macri— participaron policías o ex cuadros militares de
la dictadura, retirados. Se dedicaban, sí, a los
negocios sucios, a los secuestros extorsivos como
prolongación de la guerra sucia.
La persistencia del estado de derecho, del avance
contra leyes de impunidad y las sucesivas depuraciones
de las fuerzas de seguridad, mostraron un retroceso
grave con el caso del asesinado fotógrafo José Luis
Cabezas en enero de 1997, que perseguía revelar el
rostro del empresario telepostal Alfredo Yabrán. En
ese caso cambia definitivamente el modus operandi:
policías bonaerenses "tercerizan" el asesinato en un
grupo de delincuentes.
El secuestro político parecía desterrado para siempre
hasta la desaparición de Julio López y Luis Gerez. Tal
vez, el hilo que enlazó todas estas historias tiene
hoy una presencia excepcional pero igualmente maldita.
Enviado por
Silvio Ansaldi
__________________________________________________
Correo Yahoo!
Espacio para todos tus mensajes, antivirus y antispam ¡gratis!
¡Abrí tu cuenta ya! - http://correo.yahoo.com.ar
Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular