[R-P] El asesinato de Saddam
C J Lazor
clazor en ciudad.com.ar
Lun Ene 8 06:48:17 MST 2007
[Recibido de un amigo...]
NO ES QUE YO CONCUERDE 100% CON LO QUE AQUI TRANSCRIBO, PERO POR LO MENOS ES UN
ANALISIS DISTINTO A LOS ACOSTUMBRADOS (CNN-TELENOCHE-CLARIN-PERFIL- LA PRENSA-LA
NACION):
Un análisis sobre el asesinato de Saddam Hussein
El periodista Guillermo Caviasca analiza el asesinato del líder iraquí Saddam
Hussein, quien fuera ejecutado por orden del imperialismo yanqui, que pese a su
plan invasor no logró derrotar a la resistencia del país de medio oriente.
Por Guillermo Caviasca
El mundo acaba de presenciar, este pasado 30 de diciembre, la ejecución de
Saddam Hussein. Casi en directo los medios de comunicación occidentales y de los
países satélites nos mostraron las imágenes del líder iraquí en la horca,
mientras los publicistas y divulgadores nos ilustraban sobre la crueldad y
autoritarismo de su gobierno.
Un discurso único, monolítico, calcado en todos los principales medios de
comunicación, reprodujo un solo mensaje: la civilización ejecutaba nuevamente a
la barbarie; una vez más occidente castigaba a un rebelde salvaje.
Ni una sola palabra crítica se filtró entre esa catarata de basura macabra. Como
buenos y educados ciudadanos, gracias a la alienación impuesta por la
Enciclopedia Británica y el Billiken
Ningún medio recordó que Saddam era el gobernante legal de Irak, presidente del
Partido Baas, socialista panarabe, que su obsesión era la educación, el
desarrollo tecnológico, la salud y la alimentación de su pueblo; que fue el
artífice de las grandes universidades, los centro de investigación científica,
los hospitales públicos y gratuitos, las escuelas públicas y laicas en un país
donde tradicionalmente se curaba y educaba en las mezquitas y donde las mujeres
estaban relegadas al hogar. Saddam introdujo a la mujer en la administración, en
los estudios universitarios y concibió una especie de "manzaneras" para
distribuir alimentos y leche. También debemos tener en cuenta que el país fue
"armado" por la repartija que, a principios del siglo XX, hicieron las Siete
Hermanas, las compañías anglo norteamericanas del petróleo. Se armo un Irak al
que se le quitó la provincia de Kuwait, Emiratos, y se le enchufó parte del
Kurdistán, que fue dividido entre Turquía, Irán e Irak. Su territorio fue
repartido entre la British Petróleum y la Standard Oil
Fue Saddam el primero que se rebeló contra la división promovida por Occidente.
Propuso un Irak unido y para ello debió luchar contra las oposiciones guerreras
de kurdos y chiitas.
Hay que recordar, también, que fue depuesto por una invasión de fuerzas
extranjeras sin ningún apoyo local y sin legitimidad internacional; que la
administración semicolonial cipaya actual esta constituida principalmente por
exiliados, agentes de la CIA y partidos extranjeros sin base local hasta la
invasión; y que estos son evidentes delegados del poder militar yanqui sin
ningún margen de autonomía.
Pero la realidad es una: Saddam Hussein fue capturado por fuerzas imperialistas
en el marco de una guerra de invasión. Que los invasores pretenden transformar a
Irak en una semicolonia o un protectorado dócil a sus mandatos para "pacificar"
medio oriente; "solucionar" el problema palestino y apropiarse de los recursos
naturales de la región. Y que Saddam fue ejecutado siendo un prisionero de
guerra por tribunales montados por el ejército de ocupación para tal fin.
¿Acaso la humanidad debe dar gracias a los yanquis y sus socios ingleses e
israelíes por haber dado un nuevo paso atrás?
¿Por qué Saddam fue ejecutado con tanto apuro? Seguramente surgirán versiones
conspirativas sobre secretos a ocultar, pero la verdad evidente es otra.
Hussein fue un líder nacionalista árabe, uno de los últimos vivos. Uno de los
líderes de un movimiento que despertó la conciencia del mundo musulmán en los
60, y que lo arrancó de las garras de occidente. Su figura tenía un gran influjo
sobre las masas dentro y fuera de Irak. Nadie podría gobernar una vez que se
fueran las tropas yanquis con Saddam en el país.
En Irak crece día a día el caos, la violencia sectaria, la destrucción y el
retroceso material y cultural. Pero también crece la resistencia organizada y la
certeza de que el ejército invasor pronto colapsará si no hay una salida
política. Esta salida sólo podría realizarse sin la presencia del intransigente
líder.
Son conocidos los varios ofrecimientos de acuerdo hechos por los yanquis a
Saddam. Todos pueden resumirse a uno: la vida a cambio de la conciliación.
El rechazo del líder y su negativa a aceptar otra cosa que no sea la retirada
incondicional del enemigo significó elegir la muerte antes que la traición. De
ahí su último grito: "Ustedes son traidores a Irak. Irak sin mí no es nada".
Esta última frase, en el escaso tiempo que le restaba de vida, es interpretada
como: "Irak, sin mis ideas, nunca será Irak" La histórica bandera que enarboló
desde el Partido Baas: "Unidad y Progreso"
La necesidad de una pronta salida de Irak por parte de la coalición invasora
obligó a ésta a asesinar a Saddam rápidamente (y en secreto).
Buscaba con esto dejar el camino libre para un hipotético acuerdo entre los
partidos confesionales y los partidos pro-occidentales, y para la cooptación de
algunos resistentes a través de prebendas al haberse sacado de encima a un líder
que aún conservaba gran prestigio en amplios sectores de masas, intelectuales y
militares dentro y fuera de Irak.
Saddam y su partido intentaron fundar un nuevo Irak moderno, superando
localismos étnicos o faccionalismos religiosos. Intentaron hacer progresar a
Irak por sus propios recursos en el marco de la unidad pan árabe. El fracaso de
su proyecto es el fracaso de las masas árabes por progresar independientemente
de occidente a través de su propia cultura, valores y religión.
Pero este fracaso es sólo coyuntural. La enorme resistencia que vemos en Medio
Oriente y su capacidad de poner en jaque a las fuerzas militares yanquis,
inglesas e israelíes nos augura que el movimiento por la soberanía y el progreso
resurge de nuevas formas. La ejecución de Saddam es un manotazo de ahogado y no
influirá en el movimiento de resistencia salvo para armarla de más valor, ya que
ésta ha crecido hasta hoy sin Hussein.
Saddam Hussein muere, sin duda, como un mártir ejecutado por las tropas de
ocupación y sus mercenarios y sirvientes. Sus errores serán cada vez menores y
su intransigencia ante la muerte hará crecer su figura.
Los que luchan por un mundo árabe y musulmán libre, los antiimperialistas y
revolucionarios de todo el mundo debemos sacar enseñanzas.
El futuro nos permitirá un análisis crítico. Pero el presente sólo nos debe
mover a decir a la resistencia iraquí que no transige, ADELANTE, HASTA LA
VICTORIA!
Unas palabras aparte nos merecen los medios de comunicación argentinos.
Parece que la operatoria de la embajada de Israel, la DAIA y las "sugerencias"
yanquis al gobierno argentino han hecho efecto (nuevamente) en disciplinar la
opinión. Que no vuelva a quedar lugar a dudas sobre con quién están; lo del
Líbano no debe volver a suceder.
El pueblo debe recibir un mensaje único y claro: "los buenos son los yanquis,
los sionistas y los occidentales en general". Esa es La Verdad que nos quieren
imponer y los discursos sobre la realidad deben construirse para justificarla.
Nosotros repudiamos la ejecución de Saddam y llamamos a los militantes
antiimperialistas a no ser timoratos ni dejarse engañar por los cantos de la
prensa y cultura cipayo.
No debemos permitir que este nuevo crimen colonialista sólo sea condenado por
los historiadores del futuro. El presente es de lucha, la victoria será de los
que no transijan.
Ya son 3 mil los invasores muertos en Irak
La invasión de Estados Unidos y sus aliados en Irak pasa por su peor momento.
Con el fallecimiento del marine Dustin Donica, los muertos en territorio iraquí
ascendieron a los 3 mil. ¿Qué espera George Bush para reconocer la derrota y
ordenar la retirada?
Se llamaba Dustin Donica, tenía 22 años y era de Spring (Texas). A finales de la
semana pasada murió acribillado en Bagdad.
Su muerte, de la que ha informado hoy el Pentágono, ha elevado a 3.000 el número
de sus efectivos fallecidos en Irak desde que comenzó la invasión, en marzo de
2003.
A lo largo de diciembre, el más mortífero para las fuerzas estadounidenses de
todo 2006, 111 militares perdieron la vida. El presidente George Bush, ha
subrayado que "los sacrificios no serán en vano" pero ha advertido de que "no se
atisba todavía el final" de la guerra.
Estados Unidos empezó el año con 3.000 soldados muertos en Irak y más de 140 mil
involucrados en el conflicto, mientras la administración Bush sopesa la
conveniencia de enviar más tropas al país.
Los estadounidenses esperan esta semana un avance de la nueva estrategia en Irak
de parte del asesino, quien acudió al velatorio del ex presidente Gerald Ford
para rendir tributo a quien ocupaba la Casa Blanca cuando terminó en oprobio la
guerra de Vietnam.
El mismo Ford, en una entrevista concedida en 2004 pero que sólo se ha divulgado
tras su fallecimiento, opinó que Bush y sus principales asesores cometieron un
"gran error" en su justificación de la invasión.
A casi cuatro años del debate final en las Naciones Unidas sobre la invasión de
Irak, Bush admitió: "No estamos ganando, ni vamos perdiendo".
Hoy, en referencia al soldado Donica, ha manifestado que "cada vida es preciosa"
y que lamenta "la pérdida de cada una de ellas", al tiempo que ha indicado que
"el sacrificio no será en vano".
Más tiempo que en la II Guerra Mundial
Eso fue hace tres semanas, cuando recibió las 79 recomendaciones para una nueva
estrategia de parte del Grupo de Estudio de Irak (GEI), encabezado por el ex
secretario de Estado James Baker y el ex legislador demócrata Lee Hamilton.
EE UU ha estado ya en Irak más tiempo que el de su participación en la II Guerra
Mundial, un conflicto en el que perdió 405.000 soldados, y el hecho de superar
los 3.000 fallecidos en Irak incide de forma negativa y penosa en una opinión
pública que se ha manifestado mayoritariamente en contra de esta guerra.
Se trata de una cifra simbólica, ya que hay distintos recuentos. Así, el sitio
de internet GlobalSecurity.com, que se especializa en asuntos militares, elevó
el domingo a 3.002 la cifra de soldados estadounidenses muertos desde la
invasión de Irak en marzo de 2003.
Según GlobalSecurity, que sustenta su contabilidad en los informes de prensa
sobre incidentes en Irak, la cifra de soldados heridos en esa campaña llegó a
22.401.
Espero no los haya aburrido.-
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