[R-P] Perón y el Paraguay
juan maría escobar
escobar45 en infovia.com.ar
Lun Dic 31 13:22:05 MST 2007
Perón y el Paraguay
Publicado en la página web de homenaje al General Fulgencio Yegros Girola
http://generalyegros.com/index.html
Fuente:
Diario ABC Color, 2 de Julio de 1974
Juan Domingo Perón honró y enalteció siempre a nuestro país en forma
inalterable, considerado como el político más poderoso de la era moderna
argentina y su talento más preclaro, pocos estadistas como el Presidente
Teniente General Juan Domingo Perón, fallecido el 1 de Julio de 1974 en
Buenos Aires a la edad de 78 años, estuvieron tan vinculados con el quehacer
paraguayo, sobre todo en las últimas décadas.
Cultivó y honró en vida, una estrecha amistad argentina con el Paraguay y
nunca desaprovechó oportunidades para enaltecerla. A tal extremo que
propició en un recordado decálogo, que paraguayos y argentinos no eran sino
hermanos y jamás "extranjeros".
Reclamando "Grandeza Argentina" en sus relaciones con el Paraguay, preconizó
su conocida política de solidaridad y de cooperación donde Perón fue
siempre, un inspirador y un ejecutor indeclinables.
Conocía como nadie la idiosincrasia de los paraguayos e interpretaba, como
sólo Perón podía hacerlo, el sentido de la dignidad nacional. De ahí que el
mandatario argentino se gano el respeto y la consideración de los
paraguayos.
Por encima de las vicisitudes de la política interna argentina, Perón nunca
ocultó su simpatía hacia todo lo paraguayo.
Los observadores recuerdan aún cuando Perón dijo que su pasaporte paraguayo
iba a utilizarlo hasta su muerte y cuando, en un momento, todavía dramático
de la operación "retorno", declaraba en Buenos Aires que el Ejército
Paraguayo era el "más glorioso" de América, sin desear herir
susceptibilidades ni crear suspicacias sino para manifestar algo que sentía
y lo exaltaba sin ambages.
Algunos de los antecedentes y episodios que Perón supo protagonizar con
humildad pero con sinceridad, lo ubicaron a la consideración de los
paraguayos.
Perón realizó cinco visitas a nuestro país, tres como presidente de la
Nación, una como exiliado político y otro como "un paraguayo más". La
primera de ellas se realizó en la primera semana de Octubre de 1953 siendo
entonces Presidente del Paraguay el Señor Federico Chávez.
En una memorable concentración popular de la que era tan afecto el Teniente
General Perón, el mandatario argentino dirigió la palabra al pueblo
paraguayo y dijo en el estadio del Club Cerro Porteño: "Si alguna vez la
causa de este bendito pueblo se ve en peligro, nuestro pecho no ha de faltar
a su lado".
Perón pronunció entonces en Asunción su famosa profecía de la problemática
continental. En una memorable conferencia de prensa, del 4 de Octubre de
1953, dijo: "LAS ACTUALES REPUBLICAS ESTAN LLAMADAS A FORMAR UN BLOQUE UNICO
CONTINENTAL. PARA QUE VAMOS A ESPERARA EL AÑO 2000. NOSOTROS NOS
ADELANTAREMOS. SALDREMOS A SU ENCUENTRO. QUE EL AÑO 2000 NOS ESPERE EN LUGRA
DE ESPERARLE NOSTROS".
Visitó por segunda vez la tierra guaraní durante las tradicionales fiestas
agostinas de Asunción, portando personalmente los trofeos de la Guerra de la
Triple Alianza que su Gobierno devolvía al Paraguay.
Lo recibía, entonces, el nuevo Presidente del Paraguay General Alfredo
Stroessner, en 1954.
Al obsequiar al General Stroessner el Sable del Libertador, General José de
San Martín, Perón expresó: "Este sable que os dejo, lo usé desde que fui
ascendido a General y sepan, señores, que si algún día he de tomarlo
nuevamente, será para morir por ustedes" Estas recordadas manifestaciones
del presidente Perón, en un acto en la D.C. 1, causaron una indescriptible
impresión entre todos los presentes en la ceremonia.
Cuando entregó los Trofeos de Guerra, Perón pronunció un famoso discurso en
la Plaza Juan de Salazar el Domingo 16 de Agosto de 1954.
"Vengo como un hombre que viene a rendir homenaje al Paraguay en el nombre
de su sagrado Mariscal Francisco Solano López y hago llegar el abrazo del
pueblo argentino a esta Patria tan respetable y tan querida. En nombre de
esa amistad y de esa devolución del pueblo argentino, pongo en manos del
mandatario de este pueblo, como las reliquias, el testimonio de nuestra
hermandad inquebrantable".
Los trofeos habían sido conducidos al puerto de Asunción por los
rastreadores "King" y "Muratore" de la Marina Argentina. Su arribo se
produjo el 15 de Agosto de 1954.
La emoción del General Perón, en momentos en que se efectuaba la solemne
entrega de los Trofeos de Guerra al Paraguay, y mientras los cañones
atronaban el aire con la salva de honor que rubricaba el singular
acontecimiento y ambos Jefes de Estado se confundían en fraternal y
simbólico abrazo, y el Pueblo se expansionaba en delirantes vítores y
aplausos, el General Perón, contagiado por la incontenible emoción del
ambiente, sacó su pañuelo para enjugarse los ojos.
Fue un momento maravilloso. El Pueblo paraguayo advirtió esa emoción, y
tocado a su vez en lo más íntimo de su ser por la sensibilidad de nuestro
Presidente, redobló en grado inimaginable las expresiones de su adhesión y
simpatía cordiales.
Benditas sean para siempre estas lágrimas de paz y de amor, brotadas de tan
viriles ojos, que han regado del modo más fecundo el milenario solar de la
raza guaraní.
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