[R-P] [redial_s_bolivar] Petrocaribe, hacia un nuevo orden en nuestra América - Hugo Chavez
Patricia
desdemilibertad01 en yahoo.com.ar
Dom Dic 23 16:28:25 MST 2007
Petrocaribe, hacia un nuevo orden en nuestra América
Hugo Chávez
Rebelión
CALIBÁN, SÍMBOLO DE REBELDÍA
El Caribe sitio clave de América
El Caribe no ha dejado de ser, desde hace siglos, un
lugar estratégico desde el punto de vista geopolítico,
recordemos que fue por estos mares que se extendió el
dominio de los caribes. Fue en estas islas que se
inició el afinque del colonialismo europeo y la
implantación de los primeros esclavos de origen
africano a nuestra América.
El Caribe no sólo fue el lugar del primer encuentro
entre los conquistadores y los pueblos originarios de
América, fue y continúa siéndolo una región con una
vasta historia de lucha contra el imperialismo y por
la igualdad entre los pueblos. Dos de las más
importantes revoluciones de la historia, han ocurrido
en el territorio insular del Caribe, la Revolución
haitiana, 1791-1804, y la Revolución cubana, desde
1959 y para siempre.
Toda esa tradición rebelde encontró dos de sus más
significativos puntos de inflexión en esos
acontecimientos políticos. Hay por tanto una tradición
rebelde que va al menos desde Toussaint Louverture
hasta Fidel Castro, y con la cual nos identificaremos
plenamente y para siempre.
La personificación de Calibán
Compañeros presidentes, primeros ministros, toda esta
vasta historia rebelde, toda esta convergencia de
luchas incesantes de los pueblos caribeños contra las
más diversas formas de dominación, produjo uno de los
símbolos insurgentes más poderosos hoy por hoy, para
expresar la identidad de nuestra América, nos
referimos a Calibán, ese personaje de la última obra
de Shakespeare, un esclavo rebelde sabemos, recreado
luego del triunfo de la Revolución Cubana por Roberto
Fernández Retamar.
Partiendo de la pieza teatral de Shakespeare, La
Tempestad, como todos sabemos, Fernández Retamar, el
más importante ensayista cubano, propone que los
personajes de dicha obra puedan funcionar como
metáforas para explicar las dinámicas brutales del
colonialismo y el imperialismo en el Caribe y, por
extensión, en el resto de nuestra América.
A fines del siglo XIX, Rubén Darío, en El triunfo de
Calibán había utilizado dicho personaje para
cuestionar el creciente poder del imperialismo
norteamericano.
Luego de Darío, el uruguayo Rodó se apropió de toda
esa simbología en su Ariel, partiendo de estos
antecedentes para luego distanciarse de ellos. Retamar
plantea que nuestra identidad como caribeños se
expresa de manera más precisa a través del personaje
de Calibán.
Calibán, caníbal, caribe: rebeldía
Recordemos que en la obra de Shakespeare interactúan,
dentro de una isla colonizada por europeos, tres
personajes relevantes para el argumento de Retamar,
Próspero y sus dos esclavos Ariel y Calibán, pero
mientras Ariel es absolutamente sumiso ante Próspero,
esperando que éste le regale la libertad, Calibán,
descrito de una manera grotesca por Shakespeare, es el
esclavo rebelde que resiste y jamás se doblega a pesar
de los más violentos castigos.
Retamar sostiene que Shakesperare extrajo el nombre de
Calibán de una deformación de la palabra caníbal,
significante que a su vez proviene del vocablo caribe.
Excelencias, queridos compañeros, hermanos, hermanas,
el Caribe es por tanto, el lugar por excelencia de
Calibán. Somos calibanes, seamos cada día más
calibanes y calibanas, nuestras mujeres, nuestras
compañeras; símbolo rebelde.
LA NUEVA GEOPOLÍTICA PETROLERA
El petróleo también es Calibán
Es en esta región de calibanes, navegada y recorrida,
a lo largo de los siglos por conquistadores, piratas,
pescadores, navegantes y cimarrones; es en este Caribe
nuestro, este mare nostrum, donde finalmente, hoy por
hoy, comienza a consolidarse una nueva geopolítica
petrolera, al servicio de los pueblos y no de los
intereses del imperialismo y del gran capital. El
petróleo, por negro, también es Calibán.
Sólo dentro de esta historia de rebeldía contra los
poderosos; sólo dentro de esta tradición que recoge de
manera tan expresiva el Calibán de Retamar, es que
podemos entender toda la trascendencia de Petrocaribe.
Petrocaribe contra la desigualdad
Este acuerdo de cooperación energética propuesto por
la Revolución Bolivariana , y con el apoyo de todos
ustedes, que agradecemos tanto, nace justamente del
análisis que hemos hecho de las tremendas
desigualdades de la región; esas asimetrías de las que
tanto se habla, que son: tanto la herencia maldita del
viejo colonialismo y de la esclavitud como el
resultado de un orden global capitalista cada vez más
inhumano, cada vez más injusto.
Petrocaribe para la integración, la unidad y la
liberación
Petrocaribe es, por tanto, una de nuestras propuestas
contra ese orden que estamos empeñados en superar. Se
trata de una propuesta que tiene la finalidad de
resolver las asimetrías (yo quiero subrayar esta
expresión). Ya lo decía nuestro compañero Raúl,
Petrocaribe trasciende un simple mecanismo de
comercio, de hidrocarburos; es un mecanismo integrador
y, más allá, unificador, y, más allá, liberador.
¿Finalidad? Resolver asimetrías; en el acceso de los
recursos energéticos, por la vía de un nuevo esquema
de intercambio favorable, equitativo y justo (y,
subrayo de nuevo; permítanme esta palabra, justo);
porque se habla mucho y todavía desde el norte
desarrollado se pretende —como dicen— seguirnos
vendiendo la fórmula del libre comercio: el libre
comercio no existe.
Intercambio favorable
Lo que existe y le oí —al compañero Daniel Ortega en
la Cumbre Iberoamericana en Santiago de Chile— hacer
una reflexión profunda […]; en aquella Cumbre, en
aquél contexto, Daniel señala al imperio, a la
dictadura del capitalismo mundial: No hay libre
comercio, no existe el libre comercio; si alguien lo
sabe, nosotros en el Caribe; si alguien lo sabe,
nosotros en América Latina; si alguien lo sabe,
nosotros en el tercer mundo.
Por eso quiero subrayar esta palabra, intercambio
favorable, equitativo y justo entre los países de la
región caribeña.
Conciencia frente al despilfarro
Hemos concebido Petrocaribe como un organismo
multilateral que articule las políticas energéticas de
la región; incluyendo todo lo que tiene que ver con el
petróleo y sus derivados, el gas, la electricidad, la
cooperación tecnológica, la capacitación y desarrollo
de infraestructura energética; así como también el
aprovechamiento de fuentes alternas como la energía
eólica y solar.
Ya lo decía Raúl: los diversos mecanismos del
revolucionario ahorro energético en el cual Cuba ha
dado y está dando un ejemplo extraordinario no sólo
para el Caribe, sino para el mundo entero. La
Revolución Energética , el ahorro energético, porque
hay un despilfarro brutal, producto, entre otras
cosas, de la falta de conciencia, acerca del drama
energético, del problema energético y del futuro de la
humanidad, del futuro de nuestros pueblos.
CUÁNTO NOS HA DADO LA REVOLUCIÓN CUBANA
50 aniversario de la Revolución Cubana
Queridos hermanos, como sabemos, dentro de un año, en
enero de 2009, celebraremos, y debemos celebrarlo
todos —sobre todo en el Caribe, y más allá en América
Latina— el 50 aniversario de la Revolución Cubana.
Cuánto nos ha dado Cuba, cuánto.
No soy yo de los más canosos aquí, pero los que tienen
más canas, los que tienen más años pueden responder
mucho mejor que yo esta pregunta. Mañana iremos a
Santiago de Cuba y me han invitado a conocer el
cuartel Moncada; tendré el honor mañana, Dios
mediante, de conocerlo.
Cuando ustedes asaltaron el cuartel Moncada, yo no
había nacido. Un día me dijo Fidel, cuando me preguntó
por mi edad, ya hace más de 10 años, ¿cuántos años
tienes tú? Le dije: tantos (tenía cerca de 40). Me
dijo: “Cuando tú naciste ya yo estaba preso”.
El legado revolucionario de Cuba
La Revolución Cubana. Cuánto nos ha dado Cuba a los
pueblos del sur, de todo el mundo, no sólo de América
Latina en todos estos años, medio siglo. La primera
derrota militar del imperialismo norteamericano en
playa Girón; el ejemplo increíble de dignidad de todo
un pueblo durante la crisis de los misiles en 1962; la
épica del Che Guevara en el Congo; en Bolivia; las
misiones de los médicos internacionalistas; las
hazañas casi sobre humanas de esos deportistas; el
apoyo incondicional al Vietnam, durante su guerra de
liberación contra el imperialismo norteamericano; la
solidaridad y la entrega de sus soldados en la lucha
contra el régimen racista de Sudáfrica.
Fidel, nuestro hermano
Todo eso y mucho más nos ha dado este faro de la
dignidad, de todos, que es la Cuba de Fidel Castro. A
ella quiero rendir tributo y pido que rindamos
tributo.
Y a su líder Fidel. Fidel, nuestro hermano.
Para mí, mucho más que hermano lo he dicho, repito,
parafraseando a Neruda cuando le cantó a Bolívar, yo
le quito prestado a Neruda para decir: Padre nuestro
que estás en la tierra, en el agua, en el aire y a
todo lo largo de esta inmensa latitud silenciosa
—decía Neruda—, Fidel.
Martí, autor intelectual de la Revolución
Al evocar todo esto, no podemos olvidar al autor
intelectual de la Revolución Cubana —como lo llamara
Fidel—: José Martí, nuestro querido apóstol de la
libertad y la igualdad, un puente de luz que comunica
de manera directa a la generación de los libertadores,
con Bolívar a la cabeza, con la generación de los
revolucionarios de los ’60, con Fidel y con el Che al
frente, con Raúl, con ustedes.
Es la hora de los hornos y no se ha de ver más que la
luz, escribió Martí en uno de los momentos claves de
su lucha por libertar a Cuba. Y él mismo estaba hecho
de la luz más pura de este Caribe nuestro; preso del
colonialismo español, siendo casi un niño;
posteriormente exiliado, iniciará una larga errancia
que lo va a llevar a Caracas, a Nueva York. Escribirá,
por cierto, en medio de todos los desgarramientos del
exilio, Nuestra América.
Es en el país del norte, donde se profundiza su
conciencia antiimperialista, y donde se va a convertir
en el escritor prodigioso, en el poeta, el ensayista,
el cronista de las lucha sociales dentro de los
Estados Unidos; testigo privilegiado de una época
donde en ese país se experimentaban tremendas
convulsiones sociales, producto de toda la violenta
explotación que sufrían sus trabajadores.
Y como decíamos, es en las entrañas del monstruo, en
los Estados Unidos, donde se acrisola su posición
antiimperialista. En Nuestra América Martí llamó al
imperialismo norteamericano el gigante de las siete
leguas.
Esta es, pues, la genealogía rebelde de la cual nos
sentimos parte los revolucionarios venezolanos,
caribeños, cubanos. Una genealogía que nace con los
indígenas caribes, con el negro Miguel, con Tupac
Amarú y Tupac Katari; un linaje que continúa con
Toussaint Louverture y nuestro padre Libertador,
Bolívar; sigue en el pensamiento y en la acción de
José Martí; renace con todo su noble período con el
Che y Fidel y se hace, hoy por hoy, multitudes
rebeldes por todos los rincones de esta Patria Grande.
La tradición rebelde hizo posible nuestras
revoluciones
Es —en este momento decisivo de la lucha por nuestra
segunda independencia, en esta nueva hora de los
hornos— esta genealogía rebelde es —compañeros,
queridos amigos, hermanos— la que ha hecho posible
tanto la Revolución Cubana como la Revolución
Bolivariana. Y con ellas, nuestra propuesta de la
Alternativa Bolivariana para las Américas, el ALBA;
propuesta que, ustedes saben, está en la mesa para
quien quiera verla, como dice la Biblia: “el que tenga
ojos vea, el que tenga oídos oiga” la verdad, la
realidad.
PETROCARIBE, SÍNTESIS HISTÓRICA
El Alba y Petrocaribe
El ALBA y propuestas como Petrocaribe (ambas enlazadas
por la misma conciencia, por la misma intención
estratégica, por el mismo espíritu de hermandad, de
compromiso, de solidaridad) sólo dentro de un
horizonte revolucionario (un horizonte que busca de
manera inclaudicable la igualdad entre los seres
humanos y entre las naciones); sólo dentro de ese
horizonte luminoso son viables propuestas como ésta,
que nos convoca hoy a Cienfuegos.
La solidaridad histórica de nuestros pueblos
ALBA y Petrocaribe son manifestaciones de la
concepción revolucionaria de la construcción de la
unión entre nuestros pueblos. Concepción legada por
Simón Bolívar y el resto de nuestros libertadores y
practicada por los libertadores de Haití, gracias a
cuya cooperación fue posible iniciar, continuar y
sellar victoriosamente la revolución independentista
de Venezuela y de Suramérica.
¿Qué hubiese sido del proyecto de Miranda, el
Precursor, sin la ayuda haitiana? ¿Dónde hubiese ido a
parar Bolívar en medio de las terribles dificultades
de la guerra revolucionaria sin el apoyo solidario,
desinteresado, militante, de Haití?
En gran medida, gracias a la cooperación haitiana con
nuestros libertadores, los venezolanos somos libres,
los suramericanos somos libres. La conciencia del
pueblo venezolano, la certeza de que sin hermanarnos
con los pueblos del Caribe, siempre estaremos en
peligro; nuestra lealtad a las enseñanzas de Bolívar,
de Miranda.
Aquí nos trajeron nuestros libertadores
Nuestros padres libertadores nos han traído aquí como
promotores de Petrocaribe, como impulsores, junto a
ustedes, a esta relación mutuamente beneficiosa, sin
la rapacidad del lucro desmesurado ni el aprovecharse
de la fragilidad económica de los países más pequeños
o de los países más necesitados.
Petrocaribe es una propuesta nacida de la más profunda
conciencia bolivariana, de la más profunda conciencia
martiana.
Hemos estado revisando las tablas, los logros, las
cosas pendientes de Petrocaribe y estamos muy
optimistas por el avance en tan poco tiempo.
Los primeros pasos de Petrocaribe
Recordemos que Petrocaribe nació gracias a la
comprensión de ustedes, a la confianza, y al trabajo
coordinado de los ministros de energía, de los
presidentes, los primeros ministros. En nuestra
primera Cumbre, en Puerto La Cruz, en junio de 2005,
nació Petrocaribe. Como dice nuestra acta fundacional
—quiero recordarlo— como “órgano habilitador de
políticas y planes energéticos”. Así nació, con sus
principios doctrinales, políticos, sobre una
plataforma institucional, creando además el fondo
Alba-Caribe para el desarrollo económico y social.
Nuestra segunda Cumbre fue en Montego Bay, allá en
nuestra querida Jamaica, en el mes de septiembre de
2005; fue el día aniversario de la Carta de Jamaica.
Allí se aprobaron los estatutos de la Secretaría
Ejecutiva y se adquiere el compromiso de proceder con
la realización de dos estudios: el primero, la
caracterización energética de los países miembros y,
el segundo, evaluación de potencialidades en energías
renovables en la región caribeña; y se firman, además,
de manera bilateral los primeros acuerdos de
cooperación energética entre Venezuela y el resto de
los países miembros.
Luego hicimos la III Cumbre en Caracas, en agosto de
2007. Allí se presentaron resultados de los acuerdos
de la Cumbre anterior. Se rindió cuenta sobre la
gestión de PDV-Caribe en cada uno de los países
miembros; se suscribió el Tratado de Seguridad
Energética, un concepto más avanzado, como ustedes muy
bien lo recuerdan, con nueve países miembros: Belice,
Cuba, Dominica, Haití, Jamaica, Nicaragua, San Vicente
y las Granadinas y Surinam.
Pasamos de 14 a 16 países miembros
Petrocaribe fue conformada inicialmente por 14 países:
Antigua y Barbuda, Bahamas, Belice, Cuba, Dominica,
República Dominicana, Grenada, Guyana, Jamaica, San
Vicente y las Granadinas, Santa Lucía, San Cristóbal y
Nieves, Surinam y Venezuela, firmantes del Acuerdo de
Cooperación Energética Petrocaribe, allá en Puerto La
Cruz en la I Cumbre de junio 2005.
Actualmente con la adhesión de Haití y Nicaragua,
efectuada el 11 de agosto de 2007, en el marco de la
III Cumbre de Petrocaribe, esta iniciativa de
cooperación se encuentra ahora integrada por 16 países
y estamos seguros de que va a seguir creciendo.
Luego, esta IV Cumbre: sabemos que ayer los ministros
hicieron un muy buen trabajo; revisaron el informe de
gestión, los resultados de la Secretaría Ejecutiva ,
señor secretario y ministro Rafael Ramírez; luego se
tomó una serie de decisiones que ya veremos más
adelante en la reunión de trabajo y en el día de hoy,
nosotros, pensando siempre en Petrocaribe como una
dinámica en marcha, pensando siempre cómo buscar, cómo
conseguir, como crear las estrategias para trascender
el mero objetivo del intercambio, del suministro
energético, pues traemos un conjunto de objetivos para
debatirlos en el día de hoy y continuar avanzando en
esta dinámica enriquecedora.
El primer objetivo: Refinería Cienfuegos
Ya discutidos estos objetivos por los ministros el día
de ayer, el primero de ellos es establecer la
refinería Cienfuegos en Cuba. Aquí inauguraremos esta
tarde otro centro de procesamiento. Este es un paso
muy importante que agradecemos a la Cuba
revolucionaria y al esfuerzo conjunto que hemos hecho,
porque hasta ahora los centros de procesamiento han
estado sólo en Venezuela. A partir de hoy, vean
ustedes este es un salto importante, Cienfuegos se
suma como polo de procesamiento de petróleo, de
acopio, donde se manufacturarán combustibles para su
distribución entre los países miembros de Petrocaribe.
Yo quiero hacer un reconocimiento especial a los
trabajadores cubanos y venezolanos que han logrado en
tiempo récord la maravilla de relanzar la gran
refinería de Cienfuegos.
Un monumental trabajo que ya veremos en el día de hoy,
esto es muy importante desde el punto de vista de la
estrategia a largo plazo de Petrocaribe y, más allá de
la seguridad energética y el desarrollo integral del
Caribe, de nuestro gran Caribe.
Ese es el primer objetivo que estamos comenzando a
cumplirlo. Ya hemos traído cerca de medio millón de
barriles de crudo de Venezuela; llegó ese crudo y la
refinería está ya comenzando a activarse y pronto
estará refinando ese primer cargamento de 65 mil
barriles diarios. Y tenemos ya el plan listo para
llevarlo hasta 100 mil o 150 mil barriles diarios.
El segundo objetivo: energía alternativa
Segundo objetivo, que quiero someter a consideración
brevemente, con base en los estudios realizados (ya se
concluyó el estudio, se ha distribuido ya a los
señores presidentes, primeros ministros, con base en
ese estudio realizado por el secretariado de
Petrocaribe) acerca del potencial de nuestros países
del Caribe en las fuentes de energía solar, geotérmica
u eólica; asimismo [quiero] anunciar, como una de las
líneas estratégicas, la realización de ingenierías
conceptuales de proyectos seleccionados de desarrollo
de estas energías alternativas en la región; así como
la creación de un fondo para financiar estos proyectos
a través de préstamos a las empresas mixtas
constituidas en el marco de Petrocaribe.
El molino de viento fidelista
Esto también es un avance sumamente importante: el
desarrollo de energías alternativas, pero que no se
queden sólo en el papel, ¡no!; debemos comenzar pronto
a desarrollar los primeros proyectos. Ya algunos
países tienen adelantos importantes; Cuba ha estado
desarrollando la energía eólica. Incluso Fidel me
habló de algo que él inventó, no sé, son unos molinos
que apenas huelen el huracán se agachan
automáticamente. Tecnología fidelista. ¡Sí!, se
agachan, se acuestan [risas]. ¿Ah? Cuando viene el
huracán a no sé qué distancia se acuesta el molino, le
dice good bye al huracán, y luego se levanta de nuevo
con más fuerza, se alimenta del huracán. Ese es Fidel
que está inventando siempre tecnologías modernas.
El tercer objetivo: intercambio solidario
Ese es el segundo objetivo; el tercero también tiene
una gran importancia estratégica y puede dar
nacimiento a algo que anoche estábamos comentando con
Fidel, luego con Raúl, con los ministros. Anoche
surgió —como idea de este tercer objetivo de hoy que
se trata de ampliar— el esquema de intercambio con
base en la porción financiada de la factura
energética, esa factura que se deriva de los acuerdos
de suministros de combustibles en el marco de
Petrocaribe.
Con base en la porción financiada de esa factura
energética, que está en el orden del 40 por ciento
(cuando ya algunos países han pasado el período de
gracia, y entonces ya va a comenzar a moverse esa
factura, la cancelación de ese porcentaje financiado)
nosotros proponemos que comencemos a incluir una cesta
de productos y servicios de producción local de los
países miembros.
Se plantea proponer acciones para concretar, para
implementar un mecanismo de compensación de pago de
factura petrolera con el suministro de bienes y
servicios. Nosotros sugerimos comenzar con los países
—como ya dije— que se les va a vencer en 2008 el
período de gracia, así llamado, es una deuda para esos
países acumulada que ya sobre pasa mil millones de
dólares.
EL POTENCIAL CARIBEÑO
Salto adelante: se trata de liberación
Aquí hay un potencial muy grande para dar un salto
adelante, permítanme esa frase y crear, Leonel. Hemos
estado pensando, y con la ayuda de ustedes y sus
expertos y la experiencia de todos: creo que de esa
deuda acumulada en vez de ser para nosotros un peso
—como casi toda deuda es— creo que se va a convertir
la deuda en otro mecanismo de liberación para batallar
contra las asimetrías y para impulsar nuestros modelos
de desarrollo; respetándonos al nivel casi sagrado
nuestra soberanía. Porque ustedes saben que es así:
aquí no hay ninguna imposición, ninguna exigencia
grosera que pueda lesionar la soberanía de cada uno de
los países hermanos de Petrocaribe.
Ya tenemos, para diseñar este mecanismo nuevo, la
experiencia que hemos estado acumulando en el manejo
de la factura de Cuba desde hace varios años. Hemos
estado en vanguardia y ya tenemos una dinámica
extraordinaria. Incluso con Argentina y Uruguay,
países no miembros de Petrocaribe, con ellos hemos
estado manejando desde ya tres, cuatro años mecanismos
parecidos a éste.
Flota naval caribeña
Pero aquí lo planteamos, ya no de manera bilateral
sino de forma global en el Caribe entre los próximos
pasos está acordar productos, volúmenes, precios,
fechas de entrega, medios de transporte —y he ahí una
de nuestras grandes vulnerabilidades en este renglón
en el transporte, es preciso contar con las empresas
Tras-ALBA y ALBA-Nave son empresas que hemos estado
creando entre Cuba y Venezuela y otros países y que ya
están en fase de construcción para tener una flota
nuestra, caribeña, del ALBA como suministradoras de
las embarcaciones que hoy no tenemos para el
intercambio comercial entre nuestros países.
Un nuevo espacio económico caribeño
De estas fórmulas, que proponemos elaborar, pudiera
salir un nuevo espacio económico, un mercado caribeño
nuevo, no el libre mercado, no son los Tratados de
Libre Comercio —no existe el libre comercio en nuestro
criterio— más bien tratados para el comercio justo en
el Caribe, pudiéramos ser vanguardia y ejemplo,
modesto ejemplo para el mundo entero cómo en una
región van surgiendo iniciativas políticas,
geopolíticas, económicas de integración verdadera para
solucionar, para vencer las asimetrías y lograr el
desarrollo armónico y homogéneo de toda la región.
Así que pudiera estar naciendo un espacio económico
caribeño, nuevo, respetando lo que ya existe, los
tratados, los acuerdos bilaterales, multilaterales,
que ya existen en Caricom o los bilaterales de países
del Caribe con otros países del norte o del sur.
Lo que creo, lo que veo sobre el mapa y en la realidad
es que pudiera estar naciendo un nuevo espacio
superpuesto a los espacios que ya existen, a los
ámbitos de intercambio económico, pero con otro
perfil, con otros valores que trascienden el llamado
libre comercio o los valores o antivalores del
capitalismo.
El potencial caribeño
Pudieran nacer tratados para el comercio justo en el
Caribe, de manera multilateral o bilateral entre
nosotros, utilizando como semilla, como motores de
arranque, la factura que se va acumulando y que, de
paso (es bueno decirlo) esta factura, lo voy a decir
sólo con el fin de que veamos el potencial que hay
aquí para generar ese espacio y esos tratados de
comercio justo, esa dinámica entre nosotros: en el año
2007 la factura acumulada ya, la deuda (o sea, el
porcentaje financiado) ya llega a mil 166 millones de
dólares.
A pesar de que la dinámica de Petrocaribe comenzó
realmente hace un año. (Ustedes saben que hemos estado
solucionando conjuntamente grandes dificultades
logísticas, legales, jurídicas y de otro tipo, algunas
conspiraciones también y presiones transnacionales, de
países muy poderosos que trataron de impedir el
nacimiento de Petrocaribe, pero aquí hay un buen
ejemplo de que, cuando hay voluntad política y
hermandad y confianza entre nosotros, ¡todo es
posible!). Por encima de todas las dificultades
históricas, geográficas, económicas, culturales, de
idiomas; las presiones de países poderosos, de
empresas muy poderosas, transnacionales, etc.
Una deuda liberadora. Proyecciones
[…] La factura acumulada de la deuda […] no queremos
que pese sobre nadie porque no consigan cómo cancelar,
¡no! todo lo contrario: un peso liberador, una fuerza
liberadora en vez de una carga que los preocupe a
ustedes. Desde ahora hay que empezar a trabajar
propongo para lograr este objetivo.
En el 2010 esa factura llegará a cuatro mil 566
millones de dólares. Es la proyección; por supuesto
para ser cancelada a largo plazo, aquí tengo la
proyección de pagos reales que deberá hacer año tras
año.
En el 2010 estaremos ya llegando a casi 100 millones
de dólares al año, es un capital importante para
empezar a dinamizar esta fórmula.
Ya en 2013 la fórmula estará, y eso contando con unos
precios casi fijos (70 dólares el barril), esto
pudiera estar por encima.
En 2013 tendremos un capital ya de pago de 222
millones de dólares, cada año. Eso se va renovando
cada año, al 2018 ya casi 500 millones de dólares,
datos para ir —con nuestros técnicos, nuestros
ministros, nuestros gobiernos, nuestras secretarías de
Petrocaribe— elaborando esta fórmula, rumbo a este
espacio, este mercado nuevo, justo y nuevo.
Ese sería el tercer objetivo de esta Cumbre, hacer
esta propuesta, debatirla, salir con el compromiso de
trabajarla.
Otros objetivos
En cuarto lugar proponer otros mecanismos de
fideicomiso para el manejo... el mismo tema anterior,
prácticamente.
En quinto lugar proponemos constituir dos comités para
el manejo de solicitudes de proyectos a ser ejecutados
con fondos derivados del uso de la porción financiada,
un comité asesor y un comité gubernamental, con
distintos objetivos, esto es para facilitar sobre todo
la planificación y el seguimiento.
En sexto lugar consolidar el secretariado de
Petrocaribe, creo que se está consolidando, creo que
se ha consolidado pero ampliar sus mecanismos de
planificación, de operacionalización y de seguimiento.
En fin, luego hay otro conjunto de materiales que los
veremos más adelante en las jornadas de trabajo. Sobre
todo quería hacer una revisión ya, concreta,
aprovechando el discurso de inauguración de estos
objetivos que hemos estado trabajando también.
Quiero saludar la presencia de Honduras en persona de
su señor ministro de defensa y país, país hermano que
ha solicitado su incorporación a Petrocaribe, así que
tenemos un nuevo miembro, bienvenido señor ministro,
estuvimos reunidos, aprovechando la toma de posesión
de la presidenta argentina; estuvimos conversando con
el presidente Zelaya y él nos hizo esa solicitud y con
gusto la transmitimos al país sede, a Cuba hermana
revolucionaria.
VENEZUELA, SIEMPRE BAJO FUEGO
Un día como ayer el Imperio invadió Panamá
Un día como ayer invadieron a Panamá, quería recordar
eso también, un día como ayer el gobierno de los
Estados Unidos lanzó 26 mil marines contra Panamá,
hermana y querida. El Caribe frontera imperial. Juan
Bosh nuestro maestro y aquella fortaleza indoblegable
de su pensamiento y de su ejemplo. 500 años —decía
Juan Bosh— desde Cristóbal Colón hasta Fidel Castro,
500 años de imperio.
Calibán, Calibanes tenemos que ser; no Arieles, sino
Calibanes; rebeldes en el pensamiento, audaces en la
acción, en la estrategia. Petrocaribe , ustedes saben
—ya lo he dicho— va orientado en esa dirección.
Sirva ese amargo ejemplo del 20 de diciembre de 1989
para volver a reafirmar nuestra firme voluntad de ser
libres, de vivir libres, de ser soberanos de verdad en
este gran Caribe, en América Latina, y rindamos
tributo a los mártires de aquella jornada de
resistencia contra el imperialismo.
Venezuela bajo amenaza
Venezuela, ustedes saben sigue amenazada por el
imperialismo. Nos señalan como una amenaza la
dictadura venezolana y no sé cuántas cosas más.
Ustedes lo saben, no nos importa pagar ese precio.
Venezuela se ha liberado del mecanismo colonial que la
sujetó durante un siglo. Fuimos colonia política,
económica, cultural y, sobre todo, petrolera. Ahí está
la raíz del modelo colonial que le impusieron a
Venezuela desde comienzos del siglo XX, desde hace 100
años.
Salvador de La Plaza, ilustre venezolano, pensador e
intelectual escribió, en 1976, una obra llamada El
petróleo en la vida venezolana. Yo se los voy a leer
para concluir estas palabras, para no extenderme más
allá de lo conveniente, como reflexión: más allá de
Petrocaribe, más allá; mirando todo este espacio
nuestro de batalla, de lucha por nuestra dignidad, por
nuestra independencia —algunos dicen nuestra segunda
independencia—, pero creo en el fondo que es la misma,
es el proceso de independencia; son fases, son etapas
de nuestra independencia.
Retrato hablado de la dominación petrolera
Decía Salvador de La Plaza:
En Venezuela no obstante que desde la antigüedad se
conocía la existencia del petróleo, la población
indígena llamaba “mene” a los vertederos de petróleo
el cual usaba como alumbrado y para tratamiento
curativos y también para la navegación, para
calafatear los barcos, las canoas con la cual
navegaban el Caribe y los ríos interiores, el Orinoco,
hasta el Amazonas navegaban nuestros indígenas
Caribes. Fue apenas en 1917, cuando comenzó a ser
explotado el petróleo comercialmente hasta convertir a
Venezuela en el primer exportador de petróleo del
mundo y en el segundo productor del mundo, segundo
productor y primer exportador del mundo, desde...
desde esos años comiendo de la década de los 20 hasta
1960, es decir, durante 40 largos años Venezuela fue
el primer exportador mundial de petróleo.
Eso no lo sabe mucha gente en el mundo, incluido el
período entre las dos guerras y el período de la
Segunda Guerra Mundial , la Guerra Fría , el comienzo
de la Guerra Fría en Venezuela se explotaba petróleo a
todo vapor, barcos pasaron, millones, cientos de miles
de barcos cargados de petróleo por aquí por el Caribe
pero todos, todos iban hacia el norte. Dejaban la
estela nada más, a lo mejor el olor y muchas veces la
contaminación.
En 1917 fueron extraídos del subsuelo venezolano 19
mil 256 metros cúbicos —repito la cifra: 19 mil 256
metros cúbicos en 1917, 47 años después en 1964 fueron
extraídos 197 millones 500 mil metros cúbicos, es
decir, que la producción de multiplicó diez mil 252
veces en 47 años— a pesar de la concurrencia al
mercado internacional del petróleo de los países del
Medio Oriente interrumpida ésta sólo por el cielo del
Canal de Suez cuando el atentado de las potencias
contra el Estado soberano e independiente de Egipto.
De su enorme producción de 1964 Venezuela sólo
consumió de esos casi 200 millones de metros cúbicos,
cinco millones 181 mil metros cúbicos; es decir, 2,5
por ciento de la producción, diversas clases de
gasolina, kerosén, diesel, asfalto y otros el resto de
la producción 186 millones 887 metros cúbicos fue
exportado.
Esa desproporción entre la producción y el consumo
interno y el hecho de que ese recurso no renovable
esté controlado por extranjeros que retienen en el
exterior más del 40 por ciento del valor de la
exportación, evidencian la mediatización del país por
el capital extranjero que ha obstaculizado su
desarrollo económico.
Ésta era la situación para el año 1976, cuando
Salvador de La Plaza escribió estas líneas.
Prosigue De La Plaza:
Al observar que la producción acumulada entre los años
1917-1964 inclusive alcanzó la gigantesca cantidad de
dos mil 945 millones de metros cúbicos, dos mil 945
millones de metros cúbicos, con un valor de
exportación de 123 mil millones de bolívares, sería
lógico concluir que los escasos ocho millones de
habitantes en promedio de Venezuela, ocho millones de
1964, sería lógico concluir que han disfrutado y
disfrutan de la más plácida holganza. Sin embargo, no
es así y por el contrario salvo una pequeñísima
minoría que se ha beneficiado el resto de la población
vive para esa fecha 1975 en las más lamentables
condiciones de miseria.
Debo agregar que Venezuela terminó el siglo XX con más
del 50 por ciento de la población viviendo en
condiciones de pobreza y de miseria, y todavía una
parte importante de nuestro pueblo vive en condiciones
de pobreza y de miseria y ese es el eje central de
nuestra batalla, de la batalla de la Revolución
Bolivariana.
Petroleo ahora para la liberación
Pues bien, sólo quería traer estas citas para darnos
cuenta de que tales circunstancias plagadas de trust y
royalties y demás concesiones, nos ofrecen un retrato
hablado de la Venezuela que era colonia petrolera. La
explotación petrolera no tenía rostro nacional, ya
estaba distorsionada por la intervención directa e
indirecta de los cárteles transnacionales del momento,
hegemonizados por los Estados Unidos, el petróleo de
instrumento para la dominación, ahora se está
convirtiendo en un instrumento para la liberación de
nuestros pueblos a través de la plataforma
Petrocaribe.
El oro negro se está haciendo cada vez más
transparente y si el petróleo se está convirtiendo en
instrumento de liberación, la construcción de unidades
regionales energéticas es una necesidad histórica.
NUESTRO NUEVO ORDEN
Alba
El proceso de recuperación de nuestra plena soberanía
petrolera hizo que Venezuela asumiera una
responsabilidad histórica que tiene una profunda raíz
bolivariana. Ya lo he dicho: compartir nuestra riqueza
con nuestros hermanos de esta América latinocaribeña;
nuestra fidelidad al pensamiento bolivariano nos
impide estar de espaldas a las necesidades energéticas
de tantos pueblos hermanos. Véase el ejemplo de este
hogar nuestro que es el gran Caribe.
Petrocaribe, iniciativa que nació a partir del
proyecto de liberación del ALBA, es parte del cambio
de época que estamos viviendo, uno de los signos de
este cambio de época es que la inversión y el comercio
han dejado de ser fines en sí mismos.
Una visión economicista y mercantilista imperó durante
demasiado tiempo. Una visión que ignoraba el peso
monstruoso de la deuda social. ¿Tendría sentido crear
una plataforma de unión energética caribeña sino sirve
ésta para cancelar la deuda social?
La crisis de energía amenaza a todos nuestros pueblos
Petrocaribe nació a partir de la conciencia de
nuestras asimetrías energéticas, es un instrumento
para solventar esas asimetrías energéticas que son
también económicas y sociales, y hay que mirar hacia
el porvenir.
Salvo Venezuela —y esto no nos complace decirlo para
nada—todos nuestros pueblos están amenazados por un
gravísimo peligro que no es otro que quedarse sin
petróleo, sin gas natural, sin energía suficiente en
los próximos años.
Es por eso que a pesar de los miserables ataques
internos y externos, permanentes y miserables desde
nuestra oposición interna; desde las oficinas de
guerra psicológica del imperio nos atacan
miserablemente por los flancos, por la retaguardia,
por todas partes.
Venezuela, un pueblo bajo fuego
Hace poco Fidel escribió una reflexión refiriéndose a
Venezuela y la tituló: “Un pueblo bajo el fuego”, un
fuego nutrido, permanente; conspiraciones permanentes,
pero no nos importa, estamos cumpliendo con una
obligación histórica que nace de nuestra profunda
conciencia de hermandad con los pueblos caribeños, con
los pueblos latinoamericanos.
A pesar de esos ataques, a pesar de los pitiyanquis, a
pesar de los yanquis nuestro petróleo, nuestro gas,
están y estarán al servicio siempre en primer lugar de
Venezuela y al mismo tiempo de nuestros pueblos
hermanos de América Latina y del Caribe, cuenten
ustedes con esa decisión que es irrevocable cuéstenos
lo que nos cueste, es un compromiso histórico que sale
de los tuétanos de lo más profundo de nuestra alma
caribeña latinoamericana y de allí —como ya lo hemos
dicho— explorar nuevas formas de integración, de
liberación.
Si Nuestra América no se llama al orden…
Necesario es recordar hoy aquello que el Libertador
Bolívar le escribiera a otro general venezolano,
Mariano Montilla. Era el 4 de agosto de 1829,
terminaba la vida de Bolívar, se venía abajo el
proyecto de Bolívar; se movían las estructuras
construidas a lo largo de 15 años de guerra
revolucionaria. Bolívar lo veía, lo presentía, llegó a
decír: “He arado en el mar...” Y él le decía por
escrito a Montilla esta frase bolivariana que hoy está
viva en estas aguas del Caribe, en estas tierras del
Caribe, en estas tierras de Suramérica, de
Centroamérica:
“Si la América —nuestra América—no se llama al orden y
a la razón bien poco hay que esperar respecto a la
consolidación de sus gobiernos y un nuevo coloniaje
será el patrimonio que leguemos a la posteridad”.
Hacia un nuevo orden, nuestro orden
Una profunda advertencia la de Bolívar de una vigencia
que nos asombra hoy frente a la estrategia de
recolonización que está en curso, hoy igual que ayer
hace 200 años, yo incluso pudiera decir —Raúl
compañeros, hermanos, compañeras— que hoy más que
ayer, incluso, llamémonos al orden, a nuestro orden,
nuevo orden político, económico, un nuevo orden de
unidad, de integración y a la razón, a nuestra razón
—no a razones falsas, impuestas— a nuestras razones,
nuestras motivaciones, nuestros valores. Llamémonos
pues a un nuevo orden; llamémonos pues a nuestra razón
originaria y auténtica, a la unidad verdadera entre
nosotros para que no leguemos un nuevo coloniaje como
patrimonio a la posteridad.
Creo que a ese llamado al orden y a la razón, al nuevo
orden y a nuestra mismísima razón responde plenamente
ese llamado Petrocaribe, nuestra Petrocaribe.
"Me entregaré a Tí confiada... Confiada de que no me respetes, de que abuses de mí a cada instante. Explores mis carnes. Te adueñes de ellas. Sin advertencia alguna penetres. Sin piedad me dejes. Me entregaré a Ti confiada de que me harás sufrir de ganas, de desearte hasta el alma, tus jugos correrán por mi rostro, los míos bañarán la cama, que tus manos desgarren mis nalgas y mis labios no existirán mañana."
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