[R-P] El Mito de Peronismo y los Nazis
Julio Fernández Baraibar
fernandezbaraibar en gmail.com
Mie Dic 19 09:46:00 MST 2007
Pereyra Mele, desde Córdoba, envía este mensaje del mayor interés.
El profesor israelí no menciona un hecho que sí tiene importancia respecto
al no antisemitismo del peronismo. Gran parte de la burguesía nacional era
de origen judío y se benefició con el peronismo. Fue cuando Mar del Plata
comenzó, como decía mi papá, a llenarse de judíos.
Quien sí recuerdo tenía un "touch" de antisemitismo era Monseñor Guillermo
Franceschi, un cura liberal fundador de Criterio, quien se exiló en
Montevideo y emitía una braguetudas monsergas por radio Montecarlo de
entonces, que en Tandil se escuchaba mejor que las radios de Buenos Aires.
Me acuerdo de una en la que llamó a Borlenghi, Borlenqui o, para que lo vean
mejor Borlenky, para dar a entender que era judío. Me acuerdo que mi padre
le dijo a mi madre algo así como: Viste, lo denuncia como judío.
Para no hablar de Angel y Adolfo Perelman , de Gdansky, todos de la Unión
Obrera Metalúrgica, o más cerca de Gelbard, Broner y alguno de los Madanes.
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El Mito de Peronismo
y los Nazis
Cada tanto,
reaparecen en los grandes medios noticias y comentarios acerca de la
relación de Perón y Evita con el nazismo. Poco sutilmente, se intenta
reeditar esa vieja zoncera acerca de la filiación ideológica del peronismo
cercana a ese infame producto del capitalismo más avanzado, como si fuera
ello posible en un país dependiente como Argentina
La prensa ha recogido
sin la menor reserva y con insospechado entusiasmo noticias procedentes de
los EEUU y Europa sobre el presunto ingreso de oro nazi en la Argentina en
las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial.
Desde el reinicio de
la actual democracia para fustigar al movimiento nacional que transformo la
Argentina en un País con futuro. Una nueva línea editorial es apoyada para
desprestigiar y confundir a todos sin datos verificables y documentales,
haciendo cumplir el viejo slogan de los nazis "miente, miente, que algo
siempre queda"
En postrimería del 17
de octubre del 45 la embajada norteamericana saco el pasquín llamado: "Libro
Azul"; y allí se inicio el mito de Peronismo y nazismo, que continuaron con
los libelos "La auténtica ODESSA", o Ultramar Sur; o Nazis en el Sur, de
esta época democrática para hablar de algunos.
Hoy el Diario La
Nación, hace una entrevista historiador Israelí Raanan Rein, Vicerrector de
la prestigiosa Universidad de Tel Aviv, primero y único miembro israelí de
la Academia Argentina de la Historia. Entre los libros de Rein se cuentan
Peronismo, populismo y política. Argentina, 1943-1945 (Editorial de
Belgrano), Entre el abismo y la salvación: el pacto Franco-Perón; Argentina,
Israel y los judíos: encuentros y desencuentros, mitos y realidades y Juan
Atilio Bramuglia. Bajo la sombra del líder. En la parte sustancial de la
entrevista este investigador e historiador sobre el mito de Perón y los
nazis dice lo siguiente:
-Uno de sus temas de estudio es el vínculo entre los judíos y Perón. ¿Las
relaciones entre los gobiernos peronistas y el Estado de Israel siempre
fueron buenas? (LN)
-Desde el establecimiento del Estado de Israel, la Argentina ha mantenido
muy buenas relaciones, más allá de los gobiernos. En cuanto a los primeros
años del peronismo, aunque la Argentina se abstuvo en la votación de las
Naciones Unidas sobre la partición de Palestina, en 1947, fue el primer país
en enviar un embajador a Israel. Se trató de Pablo Manguel. Desde entonces,
las relaciones han sido excelentes
-¿De Perón a Kirchner? (LN)
-Todos los presidentes, de Perón a Kirchner, han estado presos del mito del
poder judío norteamericano, así que, para mejorar la imagen de la Argentina
en el país del Norte y ganar allí la confianza de la comunidad judía,
siempre les pareció fundamental mantener buenas relaciones con Israel. Por
eso digo que los motivos no siempre tuvieron que ver con el eje Buenos
Aires-Tel Aviv o Buenos Aires-Jerusalén. El factor Estados Unidos ha tenido
un papel preponderante en la relación.
-Mencionó la poca simpatía de la comunidad judía hacia un presidente por el
solo hecho de ser peronista. ¿De dónde viene esa idea? ¿Perón era
antisemita? (LN)
-Es bueno aclararlo, porque forma parte de uno de los grandes mitos sobre el
peronismo que tienen muy poco que ver con la historia. No voy a decir que
Perón era filosemita. Era un militar con cierta formación autoritaria, con
simpatía, como muchos militares argentinos, hacia el ejército alemán. Pero
era demasiado inteligente como para caer en una política antisemita. En el
45, el 46 y el 47 se hablaba en los medios de Perón como un nazifascista. El
entendió la necesidad de cambiar esa imagen. Por lo tanto, hizo todo lo que
pudo para ganar el apoyo de la colectividad argentina judía e hizo todo lo
que pudo para estrechar relaciones con el nuevo Estado judío de Israel.
Claro que, terminada la Segunda Guerra Mundial, muchos judíos temían la
reaparición de líderes al estilo Mussolini. También hubo otro factor, y fue
social: muchos judíos que pertenecían a la clase media argentina no estaban
seguros de las ideas de este coronel obrero que, además de tener una
política en beneficio de las clases bajas, quizá no iba a apoyar a la clase
media. Sin embargo, estoy seguro de que el primer peronismo fue apoyado por
muchos más judíos de los que uno tiende a imaginar.
-¿Hubo muchos dirigentes peronistas de origen judío? (LN)
-La sección judía del peronismo fue más importante que lo que todo el mundo
piensa. Además, figuras clave del movimiento obrero fueron judíos que
apoyaban a Perón. Para el ascenso de Perón al poder, tenemos que hablar de
dos sindicatos: la Unión Ferroviaria y la Confederación de Empleados de
Comercio. En la Unión Ferroviaria, el hombre fuerte era Abraham Kogan. No
hay estudios sobre él, porque no hay interés en contar su participación,
quizá por su calidad de judío y porque muchos judíos no quieren que se
conozca su vinculación con Perón. Y en Comercio estaba Angel Borlenghi
(luego ministro del Interior), que no era judío, pero estaba casado con una
judía. Su cuñado, Abraham Krislavin, jugó un papel muy importante en el
sindicato, y más tarde fue subsecretario de Interior en el primer gobierno
peronista. Esto sólo por nombrar algunas figuras, y para concluir en forma
categórica: Perón no era antisemita ni adoptó una política antisemita.
Fuente:
http://www.lanacion.com.ar/edicionimpresa/cultura/nota.asp?nota_id=972331
Gentileza del CeeS Córdoba
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