[R-P] aqui va
carola chavez
tongorocho en gmail.com
Lun Dic 17 04:44:43 MST 2007
Este es el artículo que mencioné:
Otra cosa que no dije, es que no votando fue como algunos, muchos
chavistas pensaron que podían llamar la atención de mi presi sobre los
problemas que los ministros, y funcionarios públicos no resuelven.
Si Chavez no escucha este grito abstencionista, si perderá el apoyo de
esas personas y perderemos todos.
Amanecerá y veremos...
A la búsqueda de los votos perdidos
Luis Britto García
Rebelión
1
Se desconoce el paradero de más de tres millones de electores que el
2006 sufragaron por Chávez y el 2 de diciembre no comparecieron por
las urnas.
2
Se rumora que una cifra importante de ellos fue desviada por la
autopista de la desinformación mediática hacia el pantano de la
confusión. Colaboraron en el despiste las autoridades de
telecomunicaciones, que no impusieron correctivos legales. No
impidieron el extravío los medios de servicio público, comunitarios o
alternativos, encargados de la señalización del rumbo correcto, los
cuales prefirieron informar que no era adecuado el que el adversario
indicaba. Urge una Misión que rescate la aplicación de las leyes y
otra que implante una política comunicacional efectiva.
3
Por las trochas del desabastecimiento se rumora que burda de electores
cayó del camino real del entusiasmo al barranco de la desgana. El
zanjón del acaparamiento impune se tragó a muchos que agotaron
recursos y paciencia sin conseguir leche para sus niños. Cavaron la
sepultura los buhoneros que iban a ser beneficiados con seguridad
social por la Reforma y prefirieron hacer mercado negro con los
productos subsidiados. Rellenaron la fosa las autoridades encargadas
de castigar la especulación para proteger al consumidor, que más bien
protegieron la especulación para castigar al consumidor. Para
rescatarlos se precisa una política alimentaria que ponga a dieta los
monopolios del hambre.
4
Se sospecha que nutrido contingente de electores quedó extraviado en
los laberintos de una burocracia inexpugnable. Sin control del gasto
no se cumplen metas. La abstención resultó de una administración que
se abstuvo de producir resultados. Si el Estado no favoreció la
Reforma, hay que favorecer la Reforma del Estado.
5
Observadores reportan numerosos electores retenidos en el callejón de
la inseguridad. Salir de casa no es fácil cuando no se sabe si se va a
regresar a ella. Cuando el malandro anda libre el honrado está preso.
El callejón de la inseguridad desemboca por la complicidad policíaca y
la corrupción judicial en la autopista de la impunidad, una de las
arterias de más alta circulación del país, donde siempre circulan en
todas direcciones sin respetar fiscales ni señales ni límites de
velocidad ni de carga capitales lavados, golpistas, promotores de
casinos, diputados, traficantes de divisas, , propietarios de medios,
paracos, cobradores de vacuna, traficantes de drogas, cobradores de
comisiones, traficantes de influencias, inversionistas, fariseos,
gestores de pasaportes, sicarios, plagiarios de guiones, corruptores
de menores y privatizadores de las aguas. Hasta que tales conductas no
tengan consecuencias, no tiene el abstencionista que valorar las
consecuencias de su conducta.
6
Sostienen moralistas que más de un elector potencial tropezó en las
piedras del mal ejemplo, que abundan. Numerosos votantes juzgaron que
no podía conducir al socialismo un camino empedrado con garitos,
camionetas hummer, becas para operarse las lolas, maletines con
dólares, botellas de whisky de 18 años y demás signos ostentosos de
riqueza no trabajada. Harían bien prendiéndoles candela, a ver si dan
luz al sendero, en mis noches sin fortuna, iluminando mi cielo, como
un rayito claro de luna.
7
Afirman estrategas que los partidos son los ejércitos de la política,
y que no se entra en batalla tras disolver el que se tiene y antes de
reunir el que se espera tener. Urge reclutar uno indisoluble.
8
Sostienen pensadores que la ideología es el cerebro del cuerpo
político, y que sin cerebro claro no hay actos precisos.
9
Añaden Casandras agoreras que gran contingente de votantes se extravió
en el desierto del rechazo al socialismo. No debe ser así, pues ningún
abstencionista ha sido localizado tratando de pagar por la educación o
el cuidado de la salud gratuitos; reclamando cancelar el verdadero
precio de los alimentos subsidiados o intentando satisfacer intereses
indexados, como deberían hacerlo si en verdad aborrecieran las medidas
socialistas. Nadie ha visto empresario intentando devolver créditos
blandos, latifundista pagando préstamos agrarios condonados, sifrino
restituyendo automóvil popular, motorizado rechazando moto comprada
con crédito solidario y mucho menos sin techo rehusando recibir
vivienda adjudicada. Tampoco se ha descubierto papi retirando a su
hijito de universidad pública porque le impiden pagar matrícula, ni
titulares de concesiones del espacio radioeléctrico otorgadas
gratuitamente por la República devolviendo sus licencias. El voto
contra el socialismo expresado mediante estos instrumentos sinceros
fue fijado estadísticamente en la cifra de 0,0%, con error probable de
0.
10
El colegio de Siquiatras, Sicólogos y Sicoanalistas certifica que
numerosos electores potenciales quedaron atrapados en el tremedal del
masoquismo, que cuenta con víctimas innumerables. Entre ellas se
cuentan todos los trabajadores que ahora están obligados a trabajar
dos horas diarias más por no haber votado por la jornada de seis
horas; los jóvenes que tendrán que esperar hasta la desesperanza
porque sus colegas no se movilizaron para sufragar por el derecho al
voto a los 16 años; todos los trabajadores sin patronos que carecerán
de seguridad social por no haberse tomado la molestia de salir a votar
por ella. Testigos presenciales dan fe de que las víctimas entonaban
"Miénteme más, que me hace tu maldad feliz", el himno de los viciosos
del padecimiento y demás teleadictos. Por compasión cristiana se
suplica no denunciar su paradero, por temor de la venganza de todos
los demás enzanjonados por su culpa, por su culpa, por su grandísima
culpa.
11
Si este elector se perdiere, como suele suceder, ruego a quien me lo
encontrare, me lo sepa devolver. Y si no sabe mi nombre, aquí lo voy a
poner: me llamo Poder del Pueblo, el verdadero Poder.
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