[R-P] Entre petroleras y ONG - Andrés Soliz Rada (1)

Patricia desdemilibertad01 en yahoo.com.ar
Dom Dic 16 19:52:37 MST 2007


Entre petroleras y ONG 
 
Por Andrés Soliz Rada, ex ministro de Hidrocarburos de
Bolivia. 
 
Artículos de Andrés Soliz Rada editados en Rebanadas: 
Rebanadas de Realidad - La Paz, 15/12/07.- Las
nacionalizaciones de los hidrocarburos ejecutadas en
Bolivia, en tres oportunidades, son parte de la
permanente resistencia de los países coloniales y semi
coloniales a la dominación de los imperios. Desde un
punto de vista más general, se inscriben en el rechazo
de los seres humanos a aceptar que otros seres
humanos, llámense amos, dictadores o plutócratas
encadenen nuestra existencia. Para no caer en
maniqueísmos, digamos que existen pecadores que
terminan como santos, y viceversa, lo que no impide
considerar a pueblos sometidos, organizaciones
políticas y luchadores sociales de países dominantes y
periféricos como la reserva moral de la humanidad, en
la búsqueda de mayor justicia y dignidad. 
Hasta hace poco, la opresión se caracterizaba por la
utilización de medios físicos, cárceles, calabozos,
torturas y campos de concentración, además de la
succión de recursos económicos, perfeccionada por el
capital financiero. En los últimos años, el Nuevo
Orden Mundial (NOM) avanza en el control de la mente y
la voluntad, a fin de convertir a hombres y mujeres en
robots idiotizados, hasta instaurar, según las
palabras de Aldous Huxley, "una dictadura sin
lágrimas, en la que la gente ama sus cadenas". Para
ello, se pretende generalizar el uso de microchips a
fin de vigilarlos las 24 horas del día. La instalación
de cámaras de televisión en calles y avenidas,
estadios, cines, teatros, aeropuertos o estaciones
ferroviarias se incrementa de manera incesante. Gran
Bretaña cuenta con más de cuatro millones de cámaras
de circuito cerrado (CCYV). El Comisario de
Información de ese país, Richard Thomas, dijo que los
británicos ya han entrado, sin darse cuenta, "en la
sociedad de la vigilancia". El uso de tarjetas
plásticas en reemplazo del papel moneda servirá para
que los desobedientes no reciban ingresos ni dispongan
de recursos para su subsistencia. La saturación de
nuestras sociedades con drogas, cada vez más
mortíferas, pornografía y música embrutecedora y el
dominio transnacional de televisoras, radios,
periódicos y empresas encuestadoras ansía una
sociedad, como dice Daniel Estulín, en la que "todos
podrán correr, pero nadie podrá ocultarse". 
Aspira a que niños y jóvenes conformen generaciones de
idiotas, modelados por la TV basura y "comics"
violentos, que induzcan a pensar que la violencia es
la única forma de resolver discrepancias sociales y
políticas. Se busca, en consecuencia, la esclavitud de
la mente, mediante la ruptura psicológica del
individuo y la disminución de su coeficiente mental,
coadyuvada por la mediocridad de la enseñanza. Los
centros de poder mundial fomentan la inseguridad
ciudadana, a fin de que seamos nosotros mismos los que
"exijamos" que los "ingenieros sociales", en la línea
del psicólogo J.B. Skinner, apliquen mayores controles
sociales. Como parte de esos planes, se desea la
despoblación controlada del planeta, mediante la
supresión de "estómagos inservibles" , como dijo Henry
Kissinger. Pero de la misma manera que es imposible
aniquilar todas las praderas del mundo, ya que estas
rebrotan de manera inexorable, así también la sed de
poder acabará siendo contenida por la indomable
rebeldía humana. 
La alienacion de las mentes 
En Latinoamérica, se acentúa la alienación de nuestras
mentes, la succión de recursos naturales y la
oposición a que avancemos en la unidad bolivariana y
san martiniana. A los amos del mundo incomoda los
conceptos de soberanía y nacionalismo. Sobre el
particular, David Rockefeller dijo: "El mundo está más
preparado para un gobierno mundial. La soberanía
supranacional de una élite intelectual y de los
banqueros mundiales es preferible a la
autodeterminació n nacional practicada durante los
últimos siglos". William Benton, otro personaje de los
centros de poder mundial, añade: "El nacionalismo es
el mayor obstáculo para el desarrollo de una
mentalidad mundial. Estamos al inicio de un largo
proceso de rompimiento de los muros de la soberanía
nacional". (Somos Sur: "El NOM y el Saqueo de
Bolivia". Dic. 2006. Cochabamba-Bolivia) 
Los alienadores del imperio afirman que el
nacionalismo de los países oprimidos se asemeja al de
Franco, Hitler o Mussolini. No admiten que el
nacionalismo defensivo de los países oprimidos es
antagónico al nacionalismo expansivo y expoliador, que
se transforma en imperialismo, de los países
opresores. Ese rechazo se agudiza cuando avanza la
articulación de nuestros nacionalismos defensivos en
la búsqueda de un socialismo endógeno, con
transparencia y democracia participativa, sin
reelecciones indefinidas ni cultos a la personalidad,
pero capaz de afirmar la autodeterminació n nacional y
lograr la reinversión eficaz de los excedentes
económicos en beneficio de nuestros pueblos. 
La Banca inglesa impidió, desde las primeras décadas
del siglo XIX, la construcción de un ferrocarril que
uniera la Patagonia argentina con el norte del Río
Bravo, en México, el que debía impulsar la integración
espiritual y económica de nuestra Patria Grande. Ese
proyecto se ha tornado aún más dificultoso, ya que
ahora tenemos alrededor de cinco trochas de
ferrocarril, de diferente tamaño, que impiden conectar
los rieles. Corresponde a las actuales generaciones de
latinoamericanos compatibilizar las trochas que
consorcios anglo norteamericanos sembraron en la
región. Pese a lo anterior, la conciencia de la unidad
rebrota como las praderas quemadas por los "modernos
romanos". Y no hablamos en sentido figurado. Todos
sabemos que en la guerra de las Malvinas, la Argentina
enfrentó no sólo al imperio británico, sino también a
Estados Unidos y sus socios de la OTAN. 
Tal vez la idea más audaz y correcta, surgida en el
último siglo en "nuestra" América, como decía Martí,
corresponde al Presidente de Venezuela, Hugo Chávez
Frías, consista en avanzar en la articulación de
nuestras empresas estatales de petróleo, la que, de
llevarse a la práctica, impedirá que las petroleras
europeas y norteamericanas sigan succionando los
mayores excedentes del subsuelo. Lo anterior fue
complementado con la iniciativa de impulsar el Banco
Sur, que, infelizmente, no ha recibido todo el apoyo
que podría aportar el Presidente Lula de Brasil. No es
casual, en consecuencia, que el 65 % de las acciones
de Petrobrás se encuentren en manos privadas. Lo
anterior hace ver, una vez más, que el primer
requisito de la integración latinoamericana reside en
que nuestros estados nacionales controlen los recursos
estratégicos. El incumplimiento de esta premisa
explica el virtual estancamiento del MERCOSUR y de la
Comunidad Andina de Naciones (CAN). 
Las nacionalizaciones  
En este macro paisaje del pasado y del presente se
inscriben las tres nacionalizaciones de los
hidrocarburos en Bolivia. Es interesante advertir que
los países expoliados utilizan resquicios impensables
para detener el saqueo. La nacionalizació n de los
hidrocarburos en Bolivia, del 13 de marzo de 1937, fue
la primera de América Latina y la segunda en el mundo.
Los primeros en recuperar el petróleo para su país
fueron los bolcheviques, inmediatamente después de la
revolución de octubre de 1917. En 1938, el general
Lázaro Cárdenas decretó la nacionalizació n de los
hidrocarburos en México, que fue la segunda a nivel
latinoamericano. Lo ocurrido en Bolivia y México se
debe a que desde el ascenso de Hitler al poder, en
1933, las potencias mundiales, al advertir la
inminencia de la segunda conflagración mundial,
pusieron su mayor empeño en prepararse para la guerra,
lo que hizo que disminuyera su vigilancia sobre sus
colonias y semicolonias, hecho que se acentuó en los
años de feroces enfrentamientos, en cuyo marco
histórico emergieron las figuras de Gandhi en la
India, Sukarno en Indonesia, Tito en Yugoslavia,
Nasser en Egipto y Perón en la Argentina. 
Por su parte, en 1936, Bolivia y Paraguay salían de
una guerra fratricida a la que fueron empujados por
petroleras de EEUU e Inglaterra y por Bancos de
inversión como Dillon Read. En el subconsciente de los
bolivianos estalló la indignación contra la
norteamericana Standard Oil, una de las propugnadoras
del conflicto que costó la vida a 100.000 soldados de
ambos países. Antes del conflicto, la compañía de los
Rockefeller había construido un oleoducto clandestino
para exportar petróleo a Argentina, con lo que cometió
los delitos de sabotaje, estafa y defraudación
impositiva, por lo que fue sancionada con la caducidad
de sus concesiones. La expulsión de la Standard Oil
fue precedida por la fundación de Yacimiento
Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), empresa que
mantuvo el monopolio de la explotación petrolera,
hasta 1953, año en que el primer gobierno de Víctor
Paz Estensoro arrendó 350 mil hectáreas con
potencialidad petrolera al aventurero norteamericano
Glenn McCarthy. 
La segunda nacionalizació n fue decretada el 17 de
octubre de 1969, por el General Alfredo Ovando Candia,
junto al líder y después mártir del Partido Socialista
- Uno, Marcelo Quiroga Santa Cruz. Pero ¿qué ocurría,
en 1969, para que se debilitara el control imperial
sobre Bolivia y sobre la región? A partir de la
Revolución Cubana, iniciada el primero de enero de
1959, EEUU aplicó la doctrina de seguridad nacional,
la que promovió golpes militares, a fin de contar con
regímenes de fuerza que aniquilen focos guerrilleros
alentados por Fidel Castro. Pese a sus victorias
contra grupos guerrilleros en ciudades y selvas
latinoamericanas, sectores de las FFAA cobraron
conciencia de la sumisión frente al imperio y de la
necesidad de recuperar los recursos naturales de las
transnacionales. Los partidos de la izquierda
tradicional y las organizaciones políticas que
respaldaron la insurgencia armada no comprendieron los
cambios de posición que sufren sectores castrenses,
que, en determinadas circunstancias, abanderan la
defensa de la soberanía y de los recursos humanos y
naturales. 
Con excepción del Grupo Revolucionario "Octubre"
(GRO), fundado por el compañero argentino Adolfo
Perelman y mi persona, que, en cumplimiento de los
postulados de la Izquierda Nacional latinoamericana,
apoyó al gobierno de Ovando y respaldó la
nacionalizació n de la Gulf Oil Company, el resto de
las entidades políticas, de izquierda y de derecha,
propició su derrocamiento, lo que finalmente
aconteció, luego del breve gobierno del general Juan
José Tórres, el 21 de agosto de 1971. El nuevo
régimen, encabezado por el general Hugo Bánzer Suárez,
volvió, de inmediato, a desnacionalizar los
hidrocarburos. El desgaste coyuntural de la dominación
imperial sobre el Ejército boliviano alcanzó también
al Perú de Juan Velasco Alvarado y al Ecuador de
Guillermo Rodríguez Lara. Si a lo anterior añadimos
las victorias electorales de Salvador Allende en Chile
y Héctor Cámpora, primero, y del general Perón en la
Argentina, después, concluiremos que la región estuvo
en posibilidades de articular un bloque
antiimperialista, lo que no sucedió por la rápida
reacción del imperialismo y la miopía de los partidos
políticos tradicionales. 
La tercera nacionalizació n fue decretada por el
gobierno de Evo Morales, el primero de mayo de 2006.
Tuvo como telón de fondo el progresivo desgaste de las
democracias controladas por el imperio, las que habían
sido impulsadas por la Comisión Trilateral, durante el
gobierno de Jimmy Carter (1976-1981). Lo importante
para EEUU era mostrar que la "democracia" estaba
vigente en su "patio trasero", a fin de denunciar con
más fuerza a las dictaduras stalinistas de la URSS y
sus aliados de Europa oriental. En consecuencia, para
reforzar su prédica contra la ex URSS, EEUU y sus
aliados dejaron de respaldar a las cruentas dictaduras
que habían instaurado en Centro y Sudamérica, en la
década de los años sesenta. 
Esta constatación no implica ignorar el aporte de
miles de latinoamericanos que ofrendaron su vida por
reconquistar procesos democráticos, abortados por la
CIA, el Pentágono y gendarmes a su servicio. Sin
embargo, los pueblos de la América morena acabaron
advirtiendo que la democracia auspiciada por las
transnacionales busca siempre castrar la
autodeterminació n nacional. El desgaste de la
democracia controlada coincide, al mismo tiempo, con
la autocrítica de facto de organizaciones políticas
que proclamaron la vía armada como el único camino
posible para reabrir procesos de liberación. Lo
anterior implicó entender las aperturas democráticas
en forma correcta, es decir como un campo de batalla
en el que se enfrentan el imperio y sus aliados, por
una parte, con amplios movimientos patrióticos, por
otra, empeñados en recuperar soberanía y excedentes
económicos. EEUU, por su intervención en Haití y el
derrocamiento de Aristide, ha vuelto a demostrar que
usa la democracia cuando le conviene. Entre tanto, en
América Latina se exige, cada vez con mayor claridad,
una democracia con referéndum sobre el destino de
recursos naturales, con mandato imperativo, con la
posibilidad de convocar a nuevas elecciones exigidas
por determinado número de ciudadanos, con igualdad de
acceso a los medios de comunicación social para
difundir propuestas políticas, con la prohibición de
recibir financiamiento de transnacionales,
fundaciones, ONG o gobiernos foráneos. 
Corrientes dentro del MAS 
Para entender el actual proceso político boliviano se
deben analizar las tendencias que conforman el
Movimiento al Socialismo (MAS), base de sustentación
del actual gobierno. La primera está integrada por las
seis Federaciones de Cocaleros del Trópico de
Cochabamba (al centro del país), de cuyo seno emergió
el liderazgo de Evo. A contra ruta de quienes
encasillan a todos los campesinos del mundo bajo los
rótulos de individualistas o pequeño burgueses, el
valle cochabambino (al centro de Bolivia) recibió, a
partir del cierre de las minas nacionalizadas,
ocurrido en 1985, sucesivos contingentes de obreros
del subsuelo, portadores de la disciplina organizativa
de la histórica Federación Sindical de Trabajadores
Mineros de Bolivia (FSTMB). Según la Red Voltaire
(25-XII-03), Evo Morales fue uno de los dirigentes
que, a principios de los noventas, organizó el Consejo
Andino de Productores de Hojas de Coca (CAPHC), con
presencia en Perú y Bolivia. El CAPHC recibió apoyo
del Consejo Andino de Juristas (CAJ), sucursal de
Human Rights Watch/Ameritas. Como los cocaleros fueron
reprimidos de manera constante por policías y
militares financiados y entrenados por la DEA
norteamericana, se posicionaron como fuerza
antiimperialista en el país, como en su momento lo
fueron los obreros del subsuelo. 
La segunda corriente dentro del MAS es el indigenismo
del vicepresidente Alvaro García Linera, una de cuyas
vertientes se halla en la obra "Sobre el Problema
Nacional y Colonial" de José Stalin, que sirvió de
modelo al libro "Sobre el Problema Nacional y Colonial
de Bolivia", del dirigente del Partido Comunista
"moscovita", Jorge Ovando. Sin embargo, el mayor
teórico del indigenismo boliviano es Fausto Reynaga,
cuyos libros fueron publicados entre 1960 y 1970. Su
mayor expresión política fue Felipe Quispe Huanca,
quien, luego de sufrir varios años de cárcel, junto a
García Linera, por asaltos armados, al mando del
denominado Ejército Guerrillero Tupaj Katari (EGTK),
encabezó, al inicio del nuevo siglo, dos sucesivos
cercos a la ciudad de La Paz, en cuya oportunidad
remarcó que su objetivo era reconstruir el Kollasuyo,
en el que las comunidades indígenas se autogobiernen e
impidan el ingreso de autoridades del Estado, la
policía o el ejército. 
El indigenismo pasó a formar parte de movimientos
sociales o populares, entre los que se halla el Comité
de Defensa del Agua, estructurado en Cochabamba, el
año 2000, que obligó a abrogar, por primera vez en las
últimas dos décadas, una Ley neoliberal que buscaba la
privatización del líquido elemento. Forman parte
también de esos movimientos la Confederación de
Campesinos, la Confederación de Colonizadores, la
Federación de Mujeres "Bartolina Sisa" (compañera de
Tupaj Katari), la Confederación de Indígenas del
Oriente Boliviano (CIDOB), la Confederación de Marcas
y Ayllus del Qullasuyo (CONAMAQ), las Juntas Vecinales
de la ciudad de El Alto y la Central Obrera Regional
(COR) de la misma ciudad. 
Las posiciones indigenistas son diversas. Unos
plantean la vigencia del ayllu, organización andina,
caracterizada por la designación de autoridades en
forma rotativa. Este planteamiento se generalizó
después de las rebeliones de Tupaj Amaru y Tupaj
Katari, en 1780 y 1781, y ahora contradice la
pretensión de reelección indefinida de Evo Morales. Ya
vimos que Quispe Huanca demandó el resurgimiento del
Imperio Incaico. El canciller David Choquehuanca, con
un asesor sueco, Staffan Mehlstrand, afirmó que la
proyección internacional de Bolivia se sustenta en un
nuevo Abya Yala, nombre que los aborígenes colombianos
daban a nuestro continente. El jesuita catalán Xavier
Albó, de la organización no gubernamental (ONG),
Centro de Promoción y Capacitación del Campesinado
(CIPCA), ha sido, en los últimos treinta años, el
mayor propulsor de las naciones indígenas en Bolivia.
Simón Yampara dice que hay varias naciones aymaras.
Liborio Uño indica que son diez. Alvaro García Linera
habla de 50 grupos nacionales. El confundir etnias con
naciones lleva a pensar en la instalación de 36
parlamentos, integrados por representantes que se
diferenciarían por el color de la piel o de los ojos,
diferencia imposible de establecer. La prédica
indigenista ha comenzado a enfrentar a pobres contra
pobres, como ocurrió con comunarios indígenas que
expulsaron a cooperativistas mineros, aduciendo que
los yacimientos están en su territorio. Con similar
argumento se trata de legitimar la apropiación de
porciones de los gasoductos que atraviesan poblaciones
indígenas. 
La Asamblea General de la ONU se halla a punto de
aprobar, con la oposición de EEUU, "La Declaración de
las Naciones Unidas Sobre los Derechos de los Pueblos
Indígenas", en la que se reconoce, a favor de estos,
el pleno disfrute a todos los derechos humanos y
libertades fundamentales reconocidos por la Carta de
las Naciones Unidas, la Declaración Universal de
Derechos Humanos y su normativa internacional, sino
también a su libre autodeterminació n, autogobierno,
idiomas, instituciones, regímenes jurídicos propios,
sistemas judiciales, patrimonio, así como a sus
tierras, territorios y recursos naturales. 
Esta amplia gama de derechos será relativizada con la
introducción del último artículo (el 46) del documento
citado, que dice: "Nada de lo señalado en la presente
declaración se entenderá en el sentido de que autoriza
o fomenta acción alguna encaminada a quebrantar o
menoscabar, total o parcialmente, la integridad
territorial o la unidad política de Estados soberanos
e independientes" . Esta salvaguarda permite reconocer
los derechos indígenas, sin permitir que sirvan a los
centros de poder mundial para aniquilar la unidad de
nuestros Estados nacionales. Esta limitante ayudará a
contener posiciones fundamentalistas que acusan de
colonialista interno a todo defensor de la unidad
nacional. 
El MAS ha recurrido al indigenismo para detener las
exigencias autonomistas asentadas en Santa Cruz, Beni,
Pando y Tarija. Si bien la autonomía departamental, en
el marco de la unidad nacional, es un legítimo derecho
de las regiones de Bolivia, las autonomías a ultranza
amenazan dividir al Oriente y Occidente bolivianos.
Uno de los voceros de esta posición radical, el
alcalde de Santa Cruz, Percy Fernández, dice que si es
lícito que el MAS plantee la vigencia de 36
"naciones", ¿por qué enojarse si se postula el
rompimiento del país "sólo" en dos mitades"? El MAS y
sus aliados advirtieron que los indígenas ocuparán las
tierras cultivables de esos departamentos si se da
vigencia a las "autonomías de facto". En ese contexto,
grupos separatistas, subvencionados por las
petroleras, han coadyuvado a organizar la Federación
de Autonomías Regionales de la América del Sur, a fin
de fundar la República de Zulia en Venezuela, de
Guayaquil en el Ecuador, de Loreto en Perú y de Santa
Cruz en Bolivia. 
Fundaciones y ONG 
El indigenismo cuenta con el sólido respaldo de
Fundaciones y organizaciones no gubernamentales (ONG),
que dependen de los centros de poder mundial. El
deterioro medio ambiental está borrando las
diferencias entre recursos renovables y no renovables.
Estos últimos son el objetivo permanente de las
transnacionales mineras y petroleras. Los renovables,
en cambio, se han convertido en la presa más apetecida
de las potencias industrializadas y sus ONG. La
biodiversidad, entendida como la totalidad de genes,
especies y ecosistemas existentes en el planeta, será
objeto de cruciales presiones de EEUU y el viejo
continente sobre nuestros países, los que obtendrán
rápidos y mejores resultados si tienen como contra
parte a representantes de mini-naciones, en lugar de
sólidos Estados nacionales, articulados por el ideario
bolivariano. Sobre el particular, James Petras
estableció que hasta 1999, el NOM había desplazado
cien mil ONG en el mundo, las que ya habían gastado
diez mil millones de dólares. 
En el caso boliviano, la mitad de los ministros del
primer gabinete de Evo Morales tenía experiencia en el
manejo de ONG. El propio canciller Choquehuanca
dirigió la ONG "Nina", dependiente de UNITAS, nombre
de la coordinadora de ONG en el país. Personas
vinculadas a UNITAS comenzaron a defender, en teoria y
desde la Cancillería, la soberanía nacional, que, de
manera precisa, las ONG buscan debilitar. El Ministro
de la Presidencia Juan Ramón Quintana fue miembro
asociado de la Red de Seguridad y Defensa de América
Latina (RESDAL), apadrinada por el multimillonario
George Soros. Resdal recibe financiamiento de la
Fundación Nacional para la Democracia (o Nacional
Endowment for Democracy -NED--) entidad inseparable
del gobierno de Bush. 
Soros tiene el 20 % de acciones en el Proyecto "San
Cristóbal", uno de los emporios de plata más grandes
del mundo, ubicado en el departamento de Potosí, en el
que también está presente Oscar Bonifaz, empleado de
confianza, durante décadas, del ex Presidente Sánchez
de Lozada. Soros es, además, el creador de la "Open
Society", que busca influir en los Ejércitos
latinoamericanos. A su vez, Quintana abandonó las
filas castrenses, con el grado de Mayor, pero no dejó
de estar vinculado al Ministerio de Defensa, antes de
su designación como Ministro de la Presidencia de Evo
Morales. Soros, finalmente, al proponer la
legalización del consumo de drogas, está interesado en
evitar la erradicación de cultivos de hoja de coca,
razón por la que fue acusado por cooperativistas de
Potosí de ayudar a financiar las campañas electorales
del MAS. 
Las personas más importante que dirigieron el Centro
de Estudios Jurídicos e Investigación Social (CEJIS),
ocupan hoy dos ministerios, dos viceministerios y un
cargo clave en la bancada del MAS en la Asamblea
Constituyente. Uno de sus directores, el argentino
Leonardo Tamburini, informó que "el CEJIS no tiene
relación con el gobierno y que la labor que desarrolla
es financiada con recursos provenientes de
organizaciones de Estados Unidos, Inglaterra y
Alemania" (Periódico "La Razón", 3-XII-06). La
Fundación Boliviana para la Democracia Multipartidaria
(FBDM), cuyo nacimiento tuvo lugar el 28-XII-02, está
financiada por el Instituto para la Democracia
Multipartidaria de Holanda. Logró encasillar a todos
los partidos políticos con representació n
parlamentaria en los moldes de la democracia
controlada. Holanda es el país al que pertenece la
Royal Dutch Shell, una de las petroleras más grandes
del mundo y que ha tomado el control de los gasoductos
del país. Según su boletín interno, la FBDM nació con
el concurso del MIR, MAS, MIP, NFR, UCS, MNR, ADN, PS,
FRI y MBL. René Meir, delegado de la Confederación de
Empresarios Privados, explicó que la entidad
"contribuirá a la democracia con aportes orientados a
mejorar el sistema político del país". Su primera
directiva estuvo conformada por Ignacio Sánchez de
Lozada del MNR (hijo de Gonzalo Sánchez de Lozada
--GSL--), Guido Riveros del MIR, Erik Reyes Villa de
NFR, Antonio Peredo Leigue del MAS, Felipe Quispe del
MIP, Mauro Bertero de ADN y Rolando Morales del PS.
Figuró como asesor el economista Carlos Toranzo,
vinculado a fundaciones alemanas. 
En agosto de 2007, el Senado nacional, dominado por
Poder Democrático y Social (PODEMOS) -defensor de las
transnacionales- -, que dirige el ex Presidente Jorge
Quiroga Ramírez, y el MAS -con fuertes vínculos con
ONG--, acordaron condecorar al jesuita catalán, Xavier
Albó, fundador de CIPCA. Esta ONG es la operadora de
la Fundación Interamericana (FIA), una agencia oficial
del gobierno de EEUU en Bolivia. Entre 1995 y el 2005,
el Banco Mundial (cuyo brazo financiero, el IFC, es
accionista de COMSUR, de GSL), el BID y USAID han
financiado reformas judiciales, del Parlamento y del
Poder Judicial e impulsado la denominada Justicia
Comunitaria. El Banco Mundial ha firmado acuerdos con
la Cámara de Industria y Comercio de Santa Cruz
(CAINCO) y la Nación "Camba", a través de la Agencia
Multilateral de Garantías para la Inversión (MIGA).
Por su parte, USAID financió la "modernizació n" de la
Corte Nacional Electoral. USAID ha pagado sueldos a
los fiscales antinarcóticos. Ha financiado las
reformas al Código de Procedimiento Penal. Junto con
la petrolera Total, desembolsó los fondos necesarios
para el Referéndum vinculante del 18 de julio de 2004
(gobierno de Carlos Mesa), sobre el destino de los
hidrocarburos. En los gobiernos de Jorge Quiroga y
Carlos Mesa, USAID y las ONG, con la permanente
simpatía del Fondo Monetario Internacional (FMI), han
propiciado reformas a la Constitución Política del
Estado, las que debían culminar, como ocurrió de
manera efectiva, en una Asamblea Constituyente, que
terminó por remover los cimientos del frágil Estado
nacional. 
CIPCA trabaja junto a la NED y OXFAM. Esta última,
financiada por BP y las fundaciones Rockefeller y
Ford, entre otras. CIPCA Perú recibe apoyo de ENDESA y
Repsol de España. Ha suscrito acuerdos con la
Fundación "Milenio" de GSL y se respalda en la
influencia del Vaticano. Junto a CIPCA se hallan las
ONG más importantes del país como la Fundación Tierra
de Miguel Urioste, vinculada al Movimiento Bolivia
Libre (MBL), que co-gobernó con GSL. Otras ONG de
enorme influencia son CEJIS, ILDIS, Qhana, Aclo, Alas,
Cepad, Cedoin, IPTK, Centro "Gregoria Apaza" y "Juana
Azurduy", además de la Red-Ala. La página de Internet
de "Tierra" indica que sus aliados privilegiados son
las Iglesias Católica, evangélicas y luteranas. En el
sitio de Internet www.apostamosxboliv ia.org se
demuestra el apoyo de USAID, CIPCA y otras ONG a la
Federación de Asociaciones Municipales de Bolivia
(FAM), Federación de Comités de Vigilancia y
Federación de Concejales Municipales. ONG y
Fundaciones de EEUU, Inglaterra, Francia, Alemania,
Suiza, Suecia, Bélgica, Canadá, el Vaticano, Iglesias
Evangélicas y otras están decididas a impedir que
Bolivia cuente con una adecuada regulación de las
organizaciones no gubernamentales. 
Los nostálgicos del Che 
"Los nostálgicos del Ché" constituyen la cuarta
corriente dentro del gobierno de Evo Morales, que
posee pocas autoridades en el gobierno, pero cuya
influencia es importante por el respaldo de Cuba al
régimen boliviano. Tal importancia se mostró en
momentos en que Evo rindió homenaje a Ernesto Guevara,
en el 40 aniversario de su asesinato, el 8 de octubre
pasado, lo que causó malestar en las Fuerzas Armadas,
las que, en caso de aliarse a los sectores
oligárquicos, pondrá en serio riesgo la continuidad
del proceso democrático. Morales pudo rendir homenaje
al comandante guerrillero al poner de relieve su
ejemplo de vida y de consecuencia ética en la búsqueda
del "hombre nuevo", sin lastimar a los soldados
bolivianos que acudieron a Ñancaguazú, (lugar de la
ejecución), en cumplimiento de sus deberes militares. 
El error se cometió en momentos en que la entidad
castrense es uno de los objetivos centrales de los
aparatos de inteligencia norteamericanos, que no han
sido desmontados por el gobierno del MAS, sobre todo
en lo relativo al control de cultivos de coca e
interdicción al narcotráfico. Es obvio que la lucha
antinarcóticos encierra una gran hipocresía, ya que el
tráfico de drogas, en gran escala, está manejado por
la plutocracia mundial, que utiliza los paraísos
financieros para depositar sus gigantescas ganancias.
Esa plutocracia volverá a usar, como lo ha hecho en
los siglos XIX y XX, cualquier pretexto para contener
la rebeldía latinoamericana. 
La izquierda nacional  
La Izquierda Nacional, que participó, a través de mi
persona, en el primer gabinete de Evo Morales,
sostiene que Bolivia nació a la vida republicana, el 6
de agosto de 1825, con una enorme falencia, comparable
a una falla geológica en la construcción de un
edificio, que consistió en la exclusión de la Asamblea
Constituyente de representantes quechuas y aymaras,
que constituían el 90 % de la población. Esa
exclusión, atenuada por la revolución del 9 de abril
de 1952, y que impuso el voto universal, para hombres
y mujeres, y expropió los latifundios del occidente
del país, aún subsiste en varios escenarios de la vida
nacional. Sin embargo, la revolución abrió las puertas
del parlamento a indígenas de esas nacionalidades. Al
mismo tiempo, concluyó la estratégica carretera
Cochabamba - Santa Cruz, que articuló el centro con el
oriente del país, lo que transformó a Santa Cruz de
una pequeña ciudad de 60.000 habitantes, en 1952, en
la urbe de 1.500.000 seres humanos que cobija ahora.
Sin la migración quechuaymara al oriente ese dato
estadístico resulta incomprensible. 


  "Ella funde lagrimas con cada lluvia y se pregunta si tantas despedidas valieron la pena. El hoy es tan frio y duro aún en verano que el amor suele traer apenas gotitas de alegria. Mejor es no mirar atrás ni mucho para adelante. La calle es para ir, nunca para volver... Cada despedida un final incierto. Los tiempos son inseguros y muertos aunque el sol nos esté calentando."



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